martes, 24 de octubre de 2017

POESÍA ORAL DE LA POLINESIA FRANCESA: MANGAREVA




 Mangareva es la mayor de las islas Gambier, situadas en
el Océano Pacífico, en la zona conocida como la Polinesia
Francesa. Actualmente viven en ella poco más de 1300 
personas. Se trata de una isla con montañas y lagos, ubica-
da a 1400 kilómetros de Hawai. 
 Según su propia mitología, Mangareva fue alzada del suelo
del mar por el semi-dios Maui.


 EL MENSAJE DEL PÁJARO FRAGATA

 (Una madre le pide al pájaro noticias acerca de su hijo.
Ella interpreta que el descenso de sus patas y el arqueo
del pico significan que su hijo está muerto.)

¡Oh hijo, oh hijo mío,
  Oh hijo!

    1

Escucha, oh pájaro
     que vuela allá arriba,
¿Has visto
     muerto a mi amado hijo
Quien permanecía entre
     las miríadas de Tahití?
Las plumas de tus patas
Las plumas de tus alas,
Tu pico se inclina hacia abajo,
¡Oh hijo!

        2

¿Como el pájaro chorlito ibas
    viajando a lo largo de la costa
De la costa de la distante Tahití?
¿Oh hijo!

        3

La canoa que proveí
En la que mi hijo se embarcó,
El hijo tan amado por mí,
Arrojada en una tierra distante.
¡Oh hijo!

        4

Eres una luna
Que no volverá a alzarce.
Oh hijo, Oh hijo mío,
    Oh hijo!
La fresca brisa del amanecer
    corre sin tí,
¡Oh hijo, Oh hijo mío,
   Oh hijo!




EL ARROJAR AFUERA EL AMOR

El amor por vos que roe dentro de mi pecho,
El arrojarlo progresa ahora,
     arrojo afuera, arrojo afuera,
Que pueda olvidarte para siempre.

El amor ha sido ahora arrancado
    el que alguna vez sentí por vos.

Mi querido, muero
    bajo las olas que barren sobre mí.



  LAMENTO

(Un marido humano se lamenta por una esposa 
que se llevó un marido no-humano.)

Se extiende desde el mar de Putatai-roa,
Oh Te Teperiu, el miedo se extiende lejos,
Porque tú estás muerta.

Oh Te Teperiu, ay,
Mi princesa que partió tan pronto.

¿Qué es esa cosa maligna
Que extiende el miedo hacia lo lejos?

Miedo de un amante cruel,
Ésa es la cosa maligna que causa miedo.

La mano del amante cruel,
Ésa es la cosa cruel que causa miedo.

La sangre derramada por un amante maligno,
Ésa es la causa cruel que
        extiende el miedo a lo lejos.




   TIREN, ARRASTREN

(El poema habla de un pueblo derrotado que apurada-
mente pone su canoa en el agua para escapar del enemigo.)

Tiren, arrastren, empujen,
El peligro está cerca,
Temor de un enemigo,
Así que tiren, arrastren, empujen.

¡Cuál es el viento
     que trae los grandes mares?

El viento del norte es el viento
    que trae las olas enormes.

El viento del noroeste es el viento
     que trae los grandes mares.

El viento del oeste es el viento
      que trae las duras tormentas.



     LAMENTO POR LA VEJEZ

¡Ay! Envejecemos, mi amor,
Los dos.

Los dos por cierto juntos, mi amor,
Cuando los dos éramos chicos
Cuando jugábamos juntos en el mar.

Los dos por cierto juntos, mi amor,
Cuando hacíamos nuestras caminatas juntos
Mientras íbamos creciendo.

Los dos por cierto juntos, mi amor,
Cuando tus pechos eran firmes y redondeados,
Cuando tus pechos pendieron en la maternidad.

Los dos por cierto juntos, mi amor,
Cuando tu pelo flotaba bajando por tu espalda,
Cuando tu cuerpo era fuerte y viril.

Los dos por cierto juntos, mi amor,
Cuando nuestros cuerpos envejecieron y se afinaron,
Como un lenguado descansando en el fondo.

Los dos juntos por cierto, mi amor,
Cuando tan debilitados que nos sentábamos apartados,
Tan débiles que sólo podíamos pasar las horas descansando.

