miércoles, 9 de noviembre de 2016

UN PEQUEÑO CATALOGO DE FALTAS, PÉRDIDAS, AUSENCIAS, OLVIDOS Y PERDICIONES



Sin embargo, oh amigo,
Ya que estar libre de sí mismo es alcanzar el cielo,
Hacerle trampa al mundo y no dejar aquí huella alguna:-
¿No es esto lo mejor?
T.E. LAWRENCE. Revista Sur 153/6.

 Nos vinculan a nuestras pérdidas: o peor,
nos muestran lo que tenemos como antaño fue,
en su cegadora plenitud, como si de haber actuado de otro
                                                                                    [modo
pudiéramos haberlo conservado así.
Philip LARKIN. Las bodas de Pentecostés.

Yo he perdido tu garganta menuda,
menuda,
y tu inefable proximidad.
Henri MICHAUX. Poemas.

Me acordaba de la persona que había yo dejado de ver, y
no comprendía cómo puede dejarse alguna vez de ver a las
personas.
Rainer M. RILKE. Los cuadernos de Malte...

Te fuiste y fui
nada queda de mí.
Max AUB. Antología apócrifa.

Tuve a veces caridad.
No logré que fluyese a través.
Una lucecita como de hacha de viento
que nos guíe y devuelva el esplendor.
Ezra POUND. Canto 116.

Cuando nos separemos, tú serás como la hierba acuática
que vaga a 10 mil li.
LI PO (El li, valga el juego de palabras que casualmente
se produce, mide 576 metros)

Todo lo raro pierde un 90% en el habla.
Henri MICHAUX. Antología poética.

Podría decirse, por ejemplo, que tomar una esposa es dotar-
se de una historia. Y si ello es así, debo entender que yo es-
toy ahora fuera de la historia.(...) O podría decirse que mi
historia me ha dejado. O que he de seguir viviendo sin his-
toria.
Raymond CARVER. Tres rosas amarillas.

Aunque estoy en Kyoto,
cuando canta el cuclillo
extraño a Kyoto.
BASHÔ. En viaje.

No es la bienamada quien está lejana, sino que es lo leja-
no la bienamada.
Karl KRAUS. 

Sin ti
me tomo en mis brazos
y me llevo a la vida
a mendigar fervor
Alejandra PIZARNIK

Tantas veces, en el curso de mi vida, la realidad me había
decepcionado porque, en el momento en que la percibía,
mi imaginación, que era mi único órgano para gozar de la
belleza, no podía aplicarse a ella en virtud de la ley inevi-
table que quiere que no se pueda imaginar más que lo que
está ausente.
Marcel PROUST. Cit. por Bataille.

¡Argentina! En sueños, con los ojos entornados, vuelvo a
buscarla en mi interior -con todas mis fuerzas. ¡Argentina!
Es extraño y sólo quisiera saber, ¿por qué nunca se me
produjo en Argentina semejante pasión por Argentina?
¿Por qué me asalta ahora, cuando ya me he alejado?
Witold GOMBROWICZ. Diario argentino.

vienen/ iguales y distintas
con cada una es igual y diferente
con cada una la ausencia de amor es diferente
con cada una la ausencia de amor es semejante
Samuel BECKETT. Detritus.

El alejamiento penetra como tinta en aquel que se aleja,
impregnándole de un suave ardor.
Walter BENJAMIN. Dirección única.

Lamento haber extraviado aquel primer cuaderno. Recuer-
do la sensación de desasosiego -ahora, atenuado aquello,
sólo me resta curiosidad-, como si al perderlo se me hu-
biera perdido algo de valor incalculable. Siempre me pasa
lo mismo con las cosas que extravío, más aún si son car-
tas o escritos de cualquier índole.
Abelardo CASTILLO. Diarios. 1954-1991

Was is Kunst? ¿Qué es el arte. Una de las respuestas: "El
arte es un intento de defender la integridad del mundo, la
secreta unión entre todas las cosas. Sólo el arte presupone
una secreta relación entre la uña del dedo meñique de mi
mujer y el terremoto de Kobe".
Dubravka UGRESIC. El Museo de la rendición incondi-
cional.

