martes, 8 de mayo de 2018

UN INVENTARIO DE CONSEJOS, REFLEXIONES Y PEQUEÑOS DESCUBRIMIENTOS COTIDIANOS

 Rozando el absurdo. 
 En una frase, en dos.
 En un párrafo.
 Resumir lo que se escurre, apresar lo inefable -por la cola.
 Tomar por sorpresa a la sorpresa.
 Hacer latir más fuerte a la incertidumbre.
 Palpar los huesitos de las palabras.
 Besarle la voz sin realmente escucharla.
 Ir haciéndose un   hilo  cada vez más delgado.
 Simularse inasible, vaciar el corazón en una palangana.
 Blanca. Blanca y pagana.
 Cabe un océano en esa sonrisa. 
 Y cuando te mira, sus ojos son olas.



  No seáis amigos del mundo
 dijo Gautama, el BUDA

 Y el Brihandarayaka Upanishad, 5, i:
 "Da, simpatiza, controla"
 (Datta, dayadhvam damyata)
 Suena mejor en sánscrito

Charles CAMERON dice que
Buda era un tipo raro
no lastimaría a una mosca
pero solía arrancar flores.
(Poetry of the Underground in Britain)

(Tal vez porque había anticipado a Fernando Pessoa:
Flores que tomo 
o dejo
vuestro destino es el mismo.)

T.S. ELIOT, en La Tierra Baldía:
 "Para poseer lo que no posees
 Debes ir por el camino de la desposesión"

BASHÔ:
 El pincel y la tinta china sólo se utilizan después
de la luna de medianoche

 PAUL VALÉRY indica:
 Matarse cuando se es feliz

SIMÓNIDES:
¡Bebe, bebe en las suertes buenas!

 FRANCIS PICABIA añade:
 Usad siempre la puerta lateral
 Para subir al cielo

 CONFUCIO observa:
 Si la salida es por la puerta, qué raro es que nadie utilice 
ese método

 Dijo GUSTAV MAHLER en 1907: La sinfonía debe ser
como el mundo. Debe abarcarlo todo.

Y en realidad, doctor, todo está dicho. Sin embargo, el 
hombre sigue hablando, sigue hablando y hablando...
Thomas BERNHARD. Trastorno.

Es tan agradable estar con alguien que no te presta aten-
ción, que no se fija en tu presencia. Desaparecen todos los
sentimientos de culpa.
Paul BOWLES. Muy lejos de casa.

Ahora no me gusta un libro a menos que se escriba solo.
Mark TWAIN. Cit. por E.L. Doctorow.

podemos pensar que el cielo, por su parte, no ha cambia-
do, y que es tal y como lo veían nuestros antepasados
más lejanos, con sus azules, vapores y nubes.
Michel TOURNIER. El vagabundo inmóvil.

...el mar nos está siguiendo
Malcolm LOWRY. Por el canal de Panamá.

Nunca descubriré por qué se escribe no cómo se escribe.
Marguerite DURAS. Escribir.

¿Pensar? ¡Pensar! Perder el hilo.
Paul VALÉRY. Tel Quel 1.

Hay que soñar las palabras; acaso asociar su desnudez sono-
ra, sobrecargalas de sentidos.
Gaston BACHELARD.

Que lo mejor que yo podría escribir siempre se quedaría sólo 
en anotaciones filosóficas; que mis pensamientos desfallecían
tan pronto como intentaba obligarlos a proseguir, contra su in-
clinación natural, en una sola dirección. - Y esto estaba conec-
tado ciertamente, con la naturaleza misma de la investigación.
Ella misma nos obliga a atravesar en zigzag un amplio domi-
nio de pensamiento en todas las direcciones.
Ludwig WITTGENSTEIN. Investigaciones filosóficas.

PARA HOMBRES
Convencer es estéril.
Walter BENJAMIN. Calle de mano única.

Tenés que hacer tres cosas. Tu prosa tiene que ser interesan-
te, interesante, interesante.
Henry JAMES. Cit. por Hofmann en "Talking with poets".

Tu actitud siempre debe ser la de alguien que sólo cuenta con
dos días para filmar toda la película. Pensemos en Roger Cor-
man, que no empleaba mucho más tiempo que ese para filmar
un largometraje entero.
Werner HERZOG. Una guía para perplejos.

No ignores los sueños que entran por las puertas pías
PROPERCIO. Elegías.

When you have nothing more to say, just drive...
Seamus HEANEY.

lo que es cierto es que la gente elegante siempre está más
perdida entre gente que no lo es que al contrario
W.G. SEBALD. Vértigo.

cómo el valor se va agotando en el transcurso de las genera-
ciones y cuánto más débiles que los padres son los hijos.
Joseph ROTH. A diestra y siniestra.

Es tan difícil estar consternado y desconsolado cuando tie-
nes hipo...
P. HENSER. Indicios de hipo.

Al parecer siempre se equivoca en algo. Quiera lo que
quiera, le guste lo que le guste, tarde o temprano tiene que
convertirlo en un secreto.
J.M. COETZEE. Infancia.

Una historia, en algún sentido, no es algo de este mundo.
Una verdadera historia requiere un bautismo mágico que
conecte este mundo con el otro.
Haruki MURAKAMI. Sputnik, mi amor.

Lo sorprendente no es que nuestra vida sea una obra de
teatro, sino que haya tan pocos personajes.
Frederic BEIGBEDER. El amor dura tres años.

¡Vaya, con la luz apagada podía convertir las palabras en
una película proyectada en el aire!
Denis JOHNSON. Ángeles derrotados.

A Alice le sorprendió comprobar que los niños no tienen un
conocimiento instintivo de cómo pasar el rato.
Joy WILLIAMS. Los vivos y los muertos.

Escribió de la manera en que habían sido escritos los libros de
los profetas: obsesionado por su visión y en los márgenes de
la vida real.
Danilo KIS. Jardín, cenizas.

Abre tu puerta a un día bueno y prepárate para uno malo.
Proverbio árabe. Cit. por L. Osborne, en "Los perdonados".

El sonámbulo atraviesa lugares sin ver lo que de día contem-
plaría (precipicios, colores, peligro, maravillas, etcétera).
No ve otra cosa que lo que le es indispensable para su lineal
trayecto de sueño.
Henri MICHAUX. Modos del dormido, modos del que des-
pierta.

el reconocimiento de que en lo que pensaba era en dormir.
En dormir, y en la compasión. Fue una de esas veces en la
que tus pensamientos y sentimientos ocultos te muestran los
resultados de su trabajo silente. Descubres lo que te ha esta-
do abrumando, y de qué manera... y con qué razón.
Martin AMIS. La casa de los encuentros.

Necesitamos libros que nos afecten como una desgracia que 
nos duela como la muerte de alguien que hemos amado más 
que a nosotros mismos... un libro tiene que ser un hacha para
deshacer el mar de hielo que tenemos dentro.
Franz KAFKA. Carta a un amigo.

La escritura es, en resumen, un satori: el satori (el aconteci-
miento zen) es un terremoto más o menos fuerte (de ninguna
manera solemne) que hace vacilar el conocimiento, el sujeto: 
realiza un vacío de palabras. Y también es un vacío de pala-
bras lo que constituye la escritura.
Roland BARTHES. El proceso de la escritura.

El mundo secular ignora la gracia pero sigue sintiendo una
aguda necesidad de salvarse.
Roberto CALASSO. La actualidad innombrable.

¿Cómo cambiaría mi vida si tuviese mucho dinero? Vuelvo cons-
tantemente a los mismos lujos: que alguien me lavase la cabeza
todas las mañanas y hacer pis sobre hielo picado.
Jualian BARNES. (Un personaje de) Hablando del asunto.

en el parque he perseguido a un pavo real blanco (¿por
qué no habrá una palabra especial para todos los anima-
les blancos, sólo para los caballos?
Cees NOOTEBOOM. La historia olvidada. [En neerlan-
dés, schimmel significa caballo blanco]

Eligen para ella un caballo dócil, y en la imperturbable belle-
za del parque de Bernstorff Struensee la coge de la mano y
acepta ser su instructor. Era un hombre que, en 16 meses,
consiguió transformar una monarquía oscurantista en un 
paraíso de libertad, igualdad e inocente delirio. Sabía elegir
las palabras para resumir el mundo.
  "-La primera regla es la prudencia -dice.
   -¿Y la segunda? -le pregunta ella.
   - Audacia -responde Struensee."
Alessandro BARICCO. Una cierta idea del mundo. (Habla
de un libro de Per Olov Enquist, "La visita del médico de
cámara".)

La eternidad es el insomnio del tiempo. ¿Lo dijo alguien
o es mi propia idea?
Charles SIMIC. The Poet's Notebook.

Oh ventana deslumbrante donde mis oscuras abejas
       han estrellado sus frentes de oro.
O.W. MILOSZ. La bruma y otros elementos.

¡Qué fortaleza el alma encierra
para poder resistir
el asiento de un pie que se acerca
una puerta que se va a abrir!
Emily DICKINSON. En Cardenal y Urtecho, "Antología de
la poesía norteamericana.

Llegada al fin a este punto
miro hacia atrás mi pasión
y me doy cuenta
de que he sido como un ciego
que no tiene miedo a la oscuridad.
YOSANO AKIKO. En K. Rexroth, "100 More Poems from
the Japanese".

No se mueve: se irradia a través de la sonrisa.
RR

Puerta de roble, ¿quién te sacó de quicio?
Mi tierna madre no puede volver.
Paul CELAN. Amapola y memoria.

En las relaciones entre personas delicadas que se transforman
en íntimas, se produce esta extraordinaria mezcolanza del temor
de no ser comprendido con el terror de ser comprendido.
Paul VALERY.

Einstein manifiesta algo como una emoción de sorpresa y
aun de gratitud ante el hecho de que cuatro palitos de igual
tamaño formen un cuadrado, cuando en la mayoría de los
universos que a él le es dable imaginar no existe el "cuadra-
do".
Alfonso REYES. Citado por R. Bolaño, en "Poesía reuni-
da".

Cuando Didier regresa al piso de la avenue de Villiers 101,
donde ella [La madre, de 94 años, que acaba de fallecer] vi-
vía desde hacía sesenta años, encuentra en la cocina su sitio 
preparado para el desayuno del día siguiente. En la mesa de
fórmica pegada a la pared, un mantelito acolchado rojo, una
servilleta blanca enrollada a un lado con un servilletero pla-
teado y una cucharilla colocada lateralmente. Me envía la
foto. Nunca me había fijado en lo triste que es el suelo de
baldosas blancas.
Yasmina REZA. Casos reales.

Sería quizá oportuno aclarar que la palabra "luna" (ksie-
zyc) es del género masculino en polaco.
Nota del traductor en Z. Herbert... "La ciudad sitiada"

"Ninguna de las Madonnas florentinas", dijo el paciente in-
glés a Hana, cuando ésta se inclinó sobre él, "es morena".
Michael ONDAATJE. El paciente inglés.

Pero, en aquel momento, comprendió que ya no le sería
posible tratar a aquella mujer como si entre los dos sólo
hubiera existido amor, un amor suave, ansioso únicamen-
te de superar cualquier obstáculo y de tocar la epidermis
del otro, para siempre.
Giorgio MANGANELLI. Centuria.

Hay que ser breve, pero eso no es suficiente, lo importan-
te es el tono, la amplitud, la extensión, lo que cuenta es la
lentitud, la continuidad de la expresión, el desapego.(...)
Querías verificar algo. Verificar. Esa palabra.
Nathalie LÉGER. Sobre Barbara Loden.

El mero hecho de que la totalidad de nuestras experiencias
sensoriales sea tal que, a través del pensamiento... pueda ser
puesta en orden, es de por sí pasmoso, pero nunca lo enten-
deremos. Bien podría decirse que "el misterio eterno del
mundo es su inteligibilidad".
Albert EINSTEIN. Física y realidad.

Sintió salir de sí mismo a su hija Usas, que derramaba la
primera luz sobre aquella enorme extensión. En ese mo-
mento Prajapati descubrió el sorprendente placer de quien
contempla aquello que no posee. Porque la Hija, tendida
sobre lo informe, ya no era la misma que había habitado
en él.
Roberto CALASSO. Ka. 

Los puntos cardinales de los ríos de Macedonia, aquí, en
Bitola, como en el Skopje de Vardar, son completamente
distintos de los nuestros, muy propios, propios de los ríos
Peter HANDKE. Ayer, de camino.

Nunca antes de la era cristiana un romano, un filósofo grie-
go, un brahmán, un chino "hojearon" un libro. Ni siquiera
"abrieron" un libro nunca.
Pascal QUIGNARD. Pequeños tratados I.

(Joseph) Rock escribió que este tipo de suicidios eran co-
mo "espíritus del viento", trayendo a la memoria de Pound
al Paolo y la Francesca de Dante, cuyas sombras, "tan lige-
ras como el viento", y que, como los lectores del Infierno
recordarán, se enamoraron locamente cuando leían un li-
bro de caballería.
Bruce CHATWIN. ¿Qué hago yo aquí?

Me he dado cuenta de que los escritores que hacen sober-
biamente el amor son menos grandes escritores que los que
lo hacen menos bien y con miedo.
Marguerite DURAS. La vida material.

acabé naturalmente interrogándome sobre el papel que la
televisión podía haber desempeñado en el hecho de que el
hombre, hoy día -el empresario, el artista, el político- pare-
cía dedicar más tiempo al comentario de sus acciones que
a sus acciones mismas.
J-P. TOUSSAINT. La televisión.

[Drieu La Rochelle] Cuando nos encontrábamos hablaba 
con frecuencia de nuestras experiencias durante la Primera
Guerra Mundial: habíamos combatido en la misma zona
del frente, él del lado francés y yo del alemán, y oíamos,
desde flancos opuestos, el repicar de las campanas de la
misma iglesia.
Ernst JÜNGER. Los titanes venideros.

Benjamin aludió a su último descubrimiento sobre Kafka:
"creo que la clave de Kafka estaría en manos de quien con-
siguiera extraer de la teología hebraica sus aspectos cómi-
cos."
Roberto CALASSO. Las ruinas de Kasch.

Mientras la miraba me di cuenta de que, para mí, la sensa-
ción de enamorarme de una mujer a menudo está teñida
por esa convicción de que nunca me necesitará.
Geoff DYER. Yoga para los que pasan del yoga.

Dicen que el hambre es el mejor cocinero, pero el rey de los
cocineros es el ayuno.
Walter BENJAMIN. Demkbilder. Epifanías en viajes.

De un individualismo cada vez más exaltado no resultan más
que soledades.
Jean COCTEAU. Opio.

Pero en realidad una no inventa hábitos, ¿no? ¿Acaso no son
ellos los que te inventan a ti?
Joy WILLIAMS. Los vivos y los muertos.

los indios suelen tener las cabelleras más hermosas del mundo.
Margo GLANTZ. Coronada de moscas. [Habla de los indios
de la India]

La amargura de la pobreza está tan bien fraccionada que só-
lo paulatinamente quema la boca.
La pobreza no puede ser ocultada con el decorado.
VIKTOR SHKLOVSKI. Érase una vez.

