domingo, 6 de mayo de 2012

POESÍA DEL DESIERTO: LOS TUAREGS

Existen alrededor de 300 mil Tuaregs. Se los llama los "hom-
bes azules", por la anilina que despiden sus velos. Ellos se
llaman a sí mismos imougah, que quiere decir "hombres li.
bres". Tienen cierto parentesco con los bereberes (sus len-
guas -el tamashek tuareg, y el tamazig berebere tienen cierta
contigüidad) Los hombres usan velo hasta para comer y be-
ber. Una mujer decía que hace 25 años que está casada y 
nunca le ha visto la boca a su marido. El velo (tagelmoust)
se usa precisamente para cubrir la boca y su extensión forma, arrollada en la cabeza, un turbante. Sólo lo usan los hombres.
Los linajes entre los tuáregs son dados por la mujer (según 
una leyenda, todos ellos descienden de Tin Hinan, la madre 
de los tuaregs), y viven en una sociedad monogámica.
Los tuaregs se agrupan por 'cabilas', bajo un señor con autori-
dad llamado amenokal





1. TUAREGS del TAITOK (norte de Níger)

UN ALTO DE MEDIODÍA EN UN VIAJE

Hacia el mediodía mis pensamientos se volvieron muchos,
Pensé en lo que uno me había dicho:
"No habrá más de esos encuentros,
Tú y el hermano de Tiheiaouin."
Los camellos aguardaron en la escasa sombra de los
                                                                              gomeros.

(Poema irónico de la poetisa Kanimana oult Ourzig (1800-
60) Nótese la sucesión de 6 vocales en el nombre del aman-
te.)


CANTO DE UNA MUCHACHA (Muy antiguo)

Oh primo mío, mi bienamado,
Una vez pensé que no te amaba.
Cuando regresaron diciendo que te habían dejado muerto,
Subí  la colina donde estará mi tumba.
Junté piedras, enterré mi corazón.
Tu olor que huelo entre mis pechos
Dispara fuego al interior de mis huesos.



2. TUAREGS DEL SAHARA


ANTIGUO CANTO DE GUERRA

Cargo al hombro mi espada.
Las lanzas atraviesan.
Los bravos caen.
Las madres lloran.


CANTO COMPUESTO POR UN GUERRERO QUE
YACE HERIDO EN EL DESIERTO


Pienso en mi bellísima esposa.
Veo su collar,
Su pulsera,
La alfombra extendida, lista.


ACERCA DEL VIOLÍN TUAREG

Humildemente adoro los actos del Más Elevado
Que le ha dado al violín más que un alma
De modo que cuando suena, los hombres callan
Y sus manos descienden los velos para esconder su emoción.
Las penas de amor me hubiesen puesto pronto en la tumba,
Pero por el poder del violín, Oh hijo de Aiclum,
Dios me ha devuelto a la vida.

[Única referencia hallada de Aiclum, en un viejo diccio-
raio inglés. "Aiclum dice: 'Repréndelo con suavidad, lo
que lo logrará tanto que se enmiende, como que prosiga
alegre el camino del amor.' "]



3. TUAREGS de KEL AHAGGAR (Confederación Tuáreg 
de Ahaggar, en Argelia, "extinta" en 1977.)


FRENESÍ GUERRERO

Duermo hasta el inicio de la última guardia nocturna;
Oigo que una mujer quiere hablar conmigo;
Me cuenta noticias que me matan el alma.
Tomo mi montura por el pomo y las cinchas,
Aferro la manija de mi escudo,
Lo hago vibrar al punto de partirse,
Produce un parejo, largo sonido, como los sonidos que
                           se escuchan a veces en lo alto del cielo,
Siento la vibración del eco en todos mis huesos,
Deslizo el escudo suavemente a lo largo de mi pierna.


LOS PENSAMIENTOS NOCTURNOS DE UN ANCIANO

Me quedé hasta que la luna se mostró sobre el pasaje;
Tomé mi morral de cuero, prendí el fuego;
Tomé una vasija, saqué leche, la bebí
Hasta que el del medio estuvo satisfecho.
El sueño me habló: "No te haré esperar,
Pues (a tu edad) no hay deseos en vos de hacer lo que no
                                                                               puedes."
Le dije al sueño: "¡Que se muera tu madre! Hay innumerables.
En los días en los que no había luz mezclada con mi oscuridad
                                                                                  (del pelo),
Nada podía retenerme de las cortes de amor, fui a todas ellas.
Mis compañeros no eran otros que hombres jóvenes de alta
                                                                                                cuna,
Caminamos juntos abiertamente, sin esconder nada."

['El del medio': la panza. 'Innumerables': literalmente, 'diez'.]




ALGUNAS NOTAS ACERCA DE LOS TUAREGS POR
PAUL BOWLES

"Los tuareg, antiguos descendientes de los bereberes de las ca-
bilas de Argelia, no supieron agradecer la "misión civilizado-
ra" de las legiones romanas y decidieron poner unos 2 mil kms
de desierto de por medio (...) Los tuareg retuvieron su dominio
del Hoggar, esa inmensa meseta situada en pleno centro del Sa-
hara. Su tradicional odio a los árabes, sin embargo, no parece
haber sido lo bastante fuerte como para impedirles islamizarse
en parte, aunque no son en absoluto un pueblo completamente
musulmán. (...) Aquí son los hombres los que deben ponerse
velo día y noche. El velo es de fina gasa negra y se lleva, así
lo explican, para proteger el alma. Dado que para ellos aliento
y alma son una misma cosa, no es difícil encontrar una razón
física, si se desea. El velo conserva la humedad del aliento, es
una especie de aire acondicionado que contribuye a mantener
lejos a los malos espíritus que de otro modo manifestarían su
presencia haciendo sangrar la nariz, cosa nada extraña en esta
parte del mundo.
El término "tuareg" es un término de oprobio que significa
"almas perdidas", que le dieron sus tradicionales enemigos
los árabes. A sí mismos se llaman Imochag, los que son li-
bres. Entre los pueblos de lengua bereber son los únicos que
han inventado un sistema para escribir.(...) es un alfabeto
realmente fonético, tan bien planificado y lógico como el ro-
mano, con veintitrés letras sencillas y trece compuestas."

