miércoles, 11 de noviembre de 2015
EL CHICO INDIO
1
Se entrega a la llanura
despertando un sueño tras otro:
despegándose de su sombra,
entrando al fin en su indio.
¡A galopar!
¡Cómo es necesario galopar!
Tan hondo como a través del agujero central
de su existencia
pasa esa fina luz con imágenes:
este galopar hacia la llanura
que se entrega, así como la tarde.
Galope amortiguado:
galopo para siempre
esa tarde
imitando el sonido,
sumergido e iluminado por la creencia:
todos los actos de mi vida
están por comenzar...
La realidad
estaba para ser transformada
No había otra manera
Sino la culpa y la vergüenza
lo perseguirían
Cuando era un indio en esa loma que representaba
las Cuatro Esquinas
me sentía latir como un indio.
Un indio, y no el ejército de los azules:
ese inadaptable luchaba contra la tiranía
del hombre blanco
Mi sangre sabía
ser la sangre de un indio
Mi cuerpo sólo era mi cuerpo
siendo el cuerpo de un indio
cabalgando
solo
en ese territorio
infinito.
No he vuelto a tener esa clase de saber.
A todo lo demás apenas si puedo llamarlo
"conocimientos".
Porque o era ese indio
que no terminé siendo
o no sabría ser.
*
Y si hubiese sido un indio,
¿igual hubiese querido más que nada ser un indio?
2
Después el indio se fue transformando
en ese loco
que con su cabeza metálica
hacía retumbar de noche
los muros internos del Hospicio
Ese loco harto de corduras
Ese loco Artaud sin ataduras
Ese loco Artaud entre los indios
Otra vez
salvaje
otra vez en las fronteras del mundo
en los bordes del lenguaje.
Contra
Galopar contra
golpeándose la grupa
encendiendo la sangre:
¡a galopar!
Ahí están todavía
la llanura
y la tarde.
Chico-indio
loco-salvaje:
nunca te apagaste.
lunes, 9 de noviembre de 2015
MÁS POEMAS DEL SÁNSCRITO
La poesía sánscrita se extiende a lo largo de 2500 años, des-
de alrededor de 1500 a.C. al siglo XII, d.C. Desde el Rigveda,
dedicado a la Diosa Noche. También el Ramayana fue escrito
en esta lengua que es difícil de clasificar, ya que, a diferencia
por ejemplo del latín, que ha tenido un uso coloquial, además
de un período clásico, el sánscrito nunca fue una lengua habla-
da por la gente común. El latín medieval es en realidad el que
llamaríamos clásico, en el sentido de que sólo lo usaban las
clases religiosas o ilustradas, pero esto no sucede con esta
lengua indoeuropea. El sánscrito, por otra parte, con su abru-
mador vocabulario, así como con sus en apariencia intermi-
nables posibilidades gramaticales, por el cual un poeta puede
transformar cualquier parte del habla en otra, resulta entonces
el verdadero monumento legado por los antiguos hindúes,
comparable a "las Pirámides, la Esfinge, el Ziggurat, el Par-
tenón", como dijera René Daumal en los años 30.
Hay muchas antologías de poesía sánscrita, que a lo largo de
los siglos se tornó más y más lírica.
Para un comentario más amplio de esta tradición literaria,
ver Poemas del Sánscrito, publicado en este espacio el 3 de
enero de 2011.
Prohibida dicen ellos
mala suerte
completamente indecente
pero mi corazón gime por esa muchacha
florecida
con su primera
sangre menstrual
ANÓNIMO
Cuando un amante
enroscando un puño en su
negra y espesa cabellera
la fuerza con duros besos-
¡Ah! salvajes palabras
empujadas a través de esos indignados
dientes de mujer
pueden traerle buena
fortuna
a todos los sufrientes
VIDYA (La primera -y tal vez la mejor- de las poetisas del
sánscrito)
Descansa un momento
en la fresca
sombra de las ramas de estos árboles.
Me gustaría conversar un poco con vos, viajero.
Más adelante el camino
no tiene sombra
ni un bolsón de agua
Rocas y filosos riscos
lo hacen
casi impasable.
ANÓNIMO DEL SUBHASITA-RATNAKOSA (s. XII)
De alguna manera ella
logró atravesar el día
anticipando
los cien placeres de la noche.
¡Su amado ha vuelto!
Pero ahora es el momento de entrar en la alcoba
y los parientes
no paran su aburrida conversación.
Loca de deseo la muchacha finalmente grita
algo me mordió
sacude rabiosamente su pollera
y derriba
la lámpara.
AMARUSHATAKA (O Cien poemas de Amaru, es una
antología de autores varios del s. IX)
El día se ha ido, hijo,
hoy otra vez
tu cruel padre no me ha enviado palabra.
El camino se ha vuelto oscuro
durmamos.
ANÓNIMO DEL SUBHASITAVALI
¿Por qué estás flaca?
¿No puede mi cuerpo ser de esta manera?
¿Cubierto de suciedad y cenizas?
Cocino para mis abuelos en su pequeña cabaña.
¿Alguien piensa hacia atrás
en los viejos días?
¡Nunca!
Entonces rompió en un sollozo y
cayó sobre mi pecho.
MARULA (Poetisa, sin fechas)
Ignoraste
las cambiantes estaciones del amor,
te sacudiste los consejos
y trataste a tu amante con
helada indiferencia
Brillantes
brasas de traición
reunidos sobre tus propios pechos desnudos,
y sin embargo gritas de furia
como un salvaje
animal herido.