Mis piernas, si tú supieras, ¡qué humo!
Pero tengo siempre tu rostro en la calesa...
Henri MICHAUX. Cit. por G. Picon.

Llegas a mí silenciosa como la lluvia no caída.
Brian PATTEN. Antología.

Estoy persuadido de que una Musa es una mujer muerta,
inaccesible o ausente; de que la estructura poética -como 
el cañón que es sólo un agujero rodeado de acero- sólo
puede basarse sobre lo que no tiene y de que en última
instancia sólo podemos escribir para llenar el vacío o al
menos para situar, en relación con las partes más lúcidas
de nosotros mismos, el lugar donde este abismo inconmen-
surable bosteza en nuestro interior.
Michel LEIRIS. Cit. por J. Hawkes en 'Travestía'

Idea, para un atisbo de relato, basado en un ápice de fantasía,
de 2 personas que constantemente han oído hablar una de o-
tra, constantemente han estado a punto de cruzarse, constan-
temente se han perdido. No se han visto nunca por más que
repetidas veces les han dicho que deberían conocerse, etc.
Henry JAMES. Cuadernos de notas (1878-1911).

Se ha encontrado el "manjar de los dioses", pero nosotros
no lo comemos.
Viktor SKLOVSKI. Zoo o cartas de no amor.

He sido amada por algo extraño que me ha olvidado.
Djuna BARNES. El bosque de la noche.

Te dejó en recuerdo una pulsera de plata,
un anillo de oro,
magullones en el muslo...
Estás cansada, por eso lloras.
Tennessee WILLIAMS. En el invierno de las ciudades.

Luz de gas en las tiendas,
el sino de los barcos,
y el viento de marea
toca la vieja herida.

Hasta que se te entumezcan los nervios y tu ahora sea
un tiempo demasiado tardío para el amor o para tenderse.
Acostumbrado al fin
a haber perdido,
a aceptar la penuria,
la sombra de la muerte.
W.H. AUDEN. Poemas.

Bajo las hojas de arce
Mi viejo hogar
Enterrado.
Entre los helechos del alero
El viento pasa.
Minamoto no Toshitori (s.XIII) Japanese Verse.

Cuando un alcohólico deja de beber, pierde la piel que lo
había protegido de todo aquello de lo que huye.
Alan WALL. Bendito seaa el ladrón.

¡Oh, bienaventurados fingimientos,
que en una ausencia tal, dulces engaños
ofrecéis a los tristes pensamientos!
Luis de CAMOENS (s. XVI) Antología del poema traducido.

Pensamiento olvidado, quisiera escribirlo; escribo, en cam-
bio, que lo he olvidado.
PASCAL. Pensamientos.

En la noche del 19 de enero de 1979, cuando me dormía, 
oí la voz de mi padre, que me decía algo. Me despabilé, pa-
ra poner atención, y en seguida empecé a olvidar irremedia-
blemente.
Adolfo BIOY CASARES. Descanso de caminantes. Diarios
íntimos.

L.D. se puso la bolsa bajo el brazo y cogió la maleta.
-Sólo quiero decir una cosa más -empezó.
Pero le resultó imposible imaginar cuál podría sea aquella
cosa.
Raymond CARVER: De qué hablamos cuando hablamos de
amor.

La mayor pérdida de Usama, un caballero árabe de la época
de las cruzadas: su biblioteca de 4000 volúmenes.
"¡4000 tomos, escritos valiosísimos! ¡Mientras viva, su pér-
dida seguirá siendo una herida en mi corazón!"
Elias CANETTI. El suplicio de las moscas.

"Cuando el tirador está en posición, su espíritu se concentra
para llegar a un estado de meditación completa." Interpreta
el tiro con arco japonés como un proceso de concentración
que va hasta la aniquilación de sí mismo. En el momento en
que lanza la flecha, el tirador vuelve en sí, y el mundo fami-
liar retoma su aspecto ordinario.
Hisayasu NAKAGAWA. Introducción a la cultura japonesa.
(Se refiere a Herrigel)

En el papel vacío se hallan los cantos más hermosos.
MALLURSSET (¿?). Citado por Marcel Bénabou en "Por
qué no he escrito ninguno de mis libros".