[Estos fragmentos pertenecen a uno de los mejores libros de
Paul Bowles, lo que es mucho decir, ya que ha escrito varios
libros extraordinarios. En este caso se trata de "Cabezas ver-
des, manos azules", que reúne crónicas de viajes de Bowles
por el norte de África.]



FUENTE

Willard Trask. The Unwritten Song. Poetry of the Primitive
and Traditional Peoples of the World.  Vol. I. The Macmillan
Co., NY, 1966.

Paul Bowles. Cabezas verdes, manos azules. Alfaguara, 1997.



Otros textos vinculados:

POESIA ORAL DEL NORTE DE AFRICA: LOS BEREBERES

CANTOS ANÓNIMOS DE NOMADES BEDUINOS



martes, 1 de mayo de 2012

POETAS TRADICIONALES DE VIETNAM


Mito o realidad, hay un primer poema vietnamita.
Por lo menos es el primer poema del que haya registro,
y por señalar un corte histórico, su importancia es
mayúscula.
La historia es así: en 987, tan sólo 50 años después de
terminado el dominio chino sobre Vietnam, que había
durado algo más de mil años, un embajador chino
llamado Li Chueh, de la corte Sung, visita la antigua
colonia para establecer relaciones diplomáticas. Sabien-
do esto, la joven nación había emprendido la búsqueda
de intelectuales y artistas a la altura del enviado del
celeste Imperio. Dos monjes budistas fueron los ele-
gidos para esa ardua tarea. Uno de ellos, Do Phap
Thuan, se disfrazó de botero para llevar al embaja-
dor a través del río. Divisando 2 gansos en el medio
del torrente, Li Chueh, decidido a impresionar a los
habitantes de este pequeño y joven país, improvisó
en voz alta un par de versos. De inmediato Do Phap
Thuan agregó a ellos otros dos de su propia creación.
El poema completo quedó así:

DOS GANSOS SALVAJES
Por Li Chueh y Do Phap Thuan

¡Ahí: gansos salvajes, nadando lado a lado,
mirando hacia el cielo!
Plumas blancas contra un azul profundo,
Pies rojos ardiendo en olas verdes.


DE LA DINASTIA LY (Dos características diferencian la
poesía de esta Dinastía (1010-1225) de su contemporánea
china (Período Sung, 960-1279): la naturaleza profundamen-
te budista de estos trabajos, junto al apego vietnamita a la
vida, al pensamiento dinámico y al movimiento).

VAN HANH (m. 1018)

EL CUERPO DEL HOMBRE

El cuerpo del hombre es como un pestañeo de relámpago
que existe sólo para regresar a la Nada,
como el brote de primavera que marchita en otoño.
No gastes pensamiento en el proceso, ya que no tiene propó-
                                                                                          sito,
viniendo y yéndose como el rocío.


LY NGOC KIEU (1041-1113) Monja budista zen, hija
mayor del Príncipe Phung Can Vuong, la primera escrito-
ra de Vietnam. También llamada Dieu Nban.

Nacimiento, vejez,
Enfermedad, y muerte:
Desde el comienzo,
Esta es la forma
Que han sido siempre las cosas.
Cualquier pensamiento
De renuncia de esta vida
Te aferrará aún más fuertemente
En sus cepos.
La persona durmiente
Busca un Buda,
La persona perturbada
Se vuelca a la meditación.
Pero aquel que sabe
Que no hay nada que buscar
Sabe también que no hay nada que decir.
Mantiene la boca cerrada.


MAN GIAC (1051-1096)

RENACIMIENTO

La primavera va, y las cien flores.
La primavera viene, y las cien flores.
Mis ojos miran a las cosas pasar,
mi cabeza se llena de años.
Pero cuando la primavera ha partido, no todas las flores la
                                                                                  [siguen.
Anoche una rama de ciruelo floreció ante mi puerta.


EL RETIRO IDEAL

Elegiré un lugar en el que las serpientes se sientan a salvo.
Todo el día amaré ese país remoto.
A veces escalaré el pico de su única montaña
para quedarme y silbar hasta que el cielo se vuelva frío.


KHONG LO (m. en 1119)

UNA SIESTA

Inmenso cielo, grandes montañas verdes,
Pequeño poblado de moreras y humo.
Nadie viene,
El botero duerme-
Y se despierta, al mediodía,
En una barca llena de nieve.


TRAN THANH-TONG (1240-1290)

En la mañana las montañas. Nubes.
Noche, la bahía bañada por la luna-
Súbitamente, el encanto de este lugar:
Mi pincel le da forma a multitudes con su punta.


TRAN ICH TAC (tardío s. XIII)

REGRESANDO A CASA DESDE LA CAPITAL DES-
PUES DE UNA ASAMBLEA DE LA CORTE

Dirección Wu-ch'ang: a caballo, en el viento del oeste,
De pronto recuerdo las ciruelas maduras y los gordos cama-
                                                                                     [rones.
Profusos y ricos, los favores imperiales se derramaban co-
                                                                            [mo el rocío.
En la Academia, los amigos me obsequiaron versos de des-
                                                   [pedida que parecían gemas.
Blanda, blandamente, la última nieve cae sobre mi pelo.
El sol poniente: El látigo restalla, y el animal trota rápido.
Pero me siento como una grulla cansada en el cielo sin nubes
Que junto a los gansos salvajes querría volar hacia el sur.


