domingo, 11 de agosto de 2019

LENGUAJES

 Usando/abusando un lenguaje destartalado

 Arrancando el primero, hemorragia de lenguajes

 Aparece un lenguaje de foco, en el que todas las palabras
     corren en el mismo sentido, después en el sentido opues-
          to, después en algún otro

 Un lenguaje inmóvil es algo diabólico. ¿Lo han dicho los
       griegos ésos? Nadie lo resiste; el sujeto petrificado 
           simplemente asiste

 Lenguaje de aglutinación: se mueve suave, como una
        gran masa flotante sobre vidrio (imaginar las dimen-
             siones de éste). Pero no sirve, desde luego, para
                    decir lo más mínimo.

 Lenguajes acelerados y lenguajes retrasados. Nunca están
         ahí. Estaciones vacías, rieles que vibran, ya sea por
               algo que llegará o que ya ha partido

 Un lenguaje encontrado. Pequeño, sin instrucciones de uso

 Lenguajes de varias napas, una sobre otra, y también entre-
       cruzadas, llenas de vasos que traen y llevan sustancias
            desconocidas

 Lenguaje arborescente, que te lleva trepando rápido hasta
       el adelgazamiento final, la punta misma del lenguaje, 
           el lugar en el que el filo extremo de la hoja parecía
                tocar la piel del cielo

 "Todos los lenguajes te llevan consigo"
     (Nada se consigue con seguirlos: más allá de todas las
            ventanas de la conciencia -humana o no humana,
                 si es que las montañas o los mares la tienen o
                       la tuvieran- mira el silencio

 Lenguajes de cabelleras azules

 Lenguajes de agua ciega y loca

 Lenguajes prisioneros de otros lenguajes más antiguos,
       atados con raíces indomables
           Dentro de la selva de cada lenguaje se esconde
               un sexo

 Lenguajes como mares viajando sobre plataformas
     hechas de miriadas de ruedas

 Lenguajes repletos de alambres tendidos y de los peces
       metálicos erizados de espinas nadando entre ellos

 Lenguajes abatidos
      (y aquellas ca(rni)cerías)

 Lenguajes latiendo en la espera
      (aún no es su turno)

 Lenguajes hechos de piedras y de sus fricciones

 Lenguajes hechos de telas tejidas por polillas, langostas
        y cicindelas



martes, 6 de agosto de 2019

DOS POEMAS DE JÁNOS PILINSZKY Y UNO DE ELISABETH LANGGÄSSER

    


     SOBRE EL MURO DE UN KZ LAGER

  Donde cayeron, ahí permanecerán.
  En todo el universo este solo
  y único lugar es el solo lugar
  que han hecho propio.

  Este país huye de ustedes.
  Casa, molino, álamo -todo
  está luchando aquí con ustedes, como si
  mutaran a la inexistencia.

  Pero ahora son ustedes los que no se rinden.
  ¿Los esquilamos? Se volvieron ricos.
  ¿Los enceguecimos? Nos miran fijo.
  Ustedes testifican sin habla.



    HARBACH 1944

  Sigo viéndolos: un astil
  detrás y la luna llena -
  son hombres enjaezados al astil.
  Es un inmenso carro el que halan.

  Están arrastrando un vagón enorme,
  que crece al ritmo de la noche,
  sus cuerpos se parten bajo las demandas
  del hambre, el temblor, el polvo.

  Soportan el camino, el horizonte,
  los campos de remolachas tiemblan,
  pero sólo sienten la tierra agobiante,
  el peso de todo.

  La piel caída de sus vecinos 
  parece atascada a la suya,
  porque se bambolean por las mismas huellas,
  crecientes capas vivas.

  Los poblados se mantienen lejos de ellos
  y las puertas evitan sus pies.
  Las distancias que se les aproximan
  vacilan y retroceden.

  Asombroso, caminan con el barro hasta las rodillas
  en la oscuridad, sonidos sordos
  de chanclos repiqueteantes, como si invisibles
  hojas alfombrasen el suelo.



 [Harbach es un municipio de Alemania]



  János Pilinszky nació y murió en Budapest, Hungría. 
 1921/1981. Es un poeta de inspiración católica. El primero
 de los poemas aquí traducidos lo tomé de la página de in-
 ternet "Poetry Foundation" (la versión al inglés es de Geor-
 ge Gömöri y Clive Wilmer., el segundo es un texto que te-
 nía desde hace un tiempo, también en inglés, pero no recuer-
 do la fuente. 