VIKATANITAMBA (poetisa, s. IX)
A través de toda la noche lentamente
hicimos el amor,
cuerpo apretado contra cuerpo,
mejilla contra mejilla.
Nos dijimos cada pensamiento que nos venía en mente.
Perdidos en los brazos del otro
perdidos en palabras, nunca nos dimos cuenta
de que el alba había llegado
la noche volado
BHAVABHUTI (s. VIII)
Incapaz de lanzar
una semblanza
del rostro de mi chica, sus ojos oscuros,
sin duda la luna
está remodelando su frío
disco, sólo
para volver a disolverlo.
ANÓNIMO
Pequeños jadeos
de respiración,
sus párpados apenas separados,
la piel erizada
y cuentas de sudor-
por encima de las olas de las sienes
la insignia del amor,
y yo sólo
puedo inclinar mi cabeza
frente al misterioso cambio
que una mujer
experimenta
ANÓNIMO
Su pollera salpicada con sangre
demonio de búfalo
punzada
en su pica,
Gauri la diosa
como si florecida
con menstruación,
está avergonzada-
se ríen de ella los dioses-
¡es victoriosa!
GONANDA
Esta laminilla de luna contra el brillo crepuscular.
Arañazo-de-amor una novia porta en su seno,
entrevisto por la fina seda roja.
HALA (¿S. II, d.C.?)
HIMNO A LA NOCHE
Tan vasta, nuestra Diosa Noche, ella se alza,
ojos-estrellas mirando a todas partes;
toda su finura de vestir desplegada.
El espacio alto y el bajo ella llena, Noche Eterna,
su belleza proviniendo de la oscuridad.
Cercana a los talos de hermana Día
ella anda. Deja correr la oscuridad...
Al acercarte, nos desviamos hacia casa
como pájaros que vuelan para anidar.
La vida en todas partes retrocede: hombre, bestia
y pájaro. Aún el doliente halcón
regresa buscando descanso.
Noche, escúdanos del lobo y del ladrón.
Que haya calma a través de nuestras horas.
Oscuridad cerrada me ha traído una mortaja.
Amanecer, llévatelo, como mis deudas, lejos.
Hija del Día, a ti, como a un becerro,
es ofrecido mi himno. Recíbelo ahora
como peán para un conquistador.
DEL RIGVEDA (s. XV a X a.C.)
Noche de jazmines y truenos,
pétalos rasgados,
viento en los enmarañados árboles kadamba-
nada ha cambiado.
La primavera regresa y nosotros
simplemente hemos envejecido.
En los bosquecillos de cañas del Río Narmada
él desfloró mi
niñez antes de casarnos.
Y peno por esas noches lejanas
en que jugábamos al amor
junto al agua.
SHILABHATTARIKA
Los nombres cobran fuerza como puros nombres
había alguien detrás de ese cerco de cañas del nombre
pero ya hace mucho que se ha ido
ahora queda la música perfumada de sus versos
los hilos de emoción de entonces
fluyen por nosotros
que alguna vez seremos un nombre vacío como ésos
ANÓNIMO
¿Adónde se ha ido el sol?
¿Han desaparecido
la luna y las estrellas?
Negras nubes
montan el horizonte
como la marca de un astrólogo
una línea de blancas
grullas
ANÓNIMO
Contra un blanco veloz, invisible,
qué hábil arquero se atreve a desplegar su arte?
El amor, sin detenerse a apuntar,
soltó todas sus flechas y ninguna le erró a mi corazón.
HARSA
La flor de loto, que una vez estuviese orgullosa
de parecerse a tus ojos, se ahogó y hundió.
La luna, reflectora de la luz de tu belleza,
se ha escondido detrás de una nube.
Los gansos salvajes, deseosos de expresar
tu gracia, se han volado. Mi reticente Destino
me niega aún esos inadecuados
modos de recordar tu encanto.
YASOVARMAN
Cuando estuve con ella, su mirada era aún circunspecta,
aunque sonreía cuando yo hablaba de cosas externas:
modestos sus modales: su amor aún no había sido revelado,
ni estaba totalmente oculto.
KALIDASA
FINEZA
Cuando él entró, ella se levantó. Ninguna posibilidad de
[sentarse juntos.
Ella esquivó sus brazos para ordenar hojas de betel.
Mientras él abría la boca para hablar, ella llamó a la criada.
Una furia fina,
cacheteándolo cada vez por el exceso de cortesía.
AMARU (s. VII)
Pronto, en secreto,
protegiendo a la chica
cuyo amante la ha
abandonado, las amigas
cortan los brotes
mientras surgen
en el jazmín.
RAJASHEKHARA
Es cuando el deseo ha alcanzado su pico
y todo el esfuerzo del amante
se inclina sobre su consumación
que una mujer, debilitada, pero implorante
con cada sílaba, dicha lentamente por la entrada al amor
en todo lo que ella dice o hace es fascinante.
KAVISEKHARA
Los árboles de mangos están cubiertos del humo negro de
[las abejas;
los brotes abiertos de las asokas estallan en llamas
mientras los kimsukas de brotes más oscuros se transforman
[en carbones ardientes.
Entonces, ¿dónde puedo descansar mis ojos
cuando las representaciones del amor están en todos lados?
