viernes, 30 de octubre de 2015

SIN OLVIDO: LA POESÍA TRANSPARENTE DE PHILIPPE SOUPAULT

 
 

Philippe Soupault nació en Chaville, una ciudad próxima
a París, el 2 de agosto de 1897. Familia de clase media. Su
padre era médico, y al parecer un hombre muy agradable,
pero murió cuando Philippe tenía sólo 7 años. Una tía ma-
terna se casó con Louis Renault, quien creara la fábrica que
hoy es mundialmente famosa. Al parecer era un pésimo em-
pleador, una suerte de tirano, por lo que nuestro poeta lo
satiriza en una novela llamada El Gran Hombre publicada
en 1929. Eso quiere decir que Soupault no sólo escribía poe-
sía, sino también ensayos, y ficción. A los 17 años le envía
un poema -'Depart'- a Apollinaire y poco después éste le
presenta a André Breton. Antes de eso, en 1913, pasa sus
veranos en Cabourg, lugar en el que Proust escribía desde
el Grand Hotel, en el que había reservado cinco habitacio-
nes para garantizarse el silencio a su alrededor. Al año si-
guiente Soupault viaja a Londres, "donde la visión de las
barcazas sobre el Támesis, llenaron su imaginación de imá-
genes poéticas".
 Comenzó a estudiar abogacía, pero fue reclutado a causa
del desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial y
enviado a la artillería. Estando allí fue utilizado para pro-
bar una vacuna anti-tifoidea, de resultas de lo cual tuvo que
ser hospitalizado. En el 18 conoce a André Breton y se con-
vierten en amigos. Al año siguiente se casa con "Vic" Ver-
neuil. Ese mismo año comienza a editar con Breton y con
Aragon la revista Littérature, y en el número de octubre pu-
blican en colaboración, él y Breton, el famoso texto Los
campos magnéticos. Fue Soupault el que más firmemente
sostuvo la posición de que los textos escritos 'automática-
mente' no fuesen retocados, como quería Breton.
 Un par de años más tarde se une al grupo Tristán Tzará.
 En 1926, Soupault es expulsado del movimiento surrea-
lista, junto a nada menos que Desnos y Artaud, acusados
de perseguir "la estúpida aventura de la literatura".
 Siempre aparecen los 'dueños' de los movimientos, los
'purismos', las acusaciones de desviacionismo, etc. En ese
momento se agregaba un factor poderoso: el movimiento
presidido por Breton, Aragon, Eluard y Péret, se afilia al
comunismo, exigiendo lo mismo de todos los integrantes
del grupo.
 Separado del grupo, Soupault sigue siendo un escritor
prolífico. Y comienza a viajar. Visitó Estados Unidos, y
enseñó literatura francesa en la Universidad de Pennsyl-
vania. En 1930 viajó a la Unión Soviética. Regreso a Es-
tados Unidos. Escribía novelas, poesía, crónicas periodís-
ticas sobre literatura, música y pintura. Viajó por todo el
mundo: España, Austria, Italia, Noruega, Checoslovaquia,
Alemania, Dinamarca, Inglaterra. En 1938 viaja a Túnez
para organizar los servicios de radiodifusión. En marzo
de 1942 es detenido por orden del gobierno títere de Pétain,
por difundir propaganda anti-fascista. Fue torturado en pri-
sión, aplicándosele incluso el electroshock como método de
tortura. Seis meses después huye a Argelia y, al finalizar
la Segunda Guerra, retoma sus viajes: Egipto, Jordania,
Turquía, Líbano, Irak, Chipre, Israel, Arabia, Camerún,
Etiopía, Sudán, Congo, Somalía, Angola, Mozambique,
Madagascar. Luego Grecia, Yugoslavia, Méjico y Centro-
América. Sus curiosidades exceden ampliamente el campo
de la literatura: le interesan el teatro, el jazz, los coros ne-
gros, Isadora Duncan, Chaplin y el music-hall, entre muchas
otras cosas. 
 Su poesía conserva una gran claridad, en medio del lengua-
je disparatado, onírico o absurdo del surrealismo. Su tono
es suave, destituye los procedimientos de la poesía clásica,
como la rima y ciertos ritmos silábicos, jugando en cambio
con combinaciones sonoras, aliteraciones y asonancias.
 Posee la rara virtud de generar sorpresa con mucha facili-
dad. Es alguien que ha conservado siempre un gran entusias-
mo por la vida y sus maravillas.
 Trabajó para la Unesco, en la radio, en el periodismo y en
el cine. Su poesía espontánea, fresca y delicada permanece
absolutamente vigente.
 En 1974 obtuvo el reconocimiento del Gran Premio de
Poesía de la Academia Francesa.
 Murió en París el 11 de marzo de 1990.