TRAN QUANG KHAI (1241-1294)

EL FERRY DE LUU GIA

En el Ferry de Luu Gia, los árboles raspan el cielo.
Hace algunos años me detuve aquí.
La antigua torre, la glorieta, cuelgan sobre las olas otoñales,
Como antaño,
El uniconio de piedra custodia el desierto templo, la antigua
                                                                                      tumba.
En esta pequeña provincia
La dinastía Li gobernó por doscientos años.
Y este poeta, su pelo encanecido, regresa
Para encontrar las flores del durazno,
Como antes,
Como nieve brillando en un río-espejo.


TRAN NHAN-TONG (1258-1308)

VISION DE THIEN TRUONG AL ATARDECER

La ilusión del humo llena el poblado,
Un sol medio irreal tambalea en el borde.
Los búfalos son puestos en establo por las flautas de los
                                                                           pastores.
Hundiéndose de a pares, garzas blancas aterrizan en los
                                                                            campos.


HUYEN QUANG (1254-1334)

CASA DE PIEDRA

La mitad de la casa está envuelta-en-nubes.
En invierno, con un saco empapado,
El monje se aparta de su libro,
Se acuesta en la tabla de meditar.
El fuego se apaga, las puntas azules arden.
El sol está a un metro sobre el suelo.


NGUYEN TU THANH

PARA PHAM KINH KHE

De todos los amigos y hermanos de los cuatro mares,
Sólo la luna permanece, a través de los años.
Los versos deben ser rehechos cien veces para volverse
                                                                        inmortales,
Mientras un hombre alcanza la madurez luego de cien
                                                                         disparates.
Una lástima que todavía soy tan torpe- tanta tinta mal-
                                                                             gastada:
Eres listo si permaneces sentado en una roca a través de
                                                                             los años.
¿Estás pensando penetrar en los secretos del Cielo,
Siguiendo a Pai-shui, reprimiendo tus mortales miedos?


TRAN ANG-TONG (1276-1320) a la sazón, Emperador.

LA ERMITA DE VAN TIEU

Bellísimos parasoles alzándose entre las nubes:
¡Ningún polvo mundano está permitido en este Palacio
                                                                         Prohibido!
Sobre este soberbio pico, un hombre aprende a volverse
                                                                            inmortal
Con el viento claro, la luna brillante.
Ráfagas de viento golpean el suelo, interminablemente
Mientras la luna brilla en el cielo, fría como la nieve.
Esta luna, este viento, y este hombre
Son las tres maravillas del mundo.


COMENTARIO

La más temprana evidencia de poesía folklórica vietnami-
ta data de alrededor del s. V a.C., tiempo en el que flore-
ció una elevada cultura de la Edad de Bronce, durante la
civilización Dong Son. Pero algunos sitúan el origen de la
poesía oral vietnamita (los ca dao) en la cultura Hoa Binh,
que es mucho más temprana y aún más lejos en el tiempo,
en la civilización agraria que data del 13.000 a.C., según
revelan excavaciones en la Cueva del espíritu en el extre-
mo noroeste de Tailandia. Por eso es que los vietnamitas
se consideran un pueblo de poetas.
La 'composición' poética en el sentido literario, y escrita,
además, se inició durante la dominación china (111 a.C.-
933 d.C.). Por cierto, la influencia china es mayúscula,
así como lo fuera para la poesía coreana y japonesa.
Algo así como la cultura greco-romana para la tradición
occidental.
De todos modos, el Celeste Imperio tenía un alto concepto
de los poetas locales, por lo cual denominaban a Vietnam
Van Hien Chi Bang, "El Estado Culto".
Recién en 1282 apareció un idioma nacional escrito, re-
presentado por una escritura demótica, llamada chu nom,
"Escritura del Sur". Esto en medio de las invasiones de
los mongoles del Kublai Khan (1257, 1285 y 1287) que
fueron repelidas tras grandes luchas.
Pero el chu nom recién fue oficializado por el Emperador
Le Thanh-tong, que reinó entre 1460 y 1497, y fundó la
primera academia de artes, siendo él mismo escritor y
poeta.
 Un investigador del ca dao, John Balaban, refiere que só-
lo en el sur de Vietnam hay cerca de 40 grupos minorita-
ríos (como los Jeh, Dua, Bru, Takua, Jarai, Gar, Nung, Rai,
Chru, Cham, etc., etc.), cada uno de ellos con su propia poe-
sía oral.
Los poemas que incluímos en esta sección corresponden
a las Dinastías Li (1010-1225) y Tran (1225-1400).
El chu nom siguió siendo el lenguaje principal de la poe-
sía vietnamita hasta el siglo XX.


FUENTES

Nguyen Ngoc Bich. A Thousand Years of Vietnamese
Poetry. Alfred Knopf, NY, 1975.
Stephen Mitchell. The Enlightened Heart. An Anthology
of Sacred Poetry.HarperPerennial, 1993.
John Balaban. Mapping Uncharted Territories: Oral Poe-
tries From South East Asia. Translation Review, 1979.

6 POEMAS DE CHARLES SIMIC



SANDÍAS

Budas Verdes
En el puesto de frutas.
Nos comemos una sonrisa
Y escupimos los dientes.