VAKKUTA
Alguna cosa
indeterminada de ningún placer
ningún dolor,
trascendiendo la descripción,
las mentes respetables la han declarado
"así es el soltarse."
Pero esta
temblorosa muchacha,
el pelo sobre
sus brazos y sus piernas excitante,
un atisbo en su ojo
como si hubiese tomado licor-
la pollera cuando se desliza
de su cuerpo
a mi mente esto
es soltarse.
Del SHRINGARATILAKA
FUENTES
Daniel Ingalls. Sanskrit Poetry from Vidyâkara' "Treasury".
Harvard Univ. Press, 2000.
Andrew Schelling. The Cane Groves of Narada River. Erotic
Poems from Old India. City Light Books, 1998.
Andrew Schelling. Dropping the Bow. Poems from Ancient
India. Broken Moon Press, 1991.
Tony Barnstone. Literatures from Asia. Prentice Hall, 2003.
Keith Bosley. Poetry of Asia. Five Millenniums of Verse
from Thirty-three Languages. Weatherhill, 1979.
W.S. Merwin and J. Moussaieff Masson. The Peacocks's
Egg: Love Poems from Ancient India. North Point Press,
1981.
Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)
viernes, 30 de octubre de 2015
SIN OLVIDO: LA POESÍA TRANSPARENTE DE PHILIPPE SOUPAULT
Philippe Soupault nació en Chaville, una ciudad próxima
a París, el 2 de agosto de 1897. Familia de clase media. Su
padre era médico, y al parecer un hombre muy agradable,
pero murió cuando Philippe tenía sólo 7 años. Una tía ma-
terna se casó con Louis Renault, quien creara la fábrica que
hoy es mundialmente famosa. Al parecer era un pésimo em-
pleador, una suerte de tirano, por lo que nuestro poeta lo
satiriza en una novela llamada El Gran Hombre publicada
en 1929. Eso quiere decir que Soupault no sólo escribía poe-
sía, sino también ensayos, y ficción. A los 17 años le envía
un poema -'Depart'- a Apollinaire y poco después éste le
presenta a André Breton. Antes de eso, en 1913, pasa sus
veranos en Cabourg, lugar en el que Proust escribía desde
el Grand Hotel, en el que había reservado cinco habitacio-
nes para garantizarse el silencio a su alrededor. Al año si-
guiente Soupault viaja a Londres, "donde la visión de las
barcazas sobre el Támesis, llenaron su imaginación de imá-
genes poéticas".
Comenzó a estudiar abogacía, pero fue reclutado a causa
del desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial y
enviado a la artillería. Estando allí fue utilizado para pro-
bar una vacuna anti-tifoidea, de resultas de lo cual tuvo que
ser hospitalizado. En el 18 conoce a André Breton y se con-
vierten en amigos. Al año siguiente se casa con "Vic" Ver-
neuil. Ese mismo año comienza a editar con Breton y con
Aragon la revista Littérature, y en el número de octubre pu-
blican en colaboración, él y Breton, el famoso texto Los
campos magnéticos. Fue Soupault el que más firmemente
sostuvo la posición de que los textos escritos 'automática-
mente' no fuesen retocados, como quería Breton.
Un par de años más tarde se une al grupo Tristán Tzará.
En 1926, Soupault es expulsado del movimiento surrea-
lista, junto a nada menos que Desnos y Artaud, acusados
de perseguir "la estúpida aventura de la literatura".
Siempre aparecen los 'dueños' de los movimientos, los
'purismos', las acusaciones de desviacionismo, etc. En ese
momento se agregaba un factor poderoso: el movimiento
presidido por Breton, Aragon, Eluard y Péret, se afilia al
comunismo, exigiendo lo mismo de todos los integrantes
del grupo.
Separado del grupo, Soupault sigue siendo un escritor
prolífico. Y comienza a viajar. Visitó Estados Unidos, y
enseñó literatura francesa en la Universidad de Pennsyl-
vania. En 1930 viajó a la Unión Soviética. Regreso a Es-
tados Unidos. Escribía novelas, poesía, crónicas periodís-
ticas sobre literatura, música y pintura. Viajó por todo el
mundo: España, Austria, Italia, Noruega, Checoslovaquia,
Alemania, Dinamarca, Inglaterra. En 1938 viaja a Túnez
para organizar los servicios de radiodifusión. En marzo
de 1942 es detenido por orden del gobierno títere de Pétain,
por difundir propaganda anti-fascista. Fue torturado en pri-
sión, aplicándosele incluso el electroshock como método de
tortura. Seis meses después huye a Argelia y, al finalizar
la Segunda Guerra, retoma sus viajes: Egipto, Jordania,
Turquía, Líbano, Irak, Chipre, Israel, Arabia, Camerún,
Etiopía, Sudán, Congo, Somalía, Angola, Mozambique,
Madagascar. Luego Grecia, Yugoslavia, Méjico y Centro-
América. Sus curiosidades exceden ampliamente el campo
de la literatura: le interesan el teatro, el jazz, los coros ne-
gros, Isadora Duncan, Chaplin y el music-hall, entre muchas
otras cosas.
Su poesía conserva una gran claridad, en medio del lengua-
je disparatado, onírico o absurdo del surrealismo. Su tono
es suave, destituye los procedimientos de la poesía clásica,
como la rima y ciertos ritmos silábicos, jugando en cambio
con combinaciones sonoras, aliteraciones y asonancias.