  Poco después leí (encontré) este poema de Elisabeth Lang-
gäser.





  PRIMAVERA 1946

 ¿Así que regresás
 Mi dulce Anémona -
 Toda estambre brillante, cáliz, corona -
 Dándole validez a la devastación,
 Como Nausicaa?

 Llevada por el viento y arqueándose -
 Ola y rocío y luz -
 ¿Que remolino de alegría al fin
 Ha alzado su peso
 Desde los hombros curvados por el polvo?

 Ahora surjo
 Fuera del dominio del sapo -
 el brillo rojizo de Plutón aún bajo mis párpados-
 Y la espantosa pipa del guía a los muertos
 Aún en mis oídos.

 He visto brillar el hierro
 En el ojo de la Gorgona.
 He oído el siseo, el susurro,
 El rumor de que ella me mataría:
 Era mentira.

 Anémona, hija mía,
 Dejame besar tu cara: es una cara
 No reflejada por las aguas
 de Leteo o de Estigio.
 E inocente de no o no.

 Y mirá, estás viva
 Y acá -no hay decepción-
 Y callada en la forma en que tocás mi corazón
 Sin embargo no rastrillás sus fuegos -
 ¡Mi niña, mi Nausicaa!


 Elisabeth Langgäser nació en 1899 en el sudoeste de Ale-
mania. Su madre era cristiana, su padre, judío. Maestra de
primaria. Conoció a Hermann Heller, también de origen ju-
dío y tuvo una hija de él, en 1929, llamada Cordelia.
 Comenzó a escribir poesía. En 1933 conoció y se casó con
Wilhelm Hoffmann, que no era judío. Su casamiento, sin
embargo, permaneció no aprobado, dado que en 1935 las
leyes anti-judías de Nuremberg prohibían cualquier matrimo-
nio inter-racial. En 1941 se obligó a su hija Cordelia a usar
la estrella amarilla. Y en 1944 fue deportada a Theresienstadt.
Y más tarde a Auschwitz-Birkenau. Un año después, a Elisa-
beth se le diagnosticó esclerosis múltiple.
 La poesía de Langgäser es casi imposible de hallar en inglés.
(Menos aún en castellano.) El poema que traducimos aquí 
fue escrito con motivo de la liberación de su hija al final de
la guerra. La autora murió por complicaciones de su enferme-
dad en 1950. 
 Nausícaa es la hija de Alcinoo. Cuando ella va al río a lavar
la ropa, se encuentra con Odiseo. Y más tarde se casa con el
hijo de éste, Telémaco.

    Fuente
 Eavan Boland. After Every War. Twentieth-Century Women
Poets. Translations from the German. Princeton Univ. Press,
2004.

jueves, 1 de agosto de 2019

HURONES

 descubre-ya sabía
 que la asfixia no es una buena partera

 como un hurón de superficie
     pasillos, terrazas, edificios abandonados,
             edificios suspendidos en construcción
vertederos
   arroyos vírgenes

¿Qué recorrido me trajo hasta acá?
¿Qué es "acá"?

las ramas secas (ah, cómo enseña levantarse
 de noche en el monte)
sólo sirven 
    para quebrarse
         o para rasgar

"dicese de aquellas tristezas infecundas"

se registran muchos 
    encuentros secretos
         con el miedo

amor es un  barco encallado   
       a disposición de las mareas
dos voces de altaluz y bajaniebla
       llamándose

araba en su lago particular
que alguna vez provino de una fuente
      
  busca, bajo el agua borrosa
            las canillas
algunas todavía por abrir
   las otras inundantes

¡qué contratiempo!
      va contra el tiempo
             vuelto viento de frente

¿en qué bolsillo guardaba
       los cantos de alabanza?

(yo era el testigo de su preciosa carga de sombras)
(estremecidas estremecientes sombras)

corrientes, oleajes, perspectivas
        escalas direcciones

desencajes

   (en la cabeza
        marascas de hilos
           cestos y más cestos
                 de hilos inertes
      entre los cuales finas serpientes
      se deslizan entre el terror la fuga y el ataque)

¿te duelen los dolores?
     se despiertan como hogueras contagiosas

miradas tenues
    húmedas
       de la primera agua de la mañana
             se ven -todavía

alientan fuelles
    ocultos en la maleza
      fuelles en el follaje

que ralea
   perspiran en un silencio tenso
     las palabras listas para dar su único salto

la cabina
    el humo
         fino
             delicioso como el peligro
                       en cierta dosis

