miércoles, 21 de septiembre de 2016

EL INOLVIDABLE OLVIDADO: SHINJIRO KURAHARA




 Nació en la Prefectura Kumamoto, en Japón, en 1899
 De una familia noble
 Su padre era monje Shinto
 Estudió francés en la Universidad de Keio
 Durante años dibujó fielmente retratos de las cerámicas de
los museos de arte
 A fines de los años '20, comenzó a escribir cuentos breves
 En sus treintas, se dedicó a la poesía
 Su primer libro de poemas lo publicó a los 40 años
 Dejó seis libros de poesía
 Obtuvo el prestigioso premio literario Yomiuri poco antes de
morir, en 1965
 Ha sido totalmente olvidado en un país con tanta tradición
poética como Japón

  UN ZORRO

 En el crepúsculo de invierno en la callada montaña
 un zorro solitario, parecido a un delgado jirón de corteza,
 trepa
 un árbol desnudo, trifurcado.

 Despide un fuerte olor a hierro,
 que semeja bastante al invisible cazador
 que trepa las laderas.
 Él reconoce, también, el sonido de sus pisadas:
 sucio deseo.

 El zorro desciende despacio del árbol,
 y desaparece en las cuatro dimensiones de la desolación,
 donde la zorra color-de-luna lo espera.



 UNA ZORRA

 Cuando cae la nieve
 sobre la espalda de la zorra silvestre,
 ella se convierte en una pálida sombra azul.
 De noche en una tormenta de nieve
 la sombra baja corriendo
 derecho de la montaña,
 dando la vuelta a los cercos de una aldea congelada,
 moviéndose alrededor de los sueños naranja de la gente.
 La sombra azul, antes de que se den cuenta,
 está sentada enfrente de un corral de gallinas.

 Antes del amanecer en febrero,
 en el resplandor de un manto damasco de nieve
 la zorra regresa a las montañas.
 Está preñada.



 UN ZORRO COLOR CREPÚSCULO

 Mientras que el zorro que baja de la montaña
 cruzó un puente de arcilla en una aldea,
 el aire en derredor se tornó color zorro.
 En el crepúsculo de la luminiscencia
 el zorro adquirió un color crepúsculo.
 Las cañas susurraban.
 El viento sopló desde la aldea.
 El zorro se convirtió en una delgada tira de sombra,
 visible o invisible,
 corriendo hacia la aldea.
 De esta manera
 el zorro otra vez atacó a una gallina blanca.


 UNA PISADA

 Hace mucho
 un zorro corrió a lo largo de la orilla arcillosa de un río.
 Luego de un ínterin de diez mil años
 una pisada
 vuelta fósil
 permanece.
 Mírala y verás lo que estaba pensando el zorro mientras
corría.

(Un poema dictado por Shinjiro Kurahara en los últimos
tiempos de su enfermedad.)



FUENTE


Modern Poetry in Translation. Third Series, Number Eleven.
Frontiers. London, 2009. Las versiones en inglés son de Wi-
lliam Elliott y Katsumasa Nishihara.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)



  

viernes, 16 de septiembre de 2016

LA GRAN MAÑANA DEL MUNDO





... se notará enseguida que no dije "el gran mañana del mundo",
una dirección opuesta en el tiempo, ya que "la gran mañana 
del mundo" parece hablar de hoy, de ahora, de una experiencia
inmediata, mientras que "el..." se referiría no tanto a un acon-
tecimiento futuro, como al futuro mismo, un futuro venturoso,
una noción que ha ido quedando en el arcón de los sarcasmos.
 Pero también, "la gran mañana del mundo" está encomillada,
hay algo ahí que no funciona bien. Y eso puedo aclararlo ense-
guida, porque venía siguiendo el trazo de un libro de Víktor
Shklovski, Érase una vez, en el cual este maravilloso escritor
ruso decía: "Veinte años más tarde, los alemanes cruzarán 
nuestra frontera, habrá guerra, me alistarán, veré durante un
ataque los negros yelmos alemanes, las botas pesadas, y me
enfrentaré a las bayonetas planas agregadas a los gordos fu-
siles.    Cuarenta años más tarde, vendrá la Segunda Guerra
con los alemanes. Los alemanes matarán a mi hijo cerca de
Tilsit.    ¡Es amarga la gran mañana del mundo!"

 es, a mi manera, con la historia que me tocó en suerte y des-
tino, el regreso a la locura
 como recuerda el mismo Shklovsky (esta vez con y) en Wit-
ness of an Era, "Bohr, estoy bastante seguro de que fue él,
una vez me dijo acerca de una idea: no es lo suficientemente
loca para ser cierta. Y el viejo Tolstoi decía que lo razonable
está empobrecido mientras que todo lo que es tontería es rico,
fecundo"

 en otras palabras, busco recuperar esa libertad perdida

 nadie me la quitó, solamente yo fui perdiéndola tan de a po-
co que ni siquiera notaba su ausencia; y hay que decir que mu-
chas, tal vez demasiadas pérdidas se producen de esta manera
 así que hay que estar advertido, atento, ¡epimeleia heauteau,
epimeleia heauteau!, eso habría que ir gritando por las calles

 Un momento (como quien dice: ¡alto! ¡alto ahí!)
 "la gran mañana del mundo" sugiere luz
 "la mañana" es luz: está todo ahí

 y yo prefería hablar del drama del tiempo, del cual es impo-
sible hablar
 hay que experimentarlo
 es una idea obsesiva, sin embargo, ¿cómo desprenderse de
ella? ¿cómo lograr que me deje en paz, o que yo la deje en
paz?
 el paso del tiempo
 ¿cómo es que tengo estos recuerdos? ¿cómo logran hacerme
pensar, creer que soy el mismo, el mismo desde chico, justa-
mente 'desde que me acuerdo'?
 tener recuerdos nos convence de tener una identidad
 sin ellos, se es algo, pero no alguien, y menos aún, pero mu-
cho menos aún, alguien en particular

 haciendo un amplio recorrido 
  que pasa por las Musas y las Moiras
    ¿por qué las Moiras no serían la mayor fuente de          inspira-
ción?
 ¿acaso 'el paso del tiempo' 
    no es un eufemismo
       para 'lo que se va muriendo'?

