sábado, 5 de febrero de 2011

CANTOS DE PUEBLOS ORIGINARIOS DE SIBERIA

Siberia se ha convertido en 'una marca', en una broma ma-
cabra: "te envían a Siberia", desde que la persecución polí-
tica salvaje se desatara en la Unión Soviética, ya en los años
20. A diferencia de los Lager nazis, que eran puros campos
de exterminio, los Gulag soviéticos tenían la finalidad del
castigo, la siembra de la paranoia y el terror; pero la muerte
como destino inexorable era un 'beneficio secundario' del
sistema. Los prisioneros del régimen stalinista, a veces hé-
roes de la 2° Guerra Mundial cuyo mayor pecado había sido
caer prisioneros de los alemanes -y sufrir las degradantes con-
diciones de sus campos de detención- sufrían otra condena al
regresar a su patria, donde no sólo no se los premiaba  por su
sacrificio, sino que se les condenaba a 15 años de trabajos
forzados en las bajísimas temperaturas del noreste de la URSS.
Dostoievski (durante el zarismo), Brodsky, Mandelstam, Ese-
nin, Solzhenitsin entre muchos otros escritores estuvieron allí.
"Un día en la vida de Iván Denísovich" es una cruda crónica
de ese estilo de cárcel.
Hay una gran tradición poética en Rusia y hasta el bestial pe-
tiso georgiano Iósif Dzugashvili (nombre verdadero de Stalin),
consultaba a Boris Pasternak acerca de la jerarquía poética de
sus detenidos. Pasternak mismo contaba con un gran prestigio,
que utilizaba para intentar influir a favor de sus colegas perse-
guidos.

Mucho antes de ser el territorio de los penalizados por los crue-
les o criminales gobiernos zaristas y soviéticos, Siberia estuvo habitada por sus pueblos originarios, de cultura chamánica, co-
mo suele suceder en varios pueblos del círculo ártico (suena como un grupo literario) -como los chuckchee, los aleutas y diversos grupos de inuit o 'esquimales'.  Estos cuatro cantos
pertenecen a culturas menos conocidas de esa región.


Los KORYAC

DURANTE EL SACRIFICIO DE UN RENO

Al mar le ofrezco un reno;
sin embargo tú eres nuestra madre.
Si tú no miras,
¿cómo hemos de vivir?


Los TELEUTAS

CANTO DE ALABANZA AL VIENTO

Árboles de débiles raíces
Yo los embestiré. Yo el viento.
Rugiré, silbaré.

lmiares recién construídos
Yo dispersaré. Yo el viento.
Rugiré, silbaré.

Niaras mal hechas
Yo arrastraré. Yo el viento.
Rugiré, silbaré.

Fardos no bien agavillados
Yo los calaré. Yo el viento.
Rugiré, silbaré.

Casas de techos flojos
Yo las destruiré. Yo el viento.
Rugiré, silbaré.

Heno apilado en cobertizos
Yo despanzurraré. Yo el viento.
Rugiré, silbaré.

Fuegos encendidos en el camino,
Yo los haré revolotear. Yo el viento.
Rugire, silbaré.

Casas con malas chimeneas
Yo sacudiré. Yo el viento.
Rugiré, silbaré.


Los VOGUL

CANTO ACERCA DE MI PUEBLO

Extremo helado del pueblo
Yermo extremo donde caminan las mujeres jóvenes
Yermo extremo donde caminan los hombres jóvenes.


Mi querida arena, blanca como las patas de las grullas
Algo acerca de qué cantar
Algo acerca de qué alegrarse.

Querido extremo desierto de mi pueblo
Bordeado por un lado
Por la orilla del bosque de puntas afiladas,
Bordeado por el otro flanco
Por el perlado río fluyente-
   Fluyendo a su alrededor realmente
   Bordeándolo realmente.

Todos mis queridos pinos como iglesias
Se alzan allí. Tantos,
Aparecen allí, tantos.

El querido sendero donde caminan las mujeres jóvenes.
El querido sendero donde caminan los hombres jóvenes
No está cubierto con ninguna maleza
No está cubierto con hierba alguna.



Los YUKAGIR

EL CHAMÁN SE DIRIGE A SUS ESPÍRITUS

Ustedes, dueños de lo verde y de los árboles, ayúdenme.
Madre mar, que tiene por cobertor siete túmulos de nieve,
Como lecho, ocho capas de hielo,
Como collar, zorros negros,
Como espuma, zorros árticos,
Como olas, zorros cachorros,
Ayúdame, madre-dueña-del-mar.

FUENTES: Keith Bosley. Poetry of Asia, Five Millenniums of Verse from Thirty-
                   three Languages. Weatherhill, 1979.
                  Willard Trask. The Unwritten Song. Vol. 2. Macmillan, 1967.

No hay comentarios: