domingo, 17 de julio de 2016

MÁS POEMAS-CANCIONES DE LOS MONGOLES

  


  La literatura Mongol se inicia en el siglo XIII con una
crónica imperial del Gengis Kan, llamada Historia Se-
creta de los Mongoles, que contiene muchos poemas de
no muy pulida factura. Más adelante, en el siglo XVII,
nos encontramos con el Erdeni-yin Töbei, o "Resumen
Enjoyado", compuesto de cuartetos sofisticados con for-
mato prefijado. El nudo de la expresión literaria nativa
es en la forma del üliger, versos de transmisión oral, ge-
neralmente de carácter épico, que pueden alcanzar los
20 mil versos y que eran recitados de memoria por los
bardos. Se refieren sobre todo a las aventuras ya sea 
reales o legendarias de personajes como el Gengis Kan,
Erindsen Mergen, Gesser Kan y Janggar. 
 El verso mongol es aliterativo, aunque se encuentran unos
pocos ejemplos de poesía rimada. La forma más reiterada
es la del paralelismo, una misma idea presentada con va-
riantes en dos sucesivos cuartetos. Uno de los mayores lo-
gros poéticos de la literatura mongol es el Lamento de Tö-
ghon Temür, que contiene versos compuestos por ese rey
cuando fue desalojado del trono de China en 1368.

EL CÁNTICO DE UN CHAMÁN EN UNA BODA
 (Mongoles de Mongolia)

 Madre Ut,
 Reina del Fuego,
 Tú que fuiste creada del olmo que crece en los picos de
                                        [Changgai-shan y Burchatu-shan,
 Tú que hiciste tu aparición cuando el cielo y la tierra fueron
         separados, que viniste de las pisadas de Madre Tierra y
         fuiste formada por reyes o dioses.
 Madre Ut, cuyo padre es el duro acero, cuya madre es el pe-
          dernal, cuyos ancestros fueron el olmo, cuyo brillo al-
          canza el cielo y llena la tierra.
 Diosa Ut, a quien le traemos aceite amarillo como sacrificio
          y un carnero blanco con una cabeza amarilla,
 Tú que tienes un hijo robusto, una hermosa nuera, y una bri-
          llante hija.
 A tí, Madre Ut, que siempre mira hacia arriba, te traemos es-
         píritus en copas y grasa en ambas manos.
 Dale bienestar a este príncipe y a esta princesa y a toda esta
         gente.


 [Príncipe y princesa son formas de denominar a los novios]



 CANTOS (Mongoles de Mongolia Occidental)

 Tengo la sombra de densos abetos
 Al pie de altos bosques,
 Verano de las planicies distantes,
 ¡Regresen a nosotros algún día!

 Tengo la sombra de perfumados pinos
 Al pie de picos silenciosos.
 Sol de las distantes planicies,
 ¡Regresa con nosotros algún día!

 Tengo la sombra de plateados álamos
 Junto a claros arroyos.
 Musgo y pasto de las planicies distantes,
 ¡Regresen a nosotros algún día!



 CANCIÓN DE CUNA: QUEJA DE LAS OCAS SALVAJES
(Mongolia Occidental)

 Éramos nueve partiendo del lago del norte;
 De los nueve viajeros, yo soy el último.
 Noble halcón cazador, ten compasión de mí.

 Mi país está lejos; los vientos son contrarios;
 Mis alas se tornan pesadas, yo seguí atrás, sólo.
 Noble halcón cazador, ten compasión de mí.

 Los líderes están ya en el nido, los rezagados están pasando
                           el punto vacilante;
 Llega el invierno, el cielo está nublado.
 Noble halcón cazador, ten compasión de mí.

 El cielo está nublado, las nieves están viniendo;
 Escucho a mis hermanos llamándome en la niebla.
 Noble halcón cazador, ten compasión de mí.

 El cielo está gris, los vientos se alzan;
 escucho a mis hermanos volando a través de la niebla.
 Noble halcón cazador, ten compasión de mí.



