jueves, 14 de septiembre de 2017

UN POEMA DE LA UCRANIANA OKSANA ZABUZHKO

  


 UNA DEFINICIÓN DE LA POESÍA

 Sé que moriré una muerte difícil-
 Como cualquiera que ama la precisa música de su propio
                                                                                 [cuerpo,
 Que sabe cómo forzarlo a través de los huecos en el miedo
 Como a través del ojo de una aguja,
 Quien baila una vida entera con el cuerpo- cada movimiento
 De los hombros, la espalda, y los muslos
 Resplandeciendo de misterio, como una palabra sánscrita,
 Músculos jugando bajo la piel
 Como peces en una pileta nocturna.
 Gracias, Señor, por darnos cuerpos.
 Cuando yo muera, decile a los techadores
 Que desmonten los techos y el cielo raso
 (Dicen que mi bisabuelo, un brujo, finalmente logró salir de
                                                                        [esa manera).
 Cuando mi cuerpo se ablande por la humedad,
 El alma hinchada, oscura y repleta,
 Se esforzará
 Como una vena azul en un huevo hervido blanco,
 Y el cuerpo ondeará con espasmos,
 Como una frazada que un hombre enfermo se saca de encima
 Porque hace calor,
 Y el alma se alzará para abrirse paso
 Del apretar de la carne, de la maldición de la gravedad-
 El Cosmos
 Por encima del oscuro pozo del cuarto
 Chupará por su tubo galáctico,
 El cielo abriéndose en una abrasadora lluvia de estrellas,
 Y llevará al alma hacia arriba, temblando como una hoja de
                                                                                   [papel-
 Mi joven alma-
 Del color del pasto mojado-
 Hacia la libertad- entonces
 "¡Alto!" grita, escapando,
 Por la cegadora frontera 
 Entre dos mundos-
 Alto, esperá.
 Mi Dios. Por fin.
 Mirá, es de acá que proviene la poesía.

 Dedos encrespándose por la birome,
 Enfriándose, volviéndose no míos.



 (La versión del ucraniano al inglés es de Michael M. Nay-
dan y Askold Melnyczuk)

 Oksana Zabuzhko nació en Kiev el 19 de setiembre de 1960. 
Es licenciada en filosofía de las artes y es académica en el Ins-
tituto de Filosofía de la Academia Ucraniana de Ciencias. 
También se desempeña en la Universidad de Kiev, en el Departamento de Escritura Creativa. Es la escritora más famo-
sa de Ucrania. Su autobiografía se titula Investigación de cam-
po en la Sexualidad Ucraniana. 


FUENTE

Wayne Miller and Kevin Prufer, New European Poets.
Graywolf Press, 2008.

lunes, 21 de agosto de 2017

ADMIRABLE RODRIGO REY ROSA




 Muchas veces me siento tentado de rendirles homenaje a
los escritores que me producen admiración. He notado, por-
que a través de los años algunas cosas se van notando solas,
que es 'casi constantemente frecuente' que dicha admiración
se produzca cuando coinciden el plano de la valoración lite-
raria junto a la empatía que me genera el autor en cuestión.
Menciono al pasar algunos de esos casos, de los cuales Kaf-
ka y Pessoa son los más notorios. Pero también me ocurre 
con W.G. Sebald, con Joseph Roth, con Paul Bowles, con
Viktor Shklovski. Simpatía podría reemplazar a 'empatía' sin
ningún empacho. Personas que me gustaría conocer, frecuen-
tar, mirar y escuchar desde la mesa más cercana del café, aun-
que sea. Me ocurrió con Rey Rosa cuando leí Cárcel de árbo-
les hace unos cuantos años. Estoy seguro de que fue su proxi-
midad con Bowles la que me condujo a su lectura, ya que el
americano radicado en Tánger había hablado elogiosamente
de su escritura. El mismo Rey Rosa cuenta cómo y por qué se
produjo ese encuentro en Marruecos siendo él muy joven, en
uno de los artículos que componen La cola del dragón. Esa
transfusión de identificaciones, sin embargo, no podía resul-
tar decisiva: faltaba la escritura del propio guatemalteco.
 Y ésta fue llegando con el correr de los años, pero ahora 
irrumpió gracias a la sucesión de libros suyos que se publica-
ron recientemente.



 A eso habría que agregarle tanto las entrevistas que leí en la
red como las filmadas, en las que aparece un hombre cuyo
estilo tiene tanto que ver con la textura de sus relatos y no-
velas.
 No hago otra cosa que invitar a su lectura.




 Con esta acotación: creo que hay algo de su escritura que tie-
ne que ver con el maestro americano, con las diferencias pro-
pias -y fuertes- de quien nació en un país tan extremo en cuan-
to a la violencia política interna como Guatemala. Durante
muchos años puso distancia con esa violencia que muy bien
pudo haberlo devorado, para regresar a su país una vez que la
dictadura del general Efraín Ríos Montt hubo perdido su fuer-
za monstruosa. Rodrigo Rey Rosa ha viajado mucho, perma-
neciendo en esos lugares, muchas veces exóticos, durante bas-
tante tiempo. Es frecuente que en sus novelas aparezca un 
latinoamericano como personaje sumergido en un mundo le-
jano. Puede ser un colombiano, como en La orilla africana
un mexicano, como en Fábula asiática, él mismo en El tren a 
Travancore. 
 ¿Cómo no asociarlo con tres de las novelas de Bowles cuan-
do menos: El cielo protector, Déjala que caiga y La tierra ca-
liente? Sólo que en el caso de éste, se trata siempre de ameri-
canos en tierras exóticas y peligrosas.
 Sin embargo Rey Rosa ha logrado un estilo totalmente pro-
pio, aún con esa impronta del personaje cuya identidad sufre
transformaciones fundamentales en esos contextos de cultu-
ras 'fuertes' y ajenas.



 Otra diferencia que me gustaría señalar es que las novelas y
cuentos de Paul Bowles tienen un desarrollo más clásico, en
el que el final es un verdadero final, generalmente trágico.
Sus personajes van entrando en un vértigo progresivo e inex-
orable.
 Cuando parece que las historias de Rey Rosa apuntan en esa
dirección, el autor tuerce sutilmente las circunstancias, evi-
tando lo que parece inevitable. Los suyos son finales abiertos,
como, podría decirse, los tiene la vida. Suelen dejar hebras
sueltas, posibilidades diversas en lugar de un final finalizado.
 Me encanta la modestia de sus brevísimas introducciones a
Imitación de Guatemala ("Releerse a sí mismo no es necesa-
riamente una experiencia agradable, aunque puede ser instruc-
tiva." "Se hace lo que se puede y con lo que se tiene a mano."
"El cojo bueno, escrita en 1995, es un experimento quizá fa-
llido (la influencia o el impulso cinematográfico es demasia-
do evidente: los párrafos hacen las veces de trozos de celuloi-
de, que se han yuxtapuesto como en un montaje). Supongo
que podría salvarla -al menos afectivamente- la extraña tesis
del perdón que guarda y que se esboza apenas.") y a Tres no-
velas exóticas. Que, debo decir, son los libros suyos que más 
me gustaron.
 Finalmente, es necesario agregar que hay una suerte de núcleo
en la obra del guatemalteco, ese monstruoso período que va de
1960 a 1996, de guerra interna, con tremendos genocidios pade-
cidos por los descendientes de los mayas. Ese ineludible está en 
el corazón de varios libros de Rey Rosa, con su manera sutil,
con su ligero desentendimiento de la cuestión política, a la vez
que con el horror y el peligro que lo caracterizan. 






 Hay en Rey Rosa un sutilísimo manejo de la violencia que
forma el núcleo de su obra. Y eso que resulta muy difícil
mantenerse sutil cuando se habla de los kaibiles, una tropa
de élite, en realidad de los más despiadados asesinos de la
tierra, que formara el régimen militar en su país y que luego
se exportara a los cárteles de México.
 Es esa delicadeza sostenida en medio de las situaciones más
irracionales y violentas la que creo caracteriza a Rey Rosa.
 Y la que suscita, entre muchas otras cosas, mi extrema valo-
ración.
 Ah, y un detalle más: en varias ocasiones, así, tangencialmen-
te, menciona a la Argentina. En varias entrevistas se refiere a Borges como un iniciador, tanto de su carácter de lector como
de su escritura. Y, cosa rara, todos sus personajes hablan de 
'vos', como si el escritor mismo fuese argentino.







domingo, 13 de agosto de 2017

EL EXTRAÑO CLEMENTE RÉBORA




 VOZ DESDE UN MIRADOR MUERTO

 Un cuerpo aplastado a pulpa
 Resurgiendo con ondas de cara
 Desde el hedor del aire arrancado con los dientes.
 La tierra un fraude.
 Cableado-de-furia no he de llorar.
 Eso es para aquellos que pueden, y para el lodazal.
 Pero si regresas
 Un hombre de la guerra
 No andes contándole a aquellos que no saben:
 No andes contando esta cosa donde sea que hombre
 Y vida estén aún hablándose.
 Pero agarra a la mujer
 Una noche, después de una vorágine de besos,
 Si es que regresas;
 Y sisea en su oído que nada en este mundo
 Redimirá lo que se ha perdido
 De nosotros, lo putrefacto de este lugar.
 Aferra con fuerza su corazón hasta casi ahogarla;
 Y si ella te ama, lo sabrás a través de la vida
 Mucho después, o nunca jamás. 

Clemente RÉBORA nació en Milán en 1885, en una fami-
lia genovesa laica. Fue oficial en el frente nor-oriental du-
rante la Primera Guerra Mundial. Resultó gravemente heri-
do por metralla, y fue hospitalizado por "fuerte trauma ner-
vioso" y diagnosticado (sic) como "una manía por lo eterno".
Parece ser que a ciertos poetas le tocan diagnósticos poéticos.
Luego de la guerra y de una larga crisis espiritual, se convir-
tió en sacerdote en 1936. Algunos señalan que en un verso
de los años 20, anticipaba esa conversión:
 "Dall'imagine tesa
 Vigilo l'istante
 Con imminenza d'attesa..."
 Es uno de los grandes poetas italianos del Novecento, y po-
dríamos decir, de toda la historia literaria italiana.
 Murió en Stesa en 1957.