Los dos juntos por cierto, mi amor,
Cuando nuestros tenues ojos miran a los neblinosos cielos,
Cuando la visión falla en ver su esplendor,
Ah, ¿adónde me lleva Dios?



    ME QUEDO SOLO

Mi amor, me quedo solo,
Ah Te Matererea, mi amada,
El olor de la muerte de la amada
     me asalta,
Me quedo solo.

Las olas fluyen sobre vos,
Las olas retroceden,
Las olas alzan tu cuerpo,
Las olas lavan Te Matererea.
Me quedo solo.

Fuiste transportada por 
Las olas de Pua-raghia.
Ahora los dos estamos separados.
Ah mi amor, me quedo solo.
Lavada sobre la playa estaba
       la preciosa de Aiuragi.
Ah mi amor, me quedo solo.



FUENTE

Marjorie Sinclair. The Path of the Ocean. Traditional
Poetry of Polynesia. Univ. of Hawaii Press, 1982.








jueves, 19 de octubre de 2017

EL POETA LITUANO AIDAS MARCENAS

  


  HABLEMOS DE VENGANZA

 ya es una costumbra idiota
 morirse

 voy a morir súbitamente -así ellos
 no tienen tiempo de entender, voy a sacudirme
 sacudirme y sólo -cómo puede ser
 lo vi ayer, estaba lleno
 de planes, quién
 hubiera pensado, o -
 es ridículo, habíamos 
 acordado, sí sí

 o no -moriré lenta
 y dolorosamente, así ven,
 los bastardos, lo que les espera



 UN FORO INTERNACIONAL

 gente inteligente,
 madura, ¿y qué 
 hacen consigo mismos?

 sólo escriben poemas

 y si hacen algo
 útil

 lo hacen simplemente para 
 poder seguir escribiendo poemas

 sólo escribiendo
 poemas, Señor, 
 qué hermoso

 en las alturas

 de tu idiocia



 CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA

 la mente, su singular,
 especie única,
 una mente eternamente sonriente

 es habitualmente más filosa por las noches
 mi pura pequeña mente
 si lo pensás de esa manera-
 tengo algo ahí

 mi mente, un molino,
 una mente generando viento
 cuando salgo

 salgo a pasear mi perrito
 con mi perrito cagador
 soy un idiota
 meditando bajo las estrellas



 MI TÍO

 filosofando acerca de la vida
 escribe toda clase de tonterías,
 quiere explicarlo todo- hasta
 el final si empieza este av ovo,
 queriendo caracterizar una espina
 él hablará de la flora
 en la era Paleozoica, horrorizando
 a sus estimados colegas moralistas
 con aventuras sexuales literarias

 y después de la guerra se ganó la vida
 en la farmacia, cantando, ahorrando
 se compró una gallina, cada día

 sin palabras tuvo su
 propio huevo personal



LAS PUERTAS A TRAVÉS DE LAS CUALES PARTE
EL AMOR

 las puertas a través de las cuales parte el amor, las puertas
 al amor son tan chicas,

 las puertas al jardín de frutales demasiado crecidos,

 las verjas,
 cubiertas de oraciones garabateadas, pequeñas verjas

 golpeando las verjas bañadas en oro del cielo,
 ordeñando el temor a la muerte

 con ojos sorprendidos, eternamente jóvenes-
 un pequeño agujero de espiar

 una ventana para mirar afuera en mi vejez,
 para mirar todo lo que aún se mueve,

 una ventana con un geranio



ARS POETICA

 El mundo está llegando a su fin, por lo tanto
 vos tenés que escribir poemas.

 Todos los días, firmemente resuelto,
 como si hicieras un trabajo significativo,
 trabajo que sólo vos entendés,
 trabajo como construir una casa, o
 un barco para tu menguante familia,
 o restaurar un templo sagrado
 para una religión muerta hace rato.

 Tenés que escribir poemas
 hasta los domingos, porque
 el domingo es un feriado y porque tu trabajo
 es como el trabajo de un sacerdote.
 Y, porque el mundo está llegando a su fin día tras día,
 y puede terminar, aún un domingo.

