domingo, 9 de diciembre de 2012

POEMAS Y CANCIONES DE LOS MAORIES



Islas dispersas como semillas en el mayor de los océanos.
Hacían falta grandes navegantes -como los Polinesios- para
habitarlas.
Los Maoríes de Nueva Zelanda arribaron durante siglos a
esa tierra en sucesivas caravanas de canoas, desde la mítica
Hawaiki. La última 'oleada' tuvo lugar en el siglo XIV. Coincidentemente, los Hawaianos provienen también de ese
lugar, a pesar de que Hawai y Nueva Zelanda están separa-
dos por más de 6000 Kms de océano.
Ambos pueblos comparten tanto creencias religiosas como
estructuras sociales. El dios Hawaiano Kane es reconocible
en su equivalente Maorí Tane. También comparten la organi-
zación aristocrática de la sociedad polinesia, con su fuerte
respeto por el origen y el rango.
En la sociedad Maorí, los poetas eran tenidos en muy alta
estima. Se los consideraba en cierto sentido, sacerdotes y se
creía que tenían acceso a misterios insondables. La tradicio-
nal "escuela de enseñanza" Maorí era, entre otras cosas, nos
cuenta Ruth Finnegan, "un medio para entrenar poetas en la
tradición sagrada perteneciente a su arte."
Existen varias formas poéticas en la tradición Maorí.
Uno de los temas más importantes es el de la creación.
Su inmenso vínculo con los fenómenos naturales aparece
en forma de constantes referencias tanto al nombre de los
lugares, con sus hondas significaciones, como al cielo, al
atardecer, a las estrellas, las tormentas y el oleaje marino,
también llamado 'el viaje a través de la vida'. Se entremez-
clan con estas referencias las mitológicas, de tal modo que
los cantos/poemas siempre tienen por lo menos un doble sig-
nificado, por su trama simbólica.
El canto constituía una parte escencial de la vida en socie-
dad de los Maoríes. Muchas cuestiones, como la reparación
de agravios, eran resueltas a través suyo. Formaba parte tanto
de la trama social como de la ceremonial, enlazadas justa-
mente por el canto.

Los cantos sagrados, entre los cuales se encuentran los refe-
ridos a la creación, se llaman karakaia.
Los dioses Maoríes son Tane, el dios de la luz y de los bos-
ques, que es asimismo el Dios Polinesio de la Belleza Artís-
tica, ancestro primigenio de todas las naciones polinesias; Tangaroa, el dios del mar y de los peces, hijo de la Diosa-
Terrestre Papa, quien tenía tanta agua en su cuerpo que se
hinchó hasta el punto de que un día estalló, convirtiéndose en
el océano; Ruaumoko, el hijo menor de Papa, que nunca ha
nacido, sino que permaneció en el interior de su madre, la
tierra y que por ello es conocido como el dios del terremoto,
"el niño Ruau-Moko se está moviendo en el vientre de su ma-
dre", se decía ante los sismos; todos ellos acompañados de va-
rios espíritus menores.

También existen los cantos de lamentación, llamados waiata
tangi.

Y las canciones de amor, o waiata aroha, que son las más
numerosas.

Finalmente, los cantos de acción, los famosos haka tapara-
hi, que son muy populares.

En su libro Primitive Man as Philosopher, Paul Radin des-
taca las complejas y profundas cosmogonías y concepciones
del hombre de los Maoríes. Para ellos "todas las cosas con-
tienen ínsitos elementos de bien y de mal, sobre los cuales
es escencial ejercer cierto dominio para que no se anulen
recíprocamente. Bien y mal se conciben como predicados
correspondientes a cualidades inherentes, propias de cada
cosa." Para lograr ese dominio se establecieron ciertos seres
sobrenaturales llamados guardianes. Los guardianes son on-
ce y sus funciones pasan por vigilar desde el lugar en que se
congregan las almas de los muertos, pasando por las diversas regiones del cosmos,las corrientes oceánicas, los vientos, las
nubes, los estragos de las enfermedades, la regulación de in-
vierno y verano, y la preservación del conocimiento oculto,
hasta las condiciones que regulan el bienestar de todas las
cosas vivientes y la protección de las artes ocultas.
No describiremos aquí sus concepciones filosóficas, que
tienen un gran orden de complejidad, ni sus cosmogonías,
dotadas asimismo de una enorme riqueza.
Elsdon Blest, que ha escrito uno de los textos más importan-
tes acerca de este pueblo, refiere que un anciano maorí enfer-
mó de repente y, cuando su esposa inició un lamento, la re-
prendió, diciéndole: "No llores. Está bien de esta manera.
Hemos recorrido juntos el camino de la vida tanto con el
buen tiempo como con los días nublados. No hay que lamen-
tarse. No hago sino ir adelante para explorar el camino."

LOS SEIS PERIODOS DE LA CREACION

El primer período: el Pensamiento-
    Desde la concepción el crecer,
    Desde el crecer el pensamiento,
    Desde el pensamiento la rememoración,
    Desde la rememoración la conciencia, el deseo.

