lunes, 15 de julio de 2013

JOSEPH BRODSKY: "CARTAS DESDE LA DINASTIA MING"

 


En dos libros de entrevistas -acerca de los cuales hablaré
más extensamente en otra ocasión- Joseph Brodsky califica
a este poema "Cartas de (o desde) la Dinastía Ming", como
uno de sus más logrados.
 El primero de ellos -siguiendo el orden de publicación, pe-
ro en realidad el orden en que los leí- "Conversations with
Joseph Brodsky" por Solomon Volkov (1998) menciona
este poema cuando, en la pág. 198, Volkov le pregunta al
escritor cómo llega a dedicarle un poema a una persona u
otra. Se refiere en ese caso a dos Stanzas a Venecia. La I
está dedicada a Susan Sontag y la II a Gennady Smakov,
un amigo desde los tiempos de Leningrado, que murió en
Nueva York en 1988.
 Esa conversación los conduce a Italia: "para nosotros Italia
era el cielo en la tierra en cierto sentido. Realmente.", dice
Brodsky. Entonces Volkov le pregunta cuál era la ciudad
preferida de Smakov, creyendo que sería Venecia, a lo que
Brodsky le contesta que no, que la primera ciudad que co-
noció su amigo fue Asís. Y que siendo un cristiano místico,
esa ciudad lo impresionó más profundamente que cualquier
otra; que la primera vez que vio Asís empezó a llorar y no
podía parar.
 Dice que a Smakov -cuya opinión es muy relevante para
él- le gustaban unos pocos poemas suyos mucho y que, en
esas instancias, él (Brodsky) se sentía reasegurado. Y que
había querido dedicarle unos pocos poemas a Smakov, por
ejemplo "Cartas desde la Dinastía Ming", "porque él fue el
primero en realmente convencerme de que era un buen poe-
ma. Yo tenía toda clase de dudas acerca de esto."
 En el otro libro de entrevistas, "Joseph Brodsky. Conversa-
tions", de Cynthia L. Haven, hay 2 menciones a este poema.
La primera en la pág. 60, cuando la entrevistadora le pregun-
ta cuáles son sus poemas preferidos, y Brodsky responde:
"Uno que escribí hace dos o tres años [este encuentro tuvo
lugar en l979] 'Cartas...', que Derek Walcott tradujo. Tam-
bién me gusta 'Una mariposa'." Y en la pág. 166 explica
que por eso es uno de los poemas que suele elegir en las
lecturas públicas de sus versos; y "que le gustaba a un ami-
go ruso que había muerto".

 Otro comentario del mismo Brodsky, pero esta vez en su li-
bro de ensayos "Menos que uno". En el capítulo llamado "Pa-
ra agradar a una sombra", dice "después de vivir en este país
durante cinco años, compré en una tiendecita de máquinas de
escribir de la Sexta Avenida una "Lettera 22" portátil y me pu-
se a escribir (ensayos, traducciones, algún poema ocasional)
en inglés por una razón que tenía poco que ver con otros ca-
sos. Entonces, como ahora, mi único propósito era encontrar-
me en una mayor proximidad al hombre que considero la ma-
yor inteligencia del siglo XX: Wystan Hugh Auden."




He aquí mi versión en castellano de la versión en inglés de
ese otro extraordinario poeta que es Derek Walcott.

CARTAS DESDE LA DINASTIA MING


                                                     I

Pronto hará trece años desde que el ruiseñor
salió revoloteando de su jaula y desapareció. Y, al anochecer,
el Emperador lava su medicina con la sangre
de otro sastre, entonces, apoyado en almohadones de seda,
                                                  [enciende un pájaro enjoyado
que lo qrrulla con su nivelado, idéntico canto.
Es esta suerte de aniversario, de números primos, equivocado,
que celebramos estos días en nuestra "Tierra-bajo-el-Cielo."
El espejo especial que alisa las arrugas
cuesta más caro cada año. Nuestro pequeño jardín está
                                                          [ahogado de yuyos.
El cielo, también, está punzado por chapiteles como alfile-
                                  [res en las escápulas de los hombros
de alguien tan enfermo que sólo se permite verle la espalda,
y cuandoquiera hablo de astronomía
al hijo del Emperador, éste comienza a bromear...
Esta carta a tí, Amada, de tu Pato Salvaje
es cepillada sobre papel de arroz aromático
que me ha facilitado la Emperatriz.
Ultimamente no hay arroz pero el flujo de papel de arroz
                                                                    [es interminable.

