lunes, 8 de diciembre de 2014

AMOR Y NOSTALGIA: 22 POEMAS CHINOS


 


 Muchos han afirmado que prácticamente no existen
poemas de la antigüedad china acerca del amor. Pero no
es verdad. Aunque los defensores de esta idea hayan afir-
mado que los poemas aparentemente amorosos son, en la
tradición confuciana, alegorías políticas. Dejo a criterio
del lector la validación de esa postura o la sonrisa leve-
mente irónica.
 Ya desde El libro de las Odas, aparecen numerosos poe-
mas de amor en la literatura china.
 En cuanto al criterio para la traducción de esta poesía,
ya he escrito algo. Kenneth Rexroth elige la vía poética,
como la suya, la de Ezra Pound, la de Judith Gautier o la
de Amy Lowell, ninguno de los cuales tenía una importan-
te formación en cultura china, aparte del hecho de que no
conocían bien el idioma.
 Otra vez le doy paso a la opinión del lector.


 NOCHE SIN FIN (Anónimo, Seis Dinastías)

Noche sin fin. No puedo dormir.
La luna llena resplandece allá arriba.
Muy lejos en la noche oigo que alguien llama.
Sin esperanzas contesto, "Sí".


 LILAS ACUÁTICAS FLORECEN
 (El Emperador Wu, de Liang, 464-549, también llamado
Hsiao Tsu Yun)

Lilas acuáticas florecen en el Gran Río.
Rojo brillante sobre el agua verde.
Su color es el mismo que el de nuestros corazones.
Sus raíces toman un desvío.
Las nuestras no pueden ser separadas.


 UN PESAR EN EL HARÉN
(Wang Chang Ling, s. VIII)

Flores marchitas en el amplio patio.
El musgo se arrastra hacia el gran salón.
De ambos lados todo ha sido dicho hace ya mucho.
El olor del perfume aún subsiste en el aire.


CREPÚSCULO DE OTOÑO EN LAS MONTAÑAS
(Wang Wei, 701-762)

En las vacías montañas luego de la lluvia nueva
La tarde es fresca. Pronto será Otoño.
La brillante luna resplandece entre los pinos.
El arroyo de cristal fluye sobre los guijarros.
Muchachas regresando a casa de lavar en el río
Susurrando a través del bosquecillo de bambú.
Las hojas de loto bailan detrás del bote del pescador.
Los perfumes de la Primavera han desaparecido
Pero mis visitantes los recordarán por largo rato.


REGRESANDO DE NOCHE A LU-MEN
(Meng Hao Jan, 689-740)

Puedo oir sonar la campana de tarde
Del templo de las montañas
Por encima de las voces de la gente
Que llama al ferry en
El Cruce de los Pescadores, y otros
Regresando a su casa en el pueblo
A lo largo de las playas del río.
Tomo el bote de regreso a Lu-Men.
Sobre la montaña brilla la luna
A través de neblinosos árboles. Por fin encuentro
La antigua cabaña de Lord P'ang,
Escondida por los riscos,
En un sendero atravesando los pinos,
Donde todo es paz eterna,
Y sólo un único
Hombre va y viene solo.


DESDE QUE TE FUISTE Ch'ang Ch'u Ling, 673-740)

Desde que te fuiste, amante mía,
No logro cuidar de mí mismo.
No hago otra cosa que pensar en tí.
Pierdo espesor como la luna menguante.


RIO DE PRIMAVERA FLORES NOCHE DE LUNA
(El Emperador Yang de Sui, fines del s. VI, comienzos
del VII)

El río está liso y calmo esta tarde.
Las flores de primavera frescas.
La luna flota en la corriente.
La marea transporta a las estrellas.


LEVANTÁNDOSE EN INVIERNO
(El Emperador Ch'ien Wen de Liang, 503-551)

El alba de la mañana de invierno
Brilla en las vigas.
A pesar de sí misma ella
Sale de la cama. Se envuelve
En su bata de bambú.
Lustra su espejo.
A esta hora nadie
mira. ¿Para qué
Se pinta la cara tan temprano?


EL VIAJERO (Ho Hsun, m. en 527)

El viajero con su pesado corazón
Parte solo por mil kilómetros,
Sobre el oscuro río en la copiosa lluvia,
Blancas cimas pasan veloces delante del viento.


NIEBLA (Li Ch'ing Chao, 1081-1140, es considerada la ma-
yor poetisa china de la historia)

En mi estrecho cuarto, arrojo
Amplia la ventana, y dejo entrar
La profunda lascivia
De la primavera. Sombras confusas
Aletean en las cortinas semicerradas.
Escondida en el pabellón, sin palabras,
Froto el arpa rosa jade.
Muy lejos un peñasco rocoso
Cae desde una montaña en el
Alba temprana. Una brisa suave
Sopla la niebla como una sombra
A través de mi cortina. Ah brillantes vainas
Del pimiento, no necesitan
Ustedes inclinarse y rogar perdón.
Yo sé que no pueden retener
El día que pasa.