INVENCIÓN DE (LA) NADA

No me dí cuenta
mientras le escribía a ella
que nada permanece del mundo
excepto mi mesa y silla.

Asi que dije:
(porqué sí, para abusar de la paciencia)
¿Es ésta la taberna
sin un vaso, vino o mozo
donde soy el largamente esperado ebrio?

El color de la nada es el azul.
Lo golpeo con mi mano izquierda y la mano desaparece.
¿Porqué estoy tan callado entonces
y tan contento?

Me subo a la mesa
(la silla ya no está)
y canto a través del cuello
de una botella de cerveza vacía.


AVENIDA EUCLIDES

Todos mis oscuros pensamientos
estirados
en una línea recta.

Una calle abstracta
en la que una igualmente abstracta inteligencia
siempre avanza, dudando
del sonido de sus propios pasos.

Interminable séquito.
El lenguaje
tan antiguo como la lluvia.
El sortilegio del adivino

de donde tiene su comienzo,
su canil y hueso,
el olor de un palo
que yo solía arrojar.

Una especie de oscuridad sin los bosques,
luz-de-cuervo pero sin el cuervo,
Hotel Splendide
todo cerrado con llave para la noche.

Y allá afuera,
avistando alguna última panadería
la luz-de-calle
de mi insomnio.

*

Un lugar
conocido como el infinito
hacia el cual aquel viejo sí mismo
avanza.

El hijo pobre de padres pobres
que aspira a complacer
a tan tardía hora.

Las mágicas monedas
en su bolsillo
ocupando todos sus pensamientos.

Un lugar conocido
como el infinito,
su puerta mosquitero chillando
interminablemente chillando.


NOTA DESLIZADA BAJO UNA PUERTA

Vi una alta ventana enceguecida
Por la luz del sol de la tardía tarde.

Vi una toalla
Con muchas oscuras huellas dactilares
Colgando en la cocina.

Vi un viejo manzano,
Un chal de viento sobre sus hombros,
Avanzando solitario muy de a poquito
Camino de las áridas colinas.

Vi una cama sin hacer
Y sentí el frío de sus sábanas.

Vi una mosca empapada en la oscuridad
De la adviniente noche
Mirándome porque no podía salir.

Vi piedras que habían venido
De una gran distancia púrpura
Amontonándose alrededor de la puerta de entrada.


POSICIÓN SIN UNA MAGNITUD

Como cuando alguien
Que no habías notado antes
Se levanta en un teatro vacío
Y proyecta su sombra
Sobre los fabulosos jinetes
De la pantalla

Y tú tiemblas
Mientras te das cuenta de sólo eres tú
En tu camino
A la enceguecedora luz solar
De la calle.


ARBOLES DE NOCHE

Apagando la luz
Para oírlos mejor

*

Para diferenciar las hojas
De un fresno
De aquellas
De un abedul blanco.

*

Ambos podrían
Aproximarse,
Ambos podrían barrerme.

*

Imágenes de pájaros
Huyendo de un incendio,
Imágenes de un bote salvavidas
Atrapado en la tormenta.

*

El sonido de aquellos
Que duermen sin sueños.

*

Siendo tomado
Por ellos.
Siendo activamente tomado,
Y arrastrado
En agonía.

*

Por momentos también el toque
De una polilla
En un mosquitero.

*

Una ráfaga de pensamientos,
Sedimentos
En el fondo de la tinta de la noche,
Empapándose, calmándose.

*

Ramas inclinándose
A las fronteras
De lo inaudible.

*

Un prolongado silencio
Que me recuerda
Trabar las puertas.

*

Claridad.
El mástil de mi espinazo, por ejemplo,
Al que la muerte adhiere
Un aleteante pañuelo.

*

Y el viento hace
Una gran cosa de eso.


(Y uno más...)

MIEDO

El miedo pasa de hombre a hombre
Sin saber,
Como una hoja le pasa su temblor
A otra.

De pronto todo el árbol está temblando
Y no hay señal alguna del viento.


CHARLES SIMIC, nacido en Belgrado,Yugoslavia el
9 de mayo de 1938. Se crió, dice él, en una típica educa-
ción de Europa del Este: "en la cual Hitler y Stalin nos
enseñaron lo elemental". En 1943 su padre logró migrar
a los Estados Unidos -era ingeniero y su profesión le ha-
bía generado muchos contactos-, pero el resto de la fami-
lia, Charles, su madre y un hermano menor, recién pudie-
ron hacerlo en 1954. Se instalaron en Chicago. Charles
terminó el colegio secundario, pero no ingresó a la uni-
versidad, sino que comenzó a trabajar... y a escribir poe-
sía. Hizo su servicio militar en 1961, siendo enviado a
Alemania y Francia, como policía miltar.
Se casó con Helen Dubin en 1964 y obtuvo su título de
la Universidad de Nueva York en 1967. Un año más tar-
de publicó su primer libro "Lo que dice la hierba".
Enseñó literatura en la Univ. de California y luego en la
de New Hampshire donde sigue trabajando actualmente.
Ha publicado más de sesenta libros. Tiene dos hijos y
vive con su mujer en Stafford, New Hampshire.

La poesía de Simic mantiene un hilo conductor a través
de su prolífica obra. Espero que ese hilo se haya hecho
visible en las versiones que presento aquí, ya que se tra-
ta de algo muy sutil, una suerte de hilo mágico, que
transforma una cosa muy sencilla en algo que bordea lo
inefable. Ése, diría, es el trabajo poético de Simic, su
gran logro: tomar elementos comunes y mirarlos con
el tornasol de su visión transformadora.
Lo hizo con los trabajos de Joseph Cornell en un libro
precioso que lamentablemente fue traducido en Méxi-
co con el título de "Alquimia de Tendajón". Aclaro: la
traducción de los textos me parece impecable, y el tér-
mino "alquimia" se acerca mucho a lo que logra Simic
casi habitualmente con sus poemas. Es el término "ten-
dajón" el que suena mal. Como golpear cañas de bam-
bú y encontarse con una falsa.