 FUENTE

 MPT. Centres of Cataclysm. Bloodaxe Books, 2016.
 La versión en inglés es de Cristina Viti.

martes, 8 de agosto de 2017

UN CATÁLOGO DE IMÁGENES




 Que las palabras puedan suscitar imágenes es algo de lo
mucho que damos por sentado, pero cuyo proceso mental 
es de una gran complejidad. ¡Tamaña traducción! Lo inte-
resante de este proceso es, según me parece, que se pueden
crear imágenes, además de representarlas. En otras palabras
-nuevamente palabras- que se pueden generar imágenes que
nunca han existido, además de reproducir lo mejor posible
las que sí existen. Con lo cual la cuestión de la existencia
se amplifica notoriamente. De hecho ("hechos y no pala-
bras"), la reproducción verbal o escrita de las imágenes
'reales' suele resultar bastante aburrida. ¿Cómo no preferir
la imagen 'real' a la descriptiva? Razón suficiente para desba-
ratar la locura del 'realismo socialista', por ejemplo. El arte
de la palabra en este caso produce justamente una realidad
nueva, una porción de realidad que se agrega al núcleo en
expansión de Lo Real. En un procedimiento de traducción
también gigantesco, las artes visuales recorren otro camino:
a través de una imagen que hasta entonces no existía, crean
una forma de nombrar sin palabras, aportan un lenguaje a
lo que permanecía silencioso, opaco, invisible. 
 Ambos idiomas sólo adquieren sentido si se enlazan a las
emociones humanas. Ese otro misterio que podríamos ca-
tegorizar como tan importante como el paso del tiempo.
 "Misterio" y "paso del tiempo", lo habrán notado al leerlas,
son sólo palabras, cuyo puente con algo  al cual se refieren
nos parece -otra vez- evidente sin serlo en modo alguno.
 Por otra parte, un catálogo como este no pasa de ser un
muestrario casi ridículo de lecturas y preferencias. Una pe-
queña muestra. Subrayados de muchos años sucesivos que 
se vuelven públicos en este momento.


 En alguna parte del mundo, al pie de un terraplén,
 un desertor parlamenta con centinelas que no
 comprenden su manera de hablar
 Robert DESNOS. Poesía francesa contemporánea.

 Leysin. Nieve y nubes en el valle hasta las cumbres. Por
encima de este mar inmóvil y algodonoso, los grajos como
gaviotas negras vuelan en bandada, recibiendo sobre sus
alas la llovizna de nieve.
 Albert CAMUS. Carnets.

 ...en el delirio, en el ensueño, en la demencia, la intensidad
de las imágenes es absolutamente comparable a las de las
sensaciones
 Macedonio FERNÁNDEZ. Citado por Germán García, en
"Macedonio Fernández, la escritura en objeto".

 El nombre, con su cuerno, abre un camino en el sueño y
el hombre camina por ese sendero. Un sendero tembloroso.
Siempre crudo.
Roberto BOLAÑO. Putas asesinas.

 Imagina que te acercas a un espejo. En él se forma una ima-
gen: tu nariz, tos ojos, tu boca, tu traje. Eres tú, deberías ser
tú. Sin embargo hay algo en el reflejo, algo que no es el ver-
de de los ojos, ni el dibujo de los labios, ni el corte del traje,
algo que te hace decir bruscamente: han puesto a otro en el
espejo en lugar de mi reflejo.
Jean Paul SARTRE. Cit. por Bernard-Henry LEVY, en "El
siglo de Sartre". Dice que esta idea le surgió al filósofo fran-
cés al notar el parecido inquietante de las dos orillas del Gran
Canal, en Venecia.

Los ásteres azules están poblados de antómidos. Una Vanes-
sa atalanta pasó rozándolos. Luego se lo tomó con calma pa-
ra que yo pudiera admirarla; merece la pena, porque los hilos
rojos se le desprenden de la delicada estructura.
Ernst JÜNGER. Pasados los setenta V. Diarios 1991-96.

 como rosas en un banco de hielo
 Jean COCTEAU. Thomas el impostor

 Sólo innumerables cadáveres de sandalias difuntas. Un ta-
piz de sandalias.
Víctor SEGALEN. Viaje al País de lo Real. (Un viaje por la
China Central, en 1914.)

 Mirábamos la luna redonda y un montón de lucesitas 
zambullidas en la coloreada noche como el alcohol verde
 Giorgos SEFERIS. 6 noches en la Acrópolis.

 el invierno tiene en Inglaterra el aspecto incoloro y hu-
meante de una freiduría de pescado.
 V.S. PRITCHETT. Cit. por Martin Amis en "Visitando a
Mrs. Nabokov".

 colgaban los pensamientos como banderas bajo la lluvia
 Marnix GIJSEN. Poesía belga contemporánea.

 las escaleras descendían al césped
 Jean RHYS. Sonríe, por favor.

 Es una rinconada de la calle. Los sacerdotes se precipitan
en ella como el vino en el embudo. Llevan vendas que su-
jetan sus sombreros recogidos por las manos. Todos pade-
cen dolor de muelas.
 Max JACOB. El cubilete de dados.

 Urracas devoran orugas de primavera.
 Alberto LAISECA. La mujer en la muralla.

 Una imagen literaria destruye las imágenes perezosas de
la percepción. La imaginación literaria desimagina para
mejor reimaginar.
 Gaston BACHELARD (¿Fuente?)

Con todo, seguía sin poder dar crédito a mis ojos: los árbo-
les de un verde dorado, la anciana de paseo con su pequinés, 
los niños que salían de una casa corriendo hacia el buzón de
la esquina, sus gritos como molinillos suspendidos en el ai-
re otoñal.
Amitav GHOSH. Líneas de sombra.

Su alma se desvanecía poco a poco mientras oía derramarse
la nieve débilmente sobre todo el universo, como a la llegada
de la última hora a todos los vivos y los muertos.
James JOYCE. Dublineses.

Con botas de 7 estrellas ven por la noche
y envuelto en amor acércate a mi carpa.
Las lunas se elevarán de las polvorientas cajas del cielo.
Descansaremos de nuestro amor como dos fieras raras
en las altas cañas donde termina el mundo.
Else LÁSKER-SCHÜLLER; Cit. por F. Grunfeld en "Pro-
fetas malditos".

Lluvia pálida sobre el puerto que se desvanecía
y sobre la iglesia tamaño caracol mojada por el mar
Dylan THOMAS. Poemas.

Camina despacio, porque caminas sobre mis sueños.
William Butler YEATS. Cit. por Henry Bauchau, en "El
bulevar periférico".

 En la autopista, a la altura de las torres de Marcouville,
un gato aplastado, como sellado en el asfalto.
Annie ERNAUX. Diario del afuera.

 y el cielo es de un azul que te obliga a mirarlo en busca del
oro de los ángeles, el aire, claro pero no completamente cla-
ro, porque hay una humedad tenue, finísima, y es tan deli-
cioso observar a través de ella (o casi mirarla directamente)
que a uno le dan ganas de frotársela por la piel, un aire cuyo
grosor tiene la capacidad de volver palpables los espacios:
en mañanas como estas nada parece estar mal.
Harry MATHEWS. Veinte lineas por día. (Una joya)

¡Ah, hoguera de madera muerta sobre el hielo
(¡Oh, flama de un instante, corazón ávido de olvido...!)
Oscar L.W. MILOSZ. La bruma y otros elementos.

El lago
las orillas
absortas.
Johannes BOBROWSKI. En Hora de Poesía 94-6.

A la lámpara se le rompe el corazón de luz.
Ingeborg BACHMANN. Id O.

Primavera: el viento turba al río pero el cielo es impertur-
bable.
SU-TUNG P'O. En O. Paz. "Versiones y diversiones", tam-
bién.

 La luna emerge tras las rocas, y la ciudad blanca se vuelve
aún más blanca, las piedras compiten con la luna por ver 
quién brilla más, y en dulce armonía fluyen el Ródano y el
Saona, uno con prisa, el otro con parsimonia, ambos rumbo
a la misma meta, la unión tanto tiempo deseada, y abrazan
la ciudad blanca como si fuese un tesoro, para nunca más
soltarla.
Joseph ROTH. Las ciudades blancas. (La experiencia más 
plena de alegría de este escritor extraordinario).

Ella sonrió su sonrisa lejana. Significa que el universo no
tiene confines, contestó.
Antonio TABUCCHI. Para Isabel. Un mandala.

Me helaré hasta el cielo,
las estrellas como peces se congelarán en mí
y en el hielo transparente
se estremecerá el remolino del mundo.
Frantisek HRUBIN. En Cormorán y Delfín, N° 26.

 Abro la escotilla: la luna ha inundado el lago.
 Marineros y pájaros acuáticos sueñan el mismo sueño.
 SU TUNG PO (1037-1101). En Octavio Paz: "Versiones
y diversiones".

 Hay jardines que ya no tienen país 
 Y están solos con el agua
 Georges SCHEHADÉ. Poesías.

 Paisajes como cubrirse con una manta la cabeza.
 Henri MICHAUX. Ecuador.

 y el sol de octubre,
 como en verano,
 en el hombro de la colina.
 Dylan THOMAS. Poema de octubre.

 como la lluvia y las abejas en la luz
 Oscar L. MILOSZ. Poemas.

 El pulso del estanque late
 Michel DELGUY. Antología de la poesía francesa.

 Estoy solo en una galaxia de imágenes
 Hans M. ENZENBERGER. 

 Aquello que es del dominio de la imagen es irreductible
por la razón y debe permanecer en la imagen so pena de
aniquilarse.
 Antonin ARTAUD. Van Gogh, el suicidado por la sociedad.