Posee la rara virtud de generar sorpresa con mucha facili-
dad. Es alguien que ha conservado siempre un gran entusias-
mo por la vida y sus maravillas.
Trabajó para la Unesco, en la radio, en el periodismo y en
el cine. Su poesía espontánea, fresca y delicada permanece
absolutamente vigente.
En 1974 obtuvo el reconocimiento del Gran Premio de
Poesía de la Academia Francesa.
Murió en París el 11 de marzo de 1990.
RUTA
La voz de ella se posa en mi memoria.
Mi cuerpo hamaca mis pensamientos para dormir.
Los hilos del telégrafo se esfuman en la distancia.
Piedritas que chocan, su sonido el golpe del medioía.
DOMINGO
El biplano se traslada a través de los hilos del telégrafo.
La fuente canta la misma viaja canción.
En el bar del taxista, los tragos son anaranjados,
pero los ojos de los que manejan las máquinas son blancos.
La dama ha perdido su sonrisa en los bosques.
MEDALLA SALVADORA
Mi nariz corta el aire,
mis ojos colorados de reírme.
A la noche, junto leche y luz de luna
y corro sin mirar atrás.
Si los árboles detrás mío se asustan,
me importa un comino.
Es grandioso estar indiferente
en el medio de la noche
adonde va toda esta gente,
el orgullo de las ciudades,
los músicos de los pueblos.
La multitud está bailando, con furia,
y yo soy sólo ese anónimo transeúnte
o algún otro cuyo nombre no logro recordar.
ELEMENTOS DEPORTIVOS
Valiente como un sello postal, siguió su camino,
contando sus pasos con suaves golpes de sus manos.
Su corazón, rojo como un jabalí salvaje,
seguía latiendo, latiendo
como una mariposa, rosa y verde.
De vez en vez
plantaba una pequeña bandera de raso.
Cuando hubo caminado un largo trecho,
se sentó a descansar
y se quedó dormido.
Desde ese día
hay montones de nubes en el cielo,
montones de pájaros en las ramas,
montones de sal en el mar.
Y hay montones de otras cosas, también.
EL SEÑOR ESPEJO
1
El señor Espejo, vendedor de ropa,
está muerto desde anoche en París
es de noche
está oscuro
es noche oscura en París.
2
Nieve nieve permanece en Noruega
Sólo hasta que yo aprenda solfeo
3
Toma tu más bello caballo blanco
y tu fusta y tus guantes
corre a la ciudad cuanto antes
y mira el bello castillo
El bello castillo en el bosque
que pierde sus hojas sin pesar
al galope al galope amigo mío
que no todo es rosa en la vida.
INDIFERENCIA
POEMA CINEMATOGRÁFICO
Escalo por una ruta vertical. En la cima se extiende una
llanura donde sopla un viento violento. Delante mío, unas
rocas se inflan y devienen enormes. Agacho la cabeza y pa-
so a través de ellas. Arribo a un jardín con flores y con unas
hierbas monstruosamente grandes. Me siento en un banco.
Aparece bruscamente a mi lado un hombre que se transforma
en mujer, después en un viejo. En ese momento aparece otro
viejo que se transforma en un niño y luego en mujer. Más tar-
de, poco a poco, una multitud despareja de hombres, de muje-
res, etc., gesticula, mientras que yo permanezco inmóvil. Me
levanto y todos desaparecen, me instalo en la terraza de un
café, pero todos los objetos, las sillas, las mesas, los arbustos
en los maceteros, se agrupan en torno a mí y me molestan,
mientras el mozo gira alrededor del grupo con una rapidez uniformemente acelerada; los árboles agachan sus ramas,
los tranvías y los autos pasan a toda velocidad; yo me lanzo
y salto por encima de las casas. Estoy sobre un tejado enfren-
te de un reloj que se agranda, se agranda, mientras sus agujas
giran más y más rápido. Me arrojo del tejado y en la vereda
enciendo un cigarrillo.
ANTEDECIR *
Inclínate
y perfora la lisa superficie
Naranjas
azules
grises
bermellones
deslizan y nadan
mis poemas
En todo el derredor de mi pensamiento
giran
los peces verdes
* Avant-dire es un neologismo de Mallarmé, que lo utiliza
en lugar de "Prefacio".
CINE-PALACIO
El viento acaricia los afiches
Nada
el cajero es de porcelana
la Pantalla
el director automático de orquesta conduce la pianola
hay tiros de revolver
aplausos
el auto robado desaparece entre las nubes
y el amante timorato compra un collar falso
Pero pronto la puertas se cierran
Hoy muy elegante
Se ha puesto su sombrero de copa
Y no se ha olvidado de los guantes
Todos los viernes hay cambio de programa
A LA UNA *
Aquí están los cerebros aquí los corazones
aquí los sangrientos paquetes
y las lágrimas y llantos vanos
de manos dadas vuelta
Aquí está todo el resto en desorden
Todo lo que la agonía de la muerte llora
El viento puede muy bien soplar salvaje
gesticulando
o silbar bajito como un animal astuto
y el tiempo colapsa
como un gran pájaro is
en esta loma en la que nacen las burbujas
Nada permanece después de todo
sino esta ceniza sobre los labios
este sabor de ceniza en la boca
para siempre
* Este poema pertenece a la serie escrita desde la cárcel.