"¡no hay apuro!", es la orden
             que circula de pronto 
haciendo correr ríos frescos de calma
     por las trincheras

hora de afeitarse
   de realizar, mister providence
       los ordenamientos necesarios
plegar la locura frondosa
     prolijamente
     o amontonando

¡ya, ya! hay que salir a escena
   aunque el teatro esté vacío
    y en otra parte
          (una ciudad de Sunecia, por ejemplo)
recomienza la comedia 
         que propone el día
y la gavilla de hurones corre
       a huronear rabiosamente
            bajo tierra
y en algún momento
    por algún misterio
       que alguna vez podría ser revelado,
               carajo,
            se echan a dormir

                  y descansan


miércoles, 31 de julio de 2019

VIENDO PÁJAROS




 Sentado en el suelo, 
 entre árboles
 -este espacio no figura en los mapas-
 estando muy, demasiado
 locógico
 observando a los pájaros
 ese cuerpito -tembloroso, ágil, cabe-en-la-palma,
                inquieto- es la morada del pájaro

 fuera de ese cuerpito
     se extiende el mundo
        que quién sabe qué viene a ser 'el mundo'
                    para un pájaro

 ningún nombre:
        es lo que es
            (la definición de un dios)

 trota un poco
      inefable atención de sus pupilas

 ¿Y sus preocupaciones básicas?
    Comer (beber) - no ser matado
       Sí, seguramente eso se lleva una buena parte del tiempo

 pero, ¿para qué querría tiempo
                     un pájaro?
 podría vivir 5 minutos, o 5 años o 15

 (no se aburren)

 Pía o canta, según qué pájaro
   ¿Llama? ¿Avisa? ¿Clama? ¿Improvisa?
 Repite durante miles de generaciones
      el mismo pequeño 'canto'
 ¿Viene con todo aprendido?
 ¿O durante su existencia -y en ese caso le viene bien
               el tiempo- sigue aprendiendo cosas?

 Anida, empolla, alimenta, protege
    ¿Nociones de padres-hijos?
             ¿Abuelos-nietos?
                       Es ir muy lejos

 Cuanto más pequeños, más latidos

 Cuando se sienten esos 
          acelerados-delicadísimos latidos
                   cada uno
 mientras vuela o se detiene
       mira, vigila, busca, salta
           algo torpemente sobre el suelo,
                 dispersando hojas secas
                      pinzando con el pico una semilla
                           o una ramita seca para el nido
                                la cabeza girando a un lado
                                          al otro
      alerta -de ese alerta depende todo

  ahora alza vuelo

 Vuela un rato 
           para olvidarse





 NOTAS

 Había estado pensando en estos extraños versos de
alguien reconocido por su claridad y a quien mencioné
hace muy poco (W. C. Williams):

    El descenso 
               hecho de desesperanza
                       sin logros
    cae en la cuenta
             del nuevo despertar:
                         que es el revés
    de la desesperanza.
            Así, lo que no logramos,
   lo negado al amor,
       lo que hemos perdido de antemano 
                se vuelve descenso,
   sin fin, indestructible.

 Un rato más tarde -en este asunto hay que aprovechar lo
próximo (en el tiempo), ya que el magnetismo se pierde
con suma facilidad-, 'aparecen' estos versos de Rimbaud:

En medio de los más sorprendentes accidentes atmosféricos
una pareja joven se mantiene apartada sobre el arca
-¿puede esta antigua insociabilidad perdonarse?-
y canta, y vigila.

 Las 'razones' de esta asociación son tenues. Es preciso de-
jarlos venir, como corriendo sobre hilos finos como los de
una desprolija telaraña. No soy -para nada- un entendido
en la obra de Rimbaud, pero he registrado en algunos poe-
mas suyos ciertos animales con los que siento afinidad. 

 "tan pronto la idea del Diluvio fue apagándose, una liebre
se detuvo entre las esparcetas y las campanillas que se me-
cen, y dijo su plegaria al arco iris a través de la telaraña."

 Juro que había olvidado que mencionaba una telaraña. Las
palabras, ideas, imágenes y sensaciones 'se pegan' por fue-
ra de la conciencia. Otra manera de decirlo es que el escrito
se convierte en una línea arrastrada bajo el agua, repleta de
atractivos anzuelos.

 En otro lado menciona a los castores: "Construyeron los
castores. Las tazas de café humeaban en los cafetines."

