lunes, 26 de mayo de 2014

POESIA ORAL DE LOS TARTAROS Y DE LOS KIRGUISES

 



Tártaros y Kirguises comparten cierto origen común, a par-
tir de lenguas derivadas del turco y de su proximidad histó-
rico-geográfica en el Este Europeo y el Norte de Asia.

 Los Tártaros (o Tátaros, según se denominan en turco anti-
guo), habitan los territorios anexos al Volga desde el siglo
XIV. Son de origen mongol. Su población actual se divide
en dos grandes áreas geográficas, los Tártaros del Volga y
los de Crimea. La población actual de los primeros es de
alrededor de 6 millones.
 Los Kirguises son de origen siberiano indígena. Su lengua
es, sin embargo, de origen turco. El Kirguizistán es un terri-
torio montañoso, sin salida al mar. Habitan esta zona desde
el siglo XV. Su población actual ronda los 5,2 millones.



TRES CANCIONES DE LOS TÁRTAROS

                                       1

El sol sale haciendo las rondas
como si estuviese atado al manzano.
Un día, si vivimos, regresaremos
haciendo las rondas como el sol.


                                        2

Pequeño dado pintado con henna, pequeña uña de cobre,
                                                                       [dado de oro,
¿es posible dejar a un amante en este mundo?

A causa del huerto el sol no pasa por mi ventana.
En cuanto a mí me he vuelto amarillo, encogido por el amor.

No blanquees el techo de la casa baja.
Estoy solo, soy infeliz, no seas cruel conmigo.

¿Por qué te lo pasas mirando hacia la puerta todo el tiempo?
Daría mi vida por la oscuridad de tus ojos.

El niño del bai bebe agua de una taza dorada.
Bajo la luna una nube, la criatura de la luna.
Y yo, me he vuelto amarillo, marchitado por el amor.


                                         3

Mi amada, el rostro está cubierto de sangre.
El rostro del halcón, está cubierto de sangre.
El viento sopló, un rizo de pelo se soltó.
Una mecha lo tomó, y el rostro se cubrió de sangre.

Construí una casa y fue un espejismo.
Pero fue un refugio para toda mi vida.
La punta de mi palo no era sólida
y nuestras noches cargaban su peligro.

Me estoy muriendo porque siempre permanecí mirando el
                                                                                 [camino.
Miré a derecha y a izquierda.
Ni tú ni yo terminaremos nunca
de mirar el camino, de mirar el camino.

El mar se convierte en caballos
y en bebedores.
Bebí para aquietar mi pena
pero se volvió cada vez más salvaje.


UN CANTO KIRGUIS

EL CALMUCO* SE LAMENTA POR SU PAÍS

Queridas, queridas montañas,
Montañas que me trajeron tanto bien,
Montañas en las que vivieron mis tres ancestros,
Montañas en las que crecieron tres mil cabezas de ganado,
Kazylyk, donde está Bajan Aul,
Tu camino está hondamente marcado
Donde vagábamos en verano,
Donde estás todavía, negro camino,
Hollado hasta el hueso.
Cuando sobrepasábamos el invierno
Te volvías liso de nuevo...
¡Ustedes, tapa de mi olla!
Ustedes, mazo para martillar la correa de un potro,
Ustedes, mi lazo para atrapar caballos,
Ustedes, estaca para sostener mi casa,
Queridas, ¡queridas montañas!
Montañas que me hicieron bien,
Montañas que fueron un yerno para mi padre,
Montañas que fueron una nuera para mi madre,
Nunca pensé que dejaría este lugar.
Montañas que yacen apiñadas por todas partes,
Plana estepa salada,
Allí donde yacen rebaños de caballos de varios colores,
Ustedes, grandes rocas,
Las lágrimas corren de mis ojos,
Mis cabras-hembra de un año no han dado cría,
Las jóvenes ovejas no permanecieron estériles,
Donde los grandes perros gañidores
Ladraron en el patio, mis montañas,
Ahora nos vamos de aquí.
Nos vamos para encontrar infortunio,
No sabemos nada de labranzas,
Nos moriremos de hambre.