Ver con claridad los hechos de este mundo
es ver a través de las lágrimas.
Margaret ATWOOD. Historias reales.

A menudo en Venecia, tras un súbito reflejo solar en los
mástiles, al final de la tarde, me sorprendo pensando "los
dioses están ahí".
Phillip SOLLERS. Diccionario del enamorado de Venecia.

Era como si hubiera descubierto una modalidad de canto
que no salía de la garganta.
William MAXWELL. Adiós. Hasta mañana.

Filius Bonacci, su serie, redescubierta Pisa 1202...
su papel capital en la distribución de
hojas   semillas   ramas en un tronco (ej.,
el girasol maduro
las proporciones 5/8, 8/13
en las piñas de los abetos,
la proporción 21/34 en las margaritas normales.
Charles OLSON. Poemas.

¡Todos nuestros puertos naufragarán en alguna parte!
Jean-Pierre DUPREY. En "Los arcanos mayores de la poe-
sía surrealista".

me dí cuenta de que lo que yo combato como trastornos, sin
poder solucionarlos, en realidad no son trastornos sino admi-
rables soluciones que fui encontrando, inconscientemente,
para poder sobrevivir.
Mario LEVRERO. La novela luminosa.

Es lo fortuito lo que nos revela la existencia.
Georges BRACQUE. En A. Lothe: "Los grandes pintores
hablan de su arte".

La muerte es en alemán
del género masculino.
Karl KROLOW. En '21 poetas alemanes'.

Y también el beso lo habría olvidado hace tiempo de no
haber estado allí aquella nube.
Bertolt BRECHT. Cit. por Claudio Magris en Alfabetos.
Ensayos de literatura.

El pelo corto realza los culos prominentes.
Justin CARTWRIGHT. Míralo de esta manera.


No entiendo cómo ha llegado a ser posible un filme ex-
traordinario. Trato de entender desde hace 30 años el equi-
libro que constituye la belleza de Rashomon de Kurosawa,
sin lograrlo nunca. 
Werner HERZOG. Manual de supervivencia.

No me aburro cuando miro pasar a la gente: y menos aún
si son japoneses. En Harajuku, cada uno constituye un es-
pectáculo. Comparados con los tokiotas, los excéntricos
del resto del planeta son simples aficionados.
Amélie NOTHOMB. La nostalgia feliz.

Parece ser que mientras esperaban para ponerle un marca-
pasos, mi madre se reanimó por un breve instante, se incor-
poró en la cama y,  en una última y desesperada tentativa de
grandeza, pidió a quienes la acompañaban que no lloraran,
pues "ya no habrá más muerte". Nunca me sentí tan unida a
ella como cuando leí que aquellas palabras habían salido de
sus labios: mi madre, que toda su vida consideró la literatu-
ra como algo hostil, pronunció aquellas palabras a modo de
despedida.
Edna O'BRIEN. Chica de campo. Memorias.

Excursión a Tarquinia. En el campo de las tumbas resalta-
ban grandes masas de amapolas de color rojo sangre.
Ernst JÜNGER. Pasados los setenta I. Radiaciones.

Hace mucho que me dijeron que no hay que regalar zapatos
a las damas; es de buen tono que se los compren ellas mis-
mas.
Robert WALSER. La rosa.

así dice Henríquez Ureña
que ha de espantarse
a las gallinas... sús...sús...
Arturo CARRERA. Animaciones suspendidas.

Preservemos las utopías de su materialización, ése es el sa-
bio mensaje de [Bernhard] Kellermann.
Florian ILLIES. 1913 Un año hace cien años.

Hay que entrar en sí mismo armado hasta los dientes.
Paul VALÉRY. Monsieur Teste.

Subrepticiamente la técnica se ha vuelto sujeto (...): ella es
la que domina el todo del hombre mediante una creciente com-
plejización que actúa por sobre lo humano, o dicho con otras palabras, que convierte lo humano en una de sus formas.
Oscar Del BARCO. La flecha que vuela inmóvil.

Baja los párpados
sobre el agua
Únete a la noche
como los árboles
bajo los que descansas.
Leonard COHEN. La caja de especias de la tierra.

les doy este consejo: El ejecutor de una empresa atroz debe
imaginar que ya la ha cumplido, debe imponerse un porve-
nor que sea irrevocable como el pasado.
Jorge L. BORGES. Ficciones. Habla el personaje central de 
"El jardín de los senderos que se bifurcan".

En el año 1735 Linneo, en una visita a un jardín de Ham-
burgo, anota en su cuaderno el epígrafe escrito a la entrada:
"No hagas ningún mal y no serás víctima de ninguno, como
el eco que te devuelve tu propio grito en el bosque."
Claudio MAGRIS. Utopía y desencanto. [El autor de esta
admonición , se asegura el resultado, merced a la imposibi-
lidad de cumplir la condición requerida...]

Y si no puedes hacer tu vida como la quieres, esfuérzate en
esto al menos cuanto puedas: no la envilezcas en el contacto
excesivo con la gente en los muchos trajines cotidianos. No
la envilezcas llevándola, trayéndola a menudo y exponién-
dola a la torpeza distraída de las companías y las relaciones,
hasta que llegue a ser una extraña inoportuna.
Constantino KAVAFIS. En "Antología de la literatura neo-
helénica".

millones de tonalidades diferentes de verde, la diferencia en-
tre los 487 y los 566 nanómetros, el espectro de longitudes 
de onda entre las que percibimos el color verde, aprovechado
hasta el más mínimo matiz, no había hoja que tuviera en mis-
mo tono que otra.
Lukas BÄRFUSS. Cien días. (Su excelente novela acerca del genocidio de Ruanda)

Somos aire, no tierra...
Merab MAMARDASHVILI. Cit. por Svetlana Alexievich,
en "Voces de Chernóbyl".

Pisa ligero.
No creo que la superficie de la Tierra esté hecha
sino de restos de cuerpos.
AL-MA' ARRI (s. XI) Poesía árabe clásica.

Conserva el ectoplasma necesario para parecer "su" contem-
poráneo.
Henri MICHAUX. Frente a los cerrojos.

Primer mandamiento: no comprenderás demasiado.
Pero el que comprende este mandamiento, ése ya ha com-
prendido demasiado.
Hjalmar SÖDERBERG. El doctor Glas.
 Algo parecido dice Imre KERTÉSZ, en Yo, otro:
"No entendemos el mundo porque no es esa nuestra tarea en
la tierra.
Una dedicación excesiva al pensamiento nos vuelve o infe-
lices o místicos. 
Wittgenstein también era un místico al fin y al cabo, como
Kafka. Eso sí, él trabajaba con otra materia: la lógica."

Propongo vivir con nuestros ya escasos medios como aque-
llos romanos que, antes de abrirse las venas, trataban de go-
zar intensamente de la vida. Así ponían de manifiesto dos
virtudes que van unidas en quien es un hombre de verdad:
el amor a la vida y el desprecio a la muerte.
Ernst JÜNGER. El teniente Sturm.

¡Adormécete, alma adormécete! 
¡Aprovecha, adormécete!
¡Es poco el tiempo que tienes! Adormécete.
Es la víspera de no partir nunca.
Fernando PESSOA. Tabaquería.

Durante el trayecto escuchó en el tocadiscos el segundo con-
cierto para piano de Rachmaninov. Jake siempre había pensa-
do que esa melancólica partitura, producto de la hipnoterapia
a la que se había sometido el compositor, era una obra clave
pra quien quisiese profundizar en el conocimiento de la depre-
sión.
Philip KERR. Una investigación filosófica.

A mí me parece que cuando los vivos mueren, los muer-
tos resucitan.
Joseph ROTH. Primavera de café.

