jueves, 7 de marzo de 2013

EL CANTAR DEL VIEJO SARDIS

 Sólo para descubrir que lo que parecían ser fuerzas eran,
por el contrario, debilidades. Devilidades, diría, jugando
con la lengua.
 ¿Y ahora? ¿Cómo "y ahora"? ¿Y siempre?
 Armamos nuevas fuerzas, con materiales de rezago, con
restos de naufragios, con retazos de fuerzas anteriores, mu-
chas de ellas malgastadas en batallas sin sentido ni mérito.
 ¡Ah, nuevas fuerzas!
 No son relámpagos, no son obuses sonando en la mañana.
 Fuerzas entretejidas, ruedas y rueditas, cuerdas y poleas.
 Suena una música, sí.
 Una música de frontera.
 Una música mestiza, una música de aparición y de aparien-
cia.
 Hecha de chasquidos del aire y del fuego.
 Una música que apenas crepita, de vuelos de hojarasca, de
júbilos que regresan de largas jornadas en las selvas, de
marchas forzadas en tupidas nieves.
 Y algún canto.
 Cantos perdidos, cantos que no se habían cantado todavía.
 Canciones breves, de amor y de odio, de hastío y deseo, de
angustia y descanso. ¿De qué otra cosa podrían ser?
 ¿Y quién las cantará?
 Fuerzas como para iniciar una nueva marcha. Bosques y
praderas. Nuevos peligros, nuevos asideros. Otra vez pe-
ñazcos, remolinos, y los amplios arenales del tedio.
 ¡Vamos! El mundo ni llama ni espera.
 Esas voces internas, esas ansias, esos anhelos, ¿fantasmas
esta vez verdaderos?
 Ese bullir, ese brillar, ese manar del mundo, ¿espejismos?
 ¡Adelante!
 Agitado batir de las palmas del corazón, y el galope in-
tenso del tiempo golpeando las rejas de la celda.
 Como un caballo loco y ciego en el día de la noche,
cuyo corral es él mismo y el mundo salvaje estalla y resta-
lla al red edor.


 
 

2 comentarios:

maria del carmen nazer dijo...

¡Qué maravilla ! Una prosa perfecta, riquísima .
"Una música que apenas crepita, de vuelos de hojarasca, de júbilos que regresan de largas jornadas en las selvas... " El fragmento final es puro gozo. ¡Qué manejo del lenguaje !! Me encantó. ¡TE FELICITO ! Eres un grande.
¡Abrazos en la tarde... de absoluta admiración ! :)

Robert Rivas dijo...

¡Muchas gracias Maria del Carmen!
Le has sacado unas buenas sonrisas a mi ego.