POEMAS DESDE LA CÁRCEL DE SAN PELAGIA
I
Miércoles en una barcaza
y tú sábado como una bandera
los días tienen coronas
como reyes u hombres muertos
flexible como un beso mi mano
descansa sobre frentes encadenadas
Una niña llora por su muñeca
y tendremos que empezar todo de nuevo
Lunes y martes a sangre fría
cuatro jueves fuera del trabajo
II
Un hilo se desenreda
una sombra cae
una mariposa estalla
crisálida o luciérnaga
III
Quien monta
la tormenta
un globo
luna de miel o de plata
Cuatro por cuatro
Busquemos a los niños
los padres de los niños
los niños de los niños
las campanas de primavera
los comienzos del verano
las arrepentimientos de otoño
el silencio del invierno
un elefante en esta bañadera
y los tres niños durmientes
cuento singular singular
cuento del sol poniente
DOS COMENTARIOS DE SOUPAULT ACERCA DE
SU CONCEPCIÓN DE LA POESÍA
a) "Lo insólito no es solamente, como pretenden los diccio-
narios, aquello que es contrario al uso, a las reglas, a los há-
vitos. Para mí es lo único verdadero en este mundo en que
todo es falso, convencional, aceptado, "como debe ser", exi-
gido e impuesto por el vulgo, porque teme. ¿A qué? A todo,
pero sobre todo a él mismo, a su rostro en el espejo, a su
mezquindad automática, a su vértigo semanal, a su sexo, a
su existencia misma... Mi ambición es ser el explorador de
lo insólito. Estoy todavía en el sueño del dominio descono-
cido. para mí sólo existen esos pocos días al mes en los que
me siento de acuerdo con el universo que prefiero."
b) "No sé qué hubiese sido de no haber conocido la poesía;
he dedicado mi vida a la poesía. Sé que es una liberación, que
gracias a ella me purifico, me evado, encuentro un yo que es-
toy seguro, es sincero, natural, sin dobleces, cuando puedo,
sin circunstancias atenuantes, encontrar la poesía. Esta pala-
bra que para algunos no es más que un pretexto de burla u
ocasión para malentendidos, para mí representa un mundo a
través del cual puedo comprender por qué he nacido. Una pa-
labra, un fulgor, un sonido, bastan, no ya para hundirme, sino
para alzarme en un universo que me pertenece y al cual yo
pertenezco, y con el que, si se me permite expresarme así,
formo cuerpo."
Estas notas acerca de su poética fueron tomadas de la obra
de Manuel Alvarez Ortega, "Poesía Francesa Contemporánea.
(1915-1965)", que editara Taurus en 1967.
Philippe Soupault no ha sido editado en castellano, que yo
sepa, salvo en su obra a cuatro manos con André Breton,
Los campos magnéticos, que publicara Tusquets en 1976.
Del resto de su extensa obra sólo hay publicados algunos
poemas sueltos.
Llamé "trasparente" a su poesía, pero también se podría des-
cribirla como "transaparente".
El problema es que este mundo no sólo corre, sino que, ade-
más, acelera. No hay mucho tiempespacio para mirar atrás.
Ese atrás en el que van quedando poetas como Soupault.
FUENTES
Louis Simpson. Modern Poets of France. A Bilingual Antho-
logy. Story Line Press, 1997.
Paul Auster. The Random House Book of 20th Century
French Poetry. Vintage, 1984.
Mary Ann Caws. The Yale Anthology of Twentieth-Centu-
ry French Poetry. Yale Univ. Press, 2008.
Carolyn Forché. Against Forgetting. Twentieth-Century Poe-
try of Witness. (Los poemas desde la cárcel). W. W. Norton
& Company, 1991.
Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)
martes, 20 de octubre de 2015
20 POETAS SUECOS
En alguna ocasión he dicho que si puedo elegir un 'regreso',
me gustaría ser sueco. Pero, si fuese posible, teniendo algún
pequeño cuarto con vista al gran canal en Venecia. Dicha esta
pavada, paso a hablar brevemente de la poesía sueca.
La más temprana poesía sueca no ha dejado muchos re-
gistros. Hay inscripciones rúnicas y se sabe que estaba muy
difundida la poesía oral. Puede haber trazas de poesía sueca
en el Beowulf así como en el Ynglingatal.
Ya en los siglos XIII y XIV, las baladas folclóricas son muy
ricas, comparables a las escocesas, tanto en su estructura co-
mo en su espíritu.
Salto al siglo XX. Uno de sus poetas más importantes es
Pär Lagerkvist (1891-1975) que al final de la Primera Guerra
Mundial, estaba imbuido, como sus pares, de un profundo pe-
simismo, así como un cuestionamiento religioso. También
Erik Blomberg (1894-1965) encabeza el movimiento moder-
nista sueco. Ambos influyen en las nuevas generaciones. En
1929 aparece la decisiva antología Cinco jóvenes poetas, en-
tre los cuales se hallan Harry Martinson y Artur Lundkvist,
inspirados tanto en las ideas freudianas como en cierto pri-
mitivismo poético, como el de D.H. Lawrence. Gunnar
Ekelöf (1907-1968), que comenzó su actividad poética en
el campo surrealista, elabora más tarde una obra extraordina-
ria, utilizando principios musicales de estructura poética, así
como una sintaxis no-lógica, y telescopía verbal, al modo
de James Joyce.