El segundo período: aquel de la noche u oscuridad-
    El mundo se convierte en fructífero;
    Moraba con el débil centellar;
    Trajo la luz;
    La gran noche, la larga noche;
    La noche más baja, la noche más elevada,
    La noche espesa, para ser sentida,
    La noche para ser tocada, la noche no vista.
    La noche que continuaba,
    La noche que terminaba en muerte.

El tercer período: aquel de la luz-
     De la nada el engendrar,
    De la nada el crecimiento,
    De la nada la abundancia,
    El poder del aumento, el aliento viviente;
    Moraba en el espacio vacío,
    Produjo la atmósfera que está sobre nosotros.

El cuarto período: la creación de la luna y del sol-
    La atmósfera que flota sobre la tierra,
    El gran firmamento sobre nosotros, el espacio disperso
                                           moraba con el primer amanecer,
    Entonces brotó la luna;
    La atmósfera moraba con el brillante cielo,
    Inmediatamente se produjo el sol,
    Fueron arrojados allá arriba como los ojos principales
                                                                           del Cielo:
    Entonces los cielos se convirtieron en luz,
    El temprano amanecer, el temprano día,
    El medio-día. El resplandor del día desde el cielo.

El quinto período: la creación del suelo-
    El cielo que flota sobre la tierra,
    Moraba con Hawaiki*,
    Y produjo Taporapora.
    Tauware nikau y Kukupara,
    Wawauatea y Wiwhi te rangi ora**

El sexto período: la formación de los dioses y de los hombres-
    Desde el dios Ru***
    Todos los ancestros
    Que descendieran de él
    Nosotros

[* Hawaiki: Las islas de Hawaiki, siendo entonces la única
tierra conocida, es colocada para papa, la tierra.
** Los nombres de las tierras o de las islas, que se supone
se crearon primero.
*** Ru: Anciano Dios del Otro Mundo.]


TIERRAS DESPRENDIDAS/ EL ARRIBO A NUEVA
ZELANDA


Arribo allí donde una tierra ignota está bajo mis pies,
Arribo a donde un nuevo cielo me cubre,
Arribo a esta tierra
Un lugar de descanso para mí.
¡Ah, espíritu de la tierra! El extranjero humildemente
                               [te ofrece, como alimento, su corazón.


CANCION DEL CENTINELA

Brilla, luna, sobre mí,
Brilla sobre mí.
Las lanzas apuntan a la oscuridad.
Yo no te engaño
Tú no me engañes.
Quédate, conserva tu distancia:
Tú estás en el lugar donde
El cielo cierra la llanura.
Déjalos venir. La garza azul
Está despierta y en guardia.


NUESTRO AMOR ESTA DIVIDIDO PARA SIEMPRE

Siempre se escucha su alabanza.
Es alabanza de su benevolencia.
Yo vivo, separado de todos, en silencio,
a solas, sin amigos.
¡Ah, cielos dilatados!
Inspirad fortaleza a mi corazón,
que no sean perpetuos mi lamento y mis lágrimas por mi
                                                                                 [mujer.
Moved lo más íntimo de mi corazón a acciones temerarias
para que pueda olvidar mi desgracia.
¿Acaso ha muerto Merau, diosa de la extinción,
que tengo yo que estar llorando para siempre,
mientras se sueceden uno a otro los días?
¿Dolor sobre dolor?
Ahora se reúnen todos mis pesares y me inundan el corazón
                                                                                 [de llanto.
Siento terror de la agonía, y hasta una simple gota de lluvia
                                                        [me estremece de espanto.
Al atardecer, cuando despunta la titilante luz de las estrellas,
lloro y fijo la mirada en tí y en sus cursos de luz.
Pero inútilmente navego en el espacio.
¡Triste de mí!
Que ahora estoy como Rangi, una vez separado de Papa.
Ahora fluye a raudales la marea de punzante nostalgia;
y, una vez dividido, nuestro amor está dividido por siempre.



LA CREACION DE LA MUJER

¡Ja! Salta en la vida,
Es la primera luz,
Es la brillante mañana,
Del amanecer surge el discípulo.
La gente de Hawaiki
Traída,
Como el tomar de una mano
Sobre Hawaiki.
Apretada,
Tironeada hacia arriba de las rodillas,
Tiki, la primavera-
Manos, tomen forma.
Tiki, la fuente, quien se arrodilla,
Tironeada de las rodillas,
Gime por su alimento,
Y se estira
¡Valiente Tiki!
¡Blanda Tiki!
Cae lluvia roja desde los cielos,
Se abre el gran vientre de la tierra,
¡Adelante! ¡Es la hija!
¡La extranjera, Hine-mana-hiri!

[Hine o Hina, en sus formas de Hine-Ika (Dama de los Pe-
ces) o Hina-Keha (Dama brillante) es la Diosa Polinesia de
la Luna y hermana del Dios-Sol, Maui.]



PLEGARIA POR UNA VICTORIA EN BATALLA

Los cielos están cubiertos,
Cubiertos de nubes.
Se oye aquí abajo,
   El rodar de los truenos,
Se oye aquí abajo,
   Resonar el espacio.