 ¿Pájaros? Muy diferentes a los de mi escrito:

 "¿Es en esas noches sin fondo que duermes y te exilias,
 millón de pájaros de oro, oh futuro Vigor?"

 La liebre es, para mí, equiparable al gorrión. No daré
arruinadoras explicaciones. Sólo que me es más fácil ima-
ginar sangrar a una liebre que a un gorrión, pero tampoco
tengo la más fugaz idea de porqué.
 Todo lo contrario del autor de Una temporada en el in-
fierno (¿una crónica poética de su relación con Verlaine?),
que decía: Sólo yo tengo la clave de este desfile salvaje.


martes, 30 de julio de 2019

BANDERAS



  
                       "...frágil como eres
                       a veces me pregunto
                       de dónde te vienen esas vastas riquezas de sombra"
                                                    Nicolas BOUVIER

En las noches de viento
restalla la gigantesca bandera de mis vecinos

no puedo evitar 
mientras la masa oscura de unos árboles
se recortan contra el cielo perforado
y las ventanas de mi sueño
se astillan en mil partes

pensar cuan increíblemente patrióticos
deben ser mis vecinos

 A las 3 de la mañana
me doy cuenta de que la noche es sólo
una gran sombra que proyecta el mundo sobre sí mismo

 y siento a la poesía
desgarrarse como la sombra de una sombra,
 la sombra de una nube migratoria
           solitaria sobre las flores
 la sombra de un suspiro 
           en las pestañas dormidas
 la sombra de la tela de la noche
           ondulándose

 la indicación de una ausencia de la ausencia
    a qué distante cercanía ¡imponderable!
      y, sin embargo
 -ese leve y flotante 'sin embargo'-
 no ha sellado su espera

 anida en una palabra
      que anida en un silencio fresco

 el filo exterior de la sombra del verso
   corta abierta la carne de lo real
    como el chasquido de la bandera inmensa
      saja la lámina del aire

  la sombra bebe la gota de sangre
        de ese apenas

 " tocada por el dardo de la dulzura" H.M.

de pronto la noche es un desierto cuya negra arena
se ha ido acarreando durante toda la vida
y que justo ahora decide poner su huevo
de oscuridad

 el viento, me doy cuenta ahora, no está más
         se ha ido quién sabe adónde
 y, sin el viento,
    la bandera se ha enroscado como un murciélago
          herido 
              alrededor del impávido mástil
     
 la sombra que había cobrado existencia al despertar
 -porque ése es el ser de las sombras- 
    se esfuma, y también parece desaparecer;
 pero, en lugar de eso, se ovilla lenta pero constantemente
   en el carretel-lámpara 
     del corazón

 siendo el corazón-carretel,
 me atrevo a sostener,
 la única memoria y existencia
 que cuenta




 


martes, 9 de julio de 2019

JURI VELLA, UN POETA INDÍGENA SIBERIANO

    


  EL CIELO DE DIFERENTES COLORES

  Una vez un pobre cazador abrió su humeante chum. Res-
piró profundo. El cielo voló al interior del chum. Se convir-
tió en bienestar y felicidad. Todavía vive ahí con el hombre.
(de los cuentos de la Abuela Nengi)


 Vivo bajo el cielo de colores,
 y los colores son tan familiares:
 el cielo melancólico,
 el tierno
 que puede ser muy fresco, pero un poco triste.
 El cielo alegre que
 a veces puede ser tan frío.
 Puede ser elegante, pero también juguetón.
 El cielo brillante,
 el cielo rojo,
 el cielo bondadoso,
 bello como una novia.
 Indefenso como un chico y fuerte.
 El cielo de amarillo,
 el cielo de verde,
 el cielo de azul, y de violeta.
 El cielo también puede ser veloz
 o puede quedarse quieto.
 Tanto puede ser ruidoso
 como muy muy callado.
 Y alto,
 y bajo,
 y denso,
 y seco,
 y disperso,
 y mojado.
 Plateado.
 Dorado.
 Azulino.
 Puede ser un oficial que se pavonea,
 o tipo-Nenet simple y tan próximo.
 Mi cielo reside en la parte anaranjada del vaso
 que mi hija lleva en sus manos.
 El cielo está en el amigable chum abierto
 que mi Abuelita abrió para vos.
 El cielo es un panorama puesto en tu ventana,
 tan espacioso,
 ligero,
 sin barrotes,
 con un marco cerúleo,
 con persianas chirriantes
 y margaritas en el alféizar.
 Con el rostro de tu madre,
 sonriendo como en un retrato.
 El cielo puede acostarse sobre la tierra.
 O sobre el océano,
 o en la tundra.
 Para descansar después de la cacería más dura,
 o después de pescar,
 o después de la boda.
 El cielo puede estar por encima del mundo
 por encima de las estrellas
 por encima de los soles
 por encima de las galaxias también.
 El cielo puede volverse tan ingrávido
 y tan silencioso como el ala de una mariposa
 el cielo puede...
 ¡Pero No!
 ¡No!
 No conozco ningún otro cielo.
 ¡No!
 No puede convertirse en otro cielo.
 ¡No!
 No puede convertirse en ninguna otra cosa que el cielo.
 Mi cielo es de diferentes colores
 Vos también vivís bajo el mismo cielo.



