miércoles, 18 de enero de 2012

IDIOMAS OLVIDADOS Y 'EL TRABAJO DE LA CIVILIZACION'

Este texto encabezaba el libro-nacido-mudo, llamado "Cam-
bio de Mundos". Si resulta demasiado actual, si parece algo
que estuviera ocurriendo cerca nuestro, será sólo producto
de circunstancias notablemente casuales.

IDIOMAS OLVIDADOS

Y los Indios no podían comprender
una religión que no obligaba a comportarse
con todos los hombres por igual.
"¡Aún no he conocido a un cacique Indio
que rompa su palabra!",
dijo el General William Harney, en 1871.
Una religión que justificaba la masacre de sus pueblos,
la matanza de mujeres, niños y ancianos...
¡Una religión que justificaba la injusticia!
"Los mejores murieron
por una vieja ramera desdentada".
Así retomo hoy las palabras de Pound,
cuyo significado resuena hacia atrás y hacia adelante
de la historia.
"Los mejores murieron (a millares)..."
Los que honraban la tierra,
los que suplicaban su perdón al ciervo que debían cazar,
al árbol de cuya corteza debían servirse
para sobrevivir.
"Los mejores murieron",
para llenar las venas de oro.
¿Hacia dónde fluían esas venas?
Desde Perú, desde México,
desde América Central...
Cruzaban el océano esas venas.
Y el material poblaba arcas y altares por igual.
En América del Norte
el oro fluía desde el Oeste,
bajaba desde Alaska,
desde las minas robadas a los Tlingit,
a los Tillamook.
Muchos norteamericanos blancos ricos,
inmensos negocios
que se abrían sobre cadáveres.
Gruesas venas se colmaron en esos tiempos,
verdaderas galerías intestinales,
tentáculos recorriendo el suelo atlántico,
y que ahora, multiplicados,
evacúan el oro día y noche.
Y sigue la gigantesca ACUMULACIÓN.
¿A qué costo? ¿Acaso importa a alguien ese costo?
El mayor genocidio que conoce
y desconoce
el género humano.

En la isla de desembarco de Colón,
dice el testigo Fray Bartolomé de las Casas:
"Entre 1494 y 1508, más de tres millones de Indios (Tainos)
murieron por la guerra, la esclavitud y las minas de oro.
¿Quién en las futuras generaciones
podrá creer esto?"
"Los mejores murieron
por una vieja ramera desdentada,
por una civilización sin remedio..."
El ciervo y el cerezo para vivir,
y no el desmonte feroz de las selvas,
la contaminación de las aguas,
y la destrucción de especies animales
y de irrepetibles culturas humanas,
a cambio de oro,
y de su acumulación siniestra e interminable.
¿A alguien se le ocurre hoy
que la expoliación ha terminado
o que terminará?
Ingenuo Bartolomé de las Casas, reclamándole
a los Reyes de España
que detuvieran la masacre.
A esos Reyes a los que Colón les informara, en 1492,
"son aptos para recibir órdenes y hacerlos trabajar,
para sembrar y hacer cualquier otra cosa que necesitemos".
A esos Reyes o a sus sucesores herederos
les informó también Hernán Cortés, con alborozo,
que había quemado los Códices
(además de someter a sus portadores).
¿Para qué quemar los Códices Mexicanos?
¿No tendrían NADA que aportar
 a la civilización representada por los Cortés?
Y los que llegaron al Perú, según se dice,
eran mucho más bestiales.
¡Esos destruyeron un imperio
que tenía organización central, agua caliente,
caminos, justo reparto y sentido, sobre todo sentido,
por unos montones de chatarra de oro!

Y otros de la misma calaña
invadieron las selvas
donde moraban los seres más felices
que se hayan conocido en esta tierra.
¡Hombres que no necesitaban trabajar!
Y los masacraron con pestes y venenos
y bombas
para alcanzar su inexistente Dorado.

Para los peces del río: dinamita.
Es el oro lo que cuenta,
no los ríos o los peces.

En lugar de ejércitos, hoy se mueven capitales.
Desembarcan, invierten, subsidian, funden,
hacen dumping.
Las ganancias son tan grandes como aquellas
y ya no necesitan quemar poblados,
ahogar a los niños,
esclavizar y exterminar 'cristianizando'
a los pobladores aborígenes
con sus propias manos.