No me resultó fácil conseguir el libro de conversaciones
con el poeta que hiciera otro poeta y traductor, Michael
Hulse. Transcribo acá, algunas de las frases subrayadas.


-"Escribir poesía es muchas cosas, pero más que nada es
una obsesión con el lenguaje"

-"Cuando se trata de la vida de la fantasía, ser un pintor
tiene mucho más para ofrecer que ser un poeta. Uno tiene
un estudio, usa ropa enchastrada de pintura, se la pasa
en bares frecuentados por pintores más grandes, y tiene
unas cuantas chicas lindas. Como poeta, yo sabía que iba
a tener que trabajar en algún mal empleo de nueve-a-cinco,
enviar poemas a las revistas, y lograr que alguno de ellos
fuese aceptado ocasionalmente, así se los podía mostrar
a un par de igualmente oscuros amigos. Eso es más o me-
nos lo que sucedió"

-"La yuxtaposición de cosas dispares, una forma de blas-
femia metafísica, donde uno está proclive a encontrar un
angel al lado de un cerdo, es lo que siempre me gustó ver"

-"yo quería que alguno de esos poemas diesen algo de la
sensación que producen las pinturas primitivas"

-"Cuando yo era más joven, veía más que lo que escucha-
ba. Quiero decir, las imágenes venían primero y después
las ideas y la música que hacen las palabras. Ahora, es
casi al revés"

-"No sé si tiene solución, pero éste es el eje de mi proble-
ma.Cómo crear un circo de tres pistas visual y metafísico
para el lector con nuevas imágenes y metáforas surgiendo
por todas partes. Me hace tratar de crear algo en lo que el
poema es incapaz de convertirse"

-"Por ejemplo, escribir, uno ubica palabras en orden se-
cuencial y el poema se mueve en el tiempo. Pero el tiem-
po lineal no es lo que uno busca"

-"Escena de la Segunda Guerra Mundial: los jóvenes han
sido enviados a trabajos forzados, los viejos a la fosa co-
mún. Tenían una regla en Serbia: por cada alemán muerto,
cien oriundos son ejecutados. Cerraban una calle, separa-
ban a la gente, contaban cien, y después iban y los mata-
ban. Toda la guerra era así. Alguien siempre estaba con-
tando cabezas, dejando que algunas personas subieran al
tren mientras dejaban a otras detrás, y así"

-HULSE. '¿De qué manera, según tu entender, difiere la
creencia en Dios del acuerdo con Husserl (a quien citás
en tu obra de 1984, "Un claro y abierto lugar") que <el
presente vivo es la última, universal y absoluta forma de
la experiencia trascendental>?'
-SIMIC. "La experiencia plena del momento presente es
una forma de epifanía. Es la única verdad acerca de la
cual coinciden los místicos orientales y occidentales(...)
Que la conciencia tiene algo de lo divino es una vieja
idea. A mí siempre me pareció totalmente coherente"

-"todos usamos máscaras, pero los inmigrantes usan
tantas que ya no tienen memoria de cómo era su apa-
riencia original"

-"en mi vejez -¿si eso es lo que significa tener más de
60?- me he sentido fascinado por los insectos(...) Dame
una hormiga distraída que sigue deteniéndose una y
otra vez y volviendo sobre sus pasos, y estoy en el cielo"

-"mis poetas favoritos, los que he enseñado y releído du-
rante más de treinta años, son, además de Dickinson y
Emerson, Thoreau, Hawthorne, Melville, William James
y Frost. Dockinson misma se sentía como una outsider
y a mí me pasa lo mismo por obvias razones"

-HULSE. '¿Podés comentar más de cerca la dimensión re-
ligiosa de la relación entre el lenguaje y lo dado y sobre
la posición de George Steiner, en Presencias reales, que
el significado del significado es un postulado trascendente?'
-SIMIC."Hay una reacción al extendido punto de vista ac-
tual de que todo es lenguaje. Casi lo es, pero no todo. ¿Tie-
nen palabras el súbito asombro y el pavor? Mi pálpito es
que esto es lo que subyace en el corazón del impulso reli-
gioso: un abismo y un silencio"

-"el mero placer de juguetear con el lenguaje es lo que me
lleva a ir a mi escritorio, y abrir mi notebook. No tengo
planes grandes. De hecho, no tengo nada específico en men-
te. Sólo unas pocas palabras con las que jugar (...) En el
proceso, puedo sorprenderme a mí mismo, y darme cuenta
de que tengo algo interesante para decir"

-"'Ligero' [como 'liviano', aunque en inglés, light es tam-
bién 'luz'] es como llamaría aquello que se suele buscar
con la poesía. Como la liviandad del tocar. Es esa cuali-
dad en apariencia sin esfuerzo alguno, aérea la que espera-
mos de un poema lírico y raramente conseguimos"

-"hay algo monstruoso en la poesía que nunca percibe el
mundo en que vivimos"


















miércoles, 25 de abril de 2012

POEMAS DE NORMAN MAILER


De su libro "Deaths for the Ladies"



En la introducción a sus poemas, dice Norman Mailer que
fueron escritos en un período de 15 meses, en un tiempo
en el que su vida atravesaba muchos cambios "incluyendo
un breve lapso en la cárcel, la abrupta disolución de un
matrimonio y el comienzo de otro. Fue también un período
en el que escribí muy poco, de modo que estos poemas y
estos breves giros en prosa fueron mi solitaria conexión
al único acto que me proporcionaba un sentido de auto-
importancia."
En castellano, el título completo sería: "Muertes para las
Damas (y otros desastres)".
Es un título que anticipa tanto la ambigüedad poética
-ya que podría tomarse en un par de sentidos esa frase,
igualmente válidos-, como la ironía que campea en estos
en general breves o brevísimos textos.


