domingo, 22 de enero de 2023

TRES POEMAS DE LA GRIEGA MARIGO ALEXOPOULOU

 EL ESPÍRITU DE UNA MUJER CHINA



 Estás blanca,

perdiendo sangre y vida.

Parás un taxi.

El conductor te mira por el espejo.

No estás ahí.

Dejás una espada en el asiento trasero

como pago.

Te convertís en agua sagrada,

un avión amarillo,

un tren de juguete.

Te sacás la máscara,

tu sueño blanco.

Le servís el desayuno a Kung Jiang

con tus largos, ancianos dedos.

Escribís cartas de amor

en escritura Minoica

y las dejás sobre la mesa de la cocina.



PEQUEÑA ORACIÓN


            para Yiannis Ritsos


 Te pedí que compartieras

 pan 

 y sal conmigo.

 Así los domingos yo ya no tendría miedo

 de la salobridad.


 Sin embargo cantaste solo*

 unas tonadas 

 oscuras e ininteligibles.


 Sólo te escuché decir

 el cuerpo

 el cuerpo

 (donde reside el alma).



 UNA NOCHE CON SEFERIS


 Vi a Seferis en mis sueños

 tenerme en sus brazos (en mi cama de una plaza).

 Su rostro me daba fuerza.

 Él estaba regordete y callado.

 Yo temía que se despertase mi padre

 y me pescara en el acto,

 durmiendo con él.

 Le susurré el primer verso de uno de sus poemas:

 "Estoy fumando sin parar desde la mañana."

 Me quejé con él acerca de mi apellido

 que es largo y feo.

 Él sólo dijo:

 "Él te ama un montón, has sido muy amada."



* No termino de entender porqué se ha quitado el acento

para una de las dos acepciones de "solo". Después de todo

sólo se trata de un acento. Estos versos de Marigo, al tradu-

cirse, muestran a las claras que hubiese sido mejor dejar

las cosas como estaban. A veces el idioma se las arregla

mejor solo, sólo hay que dejarlo en paz.



Marigo Alexopoulou nació en Atenas en 1976. Estudió fi-

losofía y filología griega clásica. Licenciada en la Univer-

sidad de Glasgow. Enseña griego en el Athens College y

teatro griego antiguo en la Universidad de Peloponeso.

Me gusta mucho cómo entremezcla su erudición con su

vívida sensibilidad poética. 


Versiones del griego al inglés: Roula Konsolaki

Versiones del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)


FUENTE


Wayne Miller and Kevin Prufer. New European Poets.

Graywolf Press, 2008.

 

lunes, 16 de enero de 2023

TRES POEMAS DE HARRY MARTINSON

  



 

 NOTICIAS


 Botella

 con la nota misma como pasajera

 meciéndose en el Atlántico Norte

 durante diecisiete años.

 Silenciosa y continuamente referida 

 a un inmenso vapor de Southhampton.

 Encalló y se congeló 

 en el hielo próximo a Labrador.



 LAS PICEAS UBICADAS TRONCO CONTRA TRONCO


 Las piceas ubicadas tronco contra tronco con las piceas

 Se envuelven todas juntas

 generando una visera sobre las campanillas dobles.

 El vuelo de la polilla-del-pasto es bajo y se agita

 con inaudibles batidos de alas.

 Aquí el bosque del norte susurra

 su canción mínima.




 EL VIENTO BUSCABA EN EL PASTO DEL BOSQUE...


 El viento buscaba en el pasto del bosque

 y encontró una palabra,

 que sonaba como la vida impronunciable

 pero era el nombre que la roca más grande le dio

 a la más pequeña mariposa del atardecer.

 Demasiado difícil de recordar dice la ola.

 Demasiado fina para ser dicha parpadea el viento.


 


HARRY MARTINSON (1904-1978)

Nació y creció en Jämshög, Blekinge, en el sudoeste de 

Suecia. Su padre murió cuando él tenía seis años y en ese 

momento su madre se fue a los Estados Unidos y lo dejó 

junto a sus hermanas como "huérfanos de parroquia", adop-

tados por varias familias. Su huida de esta situación consis-

tió en hacerse a la mar entre 1920 y 1927. Al regreso inició

su actividad como escritor. En 1949 fue elegido miembro de

la Academia Sueca, un evento que se interpretó como un

gesto hacia los escritores de la clase trabajadora. En 1974

compartió el Premio Nobel de Literatura con Eyvind John-

son. Al ser ambos miembros de la Academia Sueca, la pre-

miación produjo fuertes críticas por parte de la prensa sue-

ca. A lo cual Martinson respondió que jamás volvería a pu-.

blicar. Sus últimos años de vida fueron muy duros: el poe-

ta vivió una larga depresión.



FUENTE


Modern Poetry in Translation. Third Series- Number

Eight. Getting it Across, 2007.


"Noticias", proviene del libro Poemas de luz y oscuridad,

publicado en 1971.

"Piceas...", del libro Matas de hierba, de 1973.

"El viento", fue publicado póstumamente.


 Las versiones del sueco al inglés (y las notas agregadas)

son de Robin Fulton.

Las versiones del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)





 

domingo, 1 de enero de 2023

6 POEMAS DE ROLF JACOBSEN PARA CELEBRAR EL NUEVO AÑO

  Lo de la celebración del nuevo año corre por cuenta mía.

Es un acto precipitado, sin duda, si se piensa en la despro-

porción que cabe entre lo ya existente del nuevo año y cuán-

to le falta a este desarrollarse. Tampoco es exacto que los

poemas de Jacobsen hayan sido escritos con este propósito.

Su poesía es de celebración del mundo y de la vida humana.

En los tiempos que corren -y no hay muchas razones para

creer que son peores que los tiempos que corrían mientras

Rolf escribía estos poemas- cuesta montarse en la cinta ce-

lebratoria. Probablemente, con sus matices, todas las épocas

sean y hayan sido así. Casi me atrevo a pronosticar que las

que todavía yacen dormidas en el porvenir corran la misma

suerte. Me hace pensar el futuro como un tanto ingenuo.

Aunque, claro está, el verdadero ingenuo, ignorante y casi

patético 'pensante' soy yo. El porvenir, los porvenires, se las

arreglarán perfectamente. Tal vez no los humanos, la huma-

nidad, ni, desde luego, los animales y la vida en la Tierra,

pero sí el porvenir mismo. Él transcurrirá. O se cambiará de

universo si resultase necesario. 

 Es posible que haya otros universos paralelos, funcionando

al mismo tiempo que el único que percibimos. ¿Quién podría

adivinar cómo son las cosas allá, o en ese otro acá?


 A la aventura de un nuevo año.







EN PAÍSES DONDE LA LUZ TIENE OTRO COLOR


En países donde la luz tiene otro color

los rostros a lo largo de la calle al atardecer

pueden volverse perlas en un lento mar índigo.


Y tenés que preguntarte -¿qué reflejan

estas brillantes tiaras, y de quién son las manos

que las desparramaron a través de este oscuro océano?




 VEJEZ


 Mi corazón está con la gente anciana.

Se sientan mirándonos y no nos ven

y están conformes por las suyas,

como pescadores a lo largo de los grandes ríos,

quietos como rocas

en la noche de verano.

Me gustan mucho los pescadores a lo largo de los rios

y la gente vieja y aquellos que salen después de largas

                enfermedades.


Tienen algo en los ojos

que el mundo ya no percibe,

gente anciana- como convalescientes

que todavía no tienen la estabilidad suficiente en sus pies,

frentes pálidas, como después de la fiebre.


Gente anciana

que se convierten lentamente de nuevo en sí mismos

y son lentamente disueltos,

como una niebla, imperceptiblemente, se derriten

en sueño

y luz.




PEQUEÑAS LUCES EN EL MAR


Tu mano descansando en un bote volcado

arrastrado a medio camino sobre la playa,

y lleno de respiración como la cáscara de un caracol

espera que regreses.


Y alcanzo a ver que alguien todavía está allá

mar afuera cuando pronto estará completamente oscuro

-pescadores que encendieron la luz en los botes

que las crestas de las olas elevan con suavidad

y de nuevo suavemente abajo de nuevo como si estuviesen

          [buscando

con lámparas, pequeñas como jejenes ante un gran lienzo,

para entender la indescifrable firma

o iluminar un rostro,

un color que ofrezca esperanza. 