EL CUARTO DOLOR

 ¡Oh, taiga!
 No hay taiga, fue desmontada.
 ¡Oh, mi tierra natal!
 Ya no queda tierra,
 ha sido transformada en caminos metalizados,
 ha sido transformada en atareados, duros, pozos abiertos
 ha sido transformada en suburbios de piedra.
 ¿A quién puedo dirigirle esto?
 ¿Yo que sobrevivo a mi desgracia?
 Los ríos y lagos y mares
 están llenos de petróleo.
 Y las astas del último reno de mi abuelo
 y sus calaveras
 han sido convertidas en souvenirs.
 ¿Pronto, tal vez, los amantes de lo exótico
 me atraparán?
 ¡Oh, tundra!
 Hoy viajaré a tu espacio polar.
 ¡Oh-oh.oh!
 ¡Eso es todo lo que queda de la tundra!
 Dejame sorber el último trago de tu aire fresco
 como un souvenir.
 Y como un souvenir
 dejame obtener el éltimo trago de sentido puro.
 ¡Tundra!
 Dejame ver una sola vez
 cómo el sol tocará suavemente 
 tus estrábicos ojos.
 Pero antes del verdadero atardecer
 la tundra se encuentra conmigo
 con una aurora radioactiva
 y una venenosa lluvia ácida...
 ¡Oh, horror!



 DEL LIBRO 'SOLEDAD'

 Atravesando techos blancos,
 las chimeneas de las estufas de los chums,
 el fino humo alto
 de mi campamento provisorio
 están girando apuradas en busca de
 los lugares,
donde los ríos aún no están congelados,
 los lugares,
 donde los lagos aún no están congelados.
 ¿Por qué están tan demorados?
 El invierno ya los ha rebasado no sólo por detrás
 sino delante,
 hacia arriba con envolventes barridas
 un camino pavimentado con otras bandadas.
 Sus alas
 ya están golpeando remolinos nevosos 
 laboriosamente
 dolorosamente
 golpean en mi cara,
 y tocan mi corazón.
 ¿Acerca de qué están gritando los jóvenes?
 ¿De qué se trata?
 ¿De qué están parloteando valiente pero preocupadamente
 los gansos más experimentados?
 Después de todo, no es la primera vez
 que escucho su canción de despedida,
 y no puedo entender por qué
 me inunda de dolor.
 ¿Por qué?
 ¿Tal vez hoy
 soy como la bandada demorada?
 Es posible despegar ahora,
 pero mañana será demasiado tarde...



 JURI VELLA es un poeta indígena de la Siberia Occiden-
tal, del pequeño grupo de los Nenets del Bosque (unas 2000
personas). Poco antes del fin de la era soviética, decidió de-
jar su trabajo de cazador en una granja estatal, y se mudó 
con su familia al bosque, convirtiéndose en pastor de renos,
 y regresando a la forma de vida de sus ancestros. Durante
el régimen soviético, todas las poblaciones indígenas nóma-
des y semi-nómades fueron obligadas a sedentarizarse y a 
trabajar en granjas colectivas. En tiempos de gran escasez,
Juri se hizo cargo de una enorme familia compuesta por su
esposa, cuatro hijas, sus maridos y sus niños. Habita una re-
gión que provee el 80% del petróleo de Rusia. A causa de
ello, los pueblos indígenas, los Khanty y los Nenets, de la
zona, son en cierta forma perseguidos por las petroleras 
que aspiran a la completa explotación de los recursos natu-
rales. Éste es el mundo que reflejan sus poemas.
 (Extraído de Eva Toulouze, Tartu, Estonia. Agosto de 2011.)