 ¿cómo decir ideas sin borrar la vida que hay detrás de las
ideas?

 si la memoria fuese un sótano, el tipo baja con una pala, no
una pala ancha, sino una pala de puntear
 las paredes y el piso del sótano, son su memoria: hasta ahí
llega todo, tiene límites precisos, definidos
 si, en cambio, el tipo no se resigna y cava, cava a través del
piso, a través de las paredes, pronto el sótano es una excava-
ción, un delirio, una irrupción en lo ciego, en la tierra salva-
je, cruda, en la tierra que no es de uno, ni de nadie, territorio
que pone en litigio toda memoria, y por ende toda identidad

 es que mi memoria asociativa se va mudando -sí, existía esa asociación aquí, señor, pero ya hace tiempo que se ha ido a
otro lugar
 lo que queda son los fragmentos recortados o escritos
 es con esos fragmentos que deberá reanudarse el tejido des-
tejido
 sin grandes esperanzas, eso queda claro
 es muy probable que aquellas viejas asociaciones ya no exis-
tan en ninguna parte

 una rebelión necesaria
 cada uno de sus gestos denotaban que el sujeto quería huir 
de ese cuerpo al que no reconocía
 y sin embargo, puede muy bien que en efecto fuese el suyo
 este tipo de desórdenes se presenta, créame usted que se pre-
senta
 puede suceder que el sujeto se canse de sus intentos fallidos
y se calme
 será siempre una calma aparente
 dejará de cavar, pero la tierra oscura, ajena, irreconocible,
lo seguirá llamando
 un gran cansancio. hay grandes cansancios
 hay verdaderas caravanas de cansancios
 que llevan al oasis final de la extenuación

 ¿quiere saber lo que escribe o prefiere (o pretende) ignorarse?

 en un tiempo, ahora me acordé, era para extender los territo-
rios del lenguaje
 o, más precisamente, para andar por sus fronteras
 a eso le llamo locuras diversas
 pero, ¿y ahora?

 "Últimamente me rehuyen los grandes sueños, los que ense-
ñan el camino. Duermo en vano y me despierto para nada."
(I.K.) 

 "¿se acuerda?" Esa voz, ligeramente dulzona, pero condimen-
tada -en exceso para mi gusto actual- con un tono capcioso, se
repite en diversos lugares del aire de mi mente. Como si el tipo
estuviese en una cueva grande o gruta o túnel. "¿Se acuerda?"
como un sonido que en cuanto desaparece de un lugar se en-
ciende en otro. ligero tono de reproche; ligero porque es sufi-
ciente para abrumar al sujeto
 ("Ud. tenía que traer su número, ¿se acuerda?")
 ("Ud. dijo tal cosa, ¿se acuerda?")

 a su vez, acordarse, de eso se acuerda también, es algo que
escribió, donde resonaban cuerda, recuerda, acuerda y con-
cuerda, todo esto con cuerda propia, precisamente

 cuerda de atar, cuerda de cordura
 cuerda la mujer, cuerda la mente,
 acordar, dar acuerdo, ponerse de acuerdo, arrodillarse en el
acuerdo o en el recuerdo
 en el acuerducto
 ¿qué clase de cordura puede haber en el tirar de la cuerda de
las palabras asociadas por su sonoridad?
 si eras cuerdo, no me acuerdo
 ni acuerdo, tampoco, con tu clase de cordura
 debiste recordar, recoger cuerda
 del pozo
 recordar, grabar, dejar impreso, impedir la borradura, el des-
perdicio, la fuga de esa gran excusa, exclusa real, que llama-
mos 'vida'

 "siento vértigo al reconocer que ha bastado un instante pa-
ra que, en efecto, el pasado se convierta en lo que, por su
nombre, es: pasado; depósito abandonado de viejos trastos,
vivencias, voces e imágenes que ya se han desprendido del
todo de sus fuentes vivas, de la vida que en su día las trajo
al mundo, que por un tiempo las cuidó y las mantuvo intac-
tas." (I.K.)

 es que no hemos cuidado lo suficiente: ¿¿??
 cada gesto, cada matiz, cada sentimiento entrevisto, cada
palabra leída de cierto modo, equívoco, equívoco tras equí-
voco
 y no ha sido posible detenerse, "la vida debe continuar"
 son esas dos corrientes
¡son esas dos corrientes que se cruzan: debes detenerte, de-
bes seguir adelante!

