miércoles, 29 de abril de 2015

POEMAS DEL GRAN PO CHÜ-I

 


PO CHÜ-I nació en el vigésimo día del primer mes, de
772 en Hsincheng, en Honan. Su padre murió cuando él
tenía 12 años. Muchos años de estudio, que significan suce-
sivas graduaciones en la escala de aprendizajes china. Asi-
mismo, como era frecuente en esa civilización, es nombrado
en varios puestos oficiales, lo cual significa constantes tras-
lados. Po vivió durante la Dinastía Tang, sin duda la gran
era de la literatura (y poesía) china. Tu Fu, Li Po, Wang
Wei, fueron sus contemporáneos. Lo que caracteriza su
poesía es la simplicidad del lenguaje, su humor, su conoci-
miento de los placeres cotidianos, su confrontación con el
mundo, y, en la vejez, su aceptación filosófica de lo humano
y de la muerte.
 Ha sido un autor muy prolífico y se conservan muchos poe-
mas suyos. En su juventud abrazó el Confucionismo, que
tenía un ideal poético como vehículo para exponer y ende-
rezar los males de la época. Durante ese tiempo, Po escribió
en una vena satírico-política.
 Pero no mucho más tarde se asomó al Budismo y al Tao-
ismo, en especial al primero, y es en ese tiempo que sufre
grandes penas por la muerte de varios de sus pequeños hi-
jos. Sólo una de sus hijas, llamada A-lo, llegó a la edad
adulta.
 La obra de Po Chü-I* (llamado también Po Lo-ti'en) ha
sido muy admirada en Japón, donde se lo conoce como
Haku Rakuten.
(* En el sistema pinyin actual en China su nombre se pro-
nuncia Bai Juyi o Bai Letian.)
 La madre de Po muere en 811, y siguiendo las tradiciones
confucianas, Po se retira de la actividad oficial durante 3
años. Como tantos funcionarios, al ir cambiando las autori-
dades, sufre traslados y exilios. Se retira finalmente de la
oficialidad en 833.
 Como muchos otros poetas de la tradición clásica china,
Po usaba la poesía así como los escritores de otras culturas
utilizan los diarios o los escritos autobiográficos: como un
medio de anotar las actividades cotidianas, los contactos con
familiares y amigos, escenas de viajes, o pequeñas reflexio-
nes acerca de las metas de la vida. Po parece haberse volcado
a la poesía especialmente en sus momentos de sufrimiento,
como una suerte de desahogo o sublimación.
 Se registras alrededor de 2800 poemas suyos.
 Murió en 846, está enterrado en el Templo de Hsiang-shan,
en Lung-men.


LEYENDO A CHUANG TZU (Escrito en 815)

 Partiendo de la tierra natal, alejado de los parientes, deste-
                                                     [rrado a un lugar extraño,
me asombro de que mi corazón sienta tan poca angustia y dolor.
Consultando a Chuang Tzú, encuentro dónde pertenezco,
seguramente mi hogar está ahí en la tierra del Ni-Siquiera-Algo.


FORZÁNDOME A BEBER

 Si no hago meditación Zen para barrer los pensamientos enga-
                                                                                          [ñados
entonces andar de un lado a otro como un borracho, escupiendo
                                                                           [canciones locas.
De otro modo en la luna de otoño, tardes de brisa primaveral,
¿cómo seguir adelante con estos vagos anhelos del pasado?


RETENIDO POR UNA NOCHE EN UNA CALETA (815)
(Viajando en barco a Chiang-chou)

 En la oscuridad me trepo a la margen del río, me paro acá,
                                                                                      [solo:
viento sobre el agua, aire helado -una fresca tarde.
Me vuelvo, miro el bote atracado en la caleta -
entre brotes de cañas y ráfagas, un rayo de luz.



A BORDO DE UNA BARCA, LEYENDO LOS POEMAS
DE YÜAN NINTH (815)

Levanto tu rollo de poemas, los leo frente a la lámpara;
los poemas terminaron, la lámpara se va consumiendo,
el cielo aun no iluminado.
Me duelen los ojos, apago la lámpara, me quedo sentado
                                                                   [en la oscuridad:
el sonido de olas sopladas por vientos frontales, chapoteando
                                                                         [contra la barca.


EMPEZANDO TEMPRANO

Lavados por la lluvia, el polvo y la mugre se extienden;
bordeando el río, el curso del camino es llano.
La luna se ha alzado sobre los últimos restos de la noche;
la velocidad de los viajeros se aprovecha del temprano frío.
En el gran silencio susurro una débil canción;
en la negra oscuridad se crían pensamientos sombríos.
Sobre la orilla de lotos se cierne una húmeda brisa;
a través de los surcos de los arrozales gotea un sonoro arroyo.
Ante el sonido de nuestras campanillas un perro dormido se
                                                                                  [revuelve;
ante la aparición de nuestras antorchas un pájaro posado se
                                                                                 [despierta.
El amanecer destella a través de las formas de neblinosos ár-
                                                                                 [boles...
Durante diez kilómetros, hasta que el día al fin rompe.


DETENIENDO LAS MEDICINAS (815)

Desde que comencé la meditación Zen, he dejado de tomar
                                                                             [medicinas,
no las tomo ni aunque la enfermedad empeore.
No hay necesidad de conservar este cuerpo entero en salud;
esfuérzate por estar sano y pensarás demasiado en el ego.


