jueves, 14 de marzo de 2019

ANTIGUO EGIPTO: LOS TEXTOS DE LAS PIRÁMIDES

  


 Estos textos son, junto con algunos escritos sumerios,
los más antiguos que se hayan registrado. Pertenecen a la 
etapa conocida como del Reino Antiguo, entre 2464 y 2355
a.C. Se trata de ensalmos o conjuros, o bien 'declaraciones'
inscriptas en los sarcófagos y en las paredes internas de las
pirámides de Saqqara. Se cuenta que en la ciudad de Memfis,
su ciudad en el Nilo, existían ochenta pirámides, que se ex-
tendían a lo largo de más de 150 kilómetros en el horizonte.
Y que los Faraones, verdaderos dictadores mezcla de reyes y
de dioses, indicaban con ellas a su pueblo, el sentido de la
permanencia y de la eternidad. En el caso de Egipto se trata
de la escritura jeroglífica, mientras que los sumerios utiliza-
ban la escritura cuneiforme. Los textos que siguen son de
tipo funerario: acompañaban la resurrección de los reyes
una vez muertos en su camino de ascenso al cielo. Pertene-
cen a una tradición de la literatura mística, que luego vere-
mos entre los griegos, los sufíes persas, los hebreos, los ára-
bes, y que más adelante aparecerán en la literatura europea, 
dentro y fuera del cristianismo.
 En el tercero de estos escritos, el rey, al ingresar al cielo,
se convierte en un dios que conquista a otros dioses, devo-
rándolos. Esta verdadera orgía mística asienta su omnipo-
tencia divina.



 EL REY MUERTO VUELA HACIA EL CIELO

 El rey viajero se eleva alejándose de la gente común,
 abandonando la tierra en busca del firmamento.
 Oh Dios de la ciudad, él está frente a ti.
 Él empuja contra el cielo como una garza,
 él besa el aire como un halcón, 
 y salta hacia el interior del cielo como un saltamontes.



 EL REY MUERTO VUELA HACIA EL CIELO

 Como un ánade real el rey muerto vuela alejándose de 
       [nosotros.
 Él arranca sus alas del halconero
 y gira hacia el cielo como un barrilete suelto.
 El rey está liberado de aquellos que lo enfermaron,
 elevándose por encima de sus enemigos.



 EL REY MUERTO SE COME A LOS DIOSES

 El cielo es un cuenco oscuro, las estrellas mueren y caen.
 Los arcos celestiales vibran,
 los huesos de los dioses terrestres tiemblan y los planetas
      [se detienen
 cuando avistan al rey en toda su potencia,
 el dios que se alimenta de su padre y se come a su madre.
 El rey es una torre de sabiduría tal
 que ni siquiera su madre puede discernir su nombre.
 Su gloria está en el cielo, su fuerza yace en el horizonte,
 como la de su padre del dios solar Atum que lo ha concebido.
 Atum concibió al rey,
 pero el rey muerto tiene aún más dominio.
 Su espíritu vital lo rodea,
 sus cualidades yacen a sus pies,
 él está envuelto en dioses y las cobras se enroscan en su 
        [frente*.
 Sus serpientes guía decoran su ceño
 y miran dentro de las almas,
 preparadas para disparar fuego contra sus enemigos.
 La cabeza del rey está sobre su torso.
 Él es el toro del cielo
 que ataca y conquista todo.
 Él vive de la sustancia de los dioses,
 se alimenta de sus miembros y entrañas,
 aún cuando ellos han hinchado sus cuerpos con magia
 en Nesisi, la isla de fuego.
 El rey está preparado 
 y sus espíritus están ensamblados
 y él aparece como el poderoso, Senor de los Ministros Sa-
       [grados.
 Él está sentado de espaldas con el dios terreno Geb
 y dicta juicio
 con el Uno cuyo nombre está oculto
 en este día en el que Los Más Antiguos son masacrados.
 Él cena con comidas sacrificiales,
 uniendo a las víctimas
 en preparación para la fiesta.
 El rey muerto come hombres y vive de los dioses
 y para enviar mensajes tiene mensajeros:
 Kehau el Pinzador de Cuernos los enlaza como a bueyes,
 y la Serpiente de Cabeza Erguida
 supervisa y conduce a las víctimas,
 y el Amo del Sangriento Sacrificio los amarra.
 El dios lunar Khons, Corredor con Cuchillos,
 los estrangula para el rey
 y les arranca las entrañas.
 Él es el mensajero que el rey envía para mantenerlos ama-
        [rrados.
 Shezmu, el dios de la prensa del vino, los corta en tiras
y cocina la cena para el rey
en su chimenea nocturna.
 Él es el que goza de su magia
 y se traga su espíritu.
 Los grandes son para el desayuno,
 los medianos son para la cena
 y los pequeñitos son para los bocadillos de medianoche.
 Los ancianos y las mujeres son quemados para el incienso.
 Las estrellas poderosas del cielo del norte
 arden fuegos bajo los calderos
 con los muslos de sus mayores.
 Los habitantes del cielo cuidan de ellos y barren la 
         [chimenea
 con las piernas de sus mujeres.
 Él ha viajado a través de los dos firmamentos
 y ha caminado ambas orillas del Nilo.
 Él es omnipotente
 y su poder sobre los poderosos es absoluto.
 Él es un icono sagrado, el más sagrado de todos los iconos
          [de omnipotencia
 y come como carne cruda
 a quienquiera encuentra a su paso.
 Él se para el primero sobre el horizonte entre la nobleza.
           [un dios más antiguo que los más antiguos.
 Miles están a sus pies,
 cientos se sacrifican por él.
 Orión, padre de los dioses, le ha asignado su hazaña de
            [poder.
 El rey muerto aparece de nuevo en los cielos,
 el coronado Señor del Horizonte.
 Él partió los espinazos, drenó las médulas,
 y arrancó los corazones de los dioses.
 Él se comió la roja corona usada por el Rey del Bajo Egipto.
 Él se tragó la corona verde de la diosa Wadjet, guardiana
             [del Bajo Egipto.
 Él se alimenta con los pulmones de los Sabios,
 Él se sacia con sus corazones y su magia.
 Él no lamerá las fétidas sustancias de la corona roja.
 Él florece y disfruta con la magia en su panza.
 Sus dignidades son inmaculadas.
 Él se ha tragado la inteligencia de todos los dioses.
 El rey muerto vive para siempre.
 Su linde es infinito.
 Él hace lo que quiere
 dado que habita el horizonte interminable.
 Observen cómo sus espíritus llenan su estómago.
 Sus almas le pertenecen.
 Él cocina los dioses sobrantes en una sopa de hueso.
 Sus almas le pertenecen
 y sus sombras también.
 En su pirámide entre aquellos que viven sobre la tierra
         [de Egipto,
 el rey muerto asciende y aparece
 para siempre y siempre.