 "mientras no ceses de ascender, los escalones no acabarán,
bajo tus pies que ascienden, crecerán hacia arriba" (F.K.)

 levantó el capó mecánicamente
 es lo único que podía hacer
 el motor se había detenido, o algo chillaba como animal en
alguna parte, o largaba humo
 sistema eléctrico o combustión
 ordenar los pensamientos
 ¿dónde encontrar asilo de uno mismo?
 si el otro no está y si
 uno ya no es sí mismo

 mejor ensimismarse
   no me animo
     podría quedar atrapado para siempre en ese ámbar
 en una mirada perdida
 podrían estallar o derrumbarse las paredes de la mente
      son de aire
 el sistema entero es un bluff
   al que se ha decidido una vez
      muy lejana
          apostar los cuatro destinos

 ¿cuántos destinos tiene cada uno?

 justamente cuando estaba pensando/sintiendo
 ¿cómo diferirlos?
 en dejarle terreno a la locura
 los títulos de propiedad a la basura
 cuando todo está demasiado cierto, loteado, con planos y
recorridos previsibles
 lo que tiene la locura es que siempre está asociada a la locu-
ra verdadera, con la que no se juega
 o resulta una jugada que no es juego ni juerga
 una ruta de fuga en la que se desaparece a lo lejos
 (ése no vuelve)
 ante la mirada demudada del que se ha visto partir
 partido, ya no habrá un sujeto entero

 al sujeto entero, no sé por qué (mierda), lo asocio con un 
huevo: está muy entero mientras no se rompa la cáscara
 he visto huevos -la gelatina, la yema, lo vivo, lo húmedo,
lo inquieto-
 secarse y desaparecer dentro de la cáscara intacta
 he visto huevos vacíos
 y he visto, al mismo tiempo,
 en mis visiones, el desierto
 el desierto como vacío
     el desierto el desertor
            es una de las cosas de las que no se habla
            cuando se habla de "estar despierto"
 mientras 'estés despierto'
  (atento, mirador, observante, conectado, alerta, consciente)
 no te absorberá, seco, convertido en aire caliente, el desierto


 no cabía en sí (de gozo)
 o era el gozo o era él
 también habrá un sujeto embebido en gozo

 hay dos gozos, desde Lacan en adelante
 ambos gozos, tan opuestos,
 (uno escribe 'ambos gozos', el otro escribe 'mbos ozos')
 ocupan su lugar en la palabra 'gozo',
 que los envuelve como a dos hijos en la misma placenta
 a los cuales ama por igual, a pesar de que uno de ellos está
envenenado

 LA GRAN MANZANA DEL MUNDO


[Hacía mucho que no me sentía tan involucrado en la escritu-
ra. Ahora me parece que el caudal debería provenir sólo de
esta voz, de la voracidad de esta voz, a la que casi cualquier
expresión parece abrirle un sinfín de recorridos posibles. La
voracidad está representada por el hecho de querer o creer
recorrerlos todos -provenir, por lo tanto no sólo de esta voz, 
sino también de esta vez.]

 desmanes hubiese podido hacer desmanes
 cada equivocación podría haber sido un crimen
 o un accidente, o una tragedia, o una catástrofe
 había, entonces, que cuidarse
 cuidar, que no es lo mismo que "¡cuidado!"

 hubiese querido escarbar en la etimología de las palabras,
 raspar el fondo del lenguaje, ahí donde es sustancia
 como quien sigue, hacia adentro, las líneas de un caracol
 no es otra cosa el sexo de una mujer

 con el faro apagado
 bulle noche
 silenci-osa
 en exceso
 y aparece el cielo inmenso

 el cielo inmenso (nocturno)
 y el mar
 guardan para sí su absoluto siniestro
 lo guardan, no lo esconden
 está a la vista
 y es lo que nos fascina
 como el salto al agujero del vértigo

 apagado el faro
 el fragor del mar
 se empezaba a oír

 regresa a buscar un hilo suelto
 ese tejido inacabable
 mientras se lo teje
 inacabable porque no alcanzará nunca el tiempo
 e inacabable porque nunca terminará de producir un tejido
    completo, como una alfombra
 por eso nos atraen telares y alfombras
 (y decepcionan)
 y luego, también, alfombra sobre alfombra
 en las mezquitas (vida sobre vida, sobre vida,
    ¿representando a la multiplicidad de los intentos?)

 acumulaciones
 superposiciones
 lo supuesto, por supuesto
 con lo puesto, apuesto
 la mirada le ha dicho que la única verdad es la belleza

 capa sobre capa
 aunque puede haberlo engañado
 mentiras y verdades
 yacerán juntas y entremezcladas algún día

 el otro, haga lo que haga y sea quien fuere
 portará un residuo de la madre, cuando menos

 aliada, nutriente, alienante
 ¿cómo ser uno mismo teniendo una madre?
 ahí se desarrollan las partidas
 'la partida de caza'
 'la partida de casa'
 ¿la casa del niño es su cuerpo
 o la casa del niño es su madre?

Shklovski en una carta a Tynianov, en febrero del 34: "Amo
cuando un hombre no entiende lo que escribe, cuando escri-
be como al azar, amo a los navíos extraviados que descubren
continentes y les dan nombres inexactos. Atraviesan los ma-
res verdes de algas, trazan en esos mares un camino y sus a-
guas calientes e inmóviles levantan los vientos."

 la madre lo envuelve
 sin madre estaría desnudo de humanidad
 criatura creable,
 alfarera, la madre
 concertados desconciertos
 desconocidos conocimientos
 quién es cuál
 cuál es dónde

 rostros, manos, bocas, nombres
 dormir, olor, la voz,
 el cuerpo

 el cuerpo   a lo largo
 el cuerpo separado
 las ideas
 el sujeto (sujeción)
 el sujeto o el objeto (¡objeción!)

 sos mi objeto mental 
 y hago con vos... lo que puedo

 "estoy por debajo de mí mismo, lo sé, lo padezco" (A.A.)

 LA GRAN MAÑANA DEL MUNDO

 "Fresca y sagrada
 la quietud matinal en el mundo
 cada voz resuena clara,
 los techos brillan como los pupitres de los niños" (R.W.)