 Negras las banderas
 cubriendo el cielo
 Max AUB. Antología apócrifa.

 Es primavera: 
 la colina sin nombre
 entre la niebla
 BASHO. Antología del Haiku.
(Hay que decirlo: los poemas chinos, y casi diría 'orientales',
si incluimos a los japoneses y a los coreanos, son un semille-
ro interminable de imágenes. Es como pescar con red en me-
dio de un cardumen.)

 El niño ciego
 guiado por su madre
 frente al cerezo en flor.
 ENAMOTO KIKAKU (De un ejemplar de la Revista Fic-
ción de hace muchos años; una nota de Osvaldo Svanascini).

 Es una mujer joven y bajo sus pasos las imágenes se levan-
tan en profusión.
 Julien GRACQ. ¿Se llamaba 'El ojo del bosque' su novela?

 Las fronteras todavía cuelgan como mangas
 Los cocheros del juego de sombra contemplan en la
orilla del mar a los centinelas de la inmovilidad.
 Louis SCUTENAIRE. Antología de la poesía surrealista.

Ayer, Dunkerke bajo una lluvia siniestra. Ciudad inglesa. A-
vería en La Panne, inclinado sobre su caja de herramientas,
escuchaba a alguien decir detrás mío: "No me extraña que
no me respondan en el Ministerio de Guerra". Me doy vuelta,
era el rey. Miraba nuestra depresión con su ayuda de campo.
Muy chic, anteojos, con el aire del "profesor de matemáticas
buen tipo".
Jean COCTEAU. Cartas a mi madre.

porque los labios de ella parecen mascar y mascar en la di-
rección de las manecillas del reloj. Una vez tiene que ahogar
una carcajada porque se imagina cruzando el ecuador con e-
lla, llegando al hemisferio sur y sintiendo su boca cambiar
de dirección.
Kathryn HARRISON. La mujer de nieve.

 En cuanto "hijo de buena familia", educado, bastante sano,
ni feo ni guapo, sólo pasable, haciéndole la corte a sus pri-
mas, alumno mediocre, un tanto enmadrado, delicado, in-
quieto, y al mismo tiempo burlón, parlanchín, provocador,
a menudo insoportable en el colegio y golpeado por sus
compañeros más mayores, sociable, frívolo, audaz o tímido
según las circunstancias.
Witold GOMBROWICZ. Testamento. [Un esbozo de auto-
retrato]

 Medianoche. Sin olas,
 sin viento, el bote vacío
 está inundado de luz blanca.
 DOGEN (1200-53). Zen poems

 ...y que lleva a la hierba veloz por un largo sendero hacia
el aire vivo
 Adrienne RICH. La extranjera.

 conciencia semejante a una sucesión de lavas
 Henri MICHAUX. Movimientos/ Yantra.

 En el sueño de aproximarme a los 40 me vi como si estuvie-
ra a punto de morir y comprendí que no era yo mismo, sino
un ser habitado de arriba abajo por parásitos, como una oruga
ocupada por las larvas del icneumón.
 Cyril CONNOLLY. La tumba sin sosiego.

 Los chicos de Sarajevo. huérfanos en medio de las ruinas.
Está Mario. Dice: "a la noche sueño que mi mamá está viva",
Tiene un gorro que le tapa los ojos, sonríe. La tele lo vuelve
luminoso, como si estuviera en un vitral.
Annie ERNAUX. La vida exterior.

Noche muy corta
Con perlas de rocío
Sobre la oruga
BUSON. Jaikus inmortales.

 Al principio buscábamos estas imágenes con la obsesión
del coleccionista. Hasta que al final comprendimos la verdad: 
eran ellas las que nos habían buscado. 
Isaac LENAU. Cit. por Allan Wall en "Bendito sea el ladrón".

Unos levantan chozas
de sal rosa.
Jean TORTEL. Antología poética francesa.

El viejo granjero con mameluco cuelga de una viga del gra-
nero. Las vacas miran de costado. La vieja arrodillada, bajo 
los pies que se balancean, con el vestido negro de domingo,
y tocando el suelo con la frente como una musulmana. Afue-
ra, el cielo está lleno de nubes espumosas sobre un intermi-
nable campo arado sin otras señales a la vista.
Charles SIMIC. El mundo no se acaba.

O en la carretera de Rublovka, el Neuilly ruso; abedules ilu-
minados de noche por los fuegos artificiales. Los troncos 
blancos alineados parecían pajas translúcidas que aspiraban
la nieve hacia el cielo.
Frederic BEIGBEDER. Socorro, perdón.

Eran las diez mil fotos famosas que Atget había hecho de un
París ya fenecido, aquellas magnas imágenes calladas, baña-
das en el color pardo del cloruro de oro.
James SALTER. Juego y distracción.

las curvas de un vaso reflejan los rostros
Jean FOLLAIN. Espacio del instante.

El mundo se va encogiendo y concentrando a medida que pa-
samos más tiempo en él.
Richard FORD. Francamente, Frank.

una película de 5 minutos rodada en la Atenas del s.V mo-
dificaría de arriba abajo la visión que de ella nos dan los his-
toriadores.
Claude LÉVI-STRAUSS. De cerca y de lejos.

ya para siempre seguro como un insecto preso en el ámbar
bello como una catedral de helechos en el carbón salvada
Zbiegniew HERBERT. Informe desde una ciudad sitiada.

El Fakahatchee es de una belleza particularmente extraña y
excepcional. Bajo la luz del sol las praderas de hierba parecen
un gran manto de seda salvaje.
Susan ORLEAN. El ladrón de orquídeas.


El Kremlin no es más que una isla negra, contra la que rom-
pen las olas del mar en llamas.
CHAUTEBRIAND. Cit. por W.G. Sebald en "Historia de la
destrucción".

el quemante frío iluminaba
las inscripciones labradas de los parientes de mi madre;
20 o 30 Winslows y Starks.
La escarcha les había otorgado a sus nombres un borde de
                                diamante.
Robert LOWELL. Poemas.

La obra es, como quería Walter Benjamin, la mascarilla fu-
neraria de la concepción.
W.G. SEBALD. Entrevistas.

El piso más mojado como vidrio
Refleja una gaviota parada.
Robert FROST. Cit. por Brodsky en "Conversations with
Joseph Brodsky".

así como las palomas que recorren el zinc, con las manos a
la espalda, de un lado para otro.
Jean COCTEAU. Opio.

-Bueno, si haces arder totalmente una cerilla se retuerce por
completo, esto produce, naturalmente, una enorme tensión
momentánea en el material. 
-En Nepal asistí una vez a una cremación pública: junto a un
río -era mentira, sólo lo había leído, pero veía la pira ante mí.
- ¡Oh! ¿Y qué ocurrió?
-El cráneo estalló. Hizo un ruido espantoso. Era como si se
estuviera asando una castaña enorme.
Cees NOOTEBOOM. La historia...

No por ello satisfecho. Todo lo contrario: martirizado, tenso,
inquieto y sin encontrar nada importante que asir, vigilando
sin tregua, la cabeza constelada de ventosas.
Henri MICHAUX. Retrato de los Meidosems.

como un tractor parado por la tarde en los surcos de un cam-
po que no terminó de ararse
H.M. Id.

Las clavijas de las góndolas-violines se mecen emitiendo un
silencio intermitente.
Joseph BRODSKY. Marca de agua

Loa ríos se entretejen como cintas -más o menos plateadas-
en la llanura.
Alfred POLGAR. La vida en minúscula.

La primera imagen del día: no tanto las cimas de Albania,
cubiertas de nieve, al otro lado del lago, cuanto el reflejo
tembloroso de los cristales del autobús circulando por el
asfalto.
Peter HANDKE. Ayer, de camino.

Como una mosca patilarga en el arroyo
se mueve su pensamiento en el silencio.
William B.YEATS. Cit. Por S. Heaney, en "De las emocio-
nes a las palabras".

Una draga que arrastraba un bote a muchas brazas a estribor,
de manera remota, umbilical.
Malcolm LOWRY. Piedra infernal.

los clérigos jóvenes que se reunían junto a la iglesia el sába-
do por la tarde
Adam ZAGAJEWSI. La belleza ajena.

 En un lejano recodo del verano
unos monjes juegan al fútbol.
John ASHBERY. En la revista Hablar de Poesía N° 8.

una chica pequeña guiaba a una chica más pequeña aún por
una calle polvorienta directamente hacia adentro del mundo.
Werner HERZOG. Conquista de lo inútil.

El hijo mayor de nuestro Emperador es todavía un niño, pero
se ve espléndido cuando está en brazos de sus Excelencias,
sus guapos tíos jóvenes, o cuando lo atienden los cortesanos
ancianos, o cuando su caballo es llevado a una ceremonia. Al
ver al joven Príncipe en esos momentos, se diría que nada in-
conveniente podría sucederle jamás.
SEI SHONAGON. El libro de la almohada.

Yo no podía hacer la Gran Muralla
sin cortar las venas de la tierra.
MENG TIEN. Cit. por Roberto Calasso en "Los cuarenta y
nueve escalones".

Desde que se instalaron los vertederos de basura en Bogdans-
ki Dolina y los montones de desperdicios crecen hasta el pun-
to de cerrar el paso a los vientos del norte, el aire se enturbia
hacia el mediodía sobre la ciudad, la campana gelatinosa del
hedor vibra sobre los tejados y hasta las gaviotas más feroces
enmudecen en su interior. Un silencio paralizante se cierne
sobre los muros y solamente pueden oírse las moscas que
golpean las ventanas. Atraviesan incluso los cristales y reco-
rren las sombrías habitaciones como negros latigazos.
Ádam BODOR. La visita del arzobispo.