Que toda creación perezca , tan pronto como se la haya con-
cebido;
Que todo dios sea el dios del momento.
Marcel SCHWOB. El libro de Monelle.

Mi vocación se despertó tempranamente: a los 8 años decidí
ser aviador. Por una de esas confusiones, el que la cumplió
fue mi hermano. Supongo que a partir de ahí me quedé sin
vocación y tuve muchos oficios.
Rodolfo WALSH. Ese hombre.

La perdición del creyente es encontrar su iglesia.
René CHAR. Citado por M. Benabou: Por qué no he escrito
mis libros. (Cito ahora a Imre Kertész: "Recuerdo las pala-
bras del párroco de Straslund el año pasado: 'Dios no tiene
religión'". En La última posada.)

LO PERDIDO
Canto lo perdido y lo ganado,
recorro una batalla que se libra de nuevo,
mi rey un rey perdido, perdida tropa mis hombres;
asi corran los pies hacia el alba y el ocaso,
siempre golpean la misma pequeña piedra.
William B. YEATS. Símbolos. (Poema entero)

(Kafka) sabe que el idioma pertenece a los muertos y a los
que todavía no nacieron. A los vivos, sólo les está permiti-
do utilizarlo por un tiempo determinado; después, como el
fuego que no es eterno, se apaga.
Luis GUSMÁN. Kafkas.

Yo soy no enuncia nada que esté dado antes de la enuncia-
ción.
Jean-Luc NANCY. Ego sum.

Me dijo que las víctimas de un trauma no asimilado creen
que están muertas y que no lo saben.
Amy HEMPEL. Cuentos completos.

Aquello que no pudimos cumplir,
      aquello negado al amor,
perdido en la anticipación,
      se cumple en un descenso,
sin fin: indestructible.
William C. WILLIAMS. En 'Cuaderno de traducciones'.

Creces como cuantos están olvidados
Paul CELAN. Amapola y memoria.

Si te vas es como si no existieras,
y como si tampoco yo existiera.
Marina TSVIETÁIEVA. Antología poética.

La besé en la boca, que estaba vacía de toda pasión pero no
tenía ya la indiferencia de merluza distraída de la primera
vez, sino una tenue calidez amistosa.
Salvador BENESDRA. El traductor.

Mi caso, para ser breve, es éste: he perdido completamente
la facultad de reflexionar o hablar en forma coherente sobre
cualquier tema.
Hugo von HOFFMANNSTHAL. La carta de Lord Chandos.

CEMENTERIO
Sotos de hojas cercan
           el cementerio.
Y con la voz suave del verano
           dicen
           lo que no puede volver.
Por la hierba algún viento busca algo
           perdido.
Pero el tiempo ya se fue
          por las puertas enrejadas.
Harry MARTINSON. En O. Paz: Versiones y diversiones.
Poema completo.

Tú eras mi muerte,
mientras todo se me escapaba
a tí te podía retener.
Paul CELAN. Cit. por P. Auster en "Pista de despegue".

Quien posee una llave sin cerradura nunca debe tener los
dos pies en el mismo zapato. Tiene que recorrer los mares
y los continentes, con la llave en la mano, probándola en
todo aquello que tenga apariencia de cerradura. ¿Para qué
sirve esto?, suelen preguntar los niños todo el rato, per-
suadidos de que cada objeto es una llave que justifica una
cerradura.
Michel TOURNIER. El árbol y el camino.

Habrá una escritura de lo no escrito.
     Algún día esto llegará.
Una escritura breve, sin gramática, una
     escritura hecha sólo de palabras.
Palabras sin gramática de apoyo. Perdidas.
Allá, escritas. Y enseguida abandonadas.
Marguerite DURAS. Esto es todo.

Así la ayuda vuelve a irse sin haber ayudado.
Franz KAFKA. En las notitas que escribió en sus últimos
días, cuando ya no podía hablar.

Bach, que, cuando murió su mujer, dijo a los criados que
le dijeran a su mujer que se ocupara de las exequias.
Fleur JAEGGY. El último de la estirpe.