  RUTA

 La voz de ella se posa en mi memoria.
 Mi cuerpo hamaca mis pensamientos para dormir.
 Los hilos del telégrafo se esfuman en la distancia.

 Piedritas que chocan, su sonido el golpe del medioía.


 DOMINGO

 El biplano se traslada a través de los hilos del telégrafo.
 La fuente canta la misma viaja canción.
 En el bar del taxista, los tragos son anaranjados,
 pero los ojos de los que manejan las máquinas son blancos.
 La dama ha perdido su sonrisa en los bosques.


 MEDALLA SALVADORA

 Mi nariz corta el aire,
 mis ojos colorados de reírme.
 A la noche, junto leche y luz de luna
 y corro sin mirar atrás.
 Si los árboles detrás mío se asustan,
 me importa un comino.
 Es grandioso estar indiferente
 en el medio de la noche
 adonde va toda esta gente,
 el orgullo de las ciudades,
 los músicos de los pueblos.
 La multitud está bailando, con furia,
 y yo soy sólo ese anónimo transeúnte
 o algún otro cuyo nombre no logro recordar.


 ELEMENTOS DEPORTIVOS

 Valiente como un sello postal, siguió su camino,
 contando sus pasos con suaves golpes de sus manos.
 Su corazón, rojo como un jabalí salvaje,
 seguía latiendo, latiendo
 como una mariposa, rosa y verde.
 De vez en vez
 plantaba una pequeña bandera de raso.
 Cuando hubo caminado un largo trecho,
 se sentó a descansar
 y se quedó dormido.
 Desde ese día
 hay montones de nubes en el cielo,
 montones de pájaros en las ramas,
 montones de sal en el mar.
 Y hay montones de otras cosas, también.


 EL SEÑOR ESPEJO

 1
 El señor Espejo, vendedor de ropa,
 está muerto desde anoche en París
 es de noche
 está oscuro
 es noche oscura en París.

 2
 Nieve nieve permanece en Noruega
 Sólo hasta que yo aprenda solfeo

 3
 Toma tu más bello caballo blanco
 y tu fusta y tus guantes
 corre a la ciudad cuanto antes
 y mira el bello castillo
 El bello castillo en el bosque
 que pierde sus hojas sin pesar
 al galope al galope amigo mío
 que no todo es rosa en la vida.





 INDIFERENCIA

 POEMA CINEMATOGRÁFICO

 Escalo por una ruta vertical. En la cima se extiende una
llanura donde sopla un viento violento. Delante mío, unas
rocas se inflan y devienen enormes. Agacho la cabeza y pa-
so a través de ellas. Arribo a un jardín con flores y con unas
hierbas monstruosamente grandes. Me siento en un banco.
Aparece bruscamente a mi lado un hombre que se transforma
en mujer, después en un viejo. En ese momento aparece otro
viejo que se transforma en un niño y luego en mujer. Más tar-
de, poco a poco, una multitud despareja de hombres, de muje-
res, etc., gesticula, mientras que yo permanezco inmóvil. Me
levanto y todos desaparecen, me instalo en la terraza de un
café, pero todos los objetos, las sillas, las mesas, los arbustos
en los maceteros, se agrupan en torno a mí y me molestan,
mientras el mozo gira alrededor del grupo con una rapidez uniformemente acelerada; los árboles agachan sus ramas,
los tranvías y los autos pasan a toda velocidad; yo me lanzo
y salto por encima de las casas. Estoy sobre un tejado enfren-
te de un reloj que se agranda, se agranda, mientras sus agujas
giran más y más rápido. Me arrojo del tejado y en la vereda
enciendo un cigarrillo.


 ANTEDECIR *

 Inclínate
 y perfora la lisa superficie

 Naranjas
 azules
 grises
 bermellones
 deslizan y nadan
 mis poemas

 En todo el derredor de mi pensamiento
 giran
 los peces verdes


* Avant-dire es un neologismo de Mallarmé, que lo utiliza
en lugar de "Prefacio".