 Por ende, tenés que escribir poemas,
 tenés que construir tu propia casa, aún si
 no va a haber nadie para vivir en ella
 tenés que poner los cimientos pacientemente
 día tras día porque es el fin
 si Dios muere antes que el lenguaje
 y el lenguaje muere antes que el mundo. 



 EL CAJÓN DEL INFIERNO

 en el infierno del cajón, donde
 viejas notas, textos
 que se salvaron del fuego, manuscritos, que
 como todos sabemos, no arden, cartas de amor

 de un gran amor, o, cartas como "sería una buena cosa
 si encontrases un lugar adónde ir, juntaras tus cosas,
 y te mudaras," sufrí

 por todos tus pecados, mierdita


 Aidas Marcénas nació en 1960 en Kaunas, Lituania. Ade-
más de poesía, escribe ensayos y crítica literaria. Estudió en
los Conservatorios del Estado de Lituania, tanto en Vilna co-
mo en Klaipéda. Ha obtenido varios premios literarios y ha 
sido traducido a varias lenguas (ruso, polaco, letón, alemán,
inglés, francés y sueco). Estas dos menciones (premios y tra-
ducciones) parecen ser la medida de los méritos de un escritor
en estos tiempos.
 Actualmente vive en Vilna.

  FUENTE

 Eugenijus Alisanka (Ed.). Six Lithuanian Poets. Arc Publi-
cations, 2008.

 Las versiones al inglés de Mi tío y de Hablemos de venganza,
son de Jonas Zdanys. Las de Las puertas a través de las cuales
parte el amor, así como Ars poetica, Un foro internacional, 
Crítica de la razón pura y El cajón del infierno, son de Laima
Vincè.


martes, 10 de octubre de 2017

"ÉPICA DE LOS CABALLEROS", POESIA TRADICIONAL DE ALBANIA. UN FRAGMENTO




  "La épica de los caballeros" pertenece a las raíces del pue-
blo albanés. Es el orgullo tanto de ese pueblo como de los
vecinos kosovares, una parte de su identidad, podría decirse.
Fue escrito en las tierras altas, y la fecha no está precisada.
Digamos que proviene de la tradición oral, cuyas raíces es-
tán sumergidas en los mismos inicios de su historia.
 En este fragmento, traducido al inglés por Robert Wilton, 
Omero, el hijo de Gjeto Basho Muji y de su esposa Ajkuna,
ha sido asesinado defendiendo un castillo.
 Es necesario aclarar que "Albania" es un nombre adjudica-
do por los extranjeros, debido a la blancura que genera las
grandes nevadas sobre su territorio, la mayor parte del cual
es montañoso. Su nombre es Shqipëri, un nombre originado
en 1433 por una valerosa rebelión contra los conquistadores
turcos, que significa "Tierra de las Águilas".
 El albanés es un pueblo mayormente musulmán, mayormen-
te campesino, muchas veces sometido por vecinos poderosos,
cuya lengua ha sido formalmente codificada hace pocas déca-
das.


 EL LAMENTO DE AJKUNA

 El día ha amanecido pero no da luz,
 el sol se ha elevado pero no da calor.
 ¿Qués está haciendo Gjeto Basho Muji?
 Muji está enterrando a su propio amado hijo...

 Por fin Muji emprendió el solitario sendero a casa,
donde la madre del muchacho le espetó directamente:
¿Nuestro hijo? Mujo, ¿porqué sacudes la cabeza?
 ¿Quieres decir que lo has dejado en el valle verde, muerto?

 Una desgraciada viudez es ahora su camino;
 las estrellas han fijado una vida para ella: la pena.

 Cuando al fin ella arribó al valle verde,
 la madre comenzó a maldecir a la luna:
 -Que tu luz se apague, viejo señor luna,
 que no enviaste una señal, ni una sola,
 al valle verde, para que yo pudiese correr
 para entrar a la tumba junto a mi hijo.

 Cuando ella llegó a la tumba de su hijo,
 vio el haya, de tres siglos de edad,
 las ramas del haya enroscadas sin ton ni son,
 algunas de las más finas derramándose sobre la tumba.

 Para hijo y rama un hermoso lugar;
 una lágrima cae sobre el polvo que ella ama.
 Han dejado de cantar, las palomas de la montaña,
 Han dejado de cantar para escuchar.

 -¿Y no te das cuenta de quién ha venido,
 ingrato y dormido
hermoso hijo mío, oh?