El invierno en que cumplió 16 años, su padre había inten-
tado persuadirle de que fuese con él a misa los domingos.
De manera improvisada y de modo dogmático, le dijo que
la única forma de ser completamente libre en la vida era
adherirse tan estrictamente a una ortodoxia que todo, salvo
lo concerniente al espíritu, se convirtiese en acto reflejo.
Paul BOWLES. La tierra caliente.

La primera regla de la arquitectura cingalesa
Nunca construyas 3 puertas
en linea recta
un demonio podría entrar a toda prisa
por ellas
hasta el fondo de tu casa,
de tu vida.
Michael ONDAATJE. Escrito a mano.

Si a alguien los dioses le han salvado de un viaje organiza-
do, si tiene poco dinero o demasiado carácter para pagar un
guía, debe dedicar las primeras horas que pase en una nueva
ciudad a deambular siguiendo esta regla: recto, después la
tercera a la izquierda, recto otra vez, y la tercera a mano de-
recha. Existen muchos sistemas y todos son buenos.
Zbigniew HERBERT. Un bárbaro en el jardín. (En ese mo-
mento estaba en Siena.)

Recogió la cabeza de la serpiente con la hoja del machete,
 se fue a un lado y empezó a cavar un agujero.
-¿Por qué la entierras? - pregunté.
- Esto lo tienes que recordar. La cabeza de la serpiente si-
gue siendo peligrosa incluso después de habérsela cortado.
Alguien podría pisarla y entonces quedar envenenado igual
que si lo hubiera mordido una serpiente viva. Siempre hay 
que enterrarla muy hondo, y preferiblemente lejos de los
caminos.
Wole SOYINKA. Aké.

Sé humilde ante ella.
Esté lejos o cerca, sométete.
Pues quien no ama no se humilla ni se somete.
AL-MUTANABI (s. X) Poesía árabe clásica.

No beses la boca de Alfaeus:
él navega los pechos de Aretusa
y bebe de su más oscuro océano.
ANÓNIMO. The Infinite Moment. (Poesía griega clásica)

Comprendió que en sus sueños todas las calles de Belgrado
eran de sentido único.
Miroslav PAVIC. Paisaje pintado con té.

y la venta de cañones trae más venta de cañones
   no se atiborra el mercado de cañones
       no hay saturación
Ezra POUND. Antología.

Sólo entonces comprendí aquello que un día dirá un tsi
de tierras lejanas, un vidente pálido y anguloso: que la
impaciencia es el único pecado.
Roberto CALASSO. Ka.

¡Cuán pronto se cansa uno de la compañía de simples co-
nocidos!
Grahan GREENE. En busca...

Es al caer la noche cuando uno debe lavar la cara de su
Dios, si quiere dormir bien.
Henri MICHAUX. Los que fui.

#TodoEstáTranquilo
Un momento de silencio.
Observado solemnemente.
Para lo inimaginable.
Por lo indecible.
Eric JAROSINSKI. Nein. Un manifiesto.

Sólo nosotros quedamos,
yo y tú, mundo,
que inventamos
la materia, ineluctable,
en el amor y en el sueño.
Aldo OLIVA. Poesía completa.

¡Qué mínima parte de la vida
es la que vivimos verdaderamente! 
CECILIO (lat. 220 a.C.-?) Historia de la literatura latina.

pero a veces el misterio cae en nuestros sueños
como un pájaro en el regazo de una niña.
Roberto BOLAÑO. Poesía reunida.

Habrá tiempo de asesinar y de crear,
y tiempo para todos los trabajos y los días de las manos
que levantan y dejan caer una pregunta en tu bandeja.
T.S. ELIOT. La canción de amor de J. Alfred Prufrock.

Leo sigue a Harry en un trolebús hasta Coney Island. En
la playa, el viento arroja el sombrero del padre lejos de su
cabeza. Y el hijo, ese inexplicablemente triste y solitario
hijo, parado en la orilla del mar, con el agua corriendo en-
tre sus zapatos, de pronto ve el sombrero de su padre rodar
en la arena.
Peter ORNER. ¿Hay alguien ahí?

¡Cuántas personas 
han pasado a través de la lluvia de otoño
por el puente de Seta!
JÔCO. Cit. por Rolan Barthes en "El imperio de los sig-
nos"

¡Con qué vehemencia incluso los más sediciosos exigimos
el respeto a las estrictas convenciones!
Hanif KUREISHI. Intimidad.

A los demás sólo podemos permitirles que sean distintos en
pequeñas dosis.
Adam PHILLIPS. Monogamia.

Como lo observó A. nada nos persuade tanto de nuestra su-
perioridad como algunas nimiedades. Por ejemplo, cuando
contestamos a la persona que nos sirve el té: "No, gracias.
Yo no tomo azúcar." O cuando afirmamos: "A mí no me ha-
cen nada las corrientes de aire", o cuando declaramos termi-
nantemente: "Yo no uso camiseta".
Adolfo BIOY CASARES. Guirnaldas con amores.

las flores son raras
en el viento gris
Jean TORTEL. En Poesía francesa contemporánea. Edic. de
Jorge Fondebrider.

Pero también
la vida nos sujeta porque precisamente
no es como la esperábamos
Jaime GIL DE BIEDMA. Las personas del verbo.

Nada ha tenido ningún sentido; no he conseguido producir
nada; el único resultado de mi vida es haber podido conocer
la extrañeza que me separa de mi vida.
Imre KERTÉSZ. La última posada.

Uno de los aforismos más misteriosos de Zürau: "El bien
es, en cierto sentido, desesperado (trostlos)." In gewissem
Sinne, "en cierto sentido". Iva, habrían dicho los videntes
védicos.
Roberto CALASSO. K. (Se refiere a los Cuadernos de Z¨-
rau de Kafka).

En medio de un día claro percibí la herejía de la existencia.
Andrzej STASIUK. El mundo detrás de Dukla.

De manera que siempre había habido y quizá siempre hu-
biera un laberinto de caminos sin señalización entre ella y
los demás.
Michael ONDAATJE. Divisadero.

estar muerto, antes de querer decir cualquier otra cosa, 
significa, para mí, estar entregado, en lo que queda de mí,
así como en todos mis restos, estar expuesto o entregado
sin defensa posible, una vez desarmado totalmente, al otro.
A los otros.
Jacques DERRIDA. Seminario La bestia y el soberano, 
Volumen II. 

El sentimiento tiene mucho que ver con el que lo siente y
muy poco con el objeto al que se refiere.
Alexander LERNET-HOLENIA. El barón Bagge. (Un li-
bro extraordinario, en ambos sentidos de la palabra, ver-
dadero antecesor del Pedro Páramo de Juan Rulfo.)

Comparar con la posición del sujeto en el mundo la de un
foco en óptica. La ciencia de la óptica nos enseñaría ahí,
creo, mucho sobre el hombre.
Francis PONGE. Antología.

No se puede descender dos veces el mismo río.
A los que descienden les alcanzan incesantes nuevas y nue-
vas aguas.
Nosotros mismos en nuestro estado fluyente existimos y no
existimos.
HERÁCLITO de Efeso.

¿Sabían ustedes que la lógica y la inteligencia dependen
de un futuro?
Harold BRODKEY. Esta salvaje oscuridad.

Lo raro se encoge cada día más. Parece que funcionara una
fábrica para volver habitual lo insólito.
Robert WALSER. La rosa.

Ahí tienen una de las cosas más puñeteras que he descubier-
to sobre las emociones humanas y lo traicioneras que llegan
a ser: que por mucho que uno deteste un sitio en cuerpo y
alma, puede echarlo muchísimo de menos.
Joseph MITCHELL. El secreto de Joe Gould.