Juri Vella es un seudónimo. Su nombre verdadero es Yurii
Kalevich Aivaseda. Nació en 1948 y murió en septiembre
de 2013. Existe un documental, Yuri Vella's World, que filmó
Liivo Niglas en 2003. En él aparece la lucha de la gente indí-
gena por retener su mundo, frente a la agresión ambiental in-
mensa que significa la explotación petrolífera en la zona.
Sus poemas aparecen también en una antología publicada por
Alexander Vaschenko: Way of Kinship. Anthology of Native Siberian Literature. Univ. of Minnesota Press, 2010.


FUENTE

 Modern Poetry in Translation. Third series- Number Six-
teen. The Dialect of the Tribe. Londres, 2011.






domingo, 2 de junio de 2019

LA POETA UCRANIANA OKSANA LUTSYSHYNA





 EUROPA DEL ESTE ES UN FOSO DE MUERTE
Y DE CIRUELAS PODRIDAS

 europa del este es un foso de muerte y de ciruelas podridas
 me escondo de ella en el cuerpo de américa
 pero tarde o temprano me deslizaré de esta luz
 de nuevo hacia dentro de aquella
 y empezaré a hablar de la muerte porque ese es nuestro
                        deporte nacional
 hablando de la muerte
 triste pero sin embargo hermosa
 esperando que el mundo nos escuche y se atragante con
                        la belleza y la tristeza

 mi amante extiende mis dedos con los suyos
 él fue educado en la buena vieja francia
 después américa
 él también estudió budismo y erótica en alguna parte cerca
                       de las fronteras de tailandia
 es bueno beber vino con él y conversar
 pero no acerca de la muerte o de europa del este
 porque el mundo es una cloaca y sólo sirve aprender un
                       único arte
 aquel de saltar de un islote de placer a otro
 y no importarte una mierda acerca de los continentes infec-
                    tados de plagas con sus moscas come-cadáveres

 él me besa buenas noches y desaparece en su sueño
 mientras yo yazgo en el mío, lleno de sol de verano y dul-
                    zura efímera
 mitteleuropa zbigniew herbert susurra en mi oído 
 europa central entra en un laberinto sin una sola curva
 un laberinto de destino y de ladrillos recién puestos
 ello entra y no existe
 ello resiste y revive, pequeño como pasto recién sembrado
                    en la tarde
 fuerte como los nietos de aquellos que sobrevivieron a la
                     guerra
 ¿cuándo, cuándo me voy a morir? - pregunta alguien en 
                     mi aún aniñada voz
 pero no escucho la respuesta porque oscurece de pronto
 en este foso de muerte, donde miklos radnoti está escribien-
                     do su último poema



 SUEÑO CON EXPLOSIONES

 alguien le acerca un encendedor a un arbusto de fuego vi-
                  [viente
 invisible
 con una mano invisible

 no hay un lugar en la tierra que esté a salvo
 ya no hay tierra
 no hay nada
 ¿cómo podemos empezar con las palabras:
 "Nada existe"?

 todo el cuerpo se convierte en un órgano visual
 encuentra un asidero
 para la visión verdadera
 te caés del mundo como de un colador
 y ves: no está ahí,
 es una ilusión

 entonces por qué sigue doliendo
 tanto



 él pide, no me ayuden...

 él pide, no me ayuden
 ayuden a los soldados 
 yo ya no necesito nada
 ni remedios, ni calor, ni luz
 ni un trago de agua

 la habitación que estoy dejando no es esta
 sino la habitación de mi cuerpo
 dicen que Dios no existe
 que el Uno que existe es humano
 pero como humano -¿puede él existir?
 ¿es su existencia necesaria?

 dicen que estoy al final de la vida
 pero yo todavía no entiendo nada

 anoche dolía tanto
 que me olvidé de todo, hasta de quien era
 ningún cielo, ninguna bendita oscuridad
 lo único que veía eran soldados
 en mis huesos sentí su sed

 no vengan a ayudarme
 ayuden a los que todavía quieren

 hacer niños



  Nació en Uzhhorod, Ucrania, en 1974. Poeta y traductora.
Su disertación doctoral fue acerca del gran escritor polaco,
de ascendencia judía, Bruno Schulz, cuyo riquísimo mundo
oniroide se asemeja al de Kafka.

FUENTE

Modern Poetry in Translation. N| 3, 2017. War of the Beasts
and the Animals. Russian and Ukranian Poetry. Que a su vez
extrajo estos poemas de Oksana del libro Words for War:
New Poems from Ukraine. Academic Studies Press, Boston.