 Un último deseo, hijo:
 deja por una sola vez tu oscurecida prisión,
 sólo una palabra del hijo que yo dí a luz;
 nunca estuviste ausente tanto tiempo antes de hoy...
 Hermoso Omero mío, oh
 ¿es que estás esperando tu caballo?
 Corre a jugar a la iglesia una vez más;
 ve y caza liebres junto al rugido del Shala;
 escala los picos con los fantasmas de los valientes;
 tu pobre madre vigilará tu tumba,
 hermoso hijo mío, oh...


[Es probable que "Shala" sea un río, y seguramente no se tra-
ta de la diosa sumeria del mismo nombre]

FUENTE

 Modern Poetry in Translation. Third Series- Number Thir-
teen. Transplants. Londres, 2010.


jueves, 21 de septiembre de 2017

LAS AMANTES DE DIOS (7): HILDEGARDA DE BINGEN (1098-1179)

  



 Santa Hildegard de Bingen es una de las más famosas
mujeres místicas de Occidente. Fue "dada" a Dios a los
8 años, cuando se la envió a vivir en la comunidad Bene-
dictina de una mujer que se consideraba sagrada, llamada
Jutta. Era la décima hija de sus padres. Desde muy tem-
prana edad experimentó tanto la clarividencia, como visio-
nes de despertar. A los 5 años predijo las señas de un ter-
nero que estaba por nacer. Pronto aprendió a ocultar sus
dones especiales, y recién a los 42 años, cinco después de
haberse convertido en la abadesa del convento en el que se
había convertido la comunidad de Jutta, una voz le ordenó
dar a conocer sus experiencias. En su vejez, Hildegard des-
cribió su campo visual como uno en el que siempre hubo
una luminosidad de fondo en la cual se proyectaban sus
visiones; fenómeno al que denominó "la sombra de la Luz
viviente."

 Su primer libro fue las Scivias, escrito durante diez años,
tiempo en el cual sus visiones fueron refrendadas tanto por
Bernard de Clairvaux como por el Papa Eugenio III. Pronto
se hizo famosa más allá de Alemania, y su consejo era bus-
cado tanto por la gente común como por clérigos y potenta-
dos reinantes de Europa. A los 60, en una actividad sin pre-
cedentes en una mujer, comenzó el primero de cuatro viajes
de predicación, que llevó a cabo a pesar de sus enfermeda-
des durante el resto de su vida. Scivias es la abreviatura de
Scito vito Domini, "Conoce los caminos del Señor".

 Asimismo fue una líder comunitaria y no dejó de partici-
par políticamente, como cuando reprendió al Sagrado Em-
perador Frederico I por respaldar a un falso papa.
 Su obra contiene detalladas descripciones así como pintu-
ras de sus visiones, así como dos extensos tratados de cien-
cia natural, ética, medicina, y cosmología. Los poemas que
siguen provienen de la Sinfonía de la Armonía de las Reve-
laciones Celestiales. Fueron escritas en latín (su latín medie-
val no era completo y sus versiones debían ser corregidas por
dos ayudantes) como parte de la liturgia de las monjas, y eran cantadas con música escrita por la misma Hildegard. Ella se describió a sí misma como "La trompeta de Dios", un instru-
mento, una mensajera del Señor.


 ANTÍFONA PARA LA SABIDURÍA DIVINA

 ¡Sofía!
 tú la de las alas giratorias,
 rodeando envolviendo
 energía de Dios:

 tú aceleras al mundo en tu abrazo.

 Un ala se eleva al cielo
 un ala barre la tierra
 y la tercera vuela a nuestro alrededor.

 ¡Alabanzas a Sofía!
 ¡Que toda la tierra la alabe!



 ANTÍFONA PARA LOS ÁNGELES

 ¡Luz animada! en el borde
 de la Presencia tu anhelo
 arde en la secreta oscuridad,
 oh ángeles, insasiablemente
 hacia la mirada de Dios.

 La perversidad 
 no podría tocar vuestra belleza;
 ustedes son alegría pura.
 Pero vuestro perdido compañero,
 ángel de las alas torcidas
 - él buscó las cimas,
 se hundió en las profundidades de Dios
 y cayó en picada más allá de Adán-
 que un espíritu formado de barro pueda elevarse.