La tremulante lanza, sorpresa en vuelo,
Como el tiburón de dos lados,
Es la agilidad de las pisadas,
Es la furia de las pisadas,
Sobre sangre son las pisadas.
Aquí las pisadas se apuran temerarias.
¡Son las pisadas de Tu!
¡A trancos sobre las estrellas!
¡A trancos sobre la luna!
¡Huyan! ¡Vuelen!
Ahora, el golpe mortal.

[Tu es el dios de la batalla.]


UN HECHIZO: ¿ES EL VIENTO?

¿Es el viento el que golpea tu piel?
O tal vez es deseo, deseo por aquel
De quien te ases, con quien dormiste,
Quien te abrazó,
Quien compartió tus penas.
Deja que el viento haga su trabajo
Llevar esto, mi amor, a tí
Para que te des vuelta mientras duermes
Y llores por el tiempo en el que estuvimos
Siendo uno solo. El amor viene
Como una primavera
Desde la tierra.


EL LAMENTO DE LA JOVEN ABANDONADA

Con tremulantes miembros
Y la cabeza gacha lloro,
Y doy interminables vueltas
Sobre mi solitaria estera de dormir.

Una vez tiernamente soñé
Que tu amor nunca disminuiría.
¡Ah, yo! Está muerto;
Pero el mío arde incesante.

Manchas del pantano de mis pies
Se lavan en el arroyo,
Pero las manchas de amor del corazón
Permanecen para siempre.


SOBRE EL AMOR

El amor no atormenta siempre.
Pero vino sobre mí como ese fuego
que a veces arde furioso en Hakanui.
Si está cerca mío mi amado,
no pienses, Kiri, que mi sueño es dulce.
Yazgo despierta toda la noche
pidiendo que el amor me consuma en secreto.
Nunca será confesado, nadie debe llegar a saberlo.
Y la única señal se verá en mis mejillas.
La llanura que se extiende hasta Tauware,
ese largo camino recorrí para entrar en la casa de Rauhirawi.
No te enojes conmigo, señora; sólo soy una extranjera.
Para tí, ahí está el cuerpo de tu esposo,
Para mí sólo queda la sombra del deseo.

[Rauhirawi es su amante; Kiri la esposa]


HECHIZO

Susurrantes fantasmas del oeste,
¿Quién los trajo aquí
A nuestra tierra?
Pónganse de pie y váyanse.
Suspirantes fantasmas del oeste,
¿Quién los trajo aquí
A nuestra tierra?
Pónganse de pie y váyanse.


CANTOS CORALES

I
Tu cuerpo está en Waitemata,
Pero tu espíritu ha venido
Y me ha arrancado del sueño.

II
El sol se está poniendo en esta cueva,
Tocando en su descenso
Esta tierra en la que vive mi cónyugue-
El que es alzado por un remolino
Y llevado al oleaje del sur.

III
No me gustan los hábitos de mujer,

Cuando sale-
Ella kuikuis,
Ella koakoa,
Ella charla.
El mismo sueño se aterra,
Y las ratas salen corriendo.
Así nomás.


CANTO DE ANHELO

Mientras se acerca la caída de la tarde,
Regresa el afecto
Por aquel que amé.
Aunque alejado de mí,
Y ahora en Hawaiki,
Oigo su voz
Muy lejos, y,
Aunque esté más allá de las montañas,
Sus resonancias hablan
De valle en valle.


LA BRISA ESTA SOPLANDO

La brisa está soplando
Hacia el mar abierto en Turanga,
Estás lejos, mi amor
Mi amor parte hacia vos desde aquí.

Mi amor cae como la lluvia
Sobre el mar abierto en Turanga,
Permanezco aquí
Viviendo con mi amor por vos.


BIBLIOGRAFIA

Ruth FINNEGAN. The Penguin Book of Oral Poetry. Pen-
     guin Books, 1978.
Barry MITCALFE. Poetry of the Maori. Paul's Book Arca-
     de, 1961.
Eldson BEST. The Maori as he was. R.E. Owen Govern-
   ment Printer, 1952.
Willard TRASK. The Unwritten Song, Vol. II, The Macmi-
     llan Company, 1967.
Marjorie SINCLAIR. The Path of the Ocean. Traditional
    Poetry from Polynesia. Univ. of Hawaii Press, 1982.
Margaret ORBELL. Maori Poetry. Heinemann Educational
    Books, 1978.
Mervyn McLEAN. Traditional Songs of the Maori. A.H.
    Reed, 1973.
Paul RADIN. Primitive Man as Philosopher. Dover Publi-
    cations, 1957. (Hay versión castellana)
J.C. ANDERSEN. Maori Life in Aotea. S/ Ed. y s/ fecha.

Las referencias religiosas y mitológicas pertenecen a
Jan KNAPPERT. Pacific Mythology. Diamond Books, 1995.
























   



2 comentarios:

maria del carmen nazer dijo...

mARAVILLOSA ENTRADA. iNTERESANTE. UNO NO SABE SOBRE ESTAS COSAS. LOS POEMAS SON BELLISIMOS. fELICITACIONES !!

Robert Rivas dijo...

Gracias, María del Carmen. Es un gran estímulo recibir mensajes como el tuyo.
Robert