 ESO que habla -habla como una succión desde el vacío SO-
BRE el sentido, el sentido resiste, tiene muchas raicillas, al-
gunas son gruesas como muelas, tiene una red que al tirar,
sostiene- el vacío es asimismo poderoso, de su poder sin fon-
do es una muestra la ausencia, de su poder sin fondo proviene
la potencia de la succión
 esa poiesis
 ESO que habla, en esa lucha, inservible, inevitable, bastante
absurda
 se pierden -¿como deberían?- los pronombres personales, ad-
vienen los otros, los pro-nombres, los post-nombres

 sin su droga, el sujeto recobra su deriva, que es, al menos
   movimiento
 con su droga, el sujeto recobra, a cambio su hundimiento
 la razón de ser del hundimiento, su divisa precisa es "¿para
     qué?"
 en ese "¿para qué?", no sé por qué, mora el tiempo
 una suerte de maleficio
 en el edificio ha entrado el mal
 en la misma construcción
 eficio como efecto, el oficio de la nada,
 el nervio del mal

 ¡una sola noche!

 las sugerencias y las resonancias, 
 las afluencias, 
 más los recuerdos y las alianzas (esa frase quiere decir algo
para cierto alguien)
 el diálogo escindido
     el otro ausente
         disuelto- como una sustancia- en su ausencia
 uno está tan ausente como ese otro
 pero también se engaña, también cree
 la creencia es, al fin y al cabo,
 lo único que se tiene

 y entonces noto -y anoto- 
 (ya vendrá la cuestión de por qué escribir
 y luego
 por qué mostrar lo escrito)
 ¡cuántos invisibles esfuerzos para conservar la cordura!
 la conservación del bacalao (connotación Anillos de Saturno)
 del vino, de las conservas
 los conservadores, también, claro
 cuando era joven, y había tomado amplio partido
 por la locura,
 estaba rodeado de feroces jaurías de conservadores
 (no de la razón, sino de su razón)
 considerado un alborotador (del gallinero),
 un revoltoso, un revolucionario (en su versión despectiva)
 era otra revolución
 que se tocaba en algún punto, pero sólo eso
 y tal vez por eso salí salvo
 ahí no había batalla
 los locos apenas atisbaron la posibilidad de que su palabra,
su verdad, su riqueza extraordinaria, encontrasen un lugar
menos mortífero en la sociedad represora y normalizante
 en esa sociedad cada uno lucha (sabiéndolo o no) contra la
locura, contra su propia locura
 previsibilidad, cautelas
 entonces los cautivos son los locos
 -porque la locura es cautivante-
 con su mente alternativa, alteradora,
 encendida, cuajada de angustia, 

 la locura, entretanto, seguirá siendo la auténtica cantera de
la verdad humana

 "Y todo esto es desatino para el mundo..." (E.P.)

 locos y pobres
 locos y oprimidos
 locos y castigados por el poder
 eso tenían en común
 sólo que el sujeto era diferente
 es la indefensión supuesta (lo veo ahora) del pobre castigado
y oprimido lo que motiva la reacción del 'revolucionario'
 ¿podría de verdad estar consciente?
 ¿que locura propia no ejercida a fondo, me llevaba a tomar
en mis manos la 'causa de los locos'?
 aún así
 los condenados de la tierra
 ahí están juntos
 juntos de ninguna manera significa 'unidos'
 los locos hacen cualquier cosa menos unirse
 no hay asociaciones de locos, estructuras civiles o sociales
 cuando hasta los presos toman cárceles
 y los oprimidos hacían la revolución
 los locos no se rebelaron

 y entonces los indios
 la coherencia
 la fuerza tremenda de su existencia-discurso

 aquellos locos, aquellos indios

 deseo de ser piel roja (hay un libro con ese título, pero no
es lo que parece)
 ¿deseo de ser piel roja, así como deseo de ser loco?

 pertenecer a una comunidad
 ser aceptado
 ser reconocido por el otro
 (primer deseo o primer mandato)

 NO ESTÁ TODO DICHO

 subirse a una ola grande

 a una ola realmente marina

 mi planeta, diría, no rotó lo suficiente

 Lo que hace Herta Müller: pequeñas dislocaciones, desplaza-
mientos en el instante inesperado, cambiando el rostro, el tono
del rostro, el tiempo del tono del rostro mientras miraba mirar-
lo

 Blanchot: "No sos vos quien hablará; dejá que el desastre
hable en vos."

 Es el desastre el que habla

 El desastre original

 Kertész: "La fidelidad, el cumplimiento desganado de los de-
beres, son el fuego que alimenta la permanente depresión."

 WAS WUSSTEN SIE, WER ER WAR
 qué sabían ellos quién era él

 la ola grande
 el motor poderoso

 recuperar la misión de escribir
 es una ficción como todas las otras
 pero ha funcionado

 por supuesto que lo más cierto es que uno es
 un acumulador de derrotas

 Rilke: "Hemos de aceptar nuestra existencia con la máxima
amplitud posible."

 muchas historias
 también dentro de la misma historia
 implican un niño abandonado

 el silencio está respirando a mi alrededor

 LA GRAN MAÑANA DEL MUNDO

 soberanía de la naturaleza

 hay grandes bancos de palabras sin uso
 hay mares de lo que aún no ha sido dicho

 sólo sintiéndose llevado por el encantamiento
 AFLUENCIA

 con lo impalpable de la voz, con el hilo de humo del pensa-
miento, con la niebla intensificada del sentimiento

 "Otra cosa es saber, pensé luego, y qué es esto, para qué es
precisamente esto... ¿Para qué la experiencia? ¿Quién ve a
través de nosotros? Vivir, pensé, es un favor que le hacemos
a Dios." (I.K.)