Su espíritu se retrajo a una región más alejada de la vida de
relación, menos responsable, en la que los pensamientos
quedaban libres de girar hacia la esperanza sin arrastrar con-
sigo las tristezas cotidianas.
Jorge BARÓN BIZA. El desierto y su semilla.

No sé qué hacer con el conocimiento que he adquirido.
Podría dárselo a alguien, supongo. Espera, no, entonces
no sabrían qué hacer con él.
Supongo que podría relajarme. 
Sí, es lo que debe ser sonreímos.
John ASHBERY. Secretos chinos.

Un día nada es. El tiempo justo de volverse uno mismo,
y sobreviene la noche.
PETRONIO. El Satiricón.

Algunas de las fotos las llevo tan grabadas en el alma que
a menudo siento como si hubieran sido impresas sobre mi
persona en lugar de sobre papel. Se hicieron en mi presen-
cia; yo vi la transformación, en un solo segundo de una per-
sona en fotografía, y sé que de otro modo ese segundo se
habría disuelto en la inmensidad del olvido...
Cees NOOTEBOOM. Lluvia roja.

La poesía es el gato muerto del mundo consumista, hedo-
nista y mediático en el que vivimos. No se puede imaginar
una presencia más ausente, una grandeza más humilde, un
terror más dulce.
Mircea CARTARESCU. El ojo castaño de nuestro amor.

lo que siempre acaba por descubrirse con asombro y per-
plejidad: el hombre al que se ama es un extraño.
Annie ERNAUX. Pura pasión.

Quedaba el último recodo del camino. Por un momento
fue como si una luz nunca vista antes, increíblemente viva,
inundase la tierra. Unos pasos más aún y en aquella luz ve-
ría su casa, y su madre se acercaría a él hijo pródigo, y él 
se arrodillaría ante ella, las jóvenes y bellas manos de ella
se posarían sobre su cabeza calva y cana.
Vio los matorrales, los lúpulos. Ni casa, ni pozo; sólo algu-
nas piedras blancas, dispersas en medio de la hierba polvo-
rienta, quemada por el sol.
Permaneció allí, de pie: canoso, encorvado y aún así el
mismo de antes, inalterable.
Vasili GROSSMAN. Todo fluye. (Son las palabras finales
del último libro que escribió.)

Toda la isla está sembrada de homéricos huesos amarillos,
restos de los devotos picnics de la gente de las cercanías.
Aparte de eso, está literalmente pavimentada por la ígnea
losa rojiza de las tumbas sin nombre, que se yerguen, se
quiebran y se desmigajan.
Osip MANDELSTAM. Viaje a Armenia. (Se trata de la is-
la de Sevan)

No la amada que está lejos; la lejanía es la amada.
Karl KRAUS. Dichos y contradichos.

Estoy en todas partes y en ninguna. Un pasajero en un bar-
co fantasma. 
Charles SIMIC. El monstruo ama su laberinto.

Y si no hay mayor dicha que en la coincidencia de un amor
y de una gran esperanza humana, no hay probablemente ma-
yor desgracia que cuando el abandono llega para quitároslo
todo, desde lo que un instante antes era aún lo más carnal-
mente próximo a vosotros, hasta los vastos horizontes que
el pensamiento creía abrazar.
Olivier ROLIN. Port Sudan.

Rico de un amor inmerecido, perdí con ser amado. Toda mi
fortuna se fundió en un sólo día.
Henri MICHAUX. Poemas.

Mira el mirlo, la linda golondrina ansiosa,
el milano, y todas las aves que se deslizan
en el suave flujo escencial
del tiempo a través de los hombres, que desaparecen.
Allen TATE. Poemas selectos.

Ya dijo Schopenhauer que lo que tenemos puede no hacernos
felices, pero lo que nos falta nos hace ciertamente desdichados.
Jorge L. BORGES. (¿Fuente?)

Los egipcios parecen haber desconocido el número cero. Pese
a todo, fueron conscientes de tal carencia. Así, en las fuentes,
siquiera de manera esporádica, se puede observar un vacío es-
pecífico dejado por el escriba en el lugar donde nosotros ha-
bríamos puesto en la actualidad un cero.
César VIDAL MANZANARES. La sabiduría del Antiguo 
Egipto.