La tranquilidad no tiene utilidad poética.
Robert GRAVES. Conversaciones con escritores.

El concepto de texto definitivo es propio de la religión o
de la fatiga.
Jorge Luis BORGES. Cit. por A. Coyné. JLB.

Vivir en paz requiere casi el mismo esfuerzo que gobernar
el mundo.
Benjamin CONSTANT. Cit. por Camus en "Carnets".

Es necesario aprender a soportar la incertidumbre.
Sigmund FREUD.

Sé amable, pues todo aquel con quien te cruzas está librando
una cruda batalla.
PLATÓN.

habría que poder darse cuenta de que las cosas no tienen re-
medio, y estar decidido, sin embargo, a modificarlas.
Francis Scott FITZGERALD. Antología mínima.

Perro dormido no tiene pulgas.
Albert COHEN. El libro de mi madre.

El poeta no es dueño de ningún candado, por eso los abre
todos. Y por eso, al abrirlos la primera vez sin ninguna di-
ficultad, es incapaz de abrirlos una segunda vez porque no
es el propietario, es sólo quien transmite el secreto.
Marina TSVIETÁIEVA. El poeta y su tiempo.

Lo sobrenatural, si ocurre dos veces, deja de ser aterrador.
Jorge L. BORGES. El libro de arena.

El bsans es una de las celebraciones litúrgicas más caracte-
rpisticas de la religión popular del Tíbet. Se trata de un su-
ffimen que acompañado de oraciones, ofrece generalmente
el padre de familia cada mañana, o más raramente a última
hora de la tarde. En el K'ams, por ejemplo, el bsans de la
tarde es considerado incluso peligroso, porque podría cau-
sar la muerte de los caballos.
Giuseppe TUCCI. Las religiones del Tíbet.

Para el budismo la práctica es lo mismo que el saber, pero
vistos desde distintos ángulos. No hay saber sin práctica:
la sed -dicen- no se sacia hablando-de el agua sino bebien-
do.
Oscar del BARCO. Un resplandor sin nombre.

ahora sé que el genocidio sólo es posible dentro de un Es-
tado ordenado, donde cada uno sabe qué lugar le correspon-
de y ni el más mínimo arbusto crece casualmente en un de-
terminado sitio y ningún árbol es talado porque sí, sino
porque existe una resolución que ordena el desmonte.
Lukas BÄRFUSS. Cien días [Su novela acerca del genoci-
dio de Ruanda]

Ajoutha -un juego de cartas que normalmente lleva al me-
nos 8 horas. Era un juego que los portugueses le habían en-
señado a los singaleses en el siglo XV para mantenerlos
ocupados mientras ellos invadían el país.
Michael ONDAATJE. Running in the Family.

¡Quema lo que has adorado, adora lo que has quemado!
Roland BARTHES. Lo obvio y lo obtuso.

#Ensayo-Error
En otoño: lee a Kafka.
En invierno: entiende a Kafka.
En primavera: enamórate de Kafka.
En verano: olvida a Kafka en la playa.
Eric JAROSINSKI. Nein. Un manifiesto. (Jarosinski pu-
blica en Twitter. De él ha dicho Slavoj Zizek: "Odio Twi-
tter, opino que debería estar prohibido. La única razón que
justifica su existencia es Nein de Jarosinski.")

Oberbüren se encuentra en un prado trenzado de flores.
En la pared de una de sus casas, leemos el proverbio:
"La desdicha y la dicha
sobrellévalas,
que las dos pasarán
igual que tú."
Carl SEELIG. Paseos con Robert Walser.

Nunca se encerraba en el baño sin aludir en tono de broma
a la iluminación de Martín Lutero, que había tenido lugar,
según los manuscritos latinos, in latrinis.
E. CARRÉRE. Yo estoy muerto (La biografía de Philip
Dick).

Después que descubrí en mí cómo se piensa, nunca más
pude creer en el pensamiento de los demás.
Clarice LISPECTOR. La legión extranjera.

Se cuenta que ella ha dejado poemas, donde dice: Que cui-
daba libélulas con cinco dedos Que cantaba sobre un suspi-
ro. Y encendía una lámpara en el naranja del ocaso. Y veía 
finos hilos desde las nubes. Y se estaba con su suave y fres-
ca piel, con su largo pelo negro, de pronto deseando llorar
por una nimiedad.
Nicolás PEYCERÉ. Las tardes con Ursula. (Habla de la poe-
ta japonesa Yosano Akiko.)

Qué fácilmente la granadina efervescente se mete en la
nariz cuando uno se ríe.
Franz KAFKA. Diarios de viaje. (Hay unas cuantas cosas 
así en Kafka, que uno podría llamar 'inesperadas'. Runfola,
en "Praga en los tiempos de Kafka", informa que "A Kafka
también le interesaban mucho las innovaciones de la técni-
ca; en su juventud había recorrido las carreteras polvorien-
tas de Bohemia en motocicleta." Además, jugaba al tenis.)

No tanto Tarzán es impensable con barba, sino que ni si-
quiera podría afeitarse todas las mañanas.
Michel TOURNIER. El árbol y el camino.

Son muchos los caminos que no conducen al corazón
Proverbio marroquí.

¡El peso de sentir! ¡El peso de tener que sentir!
Fernando PESSOA. Libro del desasosiego.

Nunca en mis sueños un amigo me nombra
Victor HUGO. Cit. por Bioy.

Ni una sola estrella se ha escondido en el medio de los
montones de paja.
Pierre OSTER. Antología de la poesía francesa actual.

Saqué el dinero de debajo de la almohada y lo metí en
el bolso. Ya me había acostumbrado a él. Era como si
lo hubiera tenido siempre. El dinero debería ser de todo
el mundo. Debería ser como el agua. Eso se ve por lo
rápidamente que uno se acostumbra a él.
Jean RHYS. Viaje a la oscuridad. (Agrego, como ca-
sualmente, esto: En sumerio a significa "agua", pero
igualmente "esperma, concepción, generación".)

Si yo prefiero los gatos a los perros es porque no hay
gatos policías.
Decía Jean COCTEAU.

Hablando de animales,
"El león está hecho de cordero digerido", dijo Paul
VALÉRY.

Otro Valerio, en este caso el italiano MAGRELLI, escri-
be: "El agua que espera en las cañerías
       quieta como una bestia en su guarida."

En la calle puede ocurrir de todo.
Puede ocurrir que el aire embriague.
Cesare PAVESE. Poetas italianos del siglo XX.

En L. el agente fúnebre tenía una jugueteria al lado de
su fúnebre negocio.
Charles SIMIC. Cornell's Notebook.

(hoy, que llueve todo el día)

La lluvia del invierno
Nos muestra lo que hay ante nuestros ojos,
Como si perteneciera al pasado.
BUSON. Japanese Haiku.

En un mundo supuestamente dominado por el hambre y
el amor, la Sra. Packletide era la excepción; sus impulsos
y motivos derivaban en su mayor parte de su antipatía ha-
cia la Sra. Bimberton.
SAKI. La ventana abierta.

Pero allí las mujeres tienen piel de granada
y ojos como aceitunas negras.
Dereck WALCOTT. El testamento de Arkansas.

Un caballero es un hombre que usa el cuchillo para la man-
teca hasta cuando su mujer no está en casa -decía mi padre,
y sólo era una broma en las dos terceras partes.
Justin CARTWRIGHT, en la notable "Soñando con los
Masais.

Eso es lo que lucho por alcanzar: olvidarse de sí mismo y
no obstante vivir intensamente.
Clarice LISPECTOR. Un soplo de vida.