 LA GRAN MAÑANA DEL MUNDO

 ¡Cuántas semillas!






















LA POETA ALEMANA SARAH KIRSCH

      


    ALBA

 Las flores del invernadero están encendidas
 En el sombrío salón, detrás del fondo de la casa
 La muy fresca mañana la actuación del sol
 Orgías de marzo para las mujeres mayores viniendo
 A través del invierno adornando su corona con Fe
 Amor Esperanza ella provoca a los pájaros para que
 Hagan ruidos arrastrando palitos se sumergen
 Y elevan y los gatos rondan detrás suyo
 El topo comienza su solitaria artesanía
 Mujeres mayores salen a los jardines y cuentan
 Las flores hostigan a las gallinas rellenan zanjas
 Están muy felices sobre la tierra cuando recuerdan
 A los hombres que ya han alcanzado los límites
 Del pueblo en sus féretros


     TIERRA Y GENTE

 Se han ido al carancho
 Ningún pensamiento ayudará a la cuadra
 Está en camino en caída libre
 Y yo misma
 Soy de una familia de lobos


        CAZADOR

 La garza se para sobre
 Una pata en el
 Agua la otra levantada
 Hasta el cuello con-
 Torsionada. Te está mirando.



        EL PARLOTEO DE LOS CUERVOS

 Mi estrella guía es un planeta
 Grande como mi puño y mi brújula
 Yace en el fondo del océano
 Pero la esperanza quiere bailar
 Sólo el gavilán sobre las tierras bajas
 Puede leer los pensamientos.



 SARAH KIRSCH (1935-2013) es una de las más destacadas
poetas alemanas contemporáneas. Murió en su tierra de adop-
ción, Schleswig-Holstein, a la cual se retiró en 1983, habiendo
comenzado su carrera literaria en la que fuera Alemania Orien-
tal. Su nombre original era Ingrid Hella Irmelinde Bernstein,
en un territorio que pasó a formar parte de la República Demo-
crática Alemana en 1949. Adoptó ese mismo año el nombre
Sarah en homenaje a las víctimas del Holocausto y tomó el
apellido Kirsch del poeta Rainer Kirsch, con quien se casó en
1960. Decidió dejar Alemania Oriental en 1977, debido a la 
persecución experimentada después de haber firmado una pe-
tición contra la expulsión del cantautor Wolf Biermann.
 Lo esencial de la poesía de Sarah Kirsch es su musicalidad,
algo que espero no se haya perdido por completo en los jar-
dines descriptos por la autora en este intento de traducción.

FUENTE
MPT. Secret Agents of Sense. London, 2013.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)

martes, 6 de septiembre de 2016

UNA POETISA PERSA: ZIBA KARBAASI





 POEMAS SUSPIRO

 1

 Tu paso a través mío
 es el paso del fuego
   a través de la paja:
 Pasas y
    yo... ¡ay-impresiono!


 2

 ¡Calla!
 No me hables.
 No me atrevo ni a respirar:
 ¡el anzuelo del amor
 prepara una emboscada
 para el rojo pez 
    de mi corazón!


 3

 ¿Dónde estás, poesía
    dónde están tus costuras azules?
 ¡El corazón del mundo
   ha sido hecho jirones!


 4

 Los días 
    caen                                  [decrecen]
       uno tras otro.

 ¡Ay! Nosotros
     no sabemos que
         el techo de nuestras vidas
              está hecho de papel.


  7

 Dile al mundo  
     que cierre con traba
         las puertas de su infierno:
 el paraíso de tu abrazo
     está abierto para mí.


 10

 Estás muy muy lejos 
      de mí:
 La realidad me lo dice.
 ¡Ojalá fueses
    un sueño!


 13

 ¡No!
   Mis manos
     nunca se calientan,
        nunca.
 Aún 
 en el corazón de las más altas llamas,
 mis manos quemadas,
   convertidas en cenizas,
¡pero nunca se calientan!



 14

 El aire lleno de sonidos,
 los sonidos llenos de aire.

 Gritaste:
     ¡"libertad"!
 Y el pájaro
    volando desde el tope de tu techo
 fue herido.


 16

 ¡Mi paciencia
 es un libro grueso
 cuyas páginas finales
 han sido masticadas
 por 
 termitas!


 17

 Las puertas se abren y cierran.
 El tren está ahora lleno, ahora 
 vacío.

 Las puertas se abren y cierran.
 El tren está semi-vacío.

 Las puertas se abren y cierran.
 El tren está vacío.

 Una mujer
  sigue
    esperando
       en la oscuridad.



Nacida en Tabriz, en 1973, Ziba Karbaasi es una de las jó-
venes poetas persas. Vive en Londres desde fines de los '80.
Escribe en Farsi, su lengua materna.




FUENTE

MPT. N° 17. Mother Tongues. London, 2001.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)




EL IDIOMA PE'ZIL




 se desliza ahí la plurivalencia de los sentidos
 pero en ausencia
 existe una historia natural de su lengua
 pero nadie la conoce
 son palabras que se extinguen al ser pronunciadas
 cada una de ellas
 sea lo que fuere, diga lo que diga,
 se esfuma de la lengua

 hablar 
 entonces
 es sólo ese último halo de humo
 algo apenas imaginado por nada

 me acuerdo de lo que pensaba
 cuando los escuchaba 'hablar' en el idioma Pe'zil:
 "¿dónde encontrar asilo de sí mismo?"

martes, 30 de agosto de 2016

LA POESIA DE LOS AHTNA DE ALASKA



                                                       Foto de Salgado, detalle.