Hay más lectores que deportistas en Suecia y sus bibliotecas
resultan más visitadas que sus estadios. Ya hemos publicado
poemas de Tranströmer, así como de otros varios poetas sue-
cos. Es que el género poético sigue siendo el género literario
por excelencia en Suecia. Como ocurre en otros países nórdi-
cos -claramente a la cabeza de la civilización de todos los
tiempos, a mi entender- los escritores pueden dedicarse de
lleno a su tarea, ya que reciben un gran apoyo del estado.
Recuerdo ahora la visita de un escritor finlandés a la Argen-
tina y su entrevistador le pregunta a qué se dedica, cómo se
gana la vida. Él le responde que es "escritor". Entonces el
cronista insiste, "Sí, ¿pero de qué vive?" - "No entiendo la
pregunta", le dice el finlandés, "le dije que soy escritor".
Hubo que explicarle que las cosas no funcionaban así en
otras partes. Entonces comentó que el Estado compra una
cantidad de ejemplares de cada libro editado... para distri-
buirlos entre las múltiples bibliotecas de su país. Y que ese
ingreso, por sí sólo, bastaría para sostenerse económicamen-
te. No necesitó mencionar las becas y subvenciones.
WERNER ASPENSTRÖM (1918-1997)
CARTA DE NIEVE
Una carta te envío ahora,
hermana en la baranda azul,
una carta escrita con nieve
en respuesta a tus preguntas.
Un caballo y un jinete de nieve
la llevarán hasta tu puerta.
Es verdad que la llanura es dolorosamente libre
y su severo rey es el silencio.
Dadme una montaña y un eco, pide la voz.
Un horizonte suave los ojos demandan a menudo.
Con todo, tu inquietud es demasiado grande, hermana:
pueden alzarse torres de pájaros en estas campiñas,
y palomas blancas atravesar la neblina nocturna,
los recuerdos construir sus cuevas,
y los sueños encender sus lámparas.
Es verdad lo que preguntas sobre el viento.
A menudo fuimos inducidos a salir por descuido:
alguien oyó pasos; alguien, voces.
Siempre fue el mismo viento filoso
entremezclando nieve con nieve.
Por eso el día puede hacerse largo, pero quienes esperan
comparten su espera.
Los que están despiertos comparten su vigilia
y los que duermen se dan cita en los sueños.
Por supuesto que hay calor entre nosotros,
aunque hayamos sido hechos de nieve;
un fuego hacia el que tendemos las manos,
aunque no arda con llamas.
Quienes tan largamente vivimos bajo bóvedas de escarcha,
podemos ser alzados de repente como por una ola,
podemos ser atravesados por un amor desconocido,
un himno inmenso que los frágiles tubos del órgano de la
[sangre
nunca nos hizo oír.
Una carta te escribo,
hermana en la baranda azul,
un mensaje de que habré de quedarme
y quizá nunca volveré.
He tomado un vino de nieve,
amo a una mujer de nieve.
De nieve es el jinete, de nieve el caballo
que esta carta lleva ahora hasta tu puerta.
LARS HULDEN (n. 1926)
Amar la tierra natal
era en un tiempo la cosa más hermosa
que podías hacer.
Y sigue siendo hermoso todavía
según el modo de pensar de mucha gente
(aún el mío).
Pero tienes que recordar
que este tipo de amor es unilateral.
Tu tierra natal te matará
sin el más leve reparo.
Trepa a un árbol y salta,
y tu tierra natal te matará.
ERIK LINDEGREN (1910-1968)
LA PRADERA
Amo el día en nuestros cuatro ojos
lo invisible en estas flores
el ombligo de las palabras
(la gota de un recuerdo)
(una vez quisieron ahogarme)
por fin libre
la fe de la mariposa en el viento.
GUNNAR EKELÖF (1907-1968)
ENSUEÑO
Solo, de noche, me encuentro mejor:
solo con la misteriosa lámpara,
libre del inoportuno día,
inclinado sobre un siempre inconcluso trabajo.
¿No sale el 'solitario'? ¿Y qué?
Tengo la noche. En algún lado,
muy lejos, todos duermen. En mi memoria
se escuchan flautas de coribantes que anuncian:
El gran Pan ha renacido
y la verdad ya fue dicha una vez.
¿Por qué, por lo tanto, inquietarse?
Mas escuchen aquí,
distraídos, al viento en la noche
y la lengua de los eternos caminantes.
JOHANNES EDFELT (1904-1997)
DOS
A Brita Elisabeth Ester
Tu mano en la mía, juntos vamos hacia la noche y las
cenizas. Tú, cuyos pasos oigo a mi lado, las heridas de
tu vida se volvieron mías, tu dolor y tu alegría resonaron
en mí como fugas en tubos de órgano. Tu mano en la mía-
hasta, cuando llegue el tiempo, que uno de nosotros afloje
su apretar en el otro y se deslice hacia la innombrabilidad
de la noche.
HARRY MARTINSON (1904-1978)
MITO TROPICAL
La lluvia arrojó su red sobre la selva,
atrapando al demonio de la sequía.
Los relámpagos sostuvieron alta su lámpara,
titiló, se apagó, se volvió a encender
hasta que todo hubo terminado
y los árboles se sacudieron la humedad.
Todo se volvió claro de nuevo.
Los monos tejieron
a la ascendente luna
en una blanda cesta de lianas.
La luna escapó
pero soltó ascuas
sobre los voladores monos carayá en sus ramas
de los árboles de mora:
Así es como nacieron las luciérnagas.