Estas nuevas religiones trabajan con las necesidades
más elementales.
¡Producen esclavos sin trabajo!
Esta clase de esclavos que no existen
-aunque no carezcan de existencia-
en tanto no perturben el orden Capital.
En tanto permanezcan al margen.
Al margen de la vida,
de cualquier sentido de la vida
que no sea el de la mínima supervivencia.
A los Indios: Reservaciones o Muerte.
En nombre de la Civilización Occidental,
el hombre ha animalizado a su semejante.
El Capital es una gran religión, también.
Dios Rédito gobierna
sobre todas las cosas;
explica el mundo y sus contradicciones,
habla del "destino manifiesto", establece
el sentido único y último
-Económico-
de Todo.
Sus grandes gurúes, apóstoles y sabios
tampoco tienen rostro.
Sólo son visibles sus templos.

Los Indios se asombraban
de que los blancos viviesen
en tan impensable disparidad de medios.
¡Palacios y cárceles!, decían azorados.
"¡Cárceles para los que no pagan sus deudas!"
No pudieron entenderlo:
"¿Vender las tierras? ¿Y porqué no el aire
o los mares?"
Realmente,
esos hombres y mujeres
no entendieron nada.

Y la Gran Religión
se fue perfeccionando.
¿No son, acaso,
extraordinariamente más eficaces
sus instrumentos de convicción?

En 1849 el gobierno de los Estados Unidos resolvió
pasar los Asuntos Indígenas del Departamento de Guerra
al Departamento de Interior.
¿La razón? Las feroces acciones de los blancos
habían cohesionado en la lucha a las tribus Indias.
Era necesario ahora destruir sus lazos y raíces,
sus culturas.
Enviarlos a andar el "Camino de las lágrimas".

Entre 1856 y 1867, según el Departamento de Estado
le costaba al gobierno de E.E.U.U.
un millón de dólares matar a un Indio.
Costaba arrancarles su "salvaje"
concepción de la vida.

En 1886 una política federal prohibió el uso
de cualquier idioma Indio.
Y esa prohibición no fue levantada hasta 1990.

Pero el Remington a repetición
resolvió muchos problemas.

La Religión Capital, la Religión Mundial
tiene un lugar importante para la producción de armas.
Una Religión que no re-liga nada.

Y no hay retorno posible.
Las especies idas, ya se fueron.
Desaparece una especie de vida por día.
Desaparecen 4000 metros cuadrados de bosque
por segundo.
En los próximos 100 años desaparecerán inexorablemente
el 90% de los 6000 idiomas que se hablan en el mundo.
Son cifras oficiales.

La civilización triunfante
no tiene interés en convertirse
a las viejas religiones.
Ni las grandes cosmópolis de pobres
piden regresar a la vida tribal.

El Sol, que representaba a Dios
para muchos de estos pueblos,
porque encendía las cosechas
y daba luz a las criaturas de la tierra,
sabemos hoy que es una pequeña estrella
ubicada en los límites remotos
de una gran galaxia con forma de lente
que comprende unos 400 mil millones
de soles.
Y que hay más soles en el universo
que granos de arena en todas las playas del mundo.

También sabemos que los soles se apagan
y que las civilizaciones
se funden, se pudren y se mueren.

Y que vendrá una gran noche
que traerá OLVIDO
a tanto sufrimiento.

¿Habrá un "Cambio de Mundos", entonces?
¿Eso fue lo que dijo el Cacique Seattle de los Duwamish-
Suquamish?

"Cada parte de este suelo es sagrado para mi pueblo.
Por la noche, cuando las calles de sus ciudades estén
silenciosas y ustedes las crean desiertas, bullirán de re-
tornantes anfitriones que una vez poblaron y aún aman
esta hermosa tierra.
El hombre blanco jamás estará solo.
Los muertos no carecen de poder.
¿Muertos, dije?
No hay muertos: sólo un cambio de mundos".







Bertold Brecht: "De las ciudades quedará sólo el viento
que pasaba por ellas."


EL TRABAJO DE LA CIVILIZACION
Es un texto expurgado de "Idiomas Olvidados" o BLILKLA
Fue alejado del libro porque 'no me sonaba'.
Pero, en relación con el texto anterior, ahora resuena.
Algo en él resuena, y entonces lo agrego.