* Se refiere a la diadema en forma de cobra del rey que te-
nía el poder de quemar a sus enemigos.



 FUENTES

 Tony Barnstone/ Willis Barnstone. Literatures of the Middle
East. From Antiquity to the Present. Prentice Hall, 2003.



 También Miriam Lichteim, Ancient Egyptian Literature,
Vol. I: The Old Kingdom. Univ. of California Press, 1976.




 En este libro se encuentra otro Texto de las Pirámides,
en este caso denominado "Texto de la Pirámide de Teti"
(Sexta Dinastía), que es muy poético:

 TEXTO DE LA PIRÁMIDE DE TETI

 ¡Oh tú, que abarcas la inmensidad con tu paso,
 Que siembras estrellas como esmeraldas, como mala-
    quitas, como turquesas!
 ¡Tú que eres verde, verde como es Teti,
 Verde como un junco viviente!

 Lichteim apunta que la magnífica imagen de la diosa sem-
brando estrellas -cuya luz se suponía verde- conectada con 
la imagen del junco verde -en este caso como símbolo de la 
vida- producen el efecto de una "joya poética". Nosotros po-
demos también, sin  mayor esfuerzo, relacionar la metáfora
de Lichteim con las joyas mencionadas en el texto.


 La ilustración que acompaña estas traducciones proviene de 
una excelente colección de textos egipcios en castellano:
 Josep Soler. Poesía y teatro del Antiguo Egipto. Etnos,
1993.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)

lunes, 4 de marzo de 2019

CUATRO POETAS SERBIOS: LJILJIANA DJURDJIC, NOVICA TADIC, ZVONKO KARANOVIC Y ANA RISTOVIC


 LJILJIANA DJURDJIC (n. en 1946)

 LLEVO MI OVEJA NEGRA DE VUELTA A SU MA-
NADA

 Llevo mi oveja negra de vuelta a su manada
 Para que sus madres-ovejas puedan lamerla, amamantarla,
      [y hacerla beber,
 Y que le saquen el barro, el moho, los cardos, y la humedad,
 Las arenas del desierto y el hollín de sus ojos de oveja
 Para que pueda volver a mirar en el dorado verdor,
 En los ojos maternos de sus progenitoras ovejas

 Llevo de vuelta mi oveja negra a su manada
 Para que pueda volver a ser blanca, pura, e infinitamente
           [la misma,
 Con un cuello listo para el sacrificio ritual
 Sobre la insaciable embarcación de arcilla
 Repleta de sangrienta comida de los dioses

 Llevo de vuelta mi oveja negra a su manada
 Para poder ver su cabeza volar,
 Su cabeza del viejo testamento en su arqueado cuello-de-
            [oveja,
 Para escuchar su generoso corazón de oveja latiendo
 Y contando mi tiempo, tu tiempo, ¿el tiempo de dios-sabe
            [quién?
 ¡El tiempo de la matanza universal!





 NOVICA TADIC (n. en 1949)





 ANTISALMO


 Desfigúrame, Señor. Ten piedad de mí.
 Cúbreme de chichones. Recompénsame con ampollas.
 En la fuente de las lágrimas abre un manantial de pus
               [mezclado con sangre.
 Retuerce mi boca y dala vuelta. Dame una joroba. Tuérceme.
 Haz que los lunares excaven en mi carne. Deja que la sangre
 envuelva mi cuerpo. deja que sea así.
 Que todo lo que respira me robe el aliento a mí,
 que todo lo que bebe sacie su sed en mi copa.
 Echa todos los gusanos sobre mí.
 Deja que mis enemigos se reúnan a mi alrededor
 y se regocijen, honrándote a Vos.

 Desfigúrame, Señor. Ten piedad de mí.
 Ata todas las culpas alrededor de mis tobillos.
 Ensordéceme con ruidos y delirios. Sostenme 
 sobre cada tragedia.
 Sobrepujame con miedos e insomnio. Rómpeme.
 Abre los siete sellos, deja salir las siete bestias.
 Deja que cada una paste en mi monstruoso cerebro.
 Echa sobre mí todos los males, todos los sufrimientos,
 todas las miserias. Cada vez que amenaces 
 apunta tu dedo a mí. Así, así, mi Señor.
 Deja que mis enemigos se reúnan a mi alrededor
 y se regocijen, honrándote a Vos.


 JUGUETES, SUEÑO

 Esta noche nació mi madre

 su llanto infantil
 llenó nuestra casa
 en las afueras

 bañada y tan limpia
 la envolví
        en un pañal
 y la acosté en una cuna

 desde el rincón traje
 juguetes
    soplé dos veces
 una trompetita de plástico

 Hice que el caballo de madera negra se meciera



 ZVONCO KARANOVIC (n. en 1959)

 MELANCOLÍA

 Es casi indoloro
 como la soledad
 como el olor del pelo rubio recién lavado
 que se percibe casualmente al pasar
 las flores de agua siguen muriendo
 hasta que una
 vive para ver la mañana
 y entonces desaparecen
 te contaré alguna vez
 acerca de las coronas de flores
 que dejamos 
 en cada abedul
 perdido en la niebla
 en un camino embarrado en algún lugar del campo
 acerca de la chica cuyas manos tiemblan en la luvia
 durante siete largos años
 estaba buscando a mi hermana
 y la encontré a ella una tarde
 detrás de la primera hilera de libros
 sobre plantas
 su voz era metal
 ella tragaba monedas
 y bisagras
 con chocolate
 nunca nos conocimos
 ella dormía en la cáscara de la nuez
 y decía que las conversaciones no son 
 otra cosa que largos adioses
 solía entrar a mi cuarto a menudo
 y me tocaba el pelo hasta
 que ella se convertía en polvo
 en manos que tiemblan en la lluvia.



 ANA RISTOVIC (n. en 1972)




 NIEVE EN TUS ZAPATOS

 Uno no construye una casa juntando cubiertos
 aunque unas cuantas cucharas de más
 vienen bien a veces.

 Uno no construye una casa con cortinas nuevas
 aunque vistas diferentes 
 de vez en vez
 deberían estar protegidas por telas nuevas.

 Para que una casa sea una casa, entre otras cosas
 se necesitan un montón de cosas
 a las que con gusto renunciarías
 de antemano.

 Escucha lo que dicen los esquimales:
 para construir un buen iglú,
 durante años debes traer
 nieve en tus zapatos.

 Y un alfiler de gancho, olvidado
 en el cuello de tu saco,
 cerca de la yugular.


  NOTICIAS DE LOS AUTORES

 Ljiljiana Djurdjic estudió filología en la Universidad de
Belgrado. Además de ser una poeta muy reconocida, son
excelentes sus trabajos como traductora, en especial de Sil-
via Plath y de otros poetas estadounidenses

 Novica Tadic nació en un pequeño pueblo en Montenegro,
y vivió en Belgrado la mayor parte de su vida. Es uno de los
mayores poetas serbios del siglo XX. Charles Simic lo ha
traducido al inglés. 

 Zvonco Karanovic nació en Nils, Serbia y vive en Belgrado.
 Es autor de varias colecciones de poesía y al menos dos no-
velas.

 Ana Ristovic nació en Belgrado, ha publicado varios libros
de poesía y ha sido traducida a muchos idiomas. Multipre-
miada como poeta, es también editora.



 FUENTE 

 Wayne Miller and Kevin Pruffer. New European Poets.
Graywolf Press, 2008.
 Charles Simic. The Horse has Six Legs. An Anthology of
Serbian Poetry. Graywolf Press, 1992.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)


Otros textos vinculados:



sábado, 2 de marzo de 2019

DOS POEMAS DE LARS GUSTAFSSON






 LA LÁMPARA

 Antes de que se encendiera la lámpara
 nos sentamos completamente quietos

 La voz ronca de un cuervo
 y un súbito olor a trébol

 con una calidez dulzona
 a través de esta creciente oscuridad.

 Agua, completamente quieta.
 La tierra, está demasiado tranquila.

 El pájaro voló
 tan cerca como pudo

 sobre su propia sombra

 Y el abejorro, fiel
 amigo de tantos veranos,

 se estrelló contra el vidrio de la ventana
 como si fuese la pared del mundo

 Y los patos buceadores
 nadaron de lago a lago

 Podía ser tarde 
 o temprano
 en varias vidas en varias vidas

 podía ser en la sombra de una mariposa
 En la sombra de cualquier vida.




 ACERCA DE LA RIQUEZA DE LOS MUNDOS 
           HABITADOS

 En algunos mundos uno ha confirmado
 la conjetura de los números primos de Riemann

 En algunos mundos uno extrae
 largas confesiones de hongos antiguos

 En cierto mundo la profunda oscuridad
 es transiluminada por maravillosas piedras parlantes

 En unos cuantos mundos el verano dura
 un siglo, y aquellos tan desafortunados 

 como para nacer en el siglo de invierno
 se pasan la existencia durmiendo

 suspendidos de capullos gris claro
 forrados en piel

 En algunos mundos hasta este poema ya
 ha sido escrito por varios poetas.





 LARS GUSTAFSSON es un poeta prolífico, nacido en
1936 (en Västeras, Suecia), que ha escrito también ensayos, novelas, cuentos y editoriales. Profesor de Filosofía y de Es-
critura Creativa en la Universidad de Texas, entre 1982 y su 
retiro en 2006.
Varias veces candidato al Premio Nobel. Ha sido traducido
a por lo menos 15 idiomas.
 Su novela más reconocida es Vida de un apicultor, que ha 
sido traducida también al castellano.
 Murió en Estocolmo en abril de 2016.




 El epígrafe de este libro muestra a un Gustafsson bastante
diferente del que aparece en estos dos poemas:

  -¡Bestias!, ¡ayudantes de verdugo!,
 ¡principescos torturadores!,
 ¿es que no habéis comprendido?,
 ¡yo no soy más que un asno!
 ¡pero con corazón y voz de asno!,
 ¡nunca me rindo!

 (1972: "Varma rum och kalla")

 "Lugares fríos y calientes", por Lars Gustafsson, aclara el traductor.


 Hace poco apareció un libro precioso de una autora llama-
da Andrea Köhler: El tiempo regalado. Un ensayo sobre la
espera, con un enfoque del tema que recuerda los trabajos
de Roland Barthes en sus seminarios ("Lo neutro", "La cá-
mara lúcida", "La preparación de la novela", "Fragmentos
de un discurso amoroso", "Cómo vivir juntos"...).
 El personaje de "Muerte de un apicultor" hablaba de la es-
pera de este modo:
 "Esperar es casi tan difícil como lo contrario. Pero el hom-
bre tiene más costumbre de esperar y temer que de identifi-
carse con lo mismo que ha esperado o temido.
 "Esto es lo que me he enseñado a mí mismo: que la vida
no tiene ninguna salida verdadera.
 "Sólo cabe aplazar la decisión con habilidad y astucia. Pe-
ro no hay salida. Es un sistema completamente cerrado, y
a su final lo único que se encuentra es la muerte, que no es
una verdadera salida, naturalmente. 
 "Yo no soy más que un cuerpo. Todo lo que tengo que ha-
cer, todo lo que me es posible hacer, sólo lo puedo hacer
dentro de este cuerpo."
 La edición original del libro, que en sueco se llamó "EN
BIODLARES DÖD, es de 1978. 
 Es con esto con lo que lidia la cultura de nuestra época,
ocluyendo con información la búsqueda de saber, y con
toda clase de distracciones la realidad de la muerte. ¿Es tam-
bién por esto que tiene tanto 'éxito' la época que vivimos,
ofreciéndonos auto gratificación y placer a toda costa, con
el borramiento del Otro y de Lo Otro?