 Estos son los poemas orales de los Ahtna, de Alaska Central.
John E. Smelcer, el hijo de un nativo de Alaska, reunió durante
varios años estos textos, que escuchó directamente de los an-
cianos de esa tribu. También ha producido un Diccionario de
sustantivos Ahtna. Actualmente, tan sólo unas 25 personas
hablan esa lengua, claramente ubicada entre las que soportan
el mayor peligro de extinción. John es la única persona vivien-
te que puede leer y escribir en ese idioma. Para visualizar el
diccionario, ver www.johnmelcer.com.
 Cuando Smelcer conoció a Ted Hughes, éste se interesó viva-
mente por los poemas indígenas, a los que tituló El Cuervo ha-
bla. 


  LO QUE APRENDÍ DE LAS ESTRELLAS

 Hay tantas estrellas en el cielo en una noche clara
 como hay ensayos en nuestras vidas y pruebas en nuestro
                                                                                   [amor.
 Ninguna otra cosa es eterna.


 [Pruebas se usa aquí como 'ser puesto a prueba']

 SII UZADALTS'ET SON'

 Nelt'e'ne kilaen son' tah yazaan
 k'e dzes tah ne niic 'el dzes tah ne ts'aat.

 'Udi lae kole cu.




 JUGANDO A LAS ESCONDIDAS CON CUERVO

 Mientras que Puercoespín contaba hasta diez
 Cuervo se escondió detrás de una pícea
 y se convirtió en un caribú vaca.

 Pobre Puercoespín nunca pudo resolverlo.


 NILCA' STANA'STNEL'IISI KAE SAGHANI GGAAY

 Nuuni taak k'e hwlazaan
 Saghani Ggaay kol'ii niidze ts'abaeli
 'el cic'uunen yats'iidi.

 Nuuni tege 'sdade'estniige.




 LECHUZA Y RATÓN

 Lechuza bajó en picada y atrapó
 un distraído ratón a medianoche.

 Como Lechuza salió volando Ratón suplicó,
 'Por favor, no me comas. No quiero morir.'

 Lechuza replicó sin simpatía,

 'No siempre podés obtener lo que querés.'


 BESIINI 'EL DLUUNI

 Besiini luun' Dluuni tets niidze.

 Hwna Besinni t'ak Dluni kaet,
 'Tsin'aen sii 'uyek k'on. Sii 'uyeh laa laak.'
 Bessini yaa c'ahwdi'aadze',

 'Ts'e' betanininiic.'





 LA FLOR DEL DIENTE DE LEÓN

 En pleno verano, una esponjosa semilla pensó,
 'Estoy cansada de ser llevada a la deriva por el viento.'

 Inmediatamente, un diente de león floreció en el sol.


 DANDELION C'ET'AAN' 'UNETNIIGI

 Ts'isaenniidze dik'aagi ninic'ezet,
 'unitesdzet ts'ii.

 Xukahts'en, ditsiic c'et'aan' unetniigi tah dzaen na'aaye'.




 PRIMAVERA EN EL YUKÓN

 Un anciano parado a la vera del río
 viendo a los icebergs flotar río abajo,
 como osos polares nadando hacia el mar.

 Sonriendo, los saluda despidiéndolos.

 ¡Adiós, invierno!
 ¡Adiós frío y oscuridad!

 Bienvenido, bienvenido
 verano.



 [En invierno suele hacer 55°C ... bajo cero]

 DAAN' K'E NIKAH TUU'

 C'etiyi yihwnghi'aen tayalael daa',
 k'e tsaani ggay bae natu'.

 Dlok', dela' ghelnaa xonahang.

 Xonahang xay!
 Xonahang dlii 'el ghaet!

 Dalasdii, dalasdii
 saen.


 AHTNA quiere decir "gente del hielo". Como los Tlingit y 
los Inuit, grupos étnicos vecinos, con los que han intercambia-
do y con los que comparten muchos rasgos culturales, los Aht-
na residen en la zona desde hace miles de años. 



FUENTE

MPT Third Series, Number Thirteen, 2010.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)