"Unos 400 años atrás, Hernando Pizarro (168 hombres, 67
caballos), hizo estrangular a Almagro -"Su mejor hombre"-
en 1538, y su hermano Francisco fue asesinado por los vete-
ranos de Almagro en 1541. Gonzales Pizarro, otro hermano,
quien por un tiempo fuera amo absoluto de la Nueva Casti-
lla, fue decapitado por un enviado de Carlos V, en 1548.
También Cortés (660 hombres, 18 caballos, 10 cañones),
por esos tiempos, se encargaba de llevar 'la Civilización'
a los salvajes. Es el que informó a su Rey con orgullo y des-
precio la quema de los Códices Aztecas.
Habían echado las redes del mayor genocidio de la historia
humana.
Como quedó comprobado, basta un puñado de hombres para
derribar un Imperio. En cambio al norte del Río Grande, las
seiscientas sociedades tribales sostuvieron la lucha por otros
350 años. Recién en 1890 los 'civilizadores' podían asesinar
a mansalva a los escasos indios sobrevivientes.

"Hoy, a esta hora, en el primer piso del Kunsthistorisches
Museum de Viena, a la izquierda del majestuoso salón de la
cúpula, cuelga un cuadro de Brueghel el Viejo, llamado "La
Guerra entre Carnaval y Cuaresma". Representa satíricamen-
te a la sociedad europea luego de atravesar la Reforma y la
Contra-Reforma: desquiciados de todas clases se dan cita en
la plaza. El cuadro data de 1559.

"Casi 400 años más tarde, el Profesor Ugo Cerletti, el más
renombrado psiquiatra de Italia, asiste a un matadero de chan-
chos. Su célebre perspicacia le hace notar que los cerdos que
no mueren por la descarga eléctrica que se les aplica para ma-
tarlos, 'cambian de conducta'. Comunica de inmediato esta ob-
servación a su discípulo, Lucino Bini y ambos deciden expe-
rimentar este 'tratamiento' sobre los salvajes europeos llama-
dos "locos". Cerletti es un hombre con llegada al Duce, y tie-
ne, por ende, contactos. El jefe de Policía arresta a un inge-
niero de 38 años que presenta un estado de desvarío en la
estación Termini. Cerletti y Bini le realizan dos electro-
shocks con un intervalo de minutos a pesar de que el pacien-
te dice, muy serio, después de la primera descarga: "No vuel-
van a hacer eso. Es peor que la muerte." Cerletti estuvo a un
tris de obtener el Premio Nóbel de Medicina (¿y porqué no
el de la Paz?) por su descubrimiento.

"W.G. Sebald describe en "Los emigrados" el llamado méto-
do de bloque, 'recomendado por el psiquiatra alemán Braun-
mühl, que consistía en propinar tandas de hasta más de 100
electroshocks con pocos días de intervalo."
¿Cuántos millones de "civilizadores" chorros de electricidad
habrán atravesado cabezas salvajes desde entonces?

Volvemos a situarnos frente al cuadro de Pietr Brueghel el
Viejo: entre el gordo ridículo que representa al Carnaval y
el flaco medio muerto que representa a la Cuaresma, vagan
unos 200 infelices, lisiados y desquiciados. Es la sociedad
holando-europea medieval. La que llevó la civilización a
América. Si se observa con atención, se notará que detrás
del aljibe cuadrado aparece el único animal vivo del cuadro.
Es el único ser que presenta una expresión alegre, casi de
regocijo de toda la plaza. Y es un chancho.

Trabajaron en sus chalupas, Brueghel y Sebald, en medio
del diluvio de la "civilización".



ALGUNAS ANOTACIONES

El poema de Ezra Pound es "Hugh Selwyn Mauberley" y se
 refiere a los caídos en la 1° Guerra Mundial y a la civiliza-
ción que condujo a esa masacre.
En inglés:
"They died a myriad,
And of the best, among them,
For an old bitch gone in the teeth,
For a botched civilization."
Habría que agregar que en sus últimos años, Pound confesó
haberse equivocado al atribuir el desastre mundial a la usura,
diciendo que se había dado cuenta de que el verdadero proble-
ma era la codicia.