ARTUR LUNDKVIST (1906-1991)
EL TENEDOR
Con él prolongas la mano, reemplazas la garra del ave de
[rapiña y la zarpa de la fiera.
Con el tenedor perforas la carne más cruda sin mancharte
[los dedos de sangre.
Con el tenedor mantienes distancia con el animal muerto.
Con el tenedor puedes comer de guante blanco, y conservar
[tus manos refinadas y bien cuidadas y no necesitas
[quitarte los anillos para comer.
Gracias al tenedor puedes pulirte las uñas o pintártelas, cor-
[tártelas al ras o dejarlas crecer, pálidas, frágiles, co-
[mo las sombras transparentes de una zarpa.
En realidad deberías comer con un tenedor en cada mano y
[rasgar la carne con ambos. El cuchillo es sólo
[el instrumento propio del crimen y no debería
[estar nunca en la mesa (los tajos de cuchillo en
[la carne arruinan su sabor y hacen brotar sangre.
Sabes distinguir perfectamente entre el tenedor de carne y el
[de pescado: por sus dientes cortos y anchos, es-
[te último nos recuerda el arpón de pesca, el tri-
[dente del dios del mar.
El tenedor es tu intermediario, tu criado fiel: con él extiendes
[tu señorío y estableces una distancia digna con
[tus acciones. No precisas tocar siquiera a la víc-
[tima, ni siquiera al comértela.
ARNE JOHNSSON (n. 1950)
De Cambios
BOCETO XXV
El balde del aguatero está lleno,
él derrama su amor sobre
el ganado, los cazadores y la gente. Ahora es
Agosto, el mes del depredador:
Agua, cenizas, tierra caliente,
el mes de fuego. Somos niños que por un tiempo
borran a la muerte. No puedo hacer más, me dices.
No te olvides del río, te digo con la lengua de un león. Es
Agosto,
el aguatero derrama
su lluvia sobre nuestras
espaldas, nos levanta. Quiero que tú
me digas que no hay ninguna
muerte. Él baja su balde, lo llena
derrama nuestro edén terrestre sobre nosotros.
Nos convertimos una y otra vez
(muero de aquello que no me dices)
BRUNO ÖIJER (n. 1951)
El lago dormía
bajo una frazada
una frazada de olas
los viejos
caminos de gravan dormían
dormían con sus brazos rodeando las casa
el trueno dormía
un peine
y un espejo dormían
todo dormía
todo aquello que alguna vez durmió
tu rostro dormía
una rama dormía
dormía en un jarrón
KATARINA FROSTENSON (1953- )
SONETO DE SOMBRA DE UN REGALO
Día de Cecilia, Día de Celan
después de y en el otro
la delgada dicha de la monotonía
lenta incolora llovizna
Música miope sobre el campo
El peso es lo que debería sentirse
Sólo una clase de luz trabajando
en las tiras de neón y blanco gráfico
Sobre una elevación una casa
monolítica y gris-niebla
es la condición,
lo que es urgente, lo que suave
penetra, proviene
de vos
EVA RUNEFELT (n. 1953)
CLAVEL
Un ramo
de relámpagos de verano,
destellos de rosado profundo
A través de los cristales de la ventana los grandes pájaros
de la humedad y la plata
dividen la montaña azul con facilidad: dentro
el brillo rojo sangre de la elusiva roca
mientras nuestras manos se mezclan
en tus negros guantes
La esfera del sol detrás de una sábana de ceniza
y caballos grises como surgidos de las chimeneas
Las cabezas soltándose de sus cuerpos
Entre el rincón derecho de mi boca
y mi mejilla izquierda
tú plantas una súbita media-luna
con el sabor de un clavel
ANN JÄDERLUND (n. 1955)
EL JARDÍN ABANDONADO
Hoy sale un sol helado
sobre el jardín
Una mujer está muerta
Sus pequeños huesos y posesiones
yacen desparramados
en el pasto.
Entonces se levanta viento
Y su vestido
se alza
en la luz.
ELIZABETH RYNELL (1954)
EL VIENTRE
La cuestión de la matriz de
la mujer. Un bote ungido de miel
y así empujado al agua
afuera con el bote ¿Quién
rema? Puede
que un dios sea el que reme Él tiene
manos de oro Toma los remos
Extraño Ahora
ella está siendo remada Ahora él encuentra
el ritmo Ahora ella es remada
El agua se aparta
para ella
y ella no pierde
su virginidad Salvo
por aquel que nunca viene
trabajo de madre
en virginidad toda se abren
intocados
para la criatura
mientras los hombres beben
llenos de su propia fuerza de dientes
beben la bebida de las mujeres excavan
en los cuerpos de las mujeres saborean
saborean esos labios
La cuestión de las matrices de la concha qué
decir cómo hablar acerca de ellas Todas las impurezas
lanzadas sobre ellas Bote embadurnado
con miel con leche Bote
embadurnado con semillas Bote agujereado
y como en los viejos tiempos
allí está preparada
para un invitado inesperado
allé está preparada
en espera un fuentón un vaso Bebe
mi amigo
La matriz. La cuestión
de la matriz
a lo lejos en
la niebla del placer ella permanece
intocada Rémame
dice ella Déjame
partir las aguas
KIELL HJERN (1916-1984)
SENTIDO PARA LA VIDA
Me siento solo y abandonado por Dios y por el hombre
y la desesperanza no está lejana. Entonces me acuerdo de
repente que tengo un par de zapatos que debo retirar de lo
del zapatero, por los cuales ha estado esperando más de un
mes que se los pague. Mi depresión ha desaparecido en un
fino aire y descubro que todavía queda algún sentido para
la vida.