 De algunas casas sobresalían espejos en soportes metálicos.
Estos espejos servían para que los habitantes pudieran ver,
sin asomarse a la ventana ni ser advertidos, quién llamaba a
la puerta. También mi reflejo reverberaba en ellos. Me pare-
cía que, a través de esta multitud de lunas bruñidas, en cual-
quier momento podría deslizarme a un mundo paralelo. Me
asustaba la idea de que al otro lado, dentro, oculta tras las
cortinas, pudiera verme a mí misma pulsando el timbre de
la puerta.
Dubravka UGRESIC. El ministerio del dolor. [Este libro 
trata el asunto del exilio, en este caso de Croacia a Holanda.]

El sol helado se alza silenciosamente
A través de la ventana cerrada.
LI CH'ING CHAO. 100 Poems from the Chinese, de Kenneth
Rexroth.

     TS'AI CHI'H
Los pétalos caen en la fuente,
    los anaranjados pétalos de rosa,
Su ocre se pega en la piedra.
Ezra POUND. Antología (ed. Visor)

 Una familia sentada en una piragua; la madre con un brillan-
te vestido amarillo, la niña con un bebé en su regazo sonrien-
do como un piano abierto.
Graham GREENE. En busca... (Resulta q en los cuadernos
anotaba estas cosas con esta clase de abreviaturas. En ese
momento tenía tan presente el título del libro, que pensaba
que nunca me lo olvidaría.)

 Cerca de la estación de Montevideo, en plena ciudad, en las
horas de calor, una tropa de elefantes resoplaban echados so-
bre los lomos, en un terreno baldío entre los edificios de ren-
ta. Hombres de impermeables los lavaban con mangueras, 
Los animales, chorreando agua, se entregaban a ridículas obs-
cenidades, que el tamaño de sus órganos y el uso soprendente
que daban a sus trompas hacían absolutamente monstruosas.
Roger CAILLOIS. La incertidumbre que nos dejan los sue-
ños.

pequeños campanarios innumerables y en un simple jardin-
cillo, entre miles de hierbas, el laberinto del eterno retorno.
Henri MICHAUX. Escritos sobre pintura. (Describiendo un
cuadro de Klee).

 Quien llegue a estos parajes provisto de la paleta de los pai-
sajistas italianos tendrá que deshacerse de los colores dulzo-
nes. La tierra está agostada por el sol, enronquecida por la
sequía, y tiene un color ceniciento que de vez en cuando se
torna violeta o agresivamente rojo.
Zbigniew HERBERT. El laberinto junto al mar.

 CUMBRE DEL HUAZI
 pájaros
       pájaros
 en el espacio eterno
WANG WEI. Poemas del río Wang.

 Largas y delgadas
 tiemblan de rocío
 las valerianas
Matsuo BASHO. Diarios de viaje.

donde las cosas inanimadas tienen la fijeza de una ebrie-
dad recién desaparecida
Fleur JAEGGY. Vidas conjeturales. 

 Sócrates aconsejaba a los jóvenes que se miraran a menudo
en el espejo: para que, viendo lo hermosos que eran, se vol-
vieran dignos de ello (axioi gignointo).
Guido CERONETTI. El silencio del cuerpo.

 Este "mucho más" tiene que ver con cosas sutiles. Podría
decirse que tomar una esposa es dotarse de una historia. Y
si ello es así, debo entender que yo estoy ahora fuera de la
historia. Como los caballos y la niebla. O podría decirse
que mi historia me ha dejado. O que he de seguir viviendo
sin historia.
Raymond CARVER. Tres rosas amarillas.

 el desierto, su corazón seco bombea arena
Wojciech KASS. En Poesía a contragolpe. Antología de
poesía polaca contemporánea.

 Pasaba horas desmedidas en el gigantesco barrio de Hrads-
chin, desierto y silencioso. A la sombra de su catedral, a la
hora en que bajaba el sol, mis pasos solitarios hacían retum-
bar las calles.
Albert CAMUS. El revés y el derecho.










viernes, 21 de julio de 2017

UN PEQUEÑO ÓMNIBUS DE POESÍA POLACA




 ALGO ACERCA DE LA POESÍA POLACA

 No, no voy a hacer acá toda la historia. Nadie tiene tiem-
po, ¿no es cierto? Nada de decir que como consecuencia
de la adopción del cristianismo por Polonia en el año 996,
el latín sirvió como lengua dominante durante al menos 3
siglos. El poco de poesía folclórica oral que existiría en
esos tiempos no ha tenido la suerte de llegar a nuestros
días. Sin embargo, el primer registro escrito de poesía po-
laca en su propia lengua es el producto más refinado de
toda la literatura medieval: un himno religioso llamado
Bogurodzica (Madre de Dios) del siglo XIII. Un canto de
extrema sofisticación estructural.
 Tampoco voy a agregar que durante los siglos XIV y XV
la poesía polaca es religiosa y devocional, con escasa pro-
ducción secular. Ni que en el Renacimiento aparece el pri-
mer poeta polaco con nombre propio: Biernat de Lublin;
ni mencionar al que se considera el padre de la literatura 
polaca, Mikolaj Rej (1505-69). O al máximo escritor en
esa lengua del Renacimiento, y el mayor poeta en lenguas
eslavas hasta el siglo XIX, Jan Kochanowski (1530-84).
La partición de Polonia en 1795 trajo sus movimientos lite-
rarios, los grandes románticos, en especial Adam Mickie-
wicz (1798-1855), su figura central. Tampoco he de saltar
hasta la derrota de la llamada Insurrección de Enero, en
1863, que generó el fin del romanticismo y un estilo lite-
rario que podríamos denominar "la nueva decadencia".
Ni mucho menos hablar de la llamada Joven Polonia, con
Boleslaw Lesmian (1878-1937) a la cabeza. Ya estamos
en el período inter-guerras, los 20 años de Independencia
Polaca (1918-1939). El grupo Skamander... y algunos de
los poetas incluidos en este pequeño ómnibus que ha de-
jado seguramente a muchos valiosos poetas polacos de a 
pie, ya que es casi imposible presentarlos a todos. Querien-
do esto decir que se trata de una poesía riquísima e inago-
table. Y que he ocupado demasiado tiempo tal vez con es-
te mínimo pantallazo histórico.


  LEOPOLD STAFF (1878-1957)




 Staff fue uno de los miembros de la llamada "Joven Po-
lonia" (¡cómo pasan los años!) que antes de la Primera
Guerra Mundial revolucionó la poesía polaca. Desde en-
tonces, Staff se vinculó siempre con los escritores jóvenes
enseñando y aprendiendo de y con ellos, motivo por el cual
su estilo jamás se quedó quieto. Tradujo del latín, francés,
alemán e italiano. En sus últimos años consiguió lo que ha-
bía buscado con tanto ahínco, la mayor simpleza en la forma
posible. El poema que inicia esta antología fue escrito inme-
diatamente después de la Segunda Guerra Mundial, en una
Varsovia totalmente destruida.

 CIMIENTOS

 Construí sobre la arena
 Y se derrumbó,
 Construí sobre una roca
 Y se derrumbó.
 Ahora cuando construyo, debo comenzar
 Con el humo de la chimenea.



 KAZIMIERZ WIERZYNSKI (1894-1969)

 Soldado durante la 1° Guerra Mundial, prisionero de gue-
rra en Rusia, fue uno de los fundadores de Skamander, una
revista de poesía que marcó una época en la literatura po-
laca, nombrada en referencia a la Ilíada, por el río sobre el
cual asentaba Troya. En 1940, ante la derrota polaca frente
al avance nazi, se exilió en Estados Unidos.

 UNA PALABRA A LOS ORFISTAS

 Quién está parado detrás mío no lo sé, pero sé que está ahí,
 Qué está diciendo no lo sé, pero repito siguiéndolo,
 No escucho las palabras, pero soy capaz de transcribirlas
 Y esto es tan importante que no formulo pregunta alguna.

 Hubo un tiempo en el que miraba para atrás,
 Quería mirarlo a los ojos,
 Pero él desaparecía antes de que pudiese aferrar su aspecto.
 Entonces yo daba vueltas confundido y a partir de ahí él no
                                                                                 [aparecía
 Me sequé convirtiéndome en polvo, me desdibujé
 En la absurdidad, incoloro y humano.

 A la mañana me sentaba en mi escritorio y sostenía un lápiz,
 Sabía lo que quería escribir y sentía que no podía hacerlo,
 Esperaba hasta la noche ya que es más fácil para él venir en
                                                                            [la oscuridad,
 Pararse detrás mío y, sin ser visto, susurrar.

 Pero no, él no venía. Yo tomaba un manuscrito olvidado
 Y leía en voz alta aquellas palabras desde detrás de mi hom-
                                                               [bro, desde atrás mío,
 Preguntando: ¿cómo vino a mí todo esto?
 Y llamaba: después de todo esto provino de vos,
 Respondé, vos que sos inescrutable.
 Ya no miraré para atrás.
 Entonces entendí el verdadero sino de Orfeo,
 Que el amor es un constante terror a la pérdida,
 Así que los llamo, Orfistas, si alguno de ustedes me cree,
 Repitan las palabras susurradas que escuchan,
 No miren para ver quién está parado detrás suyo.
 Es bueno, es maravilloso que él exista.



 ANTONI SLONIMSKI (1895-1976)

 Otro de los fundadores de Skamander, en 1918. Nativo de
Varsovia, su poesía va desde la más pura lírica al mayor
sarcasmo. También huyó de Polonia después de la invasión
alemana, viviendo varios años en Inglaterra. Regresó a su
país en 1950. En el 56 fue uno de los portavoces de los de-
seos de independencia frente al yugo soviético.



 A LOS ALEMANES

 Mirando con orgullo las ruinas de la ciudad conquistada,
 Portando una corta, ensangretada espada, de un patio vacío
 Un bárbaro Romano entró a la casa de Arquímides
 Cuando la legión de Marcellus* conquistó Siracusa.