 VERSO DE ALELUYA POR LA VIRGEN

 ¡Aleluya! emergió
 luz de tu intocado
 útero como una flor
 en el costado más lejano
 de la muerte. El árbol-mundo
 está floreciendo. Dos
 reinos se convierten en uno.



 CANTO AL CREADOR

 Tú, la-que-todo-lo-consigue
 Palabra del Padre,
 eres la luz del alba
 primordial sobre las esferas.
 Tú, la que sabe de antemano
 mente de la divinidad,
 previste todos tus trabajos
 como los predijiste,
 tu presciencia escondida
 en el corazón de tu poder,
 tu poder como una rueda alrededor del mundo,
 cuya circulación nunca comenzó
 y nunca se desliza a un final.



 ANTÍFONA PARA EL ESPÍRITU SANTO

 El Espíritu de Dios
 es una vida que confiere vida,
 raíz del árbol-mundo
 y viento en sus ramas.

 Limpiando el pecado,
 ella frota aceite en las heridas.

 Ella es vida reluciente
 atrayendo toda alabanza,
 toda-despertar,
 toda-resurrección.


 (OTRA VERSIÓN DEL MISMO CANTO)

 Espíritu Santo,
 dándole vida a toda vida,
 moviendo a todas las criaturas,
 raíz de todas las cosas,
 lavándolas limpias,
 borrando sus equivocaciones,
 curando sus heridas,
 tú eres nuestra verdadera vida,
 luminosa, maravillosa,
 despertando al corazón
 de su antiguo sueño.


 FUENTES

 Jane Hirshfield. Women in Praise of the Sacred. Harper Pe-
rennial, 1995. Las versiones en inglés son de Barbara New-
man.
 Stephen Mitchell. The Enlightened Heart. An Anthology of
Sacred Poetry. HarperPerennial, 1989. (La versión alternati-
va del último poema).


jueves, 14 de septiembre de 2017

UN POEMA DE LA UCRANIANA OKSANA ZABUZHKO

  


 UNA DEFINICIÓN DE LA POESÍA

 Sé que moriré una muerte difícil-
 Como cualquiera que ama la precisa música de su propio
                                                                                 [cuerpo,
 Que sabe cómo forzarlo a través de los huecos en el miedo
 Como a través del ojo de una aguja,
 Quien baila una vida entera con el cuerpo- cada movimiento
 De los hombros, la espalda, y los muslos
 Resplandeciendo de misterio, como una palabra sánscrita,
 Músculos jugando bajo la piel
 Como peces en una pileta nocturna.
 Gracias, Señor, por darnos cuerpos.
 Cuando yo muera, decile a los techadores
 Que desmonten los techos y el cielo raso
 (Dicen que mi bisabuelo, un brujo, finalmente logró salir de
                                                                        [esa manera).
 Cuando mi cuerpo se ablande por la humedad,
 El alma hinchada, oscura y repleta,
 Se esforzará
 Como una vena azul en un huevo hervido blanco,
 Y el cuerpo ondeará con espasmos,
 Como una frazada que un hombre enfermo se saca de encima
 Porque hace calor,
 Y el alma se alzará para abrirse paso
 Del apretar de la carne, de la maldición de la gravedad-
 El Cosmos
 Por encima del oscuro pozo del cuarto
 Chupará por su tubo galáctico,
 El cielo abriéndose en una abrasadora lluvia de estrellas,
 Y llevará al alma hacia arriba, temblando como una hoja de
                                                                                   [papel-
 Mi joven alma-
 Del color del pasto mojado-
 Hacia la libertad- entonces
 "¡Alto!" grita, escapando,
 Por la cegadora frontera 
 Entre dos mundos-
 Alto, esperá.
 Mi Dios. Por fin.
 Mirá, es de acá que proviene la poesía.

 Dedos encrespándose por la birome,
 Enfriándose, volviéndose no míos.



 (La versión del ucraniano al inglés es de Michael M. Nay-
dan y Askold Melnyczuk)

 Oksana Zabuzhko nació en Kiev el 19 de setiembre de 1960. 
Es licenciada en filosofía de las artes y es académica en el Ins-
tituto de Filosofía de la Academia Ucraniana de Ciencias. 
También se desempeña en la Universidad de Kiev, en el Departamento de Escritura Creativa. Es la escritora más famo-
sa de Ucrania. Su autobiografía se titula Investigación de cam-
po en la Sexualidad Ucraniana. 


