martes, 5 de mayo de 2015

POESIA ORAL AFGANA




Algunos de estos cantos son antiguos, hasta hay alguno
más o menos fechado (Binavi Badakhshani vivió, aparente-
mente, en el siglo XIII), pero a lo largo de los siglos se repite
entre las mujeres de la etnia Pastún, la opresión a manos de
los hombres. A estos cantos de dos versos, que a veces tie-
nen rima, pero en la mayoría de los casos no, se los llama
Landays, que significa "breves". Tienen entre 9 y 13 sílabas,
aúnan poesía y protesta social.


 DOS CANTOS ANTIGUOS

1.
Si me vieras, ven pronto;
La mortaja de la separación está envuelta a mi alrededor.

2.
Nunca había conocido el dolor;
Ahora es un campo que he heredado, y lo labro.



CUARTETO
De Binavi Badakhshani

Me transformé en agua y me vi a mí mismo: un espejismo*
Me transformé en un océano; me vi a mi mismo como una
                  gota de espuma.
Obtuve Conciencia: vi que todo no es más que olvido
Desperté y me encontré a mi mismo durmiendo.


[Comentario de Peter Lamborn Wilson y de Nasrollah Pour-
javady: "Ontológicamente, el agua y el océano representan
la Existencia Auténtica, como opuesta a "espejismo" o "es-
puma", que representan la naturaleza ilusoria de nuestra
existencia fenomenológica presente. Epistemológicamente,
la Conciencia o el despertar representan la realización o ilu-
minación, un estado más elevado de conciencia, que se con-
trasta con el total olvido o el dormir, nuestro estado de con-
ciencia es el máximo de ilusión. Un juego de símbolos re-
presenta el ser inferior, el otro el Ser superior." En el Sufís-
mo, agrego yo.]




LANDAYS

Cuando las hermanas se sientan juntas, siempre alaban a sus
                                                                                [hermanos
Cuando los hermanos se sientan juntos, es porque están por
                                                   [vender sus hermanas a otros


*

Tus ojos no son ojos. Son abejas.
No encuentro cura para su picadura.


*

Me vendiste a un viejo, padre.
Que Dios destruya tu hogar, yo era tu hija.


*


Mi cuerpo me pertenece a mí.
Para los demás, es maestría.


*


Escuchen amigas, y compartan mi desesperación.
El cruel de mi padre me está vendiendo a un viejo cabrón
                                                                        [de pelo blanco.


*


Yo llamo. Tú eres piedra.
Un día vendrás a verme y me habré ido.


*


Gustosa te daría mi boca
Pero, ¿para qué mover mi cántaro? Ya estoy toda mojada.


*

En la batalla debería haber dos hermanos:
uno para ser mártir, y uno para enrollar la mortaja sobre el
                                                                               [muerto


*

¡Estoy enamorada! No voy a negarlo, aun si
quisieras arrancarme los tatuajes verdes con un cuchillo.


*

Del agua no puedo probar ni un trago.
El nombre de mi amor, escrito sobre mi corazón, se borraría.


*

Has hecho conmigo lo que querías,
ahora echa un velo sobre mi cara: deseo dormir.


*

Quién serás sino un bravo guerrero,
tu que has bebido la leche de una mujer Pastún


*

Hacer el amor con un viejo
es como coger con un apergaminado tallo de maíz
                                                 [ennegrecido de moho.


*

Mulá, devuélveme mi macho cabrío
no he recibido ningún beso a pesar de tu conjuro


*

Brillante luna, por el amor de Dios,
no enceguezcas a estos dos amantes con esa luz desnuda


*

Mala suerte la tuya que no viniste anoche,
tomé el poste de madera dura de la cama como hombre


*

Si no sabías amar,
¿para qué despertaste mi dormido corazón?


*

¿Qué me has hecho, Dios?
Otras han florecido. Yo permanezco apretada como un capullo.


*

Que Dios te convierta en una flor de la ribera
así puedo olerte cuando vaya a recoger agua


*

Separación, tú enciendes fuego
en el corazón de cada amante

*

Mi cuerpo es fresco como una hoja de henna:
verde por fuera; por dentro, carne cruda.



Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)



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LOS 'BAYATÍ', POESIA ORAL DE AZERBAIYÁN

CANTOS DE PUEBLOS TRADICIONALES DEL SUDESTE ASIÁTICO






sábado, 2 de mayo de 2015

UN TEXTO PERDIDO

"... y destinados a perderse".
 Ese rostro se volvía casi invisible en esa penumbra.
 ¿De dónde la habrían traído?
 Traían toda clase de cosas. Un frescor del atardecer romano.
 Un grifo -abierto- de la desaparecida ciudad de Muziris.
 Las constelaciones que veía Alarico en sus noches delirantes.
 Ataques a la montaña. "Es extraño, aquí no hay montañas."
 Convalecencias nilóticas, con sus temblores y alarmas.
 (Puede ser que se viaje por debajo de sí, en una proporción
ínfima se retrocede mientras el resto avanza, "¡avanza!" y la
dirección está por pronunciarse, el nombre, el nombre que
tiembla en la voz está por pronunciarse, su fantasma, su olor
inaferrable, se retrocede buscando y buscando.)
 Han traído santos de selvas ecuatoriales, con incrustaciones
de marfil en la frente. A veces ya desmembrados.
 Han traído huevos chinos, repletos de dragones tan minúscu-
los como semillas de mijo, pero ardientes, pero intragables.
 Han traído quejosos, siempre en grupos, los han transportado
sin contarlos, porque en todas partes se los encuentra sin difi-
cultad. Quejosos, ya encendida la cólera en sus vacíos interio-
res, en sus carpas mentales como paños retorcidos, para que
tengan aquí su clímax, para que desagoten aquí sus furores.
 Han traído hombres de mármol con sus urinarios. Han traído elefantes con sus heces guardadas en cofres de bronce y roble.
 Puños. ¿O eran pigmeos?
 Han traído el movimiento de remar de lugares diversos.
 Tormentas enteras. Han traído cajones de alas de insectos,
 Horizontes y sábanas. Cavernas y murmullos.
 Han traído impulsos olvidados en las lluviosas calles de Mol-
davia, que nadie ha reclamado en tres generaciones.
 Han traído humillados de las colonias, sudando, mezclados
con insumisos leñadores de árboles gigantes que acá, acá,
¿qué van a derribar?
 Han traído mordeduras de piezas grandes. Calles en fuga.
 Han traído a la angustia por el cuello. Siglos, columnas, mi-
lenios perdidos, como se pierde un perro en una calle de tierra.
 Han traído infiernos en desuso.
 Sombras cuyo sexo-remolino te abraza, despertándote en lo
más obstinado de la noche.
 Espacios serpenteantes. Colinas a lo lejos. Han traído suavi-
dades tales que sajan las miradas.
 Icebergs. Esta temporada, muchos icebergs que andan por
las anchas avenidas de nuestra ciudad sin decidirse entre ins-
talarse y arrasar su regreso al mar. Mientras tanto se los pico-
tea. Han traído aves picoteadoras que demuelen catedrales
en una semana de hambre.
 Vientos. Vasos de vino sin terminar de beber. Cuadros en
los que no se ve nada, o tan atestados de imágenes que derri-
ban las sillas del cuarto.
 Han traído Tiempo, Tiempo deforme es cierto, porque no
soporta bien el traslado, pero tiempo al fin, para ser fondeado,
añadido, para hundirlo en nuestro propio canal de tiempo y
perderse a la fuerza. Han traído también la locura y el desierto.
 Correas de extraviados; sonámbulos que tejen el sueño que
podría salvarlos. Nudos en la garganta, sólo los nudos. ¿Ha-
brán usado esos sables?
 Yuyos en cantidades industriales envueltos en diarios cuyas
letras hipnóticas corren por el suelo como perlas sueltas y ve-
loces, entre las piernas de los que pasean o van o vuelven del
trabajo.
 Han traído las flechas del mañana, rotas. Y también los huesi-
tos de la verdad.
 Y han traído revelaciones... con su escalofrío aun palpable.

 Eso me hace recordar...
 Hubo momentos encantadores. Hubo momentos en los que
una paz de batalla ganada recorría el cuerpo. Momentos, "an-
tes", "después"; momentos de salirse de sí y recibir -entrecru-
zándose- las ánimas de los cuerpos.
Hubo momentos en los que una sonrisa se despegaba de sus
labios y recorría el mundo, mi mundo, como un barco recorre
el mar, como el mar recorre el globo terrestre, como el globo
terrestre recorre el espacio. Y después la vida continuaba sin
saber cómo lo hacía, pero continuaba, sí, se iba, se dispersaba,
se volvía al cauce, locamente, cuerdamente, la vida se iba, se
levantaba y seguía, así, con toda naturalidad, ¡ah, esta inmen-
sa locura de querer explicar lo inexplicable!



 

miércoles, 29 de abril de 2015

POEMAS DEL GRAN PO CHÜ-I

 


PO CHÜ-I nació en el vigésimo día del primer mes, de
772 en Hsincheng, en Honan. Su padre murió cuando él
tenía 12 años. Muchos años de estudio, que significan suce-
sivas graduaciones en la escala de aprendizajes china. Asi-
mismo