 Semi-desnudo, respirando pesadamente, en su casco polvo-
                                                                                     [riento, 
 Se detuvo, sus narinas bebiendo sangre nueva y crimen.
 'Noli tangere circulos meos'-
 Dijo Arquímides suavemente, dibujando en la arena.

 En el círculo, a lo largo del diámetro y del inscripto triángulo
 La sangre corrió como un signo oscuro y vívido.
 ¡Arquímides, defiéndete contra el mercenario!
 ¡Arquímides, que serás asesinado hoy!

 Tu sangre se hundió en la arena, pero tu espíritu vive.
 No es cierto. El espíritu también muere. ¿Dónde permanecen
                                                                                [los rastros?
 En el mármol de tu casa están los nidos de las culebras.
 El viento hace salir girando círculos de la arena de la arrui-
                                                                        [nada Hellas.**

 * Marcus Claudius Marcellus.
  ** Hellas es la transliteración del nombre Grecia en griego y
es también una alegoría nacional de ese estado.
 (Escrito en 1937)


 JAROSLAV IWASZKIEWICZ (1894-1980)




 Otro de los poetas de Skamander. Nació en Ucrania y fue 
criado en Kiev, donde estudió música en el conservatorio.
Migró luego a Polonia. Su poesía lleva el valor de lo irra-
cional a su máximo. Viajó por toda Europa, fue diplomá-
tico en Dinamarca y fue el único poeta de Skamander que
permaneció en su país durante la invasión nazi.

 CÓMO SE VE EL NEGATIVO

 ¿Cómo se ve el negativo de una foto color?
 ¿A qué propósito sirven las antenas de televisión?
 ¿Cuál es el principio básico que subyace a las computa-
                                                         [doras matemáticas?
¿Qué debe saber un hombre
 que está volando a la luna?

 ¿A qué equivale la circunferencia de 
 la cúpula de San Pedro?
 ¿Porqué la esctructura del cristal?
 ¿Qué dicen Piaget, Ricouer, Adorno, Starobinski?
 ¿Porqué no le gusta Malinowski a Lévi-Straus?
 ¿Cambiarán las investigaciones de Jacobson la estructura
                                                               del Pan Tadeusz?
 ¿Cuál es el significado del grito: Galilaee vicisti?
 ¿Porqué entró el Golem en mi casa?
 ¿Porqué está Mr. Hyde sentado en mi escritorio?
 ¿Porqué el funeral del diablo se lleva a cabo bajo mi 
                                                                          [ventana?

 Todo esto debe ser destruido.
 Que sólo queden una tranquila playa y una completa ausencia

 de preguntas

 nada de preguntas



 ALEKSANDER WAT (1900-1967)




 Una de las primeras voces alternativas al movimiento que
instalase Skamander, Wat se acercaba más al dadaismo que
al futurismo. Sus primeros escritos pueden llamarse anarco-
místicos. Huyendo de los nazis fue hecho prisionero por los
soviéticos y enviado a un campo de prisioneros durante 6
años. Recién en 1956 pudo salir de nuevo a la luz en Polo-
nia, cuando se produjo cierto deshielo, luego de la muerte
de Stalin.

 DE LAS PARÁBOLAS PERSAS

 Junto a un gran, raudo mar
 en una orilla rocosa
 yacía una calavera humana
 que gritaba: Allah la ilah.

 Y en ese grito tanto horror 
 y tanta súplica
 tan grande era su desespero
 que le pregunté al timonel:

 ¿Por qué puede seguir gritando? ¿De qué puede seguir te-
                                                                      [niendo miedo?
 ¿Qué juicio divino podría golpearlo todavía?

 De pronto vino una ola
 que alzó la calavera
 y llevándola con fuerza
 la deshizo contra la roca.

 Nada es definitivo
 -la voz del timonel sonaba hueca-
 y el mal no tiene fondo.



 MIECZYSLAW JASTRUN (1903-1983)




 Se mantuvo apartado de las polémicas entre grupos lite-
rarios. Sus traducciones de Rilke señalan su afinidad poé-
tica. Sobrevivió en Varsovia los años de ocupación nazi,
siempre en peligro extremo por su condición de judío.

 MÁS ALLÁ DEL TIEMPO

 No me interesa para nada la edad dorada de aquellos pinos
 O el tiempo blanco de un clavel
 O el tiempo del polvo en la carretera
 O el tiempo de las nubes que pasan.
 Si viví una era o un instante pierde su importancia.
 Es suficiente con mirar al girasol en los ojos,
 Con moler tomillo en tu mano,
 Cualquier aroma en el infinitivo alcanza,
 Cualquiera de las cosas inadvertidas de la tierra,
 De repente percibidas de tal modo
 Que su forma con pestañas no del todo cerradas
 Niega la transitoriedad (del agua, de las nubes, del hombre).



 WITOLD GOMBROWICZ (1904-1969)




 Existe un libro en castellano, publicado por Anagrama,
llamado Testamento, en el cual Gombrowicz cuenta su
historia personal, en el estilo que lo caracteriza. Su larga
estadía en la Argentina nos ha hecho creer con cierto fun-
damento, que pertenece a nuestra literatura tanto como a
la polaca -sólo había publicado 2 libros antes de verse ca-
si involuntariamente exiliado en nuestro país, donde se
encontraba de viaje cuando estalló la Guerra. En 1960
se radicó en Francia, donde murió.

 MONOLÓGO DE EL CASAMIENTO  Acto III

 Rechazo cada orden, cada concepto,
 Desconfío de cada abstracción, cada doctrina
 ¡No creo ni en Dios ni en la Razón!
 ¡Basta de estos dioses! ¡Denme al hombre!
 ¡Que él sea como yo, conflictuado, inmaduro
 Confuso, opaco, oscuro, informe
 Para que yo pueda bailar, jugar, luchar con él!
 ¡Fingir ante él! ¡Cortejarlo!
 ¡Violarlo, amarlo, y siempre 
 Darme forma desde él y a través suyo
 celebrar mi matrimonio en la sagrada iglesia humana!

 [Quiso Czeslaw Milosz desobedecerle justamente a las for-
mas -el gran tema de Gombro- colocándolo entre los poetas,
a él, que de alguna manera los despreciaba, Milosz lo ve con
justa razón, como uno de los suyos.]



 ADAM WAZYK (1905-1982)




 Otro poeta al que la guerra le torció el rumbo poético. Ini-
cialmente volcado a formas vinculadas a la poesía francesa,
la experiencia de la invasión en su caso fue vivida desde le-
jos: estaba entonces en la Unión Soviética. Regresó con un
grado militar, se agachó ante la embestida ideológica que
congeló cualquier tendencia que no fuese la del 'realismo'
doctrinario y constituyó una referencia para los poetas lla-
mados de la Segunda Vanguardia (como Milosz, Szymbors-
ka, etc.).

UNA ESCULTURA PRECOLOMBINA

 En el Museo del Hombre
 hay una cara de un dios cruel
 escondida detrás de una cara arrancada a una víctima,
 una cara invisible
 que puede reconocerse
 por sus labios duplicados.
 Ahí yo tendría que haberlo entendido todo-
 el ritual de la mascarada
 y la tristeza de un viandante
 la tristeza de un viandante al que le arrancaron la cara.



 ANNA SWIRSZCYNSKA (1909-1984)

 Nacida en Varsovia, después de la guerra se fue a vivir en
Cracovia. Ha escrito obras de teatro y libros para chicos.
 Pasó de un estilo muy sofisticado a una manera sencilla y
frontal. Es una poeta muy respetada por sus pares.

 EL PRIMER MADRIGAL

 Esa noche de amor fue pura
 como un antiguo instrumento musical
 y el aire que lo rodea.

 Fue rica 
 como una ceremonia de coronación.
 Fue carnal como la panza de una mujer en trabajo de parto,
 y tan espiritual
 como un número.

 Fue sólo un momento de la vida*,
 y deseaba convertirse en una conclusión sacada de la vida.
 Muriendo
 deseaba saber el principio del mundo.

 Esa noche de amor
 tenía ambiciones.

 * Puede leerse como "un momento de la vida" o "un momento 
de vida".



 CZESLAW MILOSZ (1911- 2004)





 Además de ser un gran poeta y de haber hecho una magnífica
lectura de las consecuencias de la guerra, los guetos y los cam-
pos de concentración, ha sido un generoso difusor de la poesía
de otros, connacionales y extranjeros. fue Premio Nobel de Li-
teratura en 1980.

 UNA TAREA

 Con miedo y temblando, pienso que he de consumar mi vida
 Sólo si me conduzco a hacer una confesión pública
 Revelando una farsa, la mía y la de mi época:
 Se nos permitió aullar en la lengua de enanos y demonios
 Pero las palabras puras y generosas nos fueron prohibidas
 Bajo una penalidad tan rígida que quienquiera se atreviera
                                                                   [a pronunciar una
 Se consideraba a sí mismo un hombre perdido.




 JAN BOLESLAW OZÓG (1913-1991)

 De familia campesina, como Nowak, casi todo su trabajo 
se relaciona con la tragedia del destino del campesino: el
conflicto con la naturaleza, los cambios en la vida rural, y
el destino de la mitología cristiana en los tiempos de la psi-
cología moderna.

 CANTO DEL CAMPO

 Fui hasta el camino distante
 y arrojé mi casa familiar,
 una mano aferrando la mitad del mundo,
para que yo ya no pueda regresar al campo.

 Pero deja que los canosos álamos me agarren
 en alguna parte de la línea limítrofe
 donde las liebres grises escarban
 y una tormenta de nieve arrasa.

 Años y guerras pasaron a mi lado.
 Gobernantes y escuelas pasaron a mi lado.
 Mi inquieto verso ahora se desploma
 sobre las mesas del castillo.

 Pero deja que los canosos álamos me agarren
 en alguna parte de la línea limítrofe
 donde las liebres grises escarban
 y una tormenta de nieve arrasa.