PARA VOS


El tiempo corre (a qué otra cosa podría dedicarse).

Un día lo oís golpear tu puerta.

Golpeó en nuestra casa,

pero no le abrí.

No por esta vez.


Sabés,

a menudo me detuve un ratito y te observé,

como a la mañana en frente del espejo ahí

donde te peinás el pelo, 

cruje, como la nieve en la montaña en Pascua

y vos te inclinás un poco hacia adelante (lo veo claramente)

-creo que es otra arruga.

-No lo es. Para mí 

vos sos joven.

Hay savia en vos; bosque. Un árbol


con pájaros en él. Aun cantan.

Tal vez un poco más bajo este otoño, pero no obstante.

-Ni un día sin una risa en la garganta

o el suave toque de una mano.


En algún punto

tendré que apretar un poco más,

porque, vos sabés, pronto estaremos viajando,

y no en el mismo bote.

Alguien ha golpeado nuestra puerta, pero se fue de nuevo.

Seguramente esta

es la única cosa de la que nunca

hemos querido hablar.




SIGNOS DEL INVIERNO


La escarcha aprieta sus puños e intenta hacer añicos los 

                   caminos.

Las hojas del álamo mueren con formaldehido en su aliento.

Los glaciares se arrastran paso a paso a través de los 

                    inicios de los valles,

fondo-pesado y jadeando - un metro cada mil años.

Las nubes están manchadas de cansancio, calientan sus dedos

en un sol rojo oscuro. Los pájaros

han dejado vacíos sus árboles y han partido derrotados. Tu

                       lengua

se curva sobre tu paladar.

Los pensamientos traban sus puertas.




LUZ DE GAS


Ahora las plantas de papas están floreciendo. 

Han encendido sus calles,

hileras de luces susurrantes cuyos sótanos están llenos

           de comida.

Remota, la luna se está volviendo más blanca en su voltereta,

y las colinas brillan débilmente

con este mar de luces, estos millones de parpadeantes

            lámparas de gas

en bulevares interminables, lejos

donde ningún reloj tañe y ningún tren corre

-en las verdes ciudades, sótanos repletos de comida.


FUENTE





Rolf Jacobsen. Did I Know You?

Gyldendal, Oslo, 1997.

Las versiones del noruego al inglés son de Roger Greenwald.

Del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)


Rolf Jacobsen nació en 1907, en Oslo y murió en 1994 en

la ciudad de Hamar, también en Noruega. Se ganó la vida

como periodista y editor de periódicos. Es reconocido como

uno de los mayores poetas noruegos y escandinavos. Sus

poemas han sido traducidos a más de 20 idiomas. Su primer

libro (Tierra y Hierro), de 1933, introdujo el verso libre en

Noruega. Miembro de la Academia Noruega de Lengua y Li-

teratura y ha ganado numerosos premios a lo largo de su ca-

rrera, incluyendo el Gran Premio Nórdico, también conocido

como el "Pequeño Nobel", en 1989.






 




domingo, 11 de diciembre de 2022

UNA PÁGINA DE UN CUADERNO

  


 el goce viene a ser lo contrario de un valor

 viene a quitarle el valor a todas las cosas

 a usarlas en su beneficio


 ondulantes hondonadas en sus pensamientos


 Gradiva siempre tenía un pie en el aire

 ¿Olores? ¿Texturas? ¿Forma de los dedos? ¿Colores,

 tonos? ¿Húmedo/seco? ¿Talones? ¿Valles y promontorios?


 son poemas de estudio

 en movimiento

 se desenrollan, desenvuelven

 y son poemas sagaces


 se mueve como una serpiente sobre el hielo


 patinaban las palabras sobre su belleza

 ninguna hacía pie

 le causaba un poco de gracia

 era una poderosa acumuladora

 de gracia


 como tocar los ojos de una musa

 de una música


 el pincel como un arma

 batiéndose con la realidad


 no podía ni podría develar el sistema

   es el sistema el que me maneja

 yo me antojo ciego

    y en cierta locura


 se desenvuelve de sus bridas

    como desnudarse una bestia

        un caballo loco y ciego




 NOTA


 Múltiples cuadernos guardaron lo que fui dejando en

su custodia. Tal vez están aburridos, tal vez resignados.

Es muy pero muy probable que nadie llegue a leerlos.