 FUENTE

 Modern Poetry in Translation. Third Series. Number Four-
teen. Polyphony.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)

jueves, 21 de febrero de 2019

OXIDADO

 Oxidado
 todo filo
 que tuviera que ver con la verdad

 De alma sacar los viejos manuales
 de los armarios
 y tirarlos

 Recuerdo, que se cruza por la mente
 mientras escribo esto:
 una pandilla de armadillos cruzando la ruta
 que, como un filo, atravesaba la costra
 impenetrable de 
 la Patagonia

 Si mirabas al cielo no veías
 más pájaros
    que esas nubes que venían migrando
         desde más allá del tiempo

 Si mirabas la tierra
 no había ni sombra ni árboles

 oxidado
     el filo de cortar
             un tajo en la carne de la verdad

 La verdad también sangraría

 si es que iba a saber algo
      después de todo

  La lucha interior interminable
      entre verdad, olvido y ocultamiento

  Sólo queda el punzón de la angustia
  que parece saber bien eso
  que no sabremos nunca

 Ah, Patagonias abandonadas

 Este viento no arrulla, compañero:
¡este viento aúlla, arrolla y ahuyenta!


 Los armadillos se dispersaron
 buscando uno a uno sus madrigueras
 donde seguir esperando

 el cielo, por su parte, se estira
          una vuelta más (una octava)
               de la clavija
 pero no estalla

 no aún
 no todavía

 una tarde más se desliza a lo largo
    de la ruta que va de una punta de la infinidad
                 a la otra
 como una sombra  -¡qué prodigio!-
 que vuela sin necesidad de alas

                 No se ven pájaros
                 ni árboles
                 y dentro de un rato
        la noche vendrá una nueva vez
        a relevar al día
        y a envolver
        al mundo y a sí misma
        con la capa negra
        del misterio.
     

           


miércoles, 20 de febrero de 2019

ALGUNOS POEMAS DE W.G. SEBALD




 Durante algunos años la irrupción de la fantástica obra
literaria de W.G. Sebald conmocionó a innumerables lec-
tores. Sebald empezó a publicar tarde (también a escribir),
y murió en un accidente cuando se encontraba en su pico
creativo. Vértigo, su primer libro publicado (ya buscaba
ahí la forma literaria que acabó creando), no es por cierto 
el mejor. Luego vinieron Los emigrados, Los anillos de
Saturno (que muchos consideran su mejor obra), y, final-
mente, Austerlitz. Por cierto que también publicó dos li-
bros de ensayos -casi excluyentemente acerca de la litera-
tura alemana- Campo Santo y Pútrida patria, y un ensayo
acerca de los bombardeos aliados sobre una Alemania ya
vencida (Historia natural de la destrucción), además de
un libro conteniendo tres poemas más o menos extensos:
Del natural. Desde su muerte han aparecido numerosos
estudios acerca de su obra, y se han esperado en vano nue-
vos textos inéditos suyos. Lo cual torna inexplicable -para
mí al menos*- que no se hayan traducido sus otros poemas,
editados por primera vez en Alemania en 2008, y luego en
Gran Bretaña -su país de nacimiento y su país de adopción-
en 2011. Supuse, porque los hechos me probaron equivoca-
do, que existía una verdadera avidez por recibir nuevos 
textos de Sebald. 
 El libro se titula Across the Land and the Water. Selected
Poems, 1964-2001, y reúne todos los poemas de Sebald des-
de su época de estudiante hasta sus últimos días. Lo que sig-
nifica que este enorme escritor de prosa (en su estilo de ex-
trema lucidez, solía decir que su medio "era la prosa... y no
la novela") no establece una verdadera diferencia entre gé-
neros en su obra. Así deben ser leídos estos poemas: como
estrechamente vinculados a sus libros más famosos. 
 He publicado anteriormente algunos, y ahora vuelvo a ha-
cerlo, en la esperanza de ser leído por algún editor en bus-
ca de los textos mayores de la literatura del siglo XX.

 *Debería decir "a menos"... a menos que lo relacione con
que se trata de un libro de poesía. De haber sido uno de 
los textos en prosa de W.G.S., seguramente ya habría sido
traducido a varias lenguas, la nuestra entre ellas.




   A TRAVÉS DE HOLANDA EN LA OSCURIDAD

 Los pepinos
 acechan en sus invernaderos

 El oficial de aduanas
 toma prestado mi diario de la tarde

 Una mano mojada
 no echa sombra

 El Kaiser Willem
 todavía fuma sus cigarros

 No hay señal alguna
 de la tierra reclamada




 LA EMIGRACIÓN DE K.