FUENTE

Wayne Miller and Kevin Prufer, New European Poets.
Graywolf Press, 2008.

lunes, 21 de agosto de 2017

ADMIRABLE RODRIGO REY ROSA




 Muchas veces me siento tentado de rendirles homenaje a
los escritores que me producen admiración. He notado, por-
que a través de los años algunas cosas se van notando solas,
que es 'casi constantemente frecuente' que dicha admiración
se produzca cuando coinciden el plano de la valoración lite-
raria junto a la empatía que me genera el autor en cuestión.
Menciono al pasar algunos de esos casos, de los cuales Kaf-
ka y Pessoa son los más notorios. Pero también me ocurre 
con W.G. Sebald, con Joseph Roth, con Paul Bowles, con
Viktor Shklovski. Simpatía podría reemplazar a 'empatía' sin
ningún empacho. Personas que me gustaría conocer, frecuen-
tar, mirar y escuchar desde la mesa más cercana del café, aun-
que sea. Me ocurrió con Rey Rosa cuando leí Cárcel de árbo-
les hace unos cuantos años. Estoy seguro de que fue su proxi-
midad con Bowles la que me condujo a su lectura, ya que el
americano radicado en Tánger había hablado elogiosamente
de su escritura. El mismo Rey Rosa cuenta cómo y por qué se
produjo ese encuentro en Marruecos siendo él muy joven, en
uno de los artículos que componen La cola del dragón. Esa
transfusión de identificaciones, sin embargo, no podía resul-
tar decisiva: faltaba la escritura del propio guatemalteco.
 Y ésta fue llegando con el correr de los años, pero ahora 
irrumpió gracias a la sucesión de libros suyos que se publica-
ron recientemente.



 A eso habría que agregarle tanto las entrevistas que leí en la
red como las filmadas, en las que aparece un hombre cuyo
estilo tiene tanto que ver con la textura de sus relatos y no-
velas.
 No hago otra cosa que invitar a su lectura.




 Con esta acotación: creo que hay algo de su escritura que tie-
ne que ver con el maestro americano, con las diferencias pro-
pias -y fuertes- de quien nació en un país tan extremo en cuan-
to a la violencia política interna como Guatemala. Durante
muchos años puso distancia con esa violencia que muy bien
pudo haberlo devorado, para regresar a su país una vez que la
dictadura del general Efraín Ríos Montt hubo perdido su fuer-
za monstruosa. Rodrigo Rey Rosa ha viajado mucho, perma-
neciendo en esos lugares, muchas veces exóticos, durante bas-
tante tiempo. Es frecuente que en sus novelas aparezca un 
latinoamericano como personaje sumergido en un mundo le-
jano. Puede ser un colombiano, como en La orilla africana
un mexicano, como en Fábula asiática, él mismo en El tren a 
Travancore. 
 ¿Cómo no asociarlo con tres de las novelas de Bowles cuan-
do menos: El cielo protector, Déjala que caiga y La tierra ca-
liente? Sólo que en el caso de éste, se trata siempre de ameri-
canos en tierras exóticas y peligrosas.
 Sin embargo Rey Rosa ha logrado un estilo totalmente pro-
pio, aún con esa impronta del personaje cuya identidad sufre
transformaciones fundamentales en esos contextos de cultu-
ras 'fuertes' y ajenas. Un personaje, el suyo, que pasa casi co-
mo una sombra por sus relatos. Esa ductilidad, esa manera de
ser leve aún en situaciones extremas, es algo que caracteriza a
este gran escritor.