En realidad, solía creer que atesoraba material para fu-

turas obras. El material tanto tiempo guardado y quieto,

suele herrumbrarse. Los proyectos, las ideas del futuro,

las ilusiones suelen correr suertes tan diversas que po-

dría decirse que fueron creadas para correr suertes anó-

malas, que escapaban desde el origen a cualquier cosa

que yo me propusiera.

 Es una pena, en el cajón grande de las penas.

 Muchos (Brodsky, Bowles) asocian el misterio mayor

de la existencia no tanto a la muerte, como a lo que hace

el paso del tiempo en un ser humano. 

 Entonces, pasado el tiempo, mirando desde la "otra pun-

ta", la pregunta es siempre: "¿Valió la pena?"

 Y en este caso: "¿habremos salvado una?"


 

jueves, 8 de diciembre de 2022

PEQUEÑOS POEMAS Y OTROS TEXTOS ABANDONADOS

  


      Para escribir

 

       Para escribir

       las voces de los árboles

       que susurran entre el viento, la luna y la noche,

       tendría que mojar mis palabras 

       en la tinta de tus silencios

 




        Los días vienen hacia nosotros


         Con sus ventanas rotas

          con sus presagios,

          perdiendo sustancia...


           Los hilos de consciencia

           entre fuego y abismos


            Los sueños que corren

            a extinguirse

            en tanta niebla


            ¡Solo el instante es tenaz!




              De alguna manera


               De alguna manera 

                extrae

                toda la música

                de la oscuridad




                 Una oración desconocida


                  Arrúllame,

                   atrocidad.

                   No me despiertes

                   todavía





                    Con el fino lápiz de la verdad


                     Con el finísimo lápiz de la verdad

                     la extraedibujándola

                     hasta esfumarla




                      Rieles


                       Rieles 

                       hundiéndose en el hielo

                       atendiendo como pueden al destino

                       aferrándose a su hierro

                       sabiendo

                       de alguna cruel manera sabiendo

                       que el hielo los sobrevivirá




                         Niños

       

                          Deliciosos

                          de ternuras,

                          los niños Mikatén:

                          todavía no tienen trenzados

                          los pensamientos




                           Los Lisdens


                            Como sus parientes lejanos

                            muy muy lejanos, 

                            los Cratará,

                            también tienen un idioma 

                            que consta de una sola palabra:

                            fría, pálida, embriagadora, filosa,

                      acuática, rapidísima, letárgica, candente, renga,

                      de pulpa

                       y ciega de nacimiento.

                      


       

   

domingo, 4 de diciembre de 2022

DOS POEMAS DE LA RUSA IRINA KOVALEVA

  TODAVÍA TE SACO


 Todavía te saco

 a través de los fragmentos de vidrio de los días,

 pero como si se estuviesen llevando la vela

 y el brillo se atenuara, se atenuara.


 Todavía veo el resplandor, como del aletear o del parpadeo,

 y la variada oscuridad.

 Recuerdo ese perder el aliento y el temblor

 al nombrarte.


 Pero allí, detrás de las pesadas cortinas del sueño,

 detrás del ceñidor de la ventana,

 donde antes hubo bullicio, un andar corriendo,

 un crujido en general mucha conmoción,

 ahora había silencio


 y un vacío. La deriva

 de las manecillas del reloj se detuvo, terminó.

 Una nieve ligera cae con indiferencia

 de vacío en vacío.


 [Una aclaración: es muy probable que la frase "te saco"

no tenga el mismo sentido en todas partes. Aquí, en la Ar-

gentina, equivale a decir "logro verte", "compongo tu ima-

gen".]



  Y HABÍA BELLEZA


 ... Y había belleza-

 un dobladillo alzando vuelo- sobre un pie delgado,

 Sobre la madera grisácea del puente.


 Además había amor por las manzanas. Cada fruto

 Se dividía en dos pero él,

 Recordando la historia, con un ladeo de cabeza, declinaba

 La manzana. La mano...


 Sus alas son flotantes,

 deslumbrantes, como parpadeantes

 lenguas de fuego -calor que quema-

 Pero cuando él se va - el corazón,

 Que era como una estrella,

 Queda vacío.