1.

Ese enfermo
cuyo
primer
síntoma
es
una
monotonía
de las noches


2.
Definición de una Dama

Ella aferra
la raíz
mientras besa
el capullo


3.
Desnudos

Donde
el acto fracasa
el sueño une
los cuerpos
de aquellos
que
han nacido
para amarse
el uno
al otro
en la
verdad.


4.

Dejás que todo permanezca
hasta que es derribado
y luego
vas
y escribís
tus propias
ruinas


5.

Requiere un santo
pararse derecho
en una época como ésta
dijo el hombre
de la tabla de bongós

Estás borracho
dijo esposa
si te caés
te romperás de nuevo
la nariz
y dejame decirte,
viejo,
que no pintan sus santos
con narices rotas
en estos días
La elegancia es como
se rompe
la galletita,
desmoronado.


6.

¿De qué te está
(de)privando
a vos
la autoridad,
Sr. M?


Depravación.



7.

Es o yo
o
mis lectores.


8.

Muchacha
si tú
fueses
un muchacho
y yo
fuese afeminado
iría
por




9.

El vodka está muy bien
acordamos,
uno puede mantener
su propio personaje,
no le hace
cosas raras
al estilo
del espíritu
que parte,
no se
mete
en la punta
de los dedos
de uno
y los debilita.

Nunca debes permitir
que nada
se meta
en la punta
de tus dedos
excepto
el Amor
dijo el mal
levantándose
a preparar otro trago.


10.

La chica de citas
caminó a lo largo
del bar
escoltada por
un regordete
viril
empomado
hombre de negocios
de una liga menor de la Mafia,
y detrás suyo
quedó el olor
de sulfuro
rancio.

Oh sexo
estás muriendo
lo sé
pero
¿en nombre de quién?
¿y por qué causa?


11.
Guionistas de cine

El Diablo es un espejo
pero una verdadera amante
es el espejo de Dios
dijo
William Blake
en un mal día.

Date vuelta en tu tumba,
Bill
dije yo
deja sitio para los bravos
y los jóvenes.

Los caníbales
son
el
espejo
de
la
escena.


12.
Reinas sureñas

Siempre estuve
hasta el culo
en hombres
King Size
dijo la estenógrafa
protestante
al jugador de fútbol
profesional
sureño

Ojalá
sacaras
tu grandote
dedo gordo
de
esta mecedora,
King Size,
me
estás
mareando.


13.

Cómo pudees
decir
que sólo
eres
tres cuartos
de hombre,
vaya
tu eres
un hombre
completo
dijo la
dama
en tres cuartos de voz.


14.
Los puertos de la luna

donde
barcos
vienen
a casa
con
plata
en sus
bodegas

(No
lamentes
la
muerte
de
los pequeños
peces
Ellos
son luces
que
olfatean
lo
profundo)

Conozco
un pueblo
con
suspiros
de mar

blanco
con
las
mareas
de mí

blanco
como el
espinazo
del
mar.


15.
Koan

Maestro
¿es
la belleza
algo
que
te transforma
en
algo
que
puede cambiar?


16.
Cazando

hombres que saldrán a cazar venados
esperando encontrar en la sangre
del nuevo muerto
los poemas de mi carne
dijo el venado en el bosque


17.

La prosa
puede pasar
a
poesía
cuando
su corazón
es intenso
Ya que uno
puede entonces
dispensar
con cual
ha ido
el verso.

Ritmo
y rima
pueden enmascarar
los movimientos del Tiempo.
Recuerda
que el sonido
del Tiempo
es la carne.


















lunes, 23 de abril de 2012

LAS AMANTES DE DIOS (3) LA SULAMITA

La Sulamita (ca. siglo 3 a.C.) es una de las mujeres del
Rey Salomón. Desde hace algo más de dos mil años, los
versos que se le atribuyen y que forman parte del Cantar
de los Cantares, reflejan la voz de una mujer confiada en
su valor y en sus poderes. A su vez, dedicada a la realiza-
ción de su único gran deseo: unirse con el Bienamado.
Se la puede relacionar con la Reina de Saba, ya que, aún
cuando tanto su situación como su historia difieren bas-
tante: ambas son consortes legendarias de Salomón, am-
bas son mujeres de mente muy abierta y también compar-
ten el oscuro color de su piel. Así debe leerse el "soy os-
cura" del Canto 1:5-6.

CANTO 1:5-6

¡Soy oscura, hijas de Jerusalén,
Y soy hermosa!
Oscura como las tiendas de Kedar, pródiga
Como los tapices de Salomón.

No me vean como oscura. El sol
Me ha mirado.

Mis hermanos están enojados conmigo.
Me hicieron custodiar los viñedos.
No he custodiado los propios.


CANTO 5:2-6

Estaba dormida pero mi corazón permaneció despierto.
¡Escuchen!
Mi amante golpeando:

"¡Abre, hermana mía, mi amiga,
Mi paloma, mi perfecta!
Mi pelo está mojado, empapado
con el rocío de la noche!"