 Otra diferencia que me gustaría señalar es que las novelas y
cuentos de Paul Bowles tienen un desarrollo más clásico, en
el que el final es un verdadero final, generalmente trágico.
Sus personajes van entrando en un vértigo progresivo e inex-
orable.
 Cuando parece que las historias de Rey Rosa apuntan en esa
dirección, el autor tuerce sutilmente las circunstancias, evi-
tando lo que parece inevitable. Los suyos son finales abiertos,
como, podría decirse, los tiene la vida. Suelen dejar hebras
sueltas, posibilidades diversas en lugar de un final finalizado.
 Me encanta la modestia de sus brevísimas introducciones a
Imitación de Guatemala ("Releerse a sí mismo no es necesa-
riamente una experiencia agradable, aunque puede ser instruc-
tiva." "Se hace lo que se puede y con lo que se tiene a mano."
"El cojo bueno, escrita en 1995, es un experimento quizá fa-
llido (la influencia o el impulso cinematográfico es demasia-
do evidente: los párrafos hacen las veces de trozos de celuloi-
de, que se han yuxtapuesto como en un montaje). Supongo
que podría salvarla -al menos afectivamente- la extraña tesis
del perdón que guarda y que se esboza apenas.") y a Tres no-
velas exóticas. Que, debo decir, son los libros suyos que más 
me gustaron.
 Finalmente, es necesario agregar que hay una suerte de núcleo
en la obra del guatemalteco, ese monstruoso período que va de
1960 a 1996, de guerra interna, con tremendos genocidios pade-
cidos por los descendientes de los mayas. Ese ineludible está en 
el corazón de varios libros de Rey Rosa, con su manera sutil,
con su ligero desentendimiento de la cuestión política, a la vez
que con el horror y el peligro que lo caracterizan. 






 Hay en Rey Rosa un sutilísimo manejo de la violencia que
forma el núcleo de su obra. Y eso que resulta muy difícil
mantenerse sutil cuando se habla de los kaibiles, una tropa
de élite, en realidad de los más despiadados asesinos de la
tierra, que formara el régimen militar en su país y que luego
se exportara a los cárteles de México.
 Es esa delicadeza sostenida en medio de las situaciones más
irracionales y violentas la que creo caracteriza, lo vuelvo a se-
ñalar, a Rodrigo Rey Rosa.
 Y la que suscita, entre muchas otras cosas, mi extrema valo-
ración.
 Ah, y un detalle más: en varias ocasiones, así, tangencialmen-
te, menciona a la Argentina. En varias entrevistas se refiere a Borges como un iniciador, tanto de su carácter de lector como
de su escritura. Y, cosa rara, todos sus personajes hablan de 
'vos', como si el escritor mismo fuese argentino.








domingo, 13 de agosto de 2017

EL EXTRAÑO CLEMENTE RÉBORA




 VOZ DESDE UN MIRADOR MUERTO

 Un cuerpo aplastado a pulpa
 Resurgiendo con ondas de cara
 Desde el hedor del aire arrancado con los dientes.
 La tierra un fraude.
 Cableado-de-furia no he de llorar.
 Eso es para aquellos que pueden, y para el lodazal.
 Pero si regresas
 Un hombre de la guerra
 No andes contándole a aquellos que no saben:
 No andes contando esta cosa donde sea que hombre
 Y vida estén aún hablándose.
 Pero agarra a la mujer
 Una noche, después de una vorágine de besos,
 Si es que regresas;
 Y sisea en su oído que nada en este mundo
 Redimirá lo que se ha perdido
 De nosotros, lo putrefacto de este lugar.
 Aferra con fuerza su corazón hasta casi ahogarla;
 Y si ella te ama, lo sabrás a través de la vida
 Mucho después, o nunca jamás. 

Clemente RÉBORA nació en Milán en 1885, en una fami-
lia genovesa laica. Fue oficial en el frente nor-oriental du-
rante la Primera Guerra Mundial. Resultó gravemente heri-
do por metralla, y fue hospitalizado por "fuerte trauma ner-
vioso" y diagnosticado (sic) como "una manía por lo eterno".
Parece ser que a ciertos poetas le tocan diagnósticos poéticos.
Luego de la guerra y de una larga crisis espiritual, se convir-
tió en sacerdote en 1936. Algunos señalan que en un verso
de los años 20, anticipaba esa conversión:
 "Dall'imagine tesa
 Vigilo l'istante
 Con imminenza d'attesa..."
 Es uno de los grandes poetas italianos del Novecento, y po-
dríamos decir, de toda la historia literaria italiana.
 Murió en Stesa en 1957.



 FUENTE

 MPT. Centres of Cataclysm. Bloodaxe Books, 2016.
 La versión en inglés es de Cristina Viti.