DESPUÉS DE COMER (817-8)

Terminada la comida, una breve siesta,
entonces me levanto para tomar dos cuencos de té.
Alzo la cabeza, miro al sol,
ya declinando en el sudoeste.
El hombre alegre lamenta la velocidad de los días,
el hombre triste odia el año que se arrastra.
Pero ni el hombre alegre ni el triste
aceptan la vida que se les da, larga o corta.


NIEVE NOCTURNA (816)

Me preguntaba por qué las frazadas estaban tan frías,
entonces noté cómo brillaba mi ventana.
La noche ida hace rato, sé que la nieve debe ser profunda-
de cuando en cuando oigo los bambúes quebrándose.


TERCER MES, TRIGÉSIMO DÍA: ESCRITO EN EL TEM-
PLO TZ'U-EN (805)

Los colores de la primavera de Tz'u-en terminan esta mañana;
todo el día ando por ahí, reclinándome sobre el portón del
                                                                                   [Templo.
Tristemente, la primavera nos deja -no hay modo de detenerla.
Bajo la glicina púrpura, el crepúsculo se acerca pedacito a pe-
                                                                                       [dacito.


LLUVIA

Desde que vivo como un extraño en la Ciudad de Hsün-yang
hora tras hora la lluvia ha caído a raudales.
En pocas ocasiones ha aclarado el oscuro cielo;
en lánguido sueño he pasado mucho tiempo.
El lago se ha ensanchado hasta que casi se une con el cielo;
las nubes se sumergen hasta casi tocar el rostro del agua.
Detrás de mi cerco escucho la charla del barquero;
al final de la calle oigo la canción del pescador.
Pájaros neblinosos se pierden en un aire amarillo;
las ventosas velas patean las olas blancas.
Delante de mi portón el camino de los caballos y los carros
en una sola noche se ha convertido en el lecho de un río.


COMIENZO DEL OTOÑO, SOLO POR LA NOCHE (807)

El árbol parasol junto al aljibe, tiemblan frías hojas;
cercanos palos de planchar* que pronuncian un sonido otoñal;
duermo solo de cara a los aleros,
me despierto para encontrar luz de luna sobre la mitad de la
   [cama.

*Los palos de planchar: se refiere a un antiguo sistema chino de planchado con esos
palos.


RECLINADO SOBRE EL APOYABRAZOS* (810)

El cuerpo cómodo, te olvidas de tus cuatro miembros;
la mente cómoda, te olvidas del bien y el mal.
Una vez cómodo, te olvidas de la comodidad,
ya no sabes quién eres.
Cien partes del cuerpo como un árbol marchito-
estólido, en blanco, consciente de nada;
un pedacito de mente tanta ceniza muerta-
callado y quieto, libre de todo pensamiento,
hoy y lo mismo mañana,
cuerpo y mente, desprendido de ambos.
He vivido 39 años
y ahora el año está terminando, el sol desciende.
Si a los 40 mi mente permanece inmóvil
¡creeré que casi ya lo tengo!**


* El título proviene de la primera oración de Chuang Tzu, capítulo 2.
** "Mencio dijo: "Desde la edad de 40 mi mente ha permanecido inmóvil".


LA CASA DEL OFICIAL (818)*

Hierbas verdes han cubierto el lluviosos sendero,
en el jardín cubierto de helada abundan las hojas rojas.
Solitaria y silenciosa, la casa del Oficial.
Nadie concurre a este portón y paseo.
Simplemente permanece mirando las aguas del gran río,
los vientos de otoño y las olas de la mañana y la tarde

* La Casa del Oficial es la que se le asignara por su puesto de Oficial de Chiang-chou.


EL CH'IN (824)

Deposito el ch'in sobre el soporte curvo,
me siento ido, reflexionando sobre mis pensamientos.
¿Para qué molestarse tañendo las cuerdas?
El viento que sopla sobre ellas hará su propio sonido.


OFICINA TRASERA DE LA BIBLIOTECA IMPERIAL*
(827)

Los árboles florales de la pagoda brillan de lluvia,
     [nuevo otoño en la tierra;
las hojas de paulonia empujadas por el viento, el cielo
     [asomando en la tarde;
todo el día en la oficina trasera, sin nada que hacer,
el bibliotecario mayor, de pelo blanco, duerme con la cabeza
     [apoyada en un libro.

* Po Chü-I era entonces Bibliotecario Mayor de la Biblioteca Imperial de Ch'ang-an.



TEMPLO DE HSIANG-SHAN (833)

Amando la brisa en la cima de las colinas, trepo a un refugio
           [de pinos,
en trance por la luz de la luna, junto al estanque me siento
           [en una saliente de piedra,
y con estas nubes y fuentes formo lazos de karma-
en otra vida, ¡seguro de ser un monje de esta montaña!


LOS FILÓSOFOS: LAO TSÉ


"Aquellos que hablan nada saben:
Aquellos que saben permanecen en silencio."
Esas palabras, me dicen,
fueron pronunciadas por Lao Tsé,
    Si era él uno de los que saben,
¿cómo es que escribió un libro
    de cinco mil palabras?


TREPANDO A LA TERRAZA DE LING-YING Y MI-
RANDO HACIA EL NORTE

Escalando muy alto comienzo a darme cuenta de la peque-
      [ñez del Dominio Humano;
Mirando a la distancia comienzo a conocer la vanidad del
      [Mundo Carnal.
Vuelvo la cabeza y me apuro a casa- de vuelta a la Corte y
      [al Mercado,
Un único grano de arroz cayendo- en el Inmenso Granero.


FUENTES

Burton Watson. Po Chü-I. Selected Poems. Columbia Univ.
   Press, 2000.
Czeslaw Milosz. A Book of Luminous Things. Harvest
   Books, 1996.





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