                         

                                                                                 II

"Un camino de mil li de largo comienza con el primer paso",
según reza el proverbio. Lástima que el camino a casa
no dependa de ese mismo paso. Lo excede diez veces
mil li, especialmente contando de cero.
Mil li, dos mil li-
mil significa "Tú nunca verás
tu lugar natal." Y lo que carece de significación, como una
                                                                                   [plaga,
salta de las palabras a los números, especialmente a los ceros.

El viento sopla llevándonos al oeste como las cizañas amari-
                                                                                        [llas
de un receptáculo seco, allí donde la Muralla hace torre.
Contra ella la figura humana es fea y rígida como un hiero-
                                                                    [glifo que asusta,
como cualquier escritura ilegible que uno mire.
Este tirar en una sola dirección me ha vuelto
algo elongado, como la cabeza de un caballo,
y todo lo que el cuerpo debiera hacer es gastado por su
                                                                              [sombra
susurrando a través de las marchitas briznas de la cebada
                                                                           [silvestre.


[Sólo me resta agregar que he puesto a trabajar la máxima
fidelidad posible al texto. Estos grandes poetas rusos le han
dado un valor tremendo a cada palabra, a la prosodia y al
ritmo, que he intentado reproducir.
También a las traducciones, además de 'versiones', 'trasla-
ciones', 'transversiones', etc, se las puede llamar 'reproduc-
ciones', supongo.
A la tarea de traducir le encuentro ciertas analogías, como
para jugar un poco, digamos. Si se tiene una raqueta (el
poema en su idioma original), es necesario encordarla (tra-
ducirlo). Un encordado bien puesto (tipo de cuerda, tensión
de la misma) puede 'producir' una buena raqueta, así como
un encordado mal puesto puede malograr aún al mejor ma-
terial. Otra manera de formularlo: el traductor sería como el afinador de un instrumento. Puede ser, nuevamente, un ins-
trumento de cuerdas, puede ser un piano. Aún el más refina-
do de los instrumentos -el texto original- requiere del oído y
de la sensibilidad del afinador (tal vez haya alguna ventaja
en el hecho de que él mismo sea músico), para lograr que
produzca sus mejores sonidos. Una vez traducido -afinado-
el texto-instrumento estará listo para producir -en un nuevo
idioma, ahora- su música.]

[Hay una encantadora novela de Erik Orsenna, llamada
"Dos veranos", que cuenta las andanzas de un atribulado
traductor que recala en una pequeña isla francesa. Su 'tra-
ducido' es nada menos que el temible Dr Vladimir Nabo-
kov-Sirine, "regularmente silbaba en los aires el azote de
Vladimir, un látigo terrible con tiras de piel de miura."
¿Qué me la hizo recordar? Imaginarme cómo leería Brod-
sky mi versión de su poema favorito...]

 [La Dinastía Ming es la penúltima Dinastía China. Suce-
dió al imperio de los Mongoles y se extendió desde 1368
a 1644. Es considerada por muchos estudiosos como la
era de un gobierno disciplinado y productor de una gran
estabilidad social, una 'verdadera época de oro de la so-
ciedad humana.']



FUENTES

El poema lo tomé de Jeffery Paine et.al. "The Poetry of
Our World". An international Anthology of Contemporary
Poetry. Perennial, 2001.
Los libros de entrevistas son: Solomon Volkov. "Conversa-
tions with Joseph Brodsky". The Free Press, 1998. Y Cyn-
thia L. Haven. "Joseph Brodsky. Conversations." Univ.
Press of Mississippi, 2002.
También citados: Joseph Brodsky. Menos que uno. Ensayos escogidos. Siruela, 2006.
Erik Orsenna. Dos veranos. Tusquets, 1997.


2 comentarios:

Seanna dijo...

¡Vaya! Cómo leí por ahí: "el vino viejo sabe mejor en una copa nueva". ¿Y qué mejor que la Antigüa China con esos aires, esos conocimientos del poeta moderno que transforma lo viejo en lo nuevo? Directo a mis favoritos. Yo debo leer más de este hombre.

Seanna dijo...

Y claro, gracias a ti por ampliar mis lecturas. Eres un sol, como decimos por aquí.