"Mírame a mí y mira la tierra. ¿Cuál piensas que es más vie-
jo? La tierra, y yo he nacido sobre ella... No nos pertenece só-
lo a nosotros: fue de nuestros ancestros y debería ser de nues-
tros hijos mañana. Así como la recibimos la resguardamos.
Déjennos en paz. eso es lo que prometieron en sus tratados-
dejarnos en paz. ¿Qué hacen estos soldados blancos aquí?
¿Para qué han venido? Para espiar nuestra tierra, y para
encontrar un buen lugar donde situar un fuerte y un camino,
y para extraer el oro."
Cacique Toro Sentado (Tatanka Yotanka), de los Indios Hunk-
papa, en 1875. Al año siguiente comandaría las tropas indias
unidas para hacer respetar los tratados, derrotando al 7° de Ca-
ballería dirigido por el Gral. Custer.
El Reverendo W.H. Murray, acerca de Toro Sentado: "Cono-
cí a este hombre; lo conocí en relación a su alto cargo entre su
pueblo y en sus elementos como persona. En cuanto a su cargo
le he rendido honores, como hombre lo he admirado. Él repre-
sentaba en persona, en modales, en la mente y en el heroismo
de su espíritu el tipo más elevado de una raza que en muchas
y raras virtudes se asoman entre las razas más nobles de la
tierra."
                                              Cacique Toro Sentado (Tatanka Yotanka)


Población de Indios a la llegada de los conquistadores.
Es un tema debatido. Según Henry Dobins, había en América
del Norte unos 10 millones de indios y en toda América, unos
90 millones.
Magnus Mörner calcula que había "con seguridad más de 50
millones en el Nuevo Mundo, y el desastre demográfico que
tuvo lugar después de 1492 no tiene comparación en la histo-
ria de la humanidad". Race Mixture in the History of Latin
America. Little Brown &Co., 1967.

La Guerra Civil estadounidense empeoró mucho la situación
de los indios. En 1871 el Gobierno decidió que no se firma-
rían más tratados -que aunque valieran poco, porque no se
respetaban. al menos eran un elemento legal, como se com-
probó en el Siglo XX, ya que abogados indios han litigado
contra el Estado, gracias a esos pactos firmados.
Con el asesinato de Toro Sentado en 1890, prácticamente
terminaron las resistencias indígenas.
Para 1900 se calcula que sólo quedaban con vida 250 mil
indios. De hecho la 14° Enmienda de la Constitución no se
aplicaba a ellos. Recién en 1968 se sentaron algunas bases
para una política más decente en torno a su condición civil.

"La política del Buró de Asuntos Indios era la destrucción y
la supresión de los lenguajes indios y de sus culturas", dice
Brian Swann en "Coming to Light": "En 1886, se anunció
una política federal prohibiendo el uso de cualquier idioma
Indio. Esto no se revirtió hasta 1990, con el Acta de Lenguas
de los Nativo-Americanos, que reconocía las lenguas como
"una parte integral" de las culturas e identidades de los Nati-
vos y afirmaban el derecho de usar sus lenguas en la instruc-
ción pública de los Indios." Coming to Light. Contemporary
Translations of the Native Literatures of North America.
Vintage Books, 1996.

"Son una nación desalmada, eso es seguro. Han convertido
a algunos de los suyos en sirvientes. sí, ¡esclavos! El mayor
objetivo de sus vidas parece ser el de adquirir posesiones-
ser ricos. Desean poseer el mundo entero".
OYIHESA, de los Santee Sioux

"Cuanto más considero la condición del hombre blanco,
más fuerte se vuelve mi opinión de que, en lugar de ganar,
han perdido mucho sujetándose a lo que ellos llaman le-
yes y regulaciones de las sociedades civilizadas".
Cacique TOMOCHICHI, Indios Creek. Tomochichi fue lle-
vado a Europa y conoció al Rey de Inglaterra y al Obispo de
Canterbury, era un "salvaje" ilustrado.


                              El Cacique Tomochichi y otros Indios Creek, presentados
                              ante el Gobernador Oglethorpe -y luego al Rey Jorge II y
                              al Obsipo de Canterbury. Fuente: Colin Calloway: The
                              World Turned Upside Down. Indian Voices from Early
                              America. Bedford Series, 1994.

Agregado del 18 de agosto (2013)
Una cita de los Diarios de Giorgos Seferis:
Domingo, 19 de enero [1940]
"Muerte de James Joyce hace unos días. Pienso en la
miserable época de la paz intermedia y al hacer balance
no veo nada que quede excepto uno, dos o tres nombres
como éste, que conservaron algo realmente valioso. To-
do lo demás semilla de muerte."




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