"Pero me he sacado la ropa,
¿Cómo puedo volver a vestirme?
He lavado mis pies,
¿Debo volver a ensuciarlos?"

Mi amor trató de alcanzar el pestillo
Y mi corazón
Enloqueció.

Me levanté para abrirle a mi amor,
Mis dedos mojados con mirra,
Dulce mirra fluyente
Sobre el cerrojo de la puerta.

Le abrí a mi amor
Pero él ya se había ido.
¡Cómo lo deseé mientras me hablaba!

Lo busqué por todas partes
Pero no pude hallarlo.
Lo llamé a viva voz
Pero no me respondió.

Entonces los vigías me encontraron
Mientras recorrían la ciudad.
Me golpearon, me lastimaron
Arrancaron el chal de mis hombros,
Esos vigías de los muros.

¡Júrenme, hijas de Jerusalén!
Si lo encuentran ahora,
Deben decirle,
Que estoy en una fiebre de amor.


CANTO 7:12-14

Ven, mi bienamado,
Vayamos a los prados
Y durmamos toda la noche entre la floreciente henna.

Vayamos temprano a los viñedos
Para ver cómo la viña ha brotado,
Si los capullos se han abierto
Y la granada está en flor.

Allí te daré mi amor.

El aire está colmado con la escencia de las mandrágoras
Y a nuestras puertas
Ricos obsequios de todas clases,
Nuevos y viejos, mi amor,
He escondido para tí.





viernes, 20 de abril de 2012

ESCRITO ENCONTRADO EN UN CUADERNO DE SARDÍS

Esa noche incómodamente sentado
sí solo y no sí mismo
en una mesa para ocho personas
en el restaurante que parece una lámpara apenas encendida
enfrentando a la oscura
y embalsamadamente fragante
plaza;
la mano apoyada, abierta
sobre la mesa
cuyo mantel de grueso algodón blanco
denota diarios lavados
en las limpiadurías
que tiene como tapadera
de sus actividades non sanctas
un tipo llamado Ziltko
a quien nunca se ve en familia
y sí con frecuencia rodeado
de individuos
que sólo soportan el nombre de 'secuaces'
y cuya ambición
se detuvo a esta orilla del Canal.
Sólo sus gritos
de vez en cuando
cruzan el puente
desde que un día y una noche
19 fueron asesinados,
algunos en el embarcadero del puerto,
otros cerca de la estación del Oeste-
muchos no se enteraron de que ya estaban muertos-
ese mismo día tomó la primera comunión
la hija de Froben
a menos de 10 cuadras de distancia
y fue con ella
que iba a casarme
esta semana
y esta mesa
en este restaurante
al que el sombrío parque de Brühl
amenaza incorporar,
estaba destinada
a su familia
que había viajado
dos días antes
desde el municipio de Aue,
dejando pendientes sus tareas cotidianas,
la ropa en los armarios,
la alacena provista de conservas
de fresas, tomates y picantes,
el escritorio con papel en blanco
y cartas
que esperan ser releídas al regreso,
así como las palas y la carretilla duermen
en el cobertizo,
los canarios rojos
saltan del suelo de la jaula a las varillas,
y la veleta del techo le indica
al viento
que debe viajar,
en este momento al menos,
de norte a sur.

(De los cuadernos de Eugenio Sardís)