 TADEUSZ RÓZEWICZ (1921-2014)

 Nacido en Radomsko, sirvió durante la Segunda Guerra
Mundial en el clandestino Ejército Hogar. Desde entonces
se labró un prestigio como el poeta más influyente de su ge-
neración. También ha sido un gran autor teatral. Su tema
después de la guerra, y durante varios años, ha sido si era
posible escribir poesía después de los horrores vividos.




 YO CONSTRUYO

 yo camino sobre vidrio
 sobre un espejo
 que se quiebra

 yo camino sobre la calavera
 de Yorick
 yo camino sobre este mundo
 en destrucción

 y construyo una casa
 un castillo sobre el hielo
 todo en ella
 está preparado para el sitio     [asedio]

 sólo yo estoy sorprendido
 desarmado
 fuera de los muros



 JULIA HARTWIG (n. 1921)

 Poeta, ensayista, traductora, en especial de literatura fran-
cesa. Multipremiada. Acaba de morir, el 15 de julio de este
año (2017), en Estados Unidos.

 ES ESO TAMBIÉN

 El arte es una imploración de existencia
 para sobrevivir
 pero su extensión se derrama sobre lo invisible
 Y es la inteligencia que une
 a los elementos enfrentados por semejanza
 Es una brava cosa
 ya que busca la inmortalidad
 siendo -como todo lo demás- mortal



 TADEUSZ BOROWSKI (1922-1951)
 Publicó su primer libro de poemas en 1942 y al año sigui-
ente fue arrestado y enviado a Auschwitz y a Dachau, don-
de sobrevivió milagrosamente. Publicó dos libros de poe-
mas más y luego tres tomos de relatos acerca de los cam-
pos de concentración. Se suicidó gaseándose en julio de
1951.

 EL SOL DE AUSCHWITZ

 Vos te acordás del sol de Auschwitz
 y del verde de los prados distantes, suavemente
 alzado a las nubes por los pájaros,
 ya no verde en las nubes,
 sino blanco verdemar. Juntos
 estuvimos mirando a la distancia y sentimos
 el lejano verde de los prados y el verdemar
 blanco de las nubes entre nosotros,
 como si el color de los distantes prados
 fuese nuestra sangre o el pulso
 que latía dentro nuestro, como si el mundo
 existiese sólo a través nuestro y nada cambiaba
 en tanto estuviésemos ahí. Me acuerdo
 de tu sonrisa tan elusiva
 como la sombra del color del viento,
 una hoja temblando en el borde
 de sol y sombra, huyendo
 y sin embargo siempre ahí. Así sos 
 hoy para mí, en el cielo 
 verdemar, el verdor y
 el viento que hace susurrar las hojas. Te siento
 en cada sombra, cada movimiento,
 y ponés el mundo alrededor mío
 como tus brazos. Siento al mundo
 como tu cuerpo, mirás en mis ojos
 y me llamás con todo el mundo.



 WISLAWA SZYMBORSKA (1923-2012)





 La más famosa de las y los poetas polacos. Fue Premio Nobel
en 1996. La maravillosa sencillez de sus poemas es el secreto
a voces del origen de su belleza. 

 CUALQUIER CASO

 Podría haber ocurrido.
 Tenía que ocurrir.
 Ocurrió más temprano. Más tarde.
 Más cerca. Más lejos.
 Ocurrió, pero no a vos.

 Vos sobreviviste porque fuiste el primero.
 Vos sobreviviste porque fuiste el último.
 Porque solo. Porque los otros.
 Porque a la izquierda. Porque a la derecha.
 Porque estaba lloviendo. Porque estaba soleado.
 Porque cayó una sombra.

 Afortunadamente había un bosque.
 Afortunadamente no había árboles.
 Afortunadamente un riel, un gancho, un rayo, un freno,
 un marco, un giro, una pulgada, un segundo.
 Afortunadamente una pajilla estaba flotando en el agua.

 Gracias a, entonces, a pesar de, y sin embargo.
 Qué hubiera ocurrido si una mano, una pierna,
 un paso, por un pelo-

 ¿Así que estás acá? ¿Directo de ese momento aún suspendido?
 La malla de la red era apretada, pero vos -¿a través de la malla?
 No puedo dejar de pensar en ello, no puedo callarme lo sufi-
                                                                                         [ciente.
 Escuchá,
 qué rápido está latiendo tu corazón en mí.





 ZBIGNIEW HERBERT (1924-1998)



 Herbert es uno de los mayores poetas polacos del siglo XX.
Su obra ha sido casi completamente traducida a nuestra len-
gua. También es autor de bellos libros de ensayos.

 LO QUE YO VI

       A la memoria de Kazimierz Moczarski

 yo vi profetas tironeando de sus falsas barbas
 yo vi impostores uniéndose a sectas de flagelantes
 carniceros disfrazados con piel de cordero
 que escapaban de la rabia de la gente
 tocando una flauta dulce

 yo vi yo vi

    yo vi a un hombre que había sido torturado
    ahora estaba sentado a salvo en el círculo familiar
    hacía chistes comía sopa
    miré su boca abierta
    sus encías -dos ramitas de zarza arrancadas de la corteza
    vi su completa desnudez 
    la completa humillación

    más tarde
    un encuentro solemne
    mucha gente flores
    agobiante
    alguien habló incesantemente acerca de las desviaciones
    yo pensé en su boca desviada

 es este el último acto
 de la obra de Anónimo
 plana como una mortaja
 repleta de llanto suprimido

 y la risita de aquellos
 que vomitan un suspiro de alivio
 que otra vez ha calculado
 y luego de apartar la muerta utilería
 lentamente
 alzan

 la cortina empapada de sangre

 [El poema data de 1956]



 TADEUSZ NOWAK (1930-1991)

 Nacido en el campo, siempre retuvo el interés en las imá-
genes y los temas de ese entorno. También ha escrito no-
velas. Milosz lo ha bautizado "el campesino surrealista".

 SALMO ENTREABIERTO

 Así no es como se ama. Pero beber vodka
 Cortar el cuello del gallo antes de los Rosarios
 Después del amanecer tres Marías entran en la herida
 para besar el cuerpo de lata ictérico

 Y dentro suyo todo se entreabre para vos
 dormido y subiendo rápido por los escalones de la conciencia
 El cuerpo de Judas aparece tan próximo
 que una navaja puede oírse sajando la arteria del agua 





 KRYSTYNA MILOBEDZKA (n. en 1932)

 durante años he estado diciéndome adiós a mí misma
 no sabía cómo partir
 quería conservar todo de mí misma
 todo de mí misma para regalar

 cómo decirlo
 estos lugares, son tan grises, las palabras tan no tuyas
 estoy avergonzada, las palabras no son mi punto fuerte
 observá una gota de agua, un grano de arena

 yo soy más así
 otra vez soy


 ***


 POEMA HACIA EL ATARDECER

 los signos ya no visibles
 sólo el papel brillando



 ANDRZEJ BURSA (1932-1957)

 PEDAGOGÍA

 Con los chicos hay que ser severo
 en lugar de abrigo un trapo
         ponete este trapo
         cerrate el trapo
         respetá el trapo
 este trapo es mi trabajo
 mis venas desangradas
         este trapo
 mis ilusiones perdidas
 mi inalcanzado poder
 mi vida fracasada 
 mi muerta perspectiva
 por este trapo
         ponete este trapo
         cerrate el trapo
         respetá en trapo



 BOGDAN CZAYKOWSKI (1932-2007)

 UNA PLEGARIA


 Arrojame dentro de una nube oh señor

 pero no me conviertas en una gota de luvia
 no quiero retornar a la tierra

 arrojame dentro de una flor oh señor

 pero no me conviertas en una abeja
 me moriría de exceso de industriosa dulzura

 arrojame dentro de un lago

 pero no me conviertas en un pez oh señor
 no podría volverme de sangre-fría

 arrojame dentro de un bosque
 como un cono de pino sobre el pasto
 no dejes que ninguna ardilla pelirroja me encuentre

 arrojame dentro de una forma cama de una piedra
 pero no en el pavimento de una calle de Londres
 oh señor me aflijo y muerdo las paredes en esta alienada
                                                                               [ciudad

 vos que me das vueltas sobre el fuego 
 arrancame de las llamas
 y depositame sobre una callada nube blanca



JERZY HARASYMOWICZ (1933-1999)

 Su primer trabajo se llamó Cuda: "Maravillas". Y ése es
el tema de su trabajo poético que puede ser llamado surrea-
lista, o primitivo o anacronístico, pero que está repleto de
pequeñas maravillas.

 ESTACIÓN EN LAS MONTAÑAS

 En verano se levanta
 el polvo del camino

 En pugna por los trenes
 las locomotoras
 braman como los ciervos

 El vagón veteado
 pasta durante semanas
 en el apartadero

 Se van enmoheciendo 
 las faldas de la montaña

 Se rememora 
 esos viajes
 aquella juventud
 de polizonte

 Todas esas
 Hambrientas Estaciones
 ahumadas   odiseas

 Se van enmoheciendo
 las faldas de la montaña
 las locomotoras braman

 En un día de otoño
 de repente se rememoran
 todos esos viajes
 sin rumbo

 BOSQUES

 Hongos venenosos
 quieren ser arrancados
 a toda costa

 El verde sotobosque
 corta la mano
 como una navaja

 Los pantanos tratan
 de vender sus alfombras
 a todo el mundo

 En un claro
 negro de veneno

 La cicuta y el eléboro
 te sonríen

 Los bosques están callados
 y amables



 RYSZARD KRYNICKI (n. en 1943)

 Es la figura clave del movimiento llamado "Nueva Ola" de 
la generación del 68. Nació en Sankt Valentin, Austria. Es-
tudió literatura polaca. Sus trabajos circularon en forma clan-
destina en Polonia durante muchos años. Recién en 1989 se
publicaron algunos de sus libros en ese país.