No se puede ser y parecerlo, dijo Erik Satie. Y agregaba la
frase que cito siempre: "Lo que más importa es no rehusar
la Legión de Honor. Además, es necesario no haberla mere-
cido".
Jean COCTEAU. La bella y la bestia.

Y quiero agregar una pequeña reflexión.

En estos días -en un contexto exacerbado- una mujer plan-
tea la denuncia de que cierto hombre, hace 6 años, intentó
besarla.
Es en el mismo planeta en el que en 28 países de África es 
una costumbre tradicional y estrictamente moral la mutila-
ción del clítoris para evitar el placer sexual, que se considera pecaminoso... en las mujeres.
 Más de 30 millones de mujeres en la actualidad son esci-
sadas e infibuladas. Existen 3 categorías: ablación del ca-
puchón del clítoris por medio de un instrumento filoso; la
circuncisión, que es menos común, y la más difundida: la
escisión total del clítoris, de los pequeños labios y, frecuen-
temente, de la pared interna de los labios mayores. Esta 
forma se practica en 15 países africanos.
La forma más radical, sin embargo, es la infibulación, que 
los sudaneses llaman circuncisión faraónica y los egipcios
circuncisión sudanesa. Esta práctica es normal en todo el
Cuerno de África. La mayoría de las mujeres infibuladas
jamás sienten placer sexual.

nothing matters but the quality
of the affection
in the end
Ezra POUND. The Cantos.




Otros textos vinculados:

jueves, 26 de abril de 2018

CUATRO POETAS ALEMANES: COHN, KUNERT, ENZENSBERGER, SEBALD




 Busco siempre que el material publicado sea inédito en cas-
tellano. Al menos esa es la ilusión que me guía. Ilusión en su
doble sentido, claro. Una manera de aportar. Agrandar el te-
rritorio, en este caso de la poesía publicada en nuestro idioma.
No creo que haya muchas versiones de los poemas de Hans
Werner Cohn. Tampoco de Kunert. Sí existen un par de libri-
tos de poemas de Enzensberger. Y, salvo tres poemas más o 
menos extensos, que conforman el libro llamado "Del natural", 
de W.G. Sebald, sé que no existen versiones de la formidable colección publicada póstumamente con el título de "Across 
the Land and the Water". ¿Necesito agregar que creo que Se-
bald es el mayor escritor de la segunda mitad del siglo XX?
 ¿Para qué arriesgarse a esta opinión provocativa?
 Para decir lo que clama por ser dicho. Creo que así hablamos,
sin saber qué nos mueve a 'tener' esas palabras o ideas o sensa-
ciones que claman por ser expresadas. ¿Tenemos, en efecto,
esas ideas, deseos, pulsiones, palabras? ¿O son ellas quienes
nos tienen, o que al menos nos utilizan como vehículos de
transporte de un lugar a otro?
 Hoy, por un par de razones que no viene al caso mencionar,
volví a sentir que el lenguaje es una forma maravillosa de ma-
gia. Su infinidad de combinaciones posibles, su riqueza de ma-
tices, la cantidad de tonos y sentidos que tiene casi cualquier
significante, me parecen, de nuevo, asombrosos. 
 Aún cuando sepamos que nos ha separado de lo real. Aún
cuando sepamos que todo es creado por nuestra imaginación,
incluyendo al yo, al sujeto y hasta al Otro. Lo sabemos, pero
también sabemos que esas construcciones funcionan muy
bien. Logran hacernos creer. Creer que somos 'alguien' y no
cualquiera o nadie, o nada. Creer que lo que sentimos impor-
ta. Creer que se pueden transformar las cosas para mejor.
Creer que todo este teatro tiene o tenía o tendría (ya ven
cuántas posibilidades nos da ese nuevo Dios que es la gra-
mática) algún sentido, alguna validez.


 Y entonces está la poesía.
 La lengua 'cargada al máximo de sentido' (Pound).
 El temblor que nos producen ciertas palabras hiladas de
una manera especial. 
 Alguna vez hablé de Brueghel y de Sebald "en sus chalu-
pas". Queriendo sostener o extender la civilización.
 Contra la enorme capacidad destructiva del propio ser hu-
mano. 

 Cuatro poetas alemanes, entonces.

 HANS WERNER COHN (Asombrosamente, no hay datos
de este gran poeta alemán. Sólo he logrado saber que ha es-
crito un libro de poemas llamado "With all five senses", un
ensayo acerca de Else Lásker-Schüller y, probablemente,
sea el autor de un libro de terapia existencial, siguiendo a
Heidegger.)

 RESIDENCIAS

 Estrecho es el cuarto de su creencia. A menudo
 apenas puede respirar en él. Desnudas
 están sus paredes. Está pobremente
 climatizado. Desde la ventana no es mucho
 lo que puede verse.

 A veces alguien visita y habla 
 de otros lugares, más espaciosos,
 en los bosques o junto al lago.

 A veces él ha sido invitado
 a tales lugares. Entonces puede sentir
 el brillo y también el calor. Perdido él
 corre a través de los iluminados cuartos. Es
 un invitado. Un extraño.

 Entonces él regresa a su propio estrecho
 cuarto. Es la única residencia
 que puede permitirse. Tal vez después de todo
 algún día podrá ver algo
 desde su ventana.

[No he podido evitar mencionar esta asociación: dicen
unos versos de Seferis: El enemigo y el extranjero/ en el
espejo los hemos visto.]

 NO EN CASA

 No en casa en el cuerpo
 un inútil invitado con los amantes
 con los niños
 por rumores sólo familiarizado con los afectos de 
                                   la procreación y el nacimiento.

 No en casa en el espíritu
 Frío en la iglesia y entre los devotos
 sin lengua
 o con frases falsas: un pesado.

 Pero no sin amor
 interesado
 en esos campos tan distantes de la propia penuria.



 GÜNTER KUNERT (n. 6 de marzo de 1929 en Berlín)

 "MEHR LICHT"

 Su rostro vuelto hacia la pared
 Goethe en su lecho de muerte
 Sólo puedes oir el rascar
 de sus uñas
 la búsqueda del pestillo secreto de la puerta
 a un porvenir
 que será aún más oscuro

 como si yo hubiese estado presente


["Mer licht", es la expresión que se le atribuye en el 
momento previo a la muerte a Goethe. "Más luz".]



 HANS MAGNUS ENZENSBERGER (n. 11 de noviem-
bre de 1929 en Kaufbeuren)


 CÉDULA DE IDENTIDAD

 Yo es diferente
 Yo es diferente de sí mismo
 No puedo aferrarlo                        [fijarlo]
 Tiene que permanecer fugaz
 estar ahí ausentemente
 Yo el que duerme tiene que luchar
 Yo el salvador tiene que gastar profusamente
 Yo inconscientemente sé qué es qué
 Yo la personificación de la cortesía
  espumas de furias en las maldiciones de la boca
 Yo el parloteante no regala nada
 Yo el abnegado envidiante
 Yo el pacificador sediento de sangre
 Yo no importa
 En Yo puedes confiar
 Yo compuesto hasta el punto de la indiferencia
 tiene que ocuparse de todo
 Yo el caso perdido
 no puedo dejarlo ahí
 Yo batallo y batallo
 Yo se excusa a sí mismo
 pronto deberá irse
 Yo es diferente


[Utilizo aquí la repetición de una de las versiones de la
expresión en inglés "I" o del alemán "Ich", cuando en cas-
tellano caben dos por el precio de una: "Yo" y "Mí". Po-
dría decirse, por ejemplo, "En mí puedes confiar", pero 
se perdería el efecto poético y hasta el sentido original.]