miércoles, 18 de abril de 2012

HACEDORES DE ALFABETOS



Ibamos, camino de Avindhala, tentados por sus banquetes
de despedida de los ancianos, algo intrigados por el relato
que nuestro experimentado guía nos iba haciendo acerca de
lo que había visto y oído en tierra Kenuga, cuando los vimos.
Nos contaba Burum, el guía, que los Kenuga estaban expe-
rimentando ciertos fenómenos últimamente, típicas transmi-
graciones de almas, pero, en este caso, anteriores a la muerte.
Que por supuesto ese insólito fenómeno estaba generando en-
tre los 'hombres plateados' como se conoce en algunos lugares
a los Kenuga, una especie de caos, hasta que, como cualquiera
y como todos, habían comenzado poco a poco a habituarse a
esas extrañísimos estados. Pero por interesante que resultase
su relato, nosotros ya estábamos ditraídos por el avistamiento
de las grandes carpas negras de los Jululus.
"Pájaros habitados por tigres, seres habitados por el alma
de las cosas, del aire, del agua. Ahogados que caminan por
las calles y saludan con el sonido de chapoteantes sandalias;
niños habitados por el alma de un reloj o de una lámpara...",
iba diciendo Burum, con inusual exaltación, mientras veía-
mos a lo lejos, movimientos en torno a las flotantes tiendas
Jululus.
"La última vez que estuve en Kenuga me contaron que aho-
ra las polillas han sido poseídas por el alma de una colonia
de abejas y, aunque su vida es mucho más efímera, igual-
mente se congregan e intentan trabajar y han ungido a una
de las suyas, una bella Iphiclides Podalirius, como Reina de
las Polillas, a quien dedican sus polvorosos afanes..."
Distinguimos sin dificultad la carpa de la Junta de las Escu-
chas, la de los Desmenuzadores, la de los Cifradores y otras
cuya especialidad no recordábamos bien.
"Sorpresa la de los Kenugas, porque saben qué difícil debe
resultarles a las polillas dejar de seguir a la luz como guía de
todas sus acciones, y cómo han tenido que cambiar de sistema
y de idioma, incluso, para organizarce en su nueva 'religión'..."
Ahora sí, nos vimos obligados a interrumpir al buen Burum,
que se notaba que tenía mucho más para contarnos, siendo,
entre otras cosas un experto en el amplio universo de las
numerosas especies de polillas, hecho que alimentó su inte-
rés en los extraños fenómenos que asolaban a los Kenuga.
Pero ya no podíamos distraernos de la vista de los Jululus,
en plena actividad.
Estos Hacedores de Alfabetos se trasladan de lugar en lugar,
de pueblo en pueblo, ofreciendo sus servicios. Sirven tanto
a los pueblos iletrados, a quienes hacen creer que son sus fa-
voritos, como a civilizaciones muchísimo más desarrolladas
en otros aspectos a la suya, a los que también, por supuesto convencen de que son sus clientes preferidos.
A los primeros les construyen un alfabeto entero. Los escu-
chan hablar, en la Junta, pero también cuando andan por ahí,
conversando entre ellos. Los Jululus tienen un semblante que
preocupa al primer contacto, por su extrema seriedad. Pero
por dentro son burlones. ¡Qué digo! Son la orgía de la burla
la ironía y el sarcasmo. Verdaderas festicholas llevadas a ca-
bo detrás de las cortinas inmutables de rostros alargados, que
semejan un cuero labrado por el sol y que suelen estar reco-
rridos por tremendas cicatrices.
Al habla le notan las letras, como si dijéramos "le palpan las
costillas (y las cuentan)". Según se dice, porque ellos no ha-
blan con nadie que no sea de su pueblo -y esto último nunca
lo hacen en público, ya que, trabajando, adoptan en seguida
la lengua de su cliente y hasta la mínima miga de su habla
se refiere entonces a la tarea que están llevando a cabo- pien-
san en sí mismos como arquitectos o geómetras. Se conside-
ran 'constructores de mundos'. Se preguntan, entre carcajadas,
'¿somos constructores de mundos o proveedores de materiales
para que los ignorantes se construyan un mundo?'
¡Arquitectos! Con expresión inmutable: 'el lenguaje es la
casa del hombre'. Y los clientes asienten, y los Jululus co-
bran, mientras ríen hasta las lágrimas por dentro.
Tienen, eso sí, innúmeros recursos. En cuanto escuchan una
lengua, se ponen a buscarle la letra capital o la 'letra Madre'.
Muchas veces resulta ser la letra faltante. ¡Cómo se ríen con
eso! 'La madre no puede faltar', dicen que dicen los Jululus,
pero 'debemos hacer que falte'.
A veces es suficiente darles unos pocos sonidos. Un puñado
de letras. Con casi cualquier cosa, empiezan. Han hecho el al-
fabeto completo de los Macachúes, de los Tshiggas, de los
pobres Haflum, que escribieron gritos y suspiros en la arena,
mientras se extinguían.
Han completado los alfabetos de los Pifú y de los Drenios.
Con dos letras nuevas, arrancadas como cangrejos de las
cuevas del silencio, potenciaron las posibilidades expresivas
de los antiguos Jonios y de los violentos Caluínos.
Usan letras evocadoras, letras evanescentes.
Se dice que se preguntan, '¿lo que se siente, además de lo que
se piensa, también depende de las palabras -letras- que se
tengan? ¿O, por el contrario, lo que se siente es independiente
del lenguaje y éste hace sus mecánicos esfuerzos por acoplar-
se?' Pero se ríen, se dice, mucho antes de terminar las frases.
Siempre le incrustan algo totalmente inútil a los alfabetos que
hacen, al mismo tiempo que convencen a sus azorados clien-
tes de que se trata de una pieza escencial para el funcionamien-
to.
Hay pueblos que vienen a los Jululus con dos o tres letras que
les han quedado de remotísimos antecesores, que dominaban
la escritura. Signos casi sagrados para ellos, aunque no sepan
ni pizca de qué se tratan.
Hay pueblos, como los Aguetecas, que se creían a sí mismos
mudos, porque carecían de las letras.
Acampan en las afueras de las ciudades. Sus rostros inmuta-
bles y sus ademanes extraordinarios generan de inmediato
una sensación a la vez de confianza y de impenetrabilidad.
Se necesita, al parecer, nacer Jululu para regocijarse con
la gama completa de burlas y sornas, rostro adentro.
Pero el trabajo, lo que se dice 'el trabajo' queda hecho.

"Mujeres habitadas por cardúmenes de almejas, hombres que albergan el alma de un lechón...", retoma Burum.


NOTA

Aparentemente la mitología persa ha fundado sus creencias
en la religión de "la luz".
También los cabalistas cristianos, habiendo leído superficial
o ideologizadamente la Cábala judía (Isaac el Ciego, Nach-
mánides, Eleazar de Worms, Abulafia, Nehonia ben Hakana,
Moisés de León, Isaac Luria), sostienen que todo el proceso
de la creación es el de la evolución de la luz. Más tarde aludi-
rán al "fluido etéreo" como encarnación física de la Shekinah (Escencia Suprema). Para ellos la luz y la oscuridad estaban
en guerra. El secreto de la cábala reside entonces en la trans-
mutación de la oscuridad. Pico della Mirandola (ver "Ensala-
da Medieval") hasta igualaba las letras de Satán con las del
Tetragrammaton, "y sostenía que quien pudiese efectuar la
trasposición de letras hallaría a cada uno en el otro, proceso
que implica la conquista del caos" (Perle Epstein).
Hemos de volver a hablar de las sombras muy pronto.
Entretanto, recordamos que Einstein se pasó la vida -cientí-
fica, al menos, la que al parecer era la que verdaderamente
le interesaba- obsesionado con el tema de la luz.
De ahí la sorpresa del guía Burum ante el cambio de religión
de las polillas, esas místicas que suelen dar la vida en aras de
su tal vez -el tal vez de los talveces- única Diosa.