 ERINDSEN MERGEN (Mongolia del Norte, s. XIX)

 Erindsen Mergen, el mejor de los hombres
 nacido para gobernar el mundo occidental
 tenía un palacio de ladrillos blancos
 construido contra la Primer Montaña
 que se alzaba junto al Mar Lácteo
 con mil quinientas ventanas
      un agujero-del-humo de nieve brillante
      con postes de portones de bronce brillante
      un portón de hierro fundido
      que pesaba setenta libras
 un parapeto de hierro fundido
      que pesaba ochenta libras:
 la arcada de muchos tintes tachonada de joyas
 tenía un tigre y un león
      grabados y cincelados
      sobre su borde derecho
 un antílope y un íbice
      grabados y cincelados 
      sobre su borde izquierdo
 y un halcón y un águila
      grabados y cincelados
      sobre su borde inferior.
 Tenía una espada de rojo-herrumbre, adecuada
 para diez mil cabezas humanas.

 Con arneses y cabalgado
 en invierno era su caballo, su
 cuello medía cien brazas
 su grupa un día de viaje de ancho
    cuatro herraduras echando llamas-
 un color zorro, noble árabe.
      Para cabalgar cerca
      para grandes recados él
      tenía un corcel dorado;
      para cabalgar en la caza
      en pequeños recados él
      tenía un corcel dorado;
      para las montañas de 
      Altai y Kangai
      sobre sus trece crestas
 él tenía una tropa de muchos tonos.
     El valle de Tüyn estaba
 cubierto con diez mil toros rojos
     El valle de Túis estaba
 cubierto con diez mil ovejas grises;
 un auxiliar, Alia Shara
      pastaba los caballos, diez veces
      cien mil.

 Nacido para gobernar el mundo del norte
        Bajin Dor Kan preguntó:
 "Erindsen Mergen, el mejor de los hombres
 ¿qué clase de hombre es él?
 ¡Si lo has visto, ven a contarnos!
 Dos excelentes videntes fueron convocados
 y habiéndolo visto dijeron: "Oh
 Erindsen Mergen, el mejor de los hombres
 es un hombre formidable:
 no hay forma de matarlo," dijeron.
     Y Bajim Dor Kan
 condujo a estos tres mil soldados
 condujo a estos treinta y tres héroes
     se preparó, tomó
     su bravo arco dorado
     formado y fabricado de
     setenta cuernos de yak
     tal arco dorado
     suavizado y fabricado
     de noventa cuernos de yak:
     se preparó, tomó
     su espada de fino oro
 con empuñadura de madreperla
 con agarre de madera de sándalo.

 Contra Erindsen Mergen, el mejor de los hombres
 hizo la guerra durante tres años: para matar
 a Erindsen Mergen, el mejor de los hombres
   no tenía fuerza suficiente.
 Erindsen Mergen, el mejor de los hombres
     galopó entonces y luchó
     con Bajin Dor Kan
 y destruyó a los hombres de Bajin Dor Kan
 tomó a la gente de Bajin Dor Kan:
       esposas y niños también
       las ollas tiznadas también, tomó
 a su cargo también a la mujer-cabra
 que trajo a su única hija.
 Se hizo una fiesta que duró ochenta días
 un jubileo de sesenta días
   y vivió en paz
 y feliz para siempre.


 CANTO (Mongolia interior)

 Colgando en las pérgolas de la ladera (hay)
 Siete clases de flores de las laderas;
 Siete clases de historias, también,
 Pronto te las diré en cantos a ti.

 Guirnaldas en el sombrío pantano,
 Crecen ocho flores en su pompa;
 Juegos y regocijos, de ocho clases también,
 Te doy con gusto a ti ahora.


 FUENTES

Keith Bosley. Poetry of Asia. Five Milleniums of Verse
     from Thirty-three Languages. Weatherhill, 1979.

Willard Trask. The Unwritten Song. Poetry of the Primitive
     and Traditional Peoples of the World. Vo. II. The Macmi-
     llan Company, 1967.

Alex Preminger and T.V.F. Brogan. The New Princeton En-
    cyclopedia of Poetry and Poetics. Princeton Univ. Press,
    1993.
    






                           

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