 W.G. SEBALD (n. el 18 de mayo de 1944 en Wertach
im Allgäu; m. en Gran Bretaña el 14 de diciembre de 2001)

 OLA DE CALOR EN OCTUBRE

 Desde el paso elevado
 que conduce abajo
 al Puente
 Holland vi
 el disco rojo
 del sol
 alzándose sobre la
 ciudad prometida.

 Temprano a
 la tarde el 
 termómetro
 alcanzó los ochenta
 y cinco y una niebla
 de hierro azul
 colgaba entre las
 resplandecientes torres

 mientras en la Conferencia
 de la Casa Blanca
 sobre el Clima el
 Presidente escuchaba
 a los expertos hablando
 acerca de convertir
 algas verdes en
 combustible limpio y yo estoy acostado

 en el oscurecido
 cuarto de hotel cercano
 a Gramercy Park
 soñando a través
 del rugir de Manhattan
 con un gran río
 precipitándose
 a una catarata.

 Por la noche
 en una recepción
 permanecí junto a una
 ventana francesa abierta
 y sentí lástima por
 el árbol tullido
 que crecía en una
 cuba en el patio.

 Prácticamente defo-
 liado era de
 una especie 
 incierta, su tronco
 y sus ramas
 envueltos con
 hilos de pequeñas
 lámparas eléctricas.

 Una mujer joven
 vino hacia mí
 y dijo que aun-
 que de vacaciones
 había pasado
 todo el día en
 la oficina
 la que al revés

 que su departamento tenía
 aire acondicionado y
 estaba frío como la
 morgue. Allí,
 dijo ella, estoy
 feliz como una
 ostra abierta
 en un lecho de hielo.


 [Un título anterior de este poema lo sitúa, preciso, en
el tiempo: "6 de octubre de 1997". 85°F equivale a casi 
30°C]




 El poema de Cohn, "Residencias", se me asoció con este 
de Konstantino Kavafis, llamado "Las cuatro paredes de
mi habitación"

 No amo la pobreza de estas paredes.
 Mis amigos merecen 
otras más adornadas, más elegantes,
 y una más confortable habitación.

¿Pero qué significa que son pobres?
¿Acaso no tienen una cierta nobleza?
Y no es por el lujo que las cubra por lo que encuentro
                                                amor en ellas.
 No son como al gente que sólo la apariencia valora.

Además, ellas saben que mis cosas
no durarían eternamente,
ni aun en mí. Mis alegrías y mis penas
y todo cuanto realizo en este mundo

rápidamente pasará. Las viejas
paredes son indiferentes a los halagos.
Ellas tienen ya una larga vida
¿y qué van a pedir de la mía, tan corta?

No es que me guste especialmente Kavafis. De hecho,
me resulta más interesante el poema de Cohn, pero me
sigue pareciendo que hay una relación entre ambos.


FUENTES


Para Cohn, Kunert y Enzensberger, German and French
Poetry. Modern Poetry in Translation, N° 16, 2000.
Para Sebald, "Across the Land and the Water. Selected
Poems, 1964-2001." Hamish Hamilton, 2011.

 El poema de Kavafis proviene de "Poesías Completas",
en la versión de José María Álvarez, que editó Hiperión
en 1995.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)

jueves, 12 de abril de 2018

3 POETAS DE KOSOVO

 Kosovo, término que se ha convertido en el habla coti-
diana en sinónimo de desastre -"la habitación de mi hijo
parece Kosovo"- es un pequeño estado que se declaró in-
dependiente de Serbia en 2008, con el apoyo de Estados
Unidos y de la Unión Europea, pero que para Serbia si-
gue siendo parte de su territorio. La mayoría de la pobla-
ción de 1,8 millones de habitantes es de origen albanés.
Los poemas que presentamos aquí fueron escritos en esa
lengua. Fue por la llamada "Guerra de Kosovo" que una
alianza de países occidentales decidieron bombardear
Serbia, gobernada en ese entonces por el temible Milose-
vic. Desde entonces es un territorio en litigio. 112 sobre
193 países de las Naciones Unidas, apoyan la indepen-
cia de Kosovo, que tiene obvias connotaciones geopolí-
ticas. Después de múltiples contingencias, finalmente en
abril de 2013 se llegó a un acuerdo firme que parece con-
ducir al reconocimiento de la independencia de Kosovo 
por parte de Serbia.


 ABDULLAH KONUSHEVCI (n. 1958 en Pristina, la ca-
pital de Kosovo. Estudió en la Universidad de Zagreb, y
trabajó muchos años como periodista. Tradujo a Heming-
way al albanés.)

  PESADA CARGA, TU FRÁGIL CUERPO

 Con mi roído hígado,
 Con mis azotados pulmones,
 Con mis dedos manchados y alquitranados de nicotina,
 Ya no le sirvo a nadie.

 No puedo creer
 Que serías tan tonta
 Como para concederme tu amor.

 No sé qué hacer
 Con mi insomnio.
 Con aquellas sombras de los amigos caídos.

 Pesada carga,
 Tu frágil cuerpo.




 FLORA BROVINA (n. en 1949, trabajó muchos años en
el servicio de pediatría del Hospital General de Pristina. 
En 1999 fue secuestrada por pistoleros serbios enmasca-
rados y pasó el siguiente año y medio en una prisión ser-
bia, antes de que la presión internacional lograse su libe-
ración. )


 EL AÑO 1981

 El hedor y y rechinar mecánico se desparramaron,
 La música de las calles se refugió en los suburbios,
 La pequeña niña se raspó la rodilla, sal de acá y no llores,
 De amplios ojos emergió de la multitud,
 Entrando a la carrera,
 La arena invisible, torero y toro,
 Olé, olé, olé,
 El peso del tanque deja huellas en el asfalto,
 Olé, olé, olé,
 Corre hacia adelante
 Y lo sujeta por la cabeza,
 Cubriéndolo 
 Con un trapo rojo,
 La máquina, ahora cegada por el águila,
 Está aturdida
 Y desorientada.
 Qué negra belleza,
 Macetas vacías
 Caen en cascada desde los balcones.
 Rakatak, rakatak,
 Rakatak, rakatak.
 Tú en la niebla
 Plantas flores artificiales.
 El policía grita y anota tu dirección
 Mientras custodia las destrozadas macetas
 Y las huellas del tanque en el asfalto.



 EQREM BASHA (n. en 1948, nació en Macedonia, pe-
ro ha pasado la mayor parte de su vida en Pristina. Autor 
de varios libros de poesía, ha trabajado en la industria edi-
torial.)


 EL RUISEÑOR CANTA

 Quién es ese pájaro que canta solo en una rama
 Y dónde está su bandada
 Cuál es el canto quejumbroso
 Y cuál es la estación

     El pájaro tiene una voz versada
     En cantar desde una rama solitaria
     Sin amigos ni familia
     Ha venido a la tierra por las suyas
     Con una flauta en el pico y angustia
     Que no es ni una herida
     Ni un canto

 Qué es ese duelo tan cercano que nos pertenece
 Canta para nosotros ruiseñor canta



 Las versiones al inglés fueron hechas por Robert Elsie.