 Sus efectos personales
 están listos para partir

 Ingresado
 con buena anticipación
 el endoso caligráfico
 una cifra alfabética
 válida para un sólo viaje

 Fotos enviadas
 en ruta saludos
 desde la Suiza Bohemia
 y una foto grupal
 delante de los Altos Tatras

 No se sacaron
 ustedes su 
 foto tomada
 en Franzensbad también



 RÁFAGA HELADA

 Rodeada de madres
 Alemanas e hijos 
 conscriptos en viaje a casa
 en el Bundesbahn: la inclinada

 torre de Landsberg
 el asesinato en el Hotel Hahn
 la fábrica de queso de Buchloe
 los lunáticos de Kaufbeuren
 las ventanas de la escuela de la abadía
 el abismo de la infancia

 Y en la oscuridad
 alzando sus polleras
 Santa Elizabeth
 parándose con delicadeza
 sobre refulgentes rejas de arado



 AL BORDE

 de su visión
 el perro todavía ve
 todo como era
 al principio




 QUÉ PLATEADAS

 en aquella
 mañana de enero
 las torres 
 de Fráncfort
 se elevaban
 en el frío como el hielo
 aire





  INALTERADOS DURANTE AÑOS

 ahora estas comidas
 inter-
 regionales
 clichés el desayuno
 buffet completo
 el queso feteado
 el jamón cocido
 los huevos revueltos
 el turrón de nueces
 crème el guiso del
 día el abundante 
 goulash el Bratwust 
 de Nuremberg la papa
 salada la hamburguesa

 con el pancito
 la carne de res de la abuela
 aceitunas tus favoritas
 barra de chocolate el maní
 salado De Beukelaer
 galletitas rellenas-
 de-chocolate Nordhäuser
 Doppelkorn las antiguas
 Asbach la fineza de
 Gau Köngerheimer
 Vogeslang &
 el Rotkäppchen
 seco.


 [ Nordhäuser Doppelkorn es una bebida alcohólica de
alta graduación; Gau Köngernheimer Vogeslan es un vino
 de la región de Rheinhessen; y Rotkäppchen -Caperucita
Roja- un vino espumante de Alemania Oriental. "Las anti-
guas Asbach", incluye un juego de palabras con el nombre
de un brandy alemán, el Asbach uralt, literalmente "El vie-
jo Asbach".]





 UN REINO PACÍFICO

 Como un geógrafo precoz
 pinto un león o dos 
 o algún otro
 animal salvaje
 en los blancos campos
 de mi memoria

 Puercoespín, camaleón
 lenguado y urogallo
 chacal y unicornio
 xanthos* y ratón

 Afuera con los verdaderos
 pájaros gritando en la oscuridad
 prestan guardia
 suponiendo con sus
 pequeñas cabezas qué ha de
 advenir todavía
 antes de que el sol
 se apague

 Cocodrilo, mono
 búfalo, liebre
 dromedario, leopardo
 tortuga del barro, oso

 Es suficiente
 para ser dominado
 por el sentimiento
 ante unas pocas palabras
 del primario
 de nuestros niños

 Son estos los emblemas
 de nuestro amor


 [Xanthus o Xanthos es un mitológico caballo inmortal de
la Antigua Grecia]
 (En estos dos últimos versos Sebald deja latente la am-
bigüedad del sentido. Pueden leerse como una afirmación
o como una pregunta. 
 "Are these the emblems 
  of our love"
 Son estos los emblemas
 de nuestro amor
 o bien
 ¿Son estos los emblemas 
 de nuestro amor?
 Por otra parte, el traductor nos señala que estos versos
están escritos en inglés en el original -que es por cierto
el alemán.
 El texto entero tiene por semi-oculta referencia al artista
naive Edward Hikes (1780-1849), que pintara una serie
de obras conocidas como "El reino pacífico", basadas en
un versículo de Isaías: "El lobo cohabitará con la oveja,
y el leopardo yacerá con el cabrito; y el ternero y el joven
león y el  juntos; y un pequeño niño los guiará". Los cua-
dros presentan una cierta reminiscencia de "Paisaje Para-
disíaco, de Jan Brueghel.]



 OLA DE CALOR DE OCTUBRE

 Desde el paso elevado
 que desciende hacia
 el Túnel
 Holanda vi
 el disco rojo
 del sol
 alzándose sobre
 la ciudad prometida.

 Temprano 
 a la tarde el
 termómetro
 alcanzaba los ochenta-
 y cinco y una neblina
 azul acerado
 colgaba entre las
 resplandecientes torres

 mientras que en la Conferencia
 sobre Clima
 de la Casa Blanca el
 Presidente escuchaba
 a los expertos hablando
 acerca de convertir
 las algas verdes en
 combustible limpio y yo yazgo

 en mi ensombrecido
 cuarto de hotel cerca de
 Gramercy Park
 soñando a través
 del rugido de Manhattan
 con un gran río
 que se abalanza
 hacia una catarata.