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lunes, 1 de agosto de 2016

WILLIAM SHAKESPEARE: EL SONETO XXX




 Mucho se ha discutido y discute acerca de la importancia
de los sonetos en la obra de Shakespeare (1564-1616). Para
Wordsworth constituyen la clave y el corazón de la obra del
gran escritor inglés, mientras que otros los piensan como me-
ros ejercicios poéticos. Lo cierto es que la obra lírica de Wi-
lliam (son 152, los sonetos), dice mucho acerca del mundo
interior del autor. Según ha quedado establecido, los sonetos
que van del 1 al 126 hablarían o bien del amor o bien de la
admiración de Shakespeare por un hombre de alto rango y
de gran belleza; el 127 es un envoi, y a partir del 128 hasta
el final, los sonetos hablan del amor de William por una
"dama morena". El primero sería William Herbert, conde
de Pembroke, aunque esto no es más que una conjetura. La
dama amada por Shakespeare es la señora Mary Fitton, dama
de honor de la Reina Isabel I. El argumento del conjunto de
los sonetos es que el autor envió a su amigo, Lord Herbert,
para que le hablase bien de él a la dama en cuestión. Una
verdadera tontería, como cualquiera podría saber -y la can-
didez no forma parte del mundo de William. El resultado
cantado es que Herbert corteja y seduce a la dama y entonces
Shakespeare pierde al mismo tiempo al amigo admirado y a
la mujer amada. No poca tinta ha corrido acerca del trasfondo
de los sonetos. Desde la hipótesis de que los primeros 126 so-
netos hablan de un amor homosexual del autor -Hallam sos-
tuvo que "hubiese sido mejor para la reputación de Shakes-
peare si no hubiera escrito nunca los sonetos"- a otros estu-
dios que destacan la enorme sensualidad de William, dedi-
cado a expresar como nadie las diversas pasiones del amor
y el odio. En el soneto 143, confiesa: "El amor es mi peca-
do". Acerca de la transgresión amorosa, es claro: "¿Califi-
cas de transgresión una prueba de confianza? La transgre-
sión está en el robador." Frank Harris ha estudiado el con-
tenido de los sonetos sumergiéndolos en el resto de la in-
comparablemente rica obra del autor. En cuanto a las fechas
en las que produjo los sonetos, son difíciles de precisar. Al-
gunos han pensado que fueron escritos entre 1598 y 1601,
pero hay buenos indicios de que comenzó a escribirlos en
1597, cuando aún William Herbert no había aparecido en
escena. Harris destaca los efectos diversos que produjeron
en Shakespeare la pérdida del amigo y de la amada. "La
pasión por Mary Fitton fue la pasión de toda la vida de 
Shakespeare. En todas las comedias que escribió desde
1597 hasta 1608 puede verse cómo la adoraba y deseaba.
Después de haberla perdido volvió a ella; pero la herida
que le había producido su fragilidad se gangrenó y lo tor-
turó hasta llevarlo al abatimiento nervioso y la locura. Cuan-
do por fin recobró la paz, al cabo de diez años, era la paz del
agotamiento. Su amor por la "moza gitana" lo consumió, co-
mo se consume uno en la hoguera, y su pasión sólo terminó
con su vida."
 Hay episodios relacionados con el eje de la historia conteni-
da en los sonetos en tres obras dramáticas de Shakespeare:
Los dos hidalgos de Verona, de la cual resalto dos párrafos,
por su conexión, pero también por su belleza: "Y, sin embar-
go, el amor lo sabe, es mayor pesar sufrir las penas del amor 
que las consabidas injurias del odio", o: "!Oh, maldición del 
amor, y la experiencia nos la muestra constante, es amar a una mujer y no ser amado!"; Mucho ruido y pocas nueces (cita:
"Es cierto; el príncipe la corteja para sí. La amistad es en to-
do consecuente, salvo en el oficio y los negocios del amor:";
 y varios años después -Mucho ruido y pocas nueces fue es-
crita alrededor de 1599- en Noche de Epifanía, cita: "Desplie-
ga entonces la intensidad de mi cariño. Emociónala hablándo-
le de mi tierna fe. Tú sabrás mejor que nadie describirle mis
sufrimientos. Tu juventud será más elocuente que un mensa-
jero de aspecto grave."
 Ya en Los dos hidalgos de Verona, muestra Shakespeare sus
sentimientos ante la traición de su amigo, una traición tan
reciente que le hace exclamar: "¡Amigo vulgar, sin afecto
ni fe!"

 Un pequeño agregado: la "dama morena" no sólo aparece
reiteradamente en los sonetos 128 al 152, sino que se la en-
cuentra en cada comedia de Shakespeare a lo largo de los
años. "La historia de su pasión idólatra por Mary Fitton",
dice Frank Harris, "es la historia de su vida." Mary Fitton
llegó a ser dama de honor de la Reina Isabel en 1595, cuan-
do tenía sólo 17 años. Aunque ya se había casado un año
antes. Lord Herbert se convirtió, en efecto, en su amante.
Shakespeare, desoladamente enamorado, le dedica no po-
cos ataques en sus sonetos: "tirana" (en el 131), "infiel"
(en el 133), "la bahía donde entran todos los bajeles... pro-
piedad común de todo el universo" (en el 137), "falsa" (en
el 138), "orgullosa" (140), "sus labios han sellado falsos 
juramentos de amor" (142), "negra como el infierno y tan
oscura como la noche" (147), "ruines defectos" (148), 
"cruel" (149), "indigna" (150), "perjura, inconstante, in-
fiel" (152).

 Esta mujer recorre sus obras dramáticas, empezando por
Romeo y Julieta, escrita entre 1591 y 1593. Volvemos a
encontrarla en Trabajos de amor perdidos: "Las mujeres
veleidosas pueden ser un azote para los hombres perjuros".
 No es arriesgado decir que William Shakespeare le debe
una gran parte de su fama a esta esquiva mujer.
 No quisiera recordar aquí las palabras de Oscar Wilde, 
quien muchas veces logró darle una vuelta de tuerca a la
cuestión del amor: "Lo malo es que la persona amada no
responda a tu amor; lo peor es que sí lo haga."

 A la distancia cuesta imaginar a Shakespeare, hoy conside-
rado uno de los mayores escritores de todos los tiempos,
en tal posición de inferioridad. También la naturaleza de su
deseo, en cierta manera masoquista, no parece sintonizar
con la extraordinaria capacidad del artista para darle forma
a sus personajes, recorriendo la gama de los sentimientos
humanos. Pero, ¿no es acaso más esperable que aquel que
los ha sufrido, pueda saber más acerca de ellos? 
 Por otra parte, la dignidad, que de eso se trataría, es algo
externo, como una forma de impostura, la dignitas, asocia-
da a una posición elevada del sujeto, paralelo masculino
de la venustas femenina. Pero esa dignidad siempre se pier-
de en las situaciones extremas, y el amor es una -y no la me-
nos frecuente- de esas situaciones. 
 Hay sin embargo una frase, la única podríamos decir, de Shakespeare, escrita a los 34 años, en la que revela un secreto. ¿Quién era Lord Herbert, el aristócrata joven, rico, ingenioso y apuesto, para él? "¡Un protector sin parangón!", dice Harris. 
Porque William declaró: "Si Southhampton me dio un millar 
de libras, Lord Herbert me hará quizá Master of the Revels*,
o acaso me dará un puesto más alto".
 *Master of the Revels es el funcionario encargado de las
diversiones de la Corte.