En el fondo, lo que consumo con felicidad resulta ser una
ausencia: proposición en absoluto paradójica, si tenemos en
cuenta que Mallarmé la ha convertido en el principio de la
poesía: "Digo: una flor y... musicalmente se levanta, idea
misma y suave, la ausente de todos los ramilletes".
Roland BARTHES. Lo obvio y lo obtuso.

Habrá una escritura de lo no escrito.
   Algún día esto llegará.
Una escritura breve, sin gramática, una
   escritura hecha sólo de palabras.
Palabras sin gramática de apoyo. Perdidas.
Allá, escritas. Y enseguida abandonadas.
Marqgueritte DURAS. Esto es todo.

en cuanto ella dejaba de ser lo desconocido, Proust dejaba de
estar sediento de conocer, dejaba de amar. El amor volvía
con la sospecha de una mentira, por la que Albertine se hur-
taba al conocimiento, a la voluntad de posesión.
Georges BATAILLE. La experiencia interior.

Nos creíamos pobres, desposeídos de todo,
Pero poco a poco perdíamos una cosa y otra.
Así, cada día se convirtió
En una conmemoración de muerte:
Componíamos canciones
Sobre la generosidad de Dios
Y sobre nuestra antigua riqueza.
Anna AJMÁTOVA. Poemas escogidos.

Ya no tengo ninguna noción sobre lo que creía saber o espe-
rar volver a ver.

Ya está, esto es todo.
Marguerite DURAS. Esto es todo.

Oh no tan pronto hagas+De mí un ausente
Y el ausente de mí
¡Que no te lleves mi Hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.
Macedonio FERNANDEZ. En G. García: MF la escritura en
objeto.

...la ausencia completa de una relación entre la existencia y
la vida real. Ser carente de existencia, o mejor dicho: ser sin
existencia. He aquí la gran novedad de la época.
Imre KERTESZ. La última posada.

Espera en vano a ese desaparecido que no se decide a volver
para quedarse a su lado.
Su madre sí está viva. Pero tan poco viva, tan preocupada,
tan sola. La soledad del pequeño y la soledad de la madre
no concilian ni se encuentran.
Entonces el niño mira el mar gris. Sí, su mirada está perdida.
J.-B. PONTALIS. El que duerme despierto.

Sólo ella a mi lado podría hacerme dormir. El símbolo de lo
inaccesible en este mundo.
Yorgos SEFERIS. Días 1925-1968.

Vivo próximo al río en el puente de Meng
Mi puerta enfrenta la boca del puerto de Meng
Naves que vienen del sur siempre están llegando-
¿Hay alguna carta para mí?
Wang Wei. Poems.

Al final de este día queda lo que quedó de ayer y quedará de
mañana: el ansia insaciable e innúmera de ser siempre el mis-
mo y otro.
Fernando PESSOA. Libro del desasosiego.

Pájaros blancos sobre el río gris.
Flores escarlata en las colinas verdes.
Veo pasar la primavera y me pregunto
Si alguna vez regresaré a casa.
TU FU. En C. Milosz. A Book of Luminous Things.

Aquello que él había olvidado decirle, fortaleció el cariño en
ausencia de ella.
Peter HANDKE. Historia del lápiz.

El amo de la casa, ¿está o no está?
Hierbajos en el umbral,
polvo en la casa:
El amo de la casa, ¿está o no está?

Mientras en el cuerpo,
lujuria en el corazón:
no, el dueño de la casa no está,
nuestro señor de los Ríos Encontrados.
BASAVANNA (1106-1167). Cantos a Siva.

Obstáculo tan leve sobre mi pecho, cómo te apoyas ahora,
te apoyas tanto ahora que ya no estás.
Henri MICHAUX. El pulso de las cosas.

Se ha ido. Ya no como:
quedó sin gusto el pan.
Se ha ido -todo es tiza
si lo llego a tocar.
Para mí era el pan, 
era la nieve;
ya la nieve no es blanca,
el pan no sabe a nada.
Marina TSVIETÁTIEVA. Antología poética.

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