 Por la noche
 en una recepción
 me paré junto a una ventana
 Francesa abierta
 y me compadecí del
 lisiado árbol
 que crecía en una cuba
 en el patio.

 Prácticamente defo-
 liado era 
 de una especie 
 incierta, su tronco
 y sus ramas
 envueltas con
 hilos de pequeñas
 lámparas eléctricas.

 Una mujer joven
 se me acercó
 y dijo que aun-
 que de vacaciones
 se había pasado
 todo el día en
 la oficina
 la que a diferencia

 de su departamento tenía
 aire acondicionado y
 era frío como la
 morgue. Ahí,
 dijo ella, estoy
 feliz como una
 ostra abierta
 en un lecho de hielo.


 [85° Fahrenheit, equivalen a unos 30°Celsius]



 EN EL VERANO DE 1836

 dijo el guía
 Friedrich Chopin
 se quedó acá en la Posada
 del Cisne Blanco. Le había

 llevado nueve
 días desde París en carruaje,
 para encontrarse con su amada,
 Marie Wodzinska. Él

 le daba frecuentes recitales
 en el piano a un pequeño
 círculo que se reunía por
 las noche. Los picos

 de las azules montañas
 de Bohemia se tornaban
 aún más oscuras a través
 de las ventanas. El frío

 húmedo clima pesa 
 en su pecho el doctor
 murmura algo acerca de
 tuberculosis incipiente. Al

 inicio de noviembre
 su compromiso se deshace
 el padre de ella en Dresde ha
 sido determinante.

 Trece años más tarde
 un paquete de pálidas
 cartas es hallado en la casa
 del fallecido 

 pianista. Atado con
 lazo lleva la
 inscripción: Moja
 Bieda- Mi desdicha.


 [Chopin se enamoró de la joven Maria Wodzinska cuando
ella tenía 16 años. En 1836 (él tenía 26), le propuso matri-
monio en la Posada del Cisne Blanco, en Marienbad, don-
de estaba residiendo la familia de ella. La madre participó
del secreto, pero poco después la familia de Maria regresó
a Polonia, y los planes matrimoniales nunca pudieron lle-
varse a cabo. El amor sólo salió a la luz cuando murió Cho-
pin, y fue a raíz de encontrarse las mencionadas cartas.]



NOTA
Finalmente, algo que he notado (¿que es notable?, ¿que 
hay que anotarlo?). ¿Podemos atribuirlo a la intuición de
Sebald? 
 Uno de los poemas no traducidos aquí se llama "Some-
thing in my ear". Es un texto que tiene que ver con una
sensación: la de percibir algo confuso, perturbador, que
produce cierto anonadamiento. Y uno de los párrafos, 
porque Sebald escribe poesía por párrafos, diría yo, dice:

 As I awake                                Mientras despierto
 sudden cardiac                         súbitas ondas cardíacas
 death waves                              de muerte
 from the other side                    desde el otro lado
 of the abyss                               del abismo

 En otro de los poemas -que tampoco traduje todavía- es
aún más explícito:

 During the journey home
 fantasies of a fatal accident.

 (Durante el viaje de regreso a casa
 fantasías de un accidente fatal)

 El 14 de diciembre de 2001, en Norfolk, cerca de su casa
en Norwich, East Anglia, Sebald sufre un ataque cardíaco
mientras manejaba llevando a su hija Anna a su casa. Per-
dió el control del auto, seguramente por una pérdida de 
conciencia, y el auto chocó de frente con el tráfico que
venía en sentido contrario. Sebald murió (o tal vez ya es-
taba muerto) en ese accidente. Su hija Anna sufrió graves
heridas.
  
 Escribir esto me recordó que Henri Michaux publicó a los
27 años un texto llamado "Utilidad del fuego", en su tono 
irónico-lúdico-transgresor, que dice lo siguiente:
 ¿Realmente es por el calor o la luz que los hombres se in-
teresaron por el fuego y se sirvieron de él?
 Tal vez hizo falta, para que el fuego pareciera algo bueno,
que Ndwa empujase a su mujer al fuego, por causa del pla-
cer que le daba ver desaparecer los largos cabellos.
 Tal vez hizo falta que la forzara a quedarse ahí hasta el mo-
mento en que se rostizó excesivamente, se carbonizó y le mo-
lestó para respirar; que luego la retirara del fuego, la co-
miera y encontrara mejores al gusto los pedazos de su mu-
jer cocidos que los pedazos no expuestos aún al fuego.
 Este texto apareció en Qui je fus (El que fui), un libro que
luego el autor no quiso que se reeditara, ya que le parecía
que estos escritos eran demasiado inmaduros, una suerte de
ensayos previos a su escritura propiamente dicha.