 'EL COMIENZO TACHADO'

        para Zbigniew Herbert

 El comienzo tachado, sobre el otro
 lado: blancura.

 tanta vida en el medio,
 inexpresable -

 y una hoja de papel: arrugada
 ardiendo en un cenicero

 ¿un pequeño infinito? ¿nada?
 trozo de luz y de sombra

 
 VIAJE A TRAVÉS DE LA MUERTE III

 Tal vez de pronto
 dejes tu casa.

 Tal vez te despiertes en un cuerpo extraño,
 más allá de las paredes de un asilo con víctimas desconocidas
 tal vez en una cuadra 
 roja de sangre;

 desnudo,
 sin nombre
 con una lengua muerta,
 corazón mudo;

 Tal vez no te despiertes
 tal vez no regreses;

 tal vez te encuentres con Jan Palach, 
 tu contemporáneo,
 quien ardió indefenso en el corazón de Europa
 protestando solo contra ejército enemigos:
 el desaparecido ejército de tu país
 entre ellos;

 tal vez te encuentres con los trabajadores de la costa
 cargando estigma
 en sus heridas frentes;

 tal vez no te encuentres con nadie,
 tal vez no te encuentres con nadie,

 tal vez te despiertes en mí.



 ADAM ZAGAJEWSKI (n. en 1945)
 [De este autor es el precioso libro de memorias editado en castellano, que no hay que perderse: En la belleza ajena, Pre-textos, 2011)

 POLILLAS

 Las polillas nos observaban a través 
 de la ventana. Sentados a la mesa,
 éramos ensartados por sus centelleantes miradas,
 más duras que sus devastadoras alas.

 Ustedes siempre estarán afuera,
 más allá del cristal. Y nosotros estaremos aquí adentro,
 más y más adentro. Las polillas nos miraban
 a través de la ventana, en agosto.

 ESPEJO DEL AUTO

 En el espejo retrovisor de pronto
 vi la mole de la Catedral de Beauvais;
 grandes cosas moran en las pequeñas
 por un momento.

 [Puede ser "moran", puede ser "viven"]



 EWA LIPSKA (n. 1945)

 También de Cracovia. Autora de muchos libros. Ha vivi-
do en Estados Unidos y en Alemania, y viajado mucho
más lejos.

 UNA DESCRIPCIÓN IMPRECISA DE LA SOLEDAD

 Un desierto sin amueblar.
 Un torpe guión de pensamientos.
 Un atardecer neurótico.
 Un receptor telefónico colgando sobre un precipicio.

 Aparte de preparar un té asmático
 No se puede hacer más nada.





 PIOTR SOMMER   (n. en 1948)

 ESPACIO
        (siguiendo a Wang Wei)

 Vivimos recluidos bajo el humo de las siderúrgicas.
 El área al este y al sur es Varsovia.
 El sol está quemándose y brillando a través del polvo.
 El río es invisible, nuestra casa fue construida por peque-
                                                                      [ñas hormigas.
 Hace mucho frío y está casi oscuro, figuras blancas regre-
                                                                [san a sus hogares.
 Los colectivos apenas pueden moverse-
 en casa los perros han pasado un mal día.

 Hoy, igual que antes, hay gente superflua.
 Sin embargo cada uno de ellos puede hacer un montón y
                                                  [puede aguantar un montón.



 TOMASZ JASTRUN (n. en 1950)

 NADA

 Me estoy olvidando de él como si hubiese caminado
 Quién sabe dónde
 A través de las calles de una ciudad extraña

 Inesperadamente encuentro
 Mi primera casa
 Con fragantes escaleras
 Y balaustrada de madera

 Tomando este libro del estante
 Un pájaro sale volando y descansa
 En los límites de mis fuerzas

 Cerca se construye una nueva urbanización 
 Con bloques de concreto
 Por gente con las manos congeladas

 Y siento erizarse mi pelo de miedo
 Ya que invariablemente en la cara de la muerte
 Lo que más aterroriza
 Es que casi nada ha pasado



 KRYSTYNA LARS (n. en 1950)

 INSOMNIO

 Que este insomnio no termine nunca
 Que este insomnio no se vuele

 Cuando vivo en él, descubro la frontera
 entre los brazos y el pensamiento
 entre el temor y el corazón

 Cuando vivo en él, empiezo a creer
 que el amor une por encima de la sujeción de los músculos
 que las palabras son más pesadas que el aire
 y brillan más intensamente que la luz de un fósforo
 en el cuarto oscuro previo al alba



 JAN POLKOWSKI (n. en 1953)

 Vive en Cracovia. Estudió literatura polaca y fue un miem-
bro activo del movimiento Solidaridad. Fue arrestado e in-
ternado en el 81. Publicado clandestinamente.

 NOLI ME TANGERE

 Gesto de una columna Iónica devolviendo mi cara
 gesto de una fuego escaso devolviéndote a vos, página
                                                                      [por página,
 el libro de las generaciones,
 óvalo del busto de mármol, el óvalo del vientre preñado
                                        de una mujer encarcelada
 confiriéndote el alfabeto rocoso de la humanidad
 el testigo intocable de la camisa de un rehén (Goya, El
Tres de Mayo 1808) vistiendo al mundo en fuentes de
                                                                            [colores,
 oscuro canto de un salmista,
 húmedo sabor de un dístico - indestructible hoja que te
 corta en el bien y el mal.



 BRONISLAW MAJ (n. en 1953)
 Publiqué algunas bellas epifanías de este autor, muy raro 
de encontrar aún en las antologías polacas, en una nota del
14 de febrero de 2016. 'Una hoja' es su poema más difundi-
do. Nació en Losz. Estudió lengua y literatura polacas en 
la Univ. de Cracovia. Aún durante el período de dominio
soviético se las ingenió para publicar una revista, cuyo tí-
tulo traducido sería Hablando en voz alta.

 'UNA HOJA'

 Una hoja, una de las últimas, desprendida de una rama
                                                                          [de arce,
 gira en el claro aire de Octubre, cae
 sobre una pila de otras hojas, se vuelve oscura y quieta.
 Nadie admiró su emocionante batalla con el viento,
 nadie siguió su vuelo, nadie la distinguirá ahora
 yaciendo entre otras hojas, nadie había visto
 lo que yo tenía, nadie. Estoy
 solo.*

 * I am alone, al no tener género en inglés, la expresión
podría ser: estoy sola, si hablara la hoja, o bien estoy solo,
si en una probable transmutación identificatoria, quien ha-
blara así fuese el mismo poeta.



 ZBIGNIEW MACHEJ (n. en 1958)

 ÁRBOLES FRUTALES EN JULIO

 Aguas de arroyos fríos
 y minerales brillantes
 vagan incansablemente.
 pacientes, incesantes,
 vencen al granito, capas
 de hambrienta grava, iridiscentes
 precintos de arcilla. Si se abandonan
 a las negras
 raíces es sólo para ir
 hacia arriba, tan alto como sea posible
 a través de fuentes escondidas
 bajo la corteza de árboles frutales. A través
 del verde tocado de gris, de hojas,
 pétalos caídos de flores
 blancas con bordes rosados,
 manzanas pesadas de dulzura roja
 y sus aciduladas semillas.
 ¡Oh, aguas de fríos
 arroyos y minerales brillantes! Son esperados
 por un cirro con un fluido 
 y soleado contorno
 y por un abismo de azul
 que ha sido enjuagado
 en el viento justo.



 MARCIN SWIETLICKI (n. en 1961)

 Autor de más de 10 libros de poesía, es también cantante
de la banda Swietliki que ya produjo al menos 6 discos. Vi-
ve -él también- en Cracovia. Nació en Lublin.

 DESPIERTA

 El murmullo de un mosquito le abrió los ojos.
 Lo vio girando sobre ella, no sobre mí.
 Calmada, se quedó dormida.

 ANTES DE LAS ELECCIONES
                  
                 para Marcin Sendecki

 Hoy compré dos puerros para la cena;
 los llevé detrás mío, como flores.
 El verano se enfrenta al otoño. La forma ha sobrevivido,
 rompe su cubierta. Todo se acomoda
 en un claro y perfecto diseño:

 jardín de concentración.




 MARZANNA BOGUMILA KIELAR (n. en 1963)
 Nacida en Goldap, estudió filosofía en la Univ. de Varso-
via; ha recibido varios premios literarios.

 PRIMAVERA TEMPRANA

 El monóculo de hielo del charco
 roto.
 Después de días de plomo y letargo, ¡finalmente!-
 un lugar para las sombras.
 Cociéndolas para todo: para los tocones
 de los rosales en el jardín, pestañas,
 cocheras. Un sacar, un cortar,
 sobre la tela aleteando en la corriente
 solar.
 Un poner de blancas fundas 
 sobre bloques de casas,
 sobre la gente.

 Un descenso flotante de las colinas
 de pesadas balsas de nieve.



 KRZYSZTOF KOEHLER (n. en 1963)

 Nacido en Czestochowa, recibido en literatura polaca, se
lo asocia generalmente con los poetas "bárbaros" que pu-
blican la revista BruLion en Cracovia.

 Un nuevo lenguaje: el lenguaje
 del mosquito en el oído.
 El lenguaje de perros
 atacando ferozmente la negrura.
 El lenguaje de motores de noche;
 el lenguaje de filosas hojas frías.

 Un nuevo lenguaje. El lenguaje
 del canto debajo de la negrura
 y las estrellas. El lenguaje
 de las polillas, el lenguaje de los grillos
 y el lamento
 de una tierra que nunca se enfría.

 El lenguaje de la vida.
 La voz del deber y la avenencia.
 Nada más, nada
 menos. La plegaria
 del pozo de agua entre
 desiertos que avanzan.



 MARCIN SENDECKI (n. en 1967)

 Nacido en Gdansk, estudios de medicina y sociología.
 Editó varias colecciones de poesía y un Tributo a Ray-
mond Chandler,

 Un pequeño abrigo, blanco hasta ahora,
 desaparece con la voz que estaba en el punto.
 No viste la voz, mirabas para abajo,
 como si al menos tuvieses que ver sangre y piedra.