ANN JÄDERLUND (n. 1955)
Un poema de Pronto el verano caminaré
Dentro de un campo el sol cayó en claros colores muertos.
Y la tierra también cayó a las lombrices. Llevaron un cisne al campo y lo enterraron en la tierra negra. Un picaflor de cuello
negro. Un corazón de mantarraya con boca de paraíso. Faméli-
co respiraba más y más hondo. Enterraron sus plumas en el
campo. Y cosieron al cisne con sus propias feas semillas. Olía
como los muertos. Pero resurgió como los amados. Un resto
de garganta con ojos hermosos. Sobre el radiante collar de la
tierra. Y formó una flor.
HÄKAN SANDELL (n. 1962)
Nature morte: iv. Sobre una cáscara de huevo.
La materia está muerta, supongo.
Una vez, allá en el siglo veinte,
encontré olvidada en mi cabina
en el tren a Berlín, en los coches dirigidos a Polonia,
una cáscara de huevo chupada y punzada con
un pedazo de pajita como un rayo de sol.
Vacía como una pelota de ping pong,
redonda como un capullo de gusano de seda,
un pequeño cráneo -el de a laucha, tal vez-
de la cual alguien desconocido, un dios del destino
o un demonio, había succionado la vida
dejando sin embargo completamente indivisos
cielo y tierra como uno en ese óvalo.
Como si oyese en un caracol que contuviese el océano
oí en esa cáscara dura
veranos desaparecidos, lágrimas silenciosas,
los batidos de alas sobre campos infantiles
de pájaros, abejas y libélulas;
oí el eco de patios escolares vacíos
y toqué esa armadura calcárea,
me agaché sobre esos dibujos en el asfalto,
esas cándidas representaciones
de los misterios del sexo más oscuro.
Un mundo preservado y encerrado
detrás de frágiles paredes y totalmente vivo,
casi como sobre ese quebrado sol.
ÖSTEN SJÖSTRAND (1925- 2006)
LA REMOTA LUZ LUNAR DE LA MEMORIA
La remota luz lunar de la memoria
ensombrece el cuarto con imágenes;
las columnas de la Acrópolis blanca como la nieve-
La punta de una aguja brilla
como escamas de pescado cerca del film de aire del mar.
LARS LUNDKVIST (1928-2012)
DOS VIDAS
Para David Wagoner
Me acuerdo de él,
el chico que se convirtió en un salmón
y fue asesinado por su padre
en la ignorancia y la confusión.
Cuando el padre vio su sangre
cavó un foso
y se acostó en él
sin Biblia ni libro de himnos, sin fe.
La línea de pesca y el cuchillo de pesca
se tragó.
La fecha en la que esto sucedió
no puede determinarse.
MÄRTEN WESTÖ (n. 1967)
OTOÑO
Las grúas se han disuelto en el gran ojo verde
que mira de lo bosques. Sólo la sombra
de su arado aún se estremece como
una señal del camino en el cielo. El viento
del mar hace vibrar la porcelana
en las abandonadas casas de campo. Y donde
él cayó dormido las primeras nieves
han construido nuevos paisajes, los castillos de arena
del verano se han deshecho, como una
respuesta a una de sus preguntas.
PÄR HANSSON (n. 1970)
ABEDULES
Miro televisión, observo lo que se muestra. Una casa gran-
de, de madera roja es transportada por un tractor remolque
a lo largo de la calle principal de un pequeño pueblo; la gen-
te del pueblo se alinea a lo largo de la calle y su mirada sigue
la ruta del tractor oruga. Una pareja mayor le ha iniciado jui-
cio a la municipalidad porque dos abedules de su lote han si-
do cortados sin su permiso. Los árboles estaban en el camino
cuando pasaba la casa. Los árboles bloqueaban el avance de
la casa y fueron talados por manos hábiles. Primer plano: El
sollozar contenido de la señora mayor mientras narra cómo
su propia madre siendo joven había plantado los dos abedu-
les. Segundo primer plano: Los pies de su marido, como si
se hubiesen vuelto de piedra, junto a los tocones y el serrín
desparramado en el pasto. La casa es transportada delante del
mercado del pueblo de Vänäs; la calle está alineada de gente.
Hombres y mujeres asienten y charlan, los chicos comen ca-
ramelos y helados. Parece un desfile. Como un collar de cabe-
zas en frente de un bosque ardiente. Veo lo que veo. Veo lo
que es visible y me siento muy cerca de la pantalla de TV,
corro mi dedo sobre el seco, polvoriento cristal y trato de dis-
tinguir las caras en la multitud.
FUENTES
William Jay Smith/ Leif Sjöberg. The Forest of Childhood.
New Rivers Press, 1996.
Edita Page. The Baltic Quintet: Poems from Estonia, Finland,
Latvia, Lithuania and Sweden. Wolsack and Wynn, 2008.
Anni Sumari & Nicolai Stockholm. The Other Side of Land-
scape. An Anthology of Contemporary Nordic Poetry. Slope
Editions, 2006.
Wayne Miller and Kevin Prufer. New European Poets. Gray-
wolf Press, 2008.
Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)
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