FUENTE

Wayne Miller and Kevin Prufer. New European Poets.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)
Graywolf Press, 2008.

viernes, 6 de abril de 2018

ORÍGENES DE LOS SERES SEGÚN TRIBUS AMAZÓNICAS



                                      Foto: Sebastiào Salgado

 La belleza de estos mitos-relatos reside, a mi entender,
en la mezcla de originalidad de las ideas, junto a la inge-
nuidad casi infantil de su desarrollo. Algunos han dicho,
tal vez con fundamento, que los indios amazónicos, aho-
ra diezmados por el asedio codicioso del hombre blanco,
eran los seres más felices de la tierra. Una de las razones,
no menor por cierto, es que no tuvieron que trabajar. Los
hombres pescan, cazan y recolectan, las mujeres recolec-
tan y cocinan. La naturaleza es prodiga, pero a su vez o-
bliga a esfuerzos, como sucede en la larga temporada de 
lluvia, que eleva en varios metros el nivel (inundado) del 
suelo.
 La convivencia con la naturaleza, junto con los ritos y 
creencias que se repitieron a lo largo de siglos sin mayores
cambios, han generado una visión del mundo muy com-
pacta en estos centenares de tribus. Es una cultura chamá-
nica. En muchos casos los chamanes apelan a drogas alu-
cinógenas, como la ayahuasca, entre otras, para iluminarse
acerca del origen de un mal (enfermedades, por ej.) y de 
su posible cura.



 Indios SHIKRIN (Norte del Amazonas)

EL DESCENSO DEL CIELO

Allá arriba en el cielo un indio cavó en un agujero de arma-
dillo en el suelo. [Supuestamente para capturar al animal]
El armadillo cayó a través del agujero.
Mirando a través del mismo, el indio vio esta tierra, con
muchas palmeras de buriti. Era nuestra tierra, la sabana.
Todos los indios se ataron con un cinturón de algodón rojo
y negro.
Lo ataron a un árbol y descendieron.
Habiendo alcanzado la tierra cortaron el cinturón, y el vien-
to se lo llevó.
No permaneció nadie allá arriba.



 Indios XERÉNTE (o SHERENTE) del Río Tocantins

 EL ORIGEN DE LAS MUJERES

 En el comienzo no había mujeres, sólo hombres. Estos
practicaban el coito homosexual. Uno de ellos se embarazó
a resultas de esto, pero no pudo dar a luz y murió.
 Una vez unos cuantos hombres que se acercaban a un arro-
yo vieron en él el reflejo de una mujer que estaba sentada 
muy alto en las ramas de un árbol que había junto al agua.
Confundieron el reflejo con la realidad y durante dos días
intentaron en vano aferrarlo. Al final uno de ellos miró ha-
cia arriba y espió a la mujer que estaba arriba del árbol. La
bajaron y dado que cada uno quería tenerla, la cortaron en
varios pedacitos, cada uno de ellos envolvió un pedacito y
lo envolvió en una hoja y lo clavó en la pared de pasto de
su casa. Entonces todos se fueron a cazar.
 Cuando llegaban a casa enviaron por delante a un mensa-
jero, que entró y vio que los trocitos de carne se habían con-
vertido en mujeres. El puma, que había tomado un pedazo 
del pecho, obtuvo de ese modo una muy linda esposa. El
seriema [una especie de los pájaros], por otro lado, que ha-
bía retorcido su tajada muy apretada, obtuvo una esposa
muy flaca. Pero cada hombre tenía ahora una mujer, y la
próxima vez que salieron a cazar llevaron a sus mujeres
consigo.



 Indios BOROROS (De la amazonia de Mato Grosso)

 LA VIDA DEL HOMBRE

 Un día una piedra y una caña de bambú estaban discutien-
do acerca de a cuál de los dos debería parecerse la vida del
hombre en la tierra. El diálogo fue más o menos así:
 "La vida del hombre debería parecerse a la mía para que él
tenga una vida tan larga como la mía", dijo la piedra. "¡No,
no! La vida del hombre debería ser como la mía. Yo muero,
pero pronto regreso a la vida", contestó la caña. "Pero no 
puede ser así", dijo la piedra, "yo no me doblo con el viento
o con la fuerza de las lluvias; el calor no me molesta; mi vi-
da es larga y, por cierto, no tiene fin; y más aún, no sufro
ninguna pena ni dolor."
 Dijo la caña: "No. Como es la mía, así debería ser la vida 
del hombre. Infelizmente, he de morir, pero vivo de nuevo
en mis hijos. ¿No es así? Mira a mi alrededor. Y como mis
hijos, así sus niños tendrán una piel suave y blanca."
 La piedra no supo qué contestar y se alejó enojada. Así la
vida del hombre se hizo similar a la de la caña.



 FUENTE

 Estos textos provienen de copias que hice en los tiempos
en los que frecuentaba la biblioteca de Antropología de la
calle México, en Buenos Aires. Lamentablemente no he 
registrado de qué libros provienen.
 Lo único que puedo hacer es mencionar la forma abrevia-
da en que aparecen las fuentes en esos textos.
 Bororos: "Colbacchini y Albisetti, 1942, pp. 260-261."
 Shikrin: "Vidal 1977, p. 206."
 Xerenté: "Nimuendajú 1944, p. 186."

 En las selvas y sabanas amazónicas existen varias grandes
familias lingüísticas. Tanto los Xerénte como los Shikrin
hablan lenguas derivadas de la familia Gê. Algunos mitos
Gê son muy breves y anecdóticos, incluso graciosos. 
 Anoto aquí unos pocos.

 VEGETALES RUIDOSOS

 Desde su campamento de caza la gente envió a un mensa-
jero al poblado para que viese si los vegetales estaban ma-
duros. Mientras el mensajero se iba acercando, escuchó 
gritos. Las papas, las sandías, los zapallos y las batatas es-
taban celebrando un festival. Él se quedó a mirar y aprendió
sus juegos y sus cantos.


 ¿POR QUÉ NO VINIERON ANTES?

 El Sol y la Luna se convirtieron en dos grandes peces y en-
gañaron a algunos pescadores haciendo que les disparasen
todas sus flechas. Después les devolvieron las flechas a los
pescadores, quienes dijeron: "¿Por qué no vinieron antes,
con todas sus flechas? Podrían habernos ayudado a atrapar
dos grandes peces." "Ah", dijeron el Sol y la Luna, "¡qué
lástima!"


 EL ORIGEN DE LA RISA

 Un murciélago amistoso, incapaz de hablar pero deseoso
de comunicarse, acarició a un hombre con sus manitos
frías y sus largas uñas. Cosquillado, el hombre se rió, y es-
ta fue la primera risa que se escuchó en el mundo.



 FUENTE
 John Bierhorst. The Mythology of South America. Wi-
lliam Morrow & Co., 1988.




 Cuando llegaron los colonizadores a América, había en
estas selvas y sabanas unas 2000 tribus, que representaban
alrededor de 11 millones de indígenas.
 Las selvas y sabanas estaban habitadas por estos indígenas
desde hacía no menos de 12 mil años.
 En el primer siglo de la colonización, murieron el 90%
de estos primeros pobladores de América, la mayor parte
de ellos por enfermedades infecciosas para las que no te-
nían defensas.
 Pero esa no fue la única razón de su extinción. Hablamos
del mayor genocidio de la historia de la humanidad.
 Durante los últimos cien años, se ha ido extinguiendo una
tribu por año.
 Todavía existen unas 80 tribus que no han tenido contacto
con el hombre blanco. El mayor número de indígenas en
esa condición del planeta.
 Esas culturas extremadamente ligadas a la naturaleza, han
domesticado la mandioca hace 5 mil años.
 Uno de sus pueblos, los Yanomamis, cultiva unas 500
plantas distintas, para alimentos, medicinas, materiales de
construcción, etc.
 Los indios fueron quemados, envenenados, dinamitados,
muertos a machete, esclavizados.

 El fiscal Figueiredo confeccionó un lapidario informe de
7000 páginas en 1967, en el cual describió miles de atro-
cidades y crímenes contra los indígenas.

 Aún en nuestros días, los indígenas de Brazil sufren una
fuerte discriminación social y existen unas 200 organiza-
ciones de aborígenes luchando por sus derechos.

Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)