 CINE-PALACIO

 El viento acaricia los afiches
 Nada
 el cajero es de porcelana

                                       la Pantalla

 el director automático de orquesta conduce la pianola
 hay tiros de revolver
        aplausos
 el auto robado desaparece entre las nubes
 y el amante timorato compra un collar falso
 
   Pero pronto la puertas se cierran
   Hoy muy elegante
   Se ha puesto su sombrero de copa
   Y no se ha olvidado de los guantes

 Todos los viernes hay cambio de programa


 A LA UNA *

 Aquí están los cerebros aquí los corazones
 aquí los sangrientos paquetes
 y las lágrimas y llantos vanos
 de manos dadas vuelta
 Aquí está todo el resto en desorden
 Todo lo que la agonía de la muerte llora
 El viento puede muy bien soplar salvaje
 gesticulando
 o silbar bajito como un animal astuto
 y el tiempo colapsa
 como un gran pájaro is
 en esta loma en la que nacen las burbujas
 Nada permanece después de todo
 sino esta ceniza sobre los labios
 este sabor de ceniza en la boca
 para siempre

 * Este poema pertenece a la serie escrita desde la cárcel.






 POEMAS DESDE LA CÁRCEL DE SAN PELAGIA


   I

  Miércoles en una barcaza
  y tú sábado como una bandera
 los días tienen coronas
 como reyes u hombres muertos
 flexible como un beso mi mano
 descansa sobre frentes encadenadas
 Una niña llora por su muñeca
 y tendremos que empezar todo de nuevo
 Lunes y martes a sangre fría
 cuatro jueves fuera del trabajo


   II

 Un hilo se desenreda
 una sombra cae
 una mariposa estalla
 crisálida o luciérnaga


   III

 Quien monta
 la tormenta
 un globo
 luna de miel o de plata
 Cuatro por cuatro
 Busquemos a los niños
 los padres de los niños
 los niños de los niños
 las campanas de primavera
 los comienzos del verano
 las arrepentimientos de otoño
 el silencio del invierno
 un elefante en esta bañadera
 y los tres niños durmientes
 cuento singular singular
 cuento del sol poniente

 
 DOS COMENTARIOS DE SOUPAULT ACERCA DE
SU CONCEPCIÓN DE LA POESÍA


 a) "Lo insólito no es solamente, como pretenden los diccio-
narios, aquello que es contrario al uso, a las reglas, a los há-
vitos. Para mí es lo único verdadero en este mundo en que
todo es falso, convencional, aceptado, "como debe ser", exi-
gido e impuesto por el vulgo, porque teme. ¿A qué? A todo,
pero sobre todo a él mismo, a su rostro en el espejo, a su
mezquindad automática, a su vértigo semanal, a su sexo, a
su existencia misma... Mi ambición es ser el explorador de
lo insólito. Estoy todavía en el sueño del dominio descono-
cido. para mí sólo existen esos pocos días al mes en los que
me siento de acuerdo con el universo que prefiero."

 b) "No sé qué hubiese sido de no haber conocido la poesía;
he dedicado mi vida a la poesía. Sé que es una liberación, que
gracias a ella me purifico, me evado, encuentro un yo que es-
toy seguro, es sincero, natural, sin dobleces, cuando puedo,
sin circunstancias atenuantes, encontrar la poesía. Esta pala-
bra que para algunos no es más que un pretexto de burla u
ocasión para malentendidos, para mí representa un mundo a
través del cual puedo comprender por qué he nacido. Una pa-
labra, un fulgor, un sonido, bastan, no ya para hundirme, sino
para alzarme en un universo que me pertenece y al cual yo
pertenezco, y con el que, si se me permite expresarme así,
formo cuerpo."

 Estas notas acerca de su poética fueron tomadas de la obra
de Manuel Alvarez Ortega, "Poesía Francesa Contemporánea.
(1915-1965)", que editara Taurus en 1967.

Philippe Soupault no ha sido editado en castellano, que yo
sepa, salvo en su obra a cuatro manos con André Breton,
Los campos magnéticos, que publicara Tusquets en 1976.
Del resto de su extensa obra sólo hay publicados algunos
poemas sueltos.
Llamé "trasparente" a su poesía, pero también se podría des-
cribirla como "transaparente".
El problema es que este mundo no sólo corre, sino que, ade-
más, acelera. No hay mucho tiempespacio para mirar atrás.
Ese atrás en el que van quedando poetas como Soupault.



 
 FUENTES

Louis Simpson. Modern Poets of France. A Bilingual Antho-
logy. Story Line Press, 1997.
Paul Auster. The Random House Book of 20th Century
French Poetry. Vintage, 1984.
Mary Ann Caws. The Yale Anthology of Twentieth-Centu-
ry French Poetry. Yale Univ. Press, 2008.
Carolyn Forché. Against Forgetting. Twentieth-Century Poe-
try of Witness. (Los poemas desde la cárcel). W. W. Norton
& Company, 1991.




 
 
 




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