 Un pequeño abrigo, hasta ahora, finalmente
 se cae en pedazos y se usa como trapos. La calle
 es corta, desierta. La próxima.
 Otra calle. Aquí es donde se termina la ciudad.



 EWA SONNENBERG (n. en 1967)

 Ha publicado varios libros de poesía. Recibió el Premio
Trakl en 1995. Ha trabajado en París, y ha completado post
grados en música y por dos veces en filosofía.

 INCERTIDUMBRE

 Rogaré por vos con alguien que no conocés
 el me presta un sendero hacia los prados de la infancia
 y una llave filosa como una aguja para punzar sueños
 sólo no te cures te ruego que nunca hagas eso
 dejá una abertura cruda del otro lado del poema
 el cielo llora tan dulcemente cantando de rodillas

 Seguiré tu infantil pérdida en una corona 
 de papel enfrentaré la realidad embrujada
 en una risotada ten piedad sólo detén las guerras
 peleadas por nadie más que vos
 y detén las victorias siempre malentendidas
 tus gritos no taparán el silencio

 Mi gracioso pequeño poema te calentaré en mis manos
 le diremos a la vida que estamos arrepentidos
 por escribir no vivir
 tus ingenuos y tiernos esfuerzos por espiar las palabras
                                                                           [desnudas
 halagaron mi ego y animaron los objetos
 viéndote lastimarte los pies contra el duro suelo
 te amé más que a cualquier ser humano



 ADAM WIEDEMANN (n. en 1967)

 Nació en Krotoszyn, también escribe prosa y música. Es-
tudios de literatura polaca.

 ENSAYO NOTABLE: MÚSICA

                     Para German Ritz

 La música es una chica alemana
 y el diablo es un alemán.
 Los ángeles son de origen eslavo.

 Las reflexiones sobre ángeles
 tienen un efecto sedante.
 Es bueno tener a algún ángel cuidándote desde arriba.

 Las reflexiones acerca de la nacionalidad
 pueden hacer que la gente
 se enrosque bastante.

 Enseguida se tiene
 el problema de la traición
 y andate a la mierda sucio traidor.

 Porqué sufro así,
 nos pregunta la música,
 a lo cual contestamos: Porque sos tan hermosa.

 Pero de hecho no la respetamos
 y la dejamos rasguñar 
 ese violín suyo.

 Dejala navegar
 alrededor del cuarto
 como una mosca.

 Los ángeles son músicos:
 el diablo escribe para ellos,
 y el Señor escucha

 (aunque 
 él es un árabe
 de la Mesopotamia).



 MARCIN SWIETLICKI (n. en 1961)

 CANTO DEL ENFERMO

 Dormí durante todo el carnaval, delirante,
 no toleraba los tambores, las gaitas, el quemado de los 
                                                                             [títeres.
 Hoy el carnaval ha concluido, 
 comienza el postmodernismo.
 Juego con la radio. Este arquetípico
 escaneo de la longitud de onda puede realizarce
 ad infinitum. Dentro mío
 tengo un pequeño Dios, cuido

 estos restos,
 costras.



 BOZENA KEFF (n. en 1950)

 SUEÑO DEL SIGNIFICADO DE LOS SUEÑOS

 Imagen:
             Una tira de cielo púrpura surcado por un residuo
 de luz solar, entre el fin del día y el comienzo de la noche.
 El púrpura se vuelve marrón, la luz se extingue.

 Voz (sin género ni personaje):
            -Esta imagen en un sueño indica la aproximación
 de la soledad.

 Imagen:
              Un valle como debe haber sido hace miles de años,
 cubierto de malezas y pastos altos. ¿Dónde está? Veo humo,
 alguien ha apagado un fuego.

 Voz (sin género ni personaje):
             -Esta imagen en un sueño significa un recuerdo per-
 dido.
 Imagen: 
            Mi amigo K. está sentado en una silla, sin hablar, por
alguna atormentadora razón no puedo entender la expresión
en su cara [de ella].

 Voz: espero, pero sigue sin hablar.



 EUGENIUSZ TKACZSZYN-DYCKI (n. en 1962)

 Nació en Wólka Krowicka, estudió literatura polaca. Re-
cibió el premio Kazimiera Illakowiczowna y el Barbara
Sasowska.

 EN EL PASILLO DEL HOSPITAL REGIONAL

 sus días llenos de temor a casi todo
 que necesita ser pintado encima con el color
 del sol y su tiempo nocturno lleno de miedo
 a un beso ya que la muerte ha estado dibujando cerca

 "qué será de nosotros cuando la hora sea fijada
 para la desconexión o la conexión al una vez más
 incierto aparato en el hospital regional donde
 todo menos las enfermeras se ha probado incierto"...

 su noche llena de miedo a todo que debe ser
 pintado a tiempo en el color del sol y rodar
 rodar al lado suyo en la silla de ruedas
 ya que el sol es un inválido mientras se alza y se pone

 aferrando cada año los mismos pasamanos en oscurecidos
 pasillos



 ARTUR SZLOSAREK (n. en 1968)

 Nació en Cracovia, poeta y traductor del alemán. Estudió
literatura polaca. Actualmente vive en Berlín.

 IMAGINACIÓN

 Inservible para la felicidad de alguien, mi imaginación
 Lucha salvajemente con la pelirroja vista esta mañana en el
                                                                                        [tren;
 Con la llama en su pisada, hebras de lana dorada.
 Ansiosamente confirma esta maravilla: el tinte de sus uñas.

 Inservible para la felicidad de alguien, mi imaginación,
 Enamorada de las citas*, quiere falsificar estímulos. 
 Disgustada por las explicaciones, no es de este mundo.
 Así es que anida dolorosamente en la garganta de uno
 Que sueña con vergüenza llamar a los primeros huesos de
                                                        [la palabra como testigo.

 * Aquí la palabra "cita" se ha usado en el sentido de citar
las palabras de alguien y no de citarse con alguien.



 WOJCIECH BONOWICZ (n. en 1967)

 Poeta, periodista y editor. Vive en Cracovia, que viene a ser
la san Petersburgo de Polonia.

 LO QUE PUEDE HACERSE, LO QUE NO PUEDE HA-
CERSE

 La luna brilla.
 La mujer sonríe.

 La mujer ve la luna.
 La luna mira hacia abajo.

 Las cosas que esperan.
 Y aquellas que no pueden esperar.

 No imagines demasiado.
 Imaginá 
 un tanto así.


 MEDIODÍA

 Cuerpos nocturnos borrosos
 en cunetas de las estaciones de tren
 el lenguaje de los muertos. Con el dormir
 los símbolos más crueles.

 Ellos emergen
 del mar.


 IMAGINACIÓN

 No puedo imaginar
 este pasto
 en otro lado.



 LUKASZ JAROSZ (n. en 1978)

 Poeta, músico, cantante. Traducido a varios idiomas. 

 TESTIGOS

 'Fueron cautelosos y de última, tenían tristes,
 como tierra, como cuevas, ojos.
 Estaban comiendo papa, hojas filosas de ruibarbo.
 Al final fueron sacados.

 Había Dios, eso no lo sé', decía él

 cuando de repente en sus pupilas aleteó un cuervo
 y cayó dentro del cielo.



 JUSTYNA BARGIELSKA  (n. en 1977)

 Vive en Varsovia, autora de dos novelas.

 SOBRE LA PARTIDA DE UNO U OTRO A CZERNIO-
WICE EN EL TREN 382, COCHE 13, CUCHETA 52

 Cuando te miento, no pasa nada
 y es ese higo marchito de las raíces para arriba.
 Pasamos caminando y me dijiste probalo
 así que dije, higo, pero no se fue
 así que dije, higo, bailá, pero no bailó
 así que dije, higo, quedate quieto que te voy a cortar
 y adiviná lo que pasó y qué bueno que estuvo






 BIBLIOGRAFIA

 Michael March (Ed.). Child of Europe. A New Anthology
of East European Poetry. Penguin, 1990. (Krynicki, Jastrun,
Polkowski, Maj).



 Emery George (Ed.). Contemporary East European Poetry.
An Anthology. Oxford Univ. Press, 1993.

 Czeslaw Milosz. Post-War Polish Poetry. Penguin, 1970.

 Czeslaw Milosz. Postwar Polish Poetry. New, expanded
edition. Univ. of California Press, 1983. (Slonimski, Wier-
zynski, Wat, Jastrun, Gombrowicz, Czaykowski, Harasy-
mowicz)


 Czeslaw Milosz. A Book of Luminous Things. An Interna-
tional Anthology of Poetry. Harvest, 1996.

 Regina Grol. Ambers Aglow: An Anthology of Polish Wo-
men's Poetry. Host Publications, 1996.

 Carolyn FORCHÉ. Against Forgetting. Twentieth Century
Poetry of Witness. W.W. Norton & Co., 1993. (Herbert, Mi-
losz, Borowski, Szymborska).

 MPT. Modern Poetry in Translation. No. 3 2013. Secret
Agents of Sense. (Bargielska, Jarosz, Bonowicz). 



 Wayne Miller and Kevin Prufer (Eds.). New European 
Poets. Graywolf Press, 2008.





EN CASTELLANO

 Marietta  Suárez Rocío (edición). Poesía Polaca. Antología.
Edit. Arte y Literatura (Cuba), 1984. (Excelentes versiones).

 Antonio Beneyto. 16 poetas polacos. Biblioteca Golpe de
Dados, 1998. (Es una linda edición, pero no me atrajeron 
las versiones de los poemas).

 Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré. Poesía a 
Contragolpe. Antología de poesía polaca contemporánea
(autores nacidos entre 1960 y 1980). Prensas Universitarias
de Zaragoza, 2012. (Sencillamente formidable).

 



 Todas las versiones aquí presentadas fueron traducidas por
mí del inglés. He tratado de elegir, en el caso de los poetas
más traducidos, poemas suyos que no se conocen tanto.