sábado, 19 de septiembre de 2015

QUESTO STRANO DOLORE

 No.¡Apagadas mis sombras!
 ¿Y qué puedo hacer yo, sin mis sombras?

 Despierto en un mundo inorgánico
 de cielos aún sin estrellar

 También corrido este nuevo cortinado de la realidad
 que llamamos 'la experiencia'

 >Prudencia en la casa del río
 y más prudencia todavía en la gran casa del mar<

 Humano: otro desvío de la verdad, ingenioso espejismo

 Antes un ANTES que-no-que-nadie sabe lo que significa
 ANTES de cualquier lenguaje
 Antes mucho antes de los sonidos animales
 No, ninguna clase de silencio
 ¡Cómo atronarán las tormentas en Júpiter y Venus!

 Derrumbes y erupciones
 El susurro ominoso del nacimiento de las estrellas
 o el levísimo aleteo de la anémona transparente
 de una hoja disolviéndose en el fragor del arroyo

 En un tiempo congelado
 O cuyo tejido está roto (y entonces 'nada camina')
 ¿Y si lo llamásemos un presente inextensible?

 ¿Estabas ahí?

 Cuando dormía
 cuando las caravanas transportadoras de angustia
 iniciaban el camino del desierto
 cuando la marea alta de los anhelos
 se atascó en este bramor de piedra
 que viene o estaba
 desde el inicio del mundo

 ¿Estabas ahí?

 Fronteras cerradas
 los sentidos vagan entre trincheras y alambradas
 y se es el viajero inmóvil
 el viviente petrificado
 y pone su rodilla sobre el pecho
 la amenaza

 ¿Cómo es que no se oye el paso de las olas del
tiempo-mar-noche?

 Quería saber de dónde venía questo strano dolore
 de qué estaba hecho
 de que 'sustancia'
 cómo parece surgir de los poros de la tierra del cuerpo
 de esa masa de caos orgánico
 en la que se ha sembrado el lenguaje

 El cuerpo, ¿qué es?
 El dolor, ¿en qué idioma habla?
 de noche, ¿en que rabioso dialecto?
 ¿o es esa la voz verdadera
 y todas las otras apenas
 las olas mansas que acarician las playas?

 ¿A dónde en todas partes llevan estas vías muertas?

 ¿Estabas ahí?

 Cánticos, ¿quiénes? ¿en qué contramúsicas?
 Poderes profanos
 Conjuraciones
 Tribulaciones
 Noche del tiempo
 Arrebato nuestro de cada día

 Dormidos y hundidos los trenes
 en sus nichos de rieles
 ah felicita' su quale treno della notte viaggerai...

 ¿Es apenas un islote, de escaso espesor
 o una estación inmóvil y flotante
 esta oscuridad, este pantano?

 Cuando se abren las esclusas de lo-otro
 e inundan la púrpura volcada de las palabras diurnas
 ¿en qué selvas derivan los ensueños?

 ¿Dónde están el fuego,
 los verdes enebros?
 Labios de la bondadosa fiebre
 ¿dónde están tus besos ahora?

 ¿Es que sólo queda el miedo como 'terra firme'?

 ¿O es una raíz que queda al descubierto
 la raíz engarzada en lo insondable,
 en el contra-agujero del Universo?

 Se ha desgarrado la frágil cáscara del orden:
 irrumpen los abismos de la noche

 Silenciosa invocación,
 torrente de alma,
 afluente del misterio,
 anegada y suspendida,
 muda, mojada...

 ¿Estabas ahí?

 ¿Hay de ese ahí?
 Ay de ese ahí

  Y luego
 cuando por fin se cuela el aire del sueño por algún lado
 y cierra de a poco las heridas de las grietas
 y los fosos y de la oscuridad misma

 Blando y delicado vehículo de los sueños
 El transportador de los sueños
 Si los sueños son un río que navegamos
 el invisible transportador
 el Blandulla Tenulla
 nos previene de ahogarnos
 (perdernos en ellos
 confundirnos en su elemento)

 ¿Estabas ahí?

 ¿Era ese Obiter dicta
 el ser de las conciliaciones,
 el sol de la mañana,
 el dios de los egipcios,
 los incas, los hititas?
 El mismo sol que allana el mar de las tinieblas
 y enciende otra vez el mundo
 y echa a volar las flores o las aves
 y al mismísimo agonium
 lo apacigua?

 Transparencia del lenguaje

 ¿Estabas ahí?


 ¿A esto se lo llama 'despertar de estar despierto'?
 ¿A esas manos corriendo como el agua
 devolviéndole la piel al cuerpo?

 Es lejano el parentesco entre 'el mañana' y 'la mañana'

 ¿Es el tiempo actual
 o es el tiempo mnésico
 el tiempo verdadero?

 'Ahora vuelve a espiralarse el tiempo'

 Su viento dispersa incontables semillas

 Ah
 placeres
 cuyo milagro
 está a la vista de todos los sentidos

 ¿Estabas ahí?









2 comentarios:

volt303 dijo...

Felicidades de nuevo, Robert.
En tu desesperado grito
encuentro autenticidad
de reminiscencias bíblicas
y de hondas ausencias en
este despiadado mundo,
y recordandome a John Berger
en "Poemas de Emigración":

"el dolor
no puede

durar lo suficiente

las sendas desaparecen

he intentado escribir la verdad en los trenes

sin un oído
la lengua se asusta
se aferra a una sola palabra

el tren cruza un puente
el hielo negro se acumula
sobre cada letra
SAVA
mi río."

(Y nuestros rostros,
mi vida, breves como fotos,
Ed. Hermann Blume 1986, pág.61)

Cordial esclusa de lo otro.

Robert Rivas dijo...

Gracias por tu valioso comentario. El texto de Berger parece confirmar la existencia de ese lugar, del cual seguía teniendo las dudas que producen lo excesivamente subjetivo.