DOS FRAGMENTOS DEL MANAS

[El Manas es el poema épico más extenso del que se tenga
noticias. Contiene medio millón de líneas, 20 veces más que
la Odisea. 13.200 de ellas, llamadas la "Pequeña épica" (Er- Töshtük) también existen en otras lenguas túrquicas: el Ka-
zakh y el Tümen-Tártaro.]


                                1

Töshtük, hijo de Eleman
vio a la Crona*. Su pelo
era blanco como las plumas del cisne
su cuerpo portaba siete cabezas
se sentaba a horcajadas de un mortero
su rostro era monstruosamente extraño
y sus venenos eran mortales:
ningún bien podía esperarse
de esta hereje.
Ella estaba tan arrugada
que ya no le quedaba cara:
ningún hombre podía regresar con vida
al encontrarla y luchar contra ella.
Töshtük, desde cuando
era Töshtük
y andaba a caballo
nunca había visto algo tan atemorizante-
sobre su espalda un tapado de fieltro azul
en su mano una cuchilla-raspadora.

Viendo a esta vieja bruja
el bravo hijo de Eleman
sintió que su corazón se llenaba de angustia:
ella parecía la gran robadora de almas
la terrible engañadora
la verdadera destructora de vidas.


                             2

Cuando Töshtük pisó
el Submundo
la tierra se sacudió. Él caminó
sobre los pasos de la Crona. Al principio
eran huellas de lobo: él siguió.
Después crecieron como huellas de tigre.
El continuó andando, vio a un Gigante
yaciendo sobre el suelo
con una oreja como colchón
la otra como frazada
su labio inferior en la tierra
y maloliendo a podredumbre
su labio superior alzado tan alto
que colgaba con estalactitas:
su mano llegaba hasta Khokand
y su pierna a Bukhara.

"Tu mano llega hasta Khokand
y tu pierna llega hasta Bukhara
tu labio inferior está podrido
tu labio superior está congelado:
¿Qué clase de hombre eres?
Soy sólo  un viajero
haciendo sus cosas:
¡sal de mi camino!"

El Gigante permaneció echado, y contestó:
"¡Me correría a un costado con gusto
para vos, joven héroe!
Mi nombre es Luna-Oreja.
Pero tengo entendido que Er-Töshtük
ha venido del mundo de arriba:
me gustaría desafiarlo".

Cuando Er- Töshtük escuchó estas palabras
desmontó, y Luna-Oreja
que estaba echado en el suelo
torpemente se puso de pie.
Se atacaron, amarraron
el uno al otro. Er-Töshtük
tomó al Gigante por las orejas
y lo arrojó contra cuarenta colinas.
Entonces, habiéndole cortado la cabeza,
siguió su camino.


* Crona es un personaje propio de varias leyendas, una
suerte de bruja maléfica.

 
 


FUENTES

W.S. Merwin. East Window. The Asian Translations. Copper
Canyon Press, 1998.
Keith Bosley. Poetry of Asia. Five Millenniums os Verse
from Thirty-three Languages. Weatherhill, 1979.
Willard R. Trask. The Unwritten Song. Poetry from the Primi-
tive and Traditional People of the World. Vol II. The Macmi-
llan Co., 1967.







3 comentarios:

Seanna dijo...

Qué frustración, no tengo tiempo y ésta es apenas la segunda vez en lo que va del año que me paso por aquí. Tengo que ponerme al día.
No dejo de pensar en que aquí hay tanta y tanta poesía muy poco leída, maravillosa como ella sola, y sin embargo en la escuela tengo que leer a un montón de gente que me aburre, y que siendo francos parece que la poesía va de mal en peor. ¿Cómo es posible que tenga que estudiar a la cosa esa del dadaísmo, mientras tanta buena poesía no la lee casi nadie? No hay justicia en el mundo.
Así que gracias de nuevo. Haces más soportable la clase de literatura.

Robert Rivas dijo...

Gracias, una vez más, Seanna. La demanda de tiempo es tan alta, que ya circulan rumores de que pronto saldrán a la venta diversas formas de tiempo. No serán iguales al original, pero estirarán, inflarán, soplarán y, ¡quién sabe! algunos saldremos volando...

Seanna dijo...

Al paso que vamos, honestamente eso no me extrañaría nada. Se va olvidando (me incluyo) que hay que darnos a veces un tiempo, incluso sí eso significa dejar de hacer otras cosas, para apreciar lo bueno de verdad.