 [Una disgresión absoluta: en estos días leo, una tras otra,
porque son imposibles de interrumpir, las novelas de Wal-
ter Mosley. El mundo de los negros en los años '50 y '60
en Estados Unidos, descrito en tramas apasionantes: El
demonio vestido de azul, Una muerte roja, Mariposa 
blanca, Un perro amarillo, Blues de los sueños rotos-
(noto ahora que todos estos títulos incluyen colores, siendo
la cuestión del color de la piel el eje central de la narrativa
de Mosley). La asociación viene del hecho de que el único
amigo del personaje (Easy Rawlins) es un asesino sin escrú-
pulos, llamado Mouse. Eso no impide que Easy (que no es
tan 'fácil' o sencillo como parecía, o sí, si tomamos justamen-
te la cuestión en su inevitabilidad) viva un romance con la
ex mujer de su amigo asesino, sabiendo que arriesga su vida
en ello.]

 El soneto XXX de Shakespeare no tiene otra singularidad
para lo que venimos comentando que la de que he leído va-
rias versiones del mismo al castellano. Seguramente me fal-
ten más que las que tengo, pero me parece interesante com-
partirlas. 


    SONETO XXX (Versión de Patricia Gannon, en Diez
Sonetos de Shakespeare, ed. del traductor, Buenos Aires,
1940)

   Si en mi dulce y silente pensamiento
   convoco a los recuerdos del pasado,
   por lo que no he logrado me lamento
   y también por el tiempo malogrado.

   Fluye a mis ojos incesante lloro
   por el amor de aquellos que murieron,
   y en renovada pena, sólo añoro
   la sombra de las cosas que existieron.

   Sufro por sufrimientos anteriores,
   si pesaroso mi pesar recuerdo, 
   al retornar la ronda de dolores.

   Pago otra vez, tributo ya pagado.
   Mas por ventura si de ti me acuerdo,
   siento que mi dolor ha terminado.



    SONETO XXX (Versión de Manuel Mujica Láinez, en
Sur, N° 209/210, marzo-abril de 1952)


   Cuando en sesiones dulces y calladas
   hago comparecer a los recuerdos,
   suspiro por lo mucho que he deseado
   y lloro el bello tiempo que he perdido;

   la aridez de los ojos se me inunda
   por los que envuelve la infinita noche
   y renuevo el plañir de amores muertos
   y gimo por imágenes borradas.

   Así, afligido por remotas penas,
   puedo de mis dolores ya sufridos
   la cuenta rehacer, uno por uno

   y volver a pagar lo ya pagado.
   Pero si entonces pienso en ti, mis pérdidas
   se compensan y cede mi amargura.



   SONETO XXX (Versión de Mariano de Vedia y Mitre.
En Los sonetos de Shakespeare, ed. G. Graft, 1954)


   Cuando a sesión convoco el pensamiento
   a los recuerdos de las cosas idas,
   de la ausencia de muchas me lamento
   y del dolor y afán de horas perdidas.

   Mis ojos moja el llanto, a ellos extraño,
   por tanto amigo que la muerte esconde,
   heridas ya cerradas desentraño
   y visiones hundidas no sé dónde.

   Y padezco por penas ya acabadas,
   dolor junto a dolor cantan a coro,
   triste cuenta de angustias solventadas

   Cual si antes no pagara, y pago en oro.
   Mas recobro la pérdida al momento
   si pienso en ti, y acaba mi tormento.



   SONETO XXX (Versión de Alfredo Martínez Howard y
Maggie Howard de Martínez, en Doce sonetos de Shakes-
peare. Burnichon editor, 1961)

   Cuando callado y dulce rememoro
   las cosas idas, y de un ser querido
   la suspirada ausencia, al par deploro
   renovado penar y tiempo huido.

   Y por mis muertos y el ayer que añoro
   pleno de su esplendor desvanecido
   con desacostumbrado llanto lloro,
   pues mi herida de amor ha renacido.

   Sufro así por lejano sufrimiento
   y oblo otra vez mi suma de pesares
   como si la debiera todavía...

   Pero si pongo en ti mi pensamiento
   logro que toda pérdida repares
   y que se acabe toda pena mía.


   Sólo falta una cosa: la belleza del original, mostrando
una vez más cómo es imposible traducir la música de un
idioma a otro. Y la música es mucho. En las películas su
importancia no puede ser minimizada. En la vida, en la
vida real, en este cotidiano de estar entre nuestra mente y
el mundo, la música no juega. 


    SONNET XXX   (William Shakespeare)


 When to the sessions of sweet silent thought
 I summon up remenbrance of things past,
 I sigh the lack of many a thing I sought,
 And witm old woes new wail my dear times waste:

 Then can I drown an eye, unus'd to flow,
 For precious friends hid in death's dateless night,
 And weep afresh love's long-since cancell'd woe,
 And moan the expense of many a vanish'd sight.

 Then can I grieve at grievances foregone,
 And heavily from woe to woe tell o'er
 The sad account of fore-bemoaned moan,
  
 Which I new pay as if not paid before.
 But if the while I think on thee, dear friend,
 All losses are restor'd, and sorrows end.