POR LA TARDE CAMINO JUNTO AL RÍO
(Ou Yang Hsiu, 1007-1072)

El río congelado está profundamente cargado de nieve.
Durante días, sólo unos pequeños lugares cerca de la orilla
                                                   [han permanecido abiertos.
Por la tarde cuando todo el mundo se ha ido a casa,
Los cormoranes se aperchan en los botes de los pescadores.



LLEGA LA TARDE (Li Shang Yin, 813-859)

Llega la tarde. Mi mente está perturbada.
Doy un paseo por las tumbas en la antigua planicie.
La belleza de la puesta de sol desgarra el corazón.
Las sombras de la noche vienen como dolor recordado.

 




VISTA DESDE LOS RISCOS (Tu Mu, 803-852)

Trepo a la helada montaña por
Un empinado sendero a través de las rocas,
A mi pequeña cabana en
El lugar en el que nacen las nubes.
Detengo mi carro y miro hacia arriba
Sobre el bosque de arces
En el atardecer. Las escarchadas
Hojas brillan más
Que cualquier flor de Primavera.


SIGUIENDO UNA TONADA (Liu Yu Hsi, 772-842)

Siempre me ha dado pena
De que nuestras palabras fuesen tan triviales
Y nunca igualaran las profundidades
De nuestros pensamientos. Esta mañana
Nuestros ojos se encontraron,
Y cien emociones
Corrieron por nuestras venas.


NOCHE ANCLADO JUNTO AL PUENTE DE LOS
ARCES  (Chang Chi, s. IX)

La luna se pone. Un cuervo grazna.
La escarcha llena el cielo.
Las hojas de arce caen sobre el río.
Las fogatas de los pescadores me mantienen despierto.
Desde más allá de Su Chou
La campanada de medianoche sobre Montaña Fría
Llega tan lejos que alcanza mi pequeño bote.

 




NOCHE EN EL GRAN RÍO (Meng Hao Jan, 689-740)

Anclamos la barca al lado de una isla brumosa.
Mientras se pone el sol estoy anonadado de nostalgia.
La llanura se estira hacia la lejanía sin límite.
El cielo está justo sobre la cresta de los árboles.
El río fluye calladamente.
La luna desciende entre los hombres.


TRUENOS (Fu Hsuan, 217-278)

Truenos. Tiembla mi corazón.
Alzo la cabeza de mi almohada y escucho.
No era un carruaje.


NOCHE PROFUNDA (Yuan Chi, 210-263)

Noche profunda. No puedo dormir.
Me levanto y canto suavemente con mi laúd.
La luz lunar brilla en las cortinas de gasa.
Abro mi bata de dormir, y dejo
Que el fresco aire de la noche bañe mi cuerpo.
Un solitario ganso salvaje grita
En la llanura lejana.
Un pájaro nocturno vuela llamando entre los árboles.
Voy y vengo sin descanso.
¿Qué gano con ello?
Mi mente está distraída con preocupaciones
Que nunca cesarán.
Mi corazón está todo lastimado
Por los afligidos fantasmas que lo rondan.


MI AMANTE VENDRÁ PRONTO
(Anónimo del Libro de las Odas)

Mi amante vendrá pronto.
Él dijo que vendría al portón del jardín.
Mi madre todavía está levantada.
Puedo oir a mi corazón latiendo
Como una espada sobre un escudo.


ANOCHECER
(Anónimo del Libro de las Odas)

Anochecer. Él saltó sobre el cerco.
Amanecer. Él abrió el portón y salió.
Se ha llevado su placer.
Y ya no piensa en mí.


GÉLIDO FRÍO
(Anónimo)

Gélido frío. Nadie anda por ahí afuera.
Te he estado buscando por todas partes.
Si no me crees,
Mira mis huellas en la nieve.


YA NO PUEDO DESENREDAR MI PELO
(Anónimo)

Ya no puedo desenredar mi pelo.
Me alimento de mi propia carne en secreto.
¿Quieres saber la medida de cuánto te extraño?
Mira mi cinturón, qué suelto cuelga.




Para esta selección he apelado a los siguientes libros de Kenneth Rexroth
One Hundred Poems from the Chinese. New Directions, 1971.
One Hundred More Poems from the Chinese. Love and the Turning Year.
                           New Directions, 1970.
The Orchid Boat: The Women Poets of China (with Ling Chung). New
                           Directions, 1975.