 Una palabra, pronunciada por tu voz,

 Se volvía dorada

 Y redonda, doradamente traslúcida, madura

 En el aire radiante, dorada y blanca,

 Y, inmutable, permanece entera.


 Esto, por supuesto, no es el jardín, pero le pasa cerca.

 Y una rama, mirando por fuera del jardín,

 Se refleja en él

 Como luz, cayendo en un estanque.



IRINA KOVALEVA  se formó como filóloga, fue Profe-

sora del Departamento de Literatura Clásica de Moscú.

Ha publicado más de 70 artículos sobre Literatura Griega

Antigua y Moderna, así como de Literatura Rusa. También

es traductora de lenguas antiguas y modernas: Seferis y Ely-

tis del griego al ruso y Brodsky y Sedakova del ruso al grie-

go. El primero de estos dos poemas es de 1997 y el segun-

do de 1999.



 FUENTE


 Modern Poetry in Translation. Russian Women Poets.

N° 20. Edited by Valentina Polukhina. 2002.


Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)



 


sábado, 12 de noviembre de 2022

UN POEMA DE NANCY CAMPBELL ACERCA DE LA GROENLANDIA TRADICIONAL

  


 El cazador me enseña a hablar


 Ubico mis dedos alrededor de su cuello y siento

 subir su garganta -¿o es que se está tragando

 la lengua? Quiere enseñarme la palabra 

 "bienvenida". De pronto, está temblando:

 su laringe gruñe, luego su respiración desaparece.

 Me pide que recuerde esas vibraciones,

 y, ansioso como una enfermera que toma un pulso,

 toca mi garganta para sopesar sus contorsiones.

 ¿Aprenderé alguna vez estas uvulares blandas?

 Estoy tan ansiosa, que me olvido de que el acento

 siempre cae en la segunda sílaba.

 Mi eco de su bienvenida es grotesco.

 Él se ríe, un exorcismo de guillemets,

 oscuros rebaños de sonido que nunca he de apresar, o decir.


 NOTA (De la autora del poema)


 La influencia de la oralidad tradicional todavía impregna la

cultura groenlandesa. Cuando mis vecinos de la pequeña isla

de Upernavik comenzaron a enseñarme el Kalaallisut (de

Groenlandia), las lecciones raramente incluían instrucciones

escritas. Mientras que otros idiomas esquimal-aleuta usan el

silabario Inuktitut, a las palabras polisintéticas del Kalaallisut

se les asignó el alfabeto romano, que no expresa ni sus com-

plejas pronunciaciones ni sus silencios. Cuando es hablado,

muchos sufijos son pronunciados tan suavemente que un oído

poco entrenado no puede oírlas. Otros métodos, más allá de

del deletreo y del sonido, deben usarse para explicar la forma

de las palabras.

 Hablar en Kalaallisut se convirtió en un gesto político en 

Groenlandia, durante la colonización danesa, que comenzó en

el siglo dieciocho. En 2009 Groenlandia adquirió un grado de

autonomía al establecer el gobierno autónomo, y una vez más

el Kalaallisut se convirtió en el idioma oficial de la nación

conocida, en sus propias palabras, como Nunaat Kalaallit.

Pero el reconocimiento gubernamental no garantiza la super-

vivencia. En el mismo año, la agencia cultural de las Naciones

Unidas señalaron al Kalaallisut como "vulnerable", y predijo

que tanto el Avanerasuaq como en Oraasiat Tunumit, los dia-

lectos del Norte y el Este de Groenlandia, desaparecerían en

menos de un siglo. El Qavak, un dialecto del Sur de Groenlan-

dia, ya ha desaparecido.


Nancy Campbell es una poeta, ensayista y editora británica.

Nació en Exeter, en 1978. En 2010 vivió una experiencia re-

veladora en el Museo Upemavik, en Groenlandia, e inició

entonces tanto sus intentos de dominar esa lengua, como

su carrera de poeta. El poema me parece bellísimo por su

capacidad para captar y transmitir lo casi intransmisible,

la sutileza de lo que se nos escapa en el habla. Que resulta

ser, así como lo no dicho en una relación amorosa, por ejem-

plo, en lo más importante de todo.



FUENTE


Modern Poetry in Translation. Third Series, Number Six-

teen. The Dialect of the Tribe. 2011.