 Michaux contrajo matrimonio con Marie-Louise Termet,
a quien él llamaba Lou - a quien había conocido 10 años
atrás- en 1943. El matrimonio se interrumpió 5 años des-
pués: Marie-Lou murió por las quemaduras producidas por
un incendio en su casa. El poeta estaba de viaje en Bruse-
las. Los días finales de su amada están reflejados en el be-
llísimo poema "Nosotros dos aún", el más dramático y per-
sonal de todos los escritos de Henri Michaux.





FUENTES




 W.G. Sebald. Across the Land and the Water. Selected 
Poems, 1964-2001. Hamish Hamilton (Penguin Books),
 2011.
El libro cuenta con la destacada traducción del alemán al
inglés de Iain Galbraith, premiado por sus traducciones
literarias en 2004.

 La foto de W.G.S. fue tomada por Christian Scholz, en 
1997. Publicada en: Searching for Sebald. Photography
after W.G. Sebald. Edited by Lise Patt (with Christel Dill-
bohner). The Institute of Cultural Inquiry. Los Angeles,
2007.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)

sábado, 16 de febrero de 2019

POEMAS DE LA EXTINCIÓN. LOS AHTNA ATHABASKANOS

 Fueron los últimos indios en ser descubiertos en América
del Norte. Es necesario expresarse así, porque en la Ama-
zonia pueden existir pequeñas tribus que se han refugiado
tan bien del hombre blanco, que aún no han sido descubier-
tos. En el caso de los Ahtna (se pronuncia ot-naw), buena
parte de lo poco que les resta de existencia cuenta con un
notable representante: John E. Smelcer es descendiente de
esa comunidad aislada de Alaska. Su abuela era de pura 
sangre indígena, la última de la familia. Hoy en día exis-
ten unos mil miembros de esa tribu, pero sólo unos 40 ha-
blan la lengua original. Él mismo es la única persona que
puede tanto leer como escribir en ese idioma condenado a
la desaparición. 
 Sólo hay un puñado de poemas-canciones remanentes de
esa cultura que, como la de todos los indios americanos,
está muy ligada a la naturaleza.


 EL PROFETA

 ¿Puedes entender mi idioma?

 Casi nadie puede.
 Casi nadie se acuerda.

 Estoy solo y enfermo
 y débil de tanto llorar.



 BAUTIZANDO AL ÚLTIMO CHAMÁN

 El día que nació este niño
 en Batzulnetas

 un sacerdote llegó trayendo
 agua de la fuente en
 una tetera.

 Cuando lo bautizó
 al chico le empezó a sangrar la nariz.



 CANTO DE DUELO
 PARA EL ÚLTIMO INDIO

 Cuando el Pueblo Indio ya no sea
 los árboles cantarán y llorarán
 las montañas temblarán
 los lobos aullarán
 y los lagos y ríos habrán de secarse.

 Cuando el Pueblo Indio ya no sea
 una luna roja se alzará para siempre.



 LA DANZA DE LA VIUDA

 En enero, el mes de las adivinanzas,
 bajo una aurora roja -
 'el fuego en el cielo que quema el frío',
 un marido danzó sobre el hielo
 junto a la mecha ardiente de una lámpara de aceite 
                    hecha de piedra.

 Él bailó la danza del duelo
 hasta que la luz del alba llegó
 y se lloró hasta dormirse*.        


 *[Llorarse como cantarse, sería:
    "and he cried himself to sleep"]



 MI CONVERSACIÓN CON UN ZORRO

 Cuando el atribulado zorro
 emergió de su espeso bosque

 me arrodillé en una luz color cuervo
 gimiendo como una liebre herida

 hasta que se acercó
 nervioso y reticente

 para interrogar mi paciente mano
 abierta como una rosa de la tundra.



 FELICIDAD

 La felicidad para el zorzal 
 y para el lobo
     es existir.

 Para los Indios,
 es conocer la existencia
    y maravillarse en ella.





 FUENTE


John E. Smelcer. Ahtna Athabaskan Poems. En Looking
Eastward. Modern Poetry in Translation N° 21. 2003.

 La extraordinaria contribución que realiza esta publicación
periódica británica es invaluable. Sus textos, recogidos a lo
ancho del planeta, se cruzan con grandes traductores.
 Hoy leí que en Estados Unidos sólo el 3% de las publicacio-
nes son traducciones, un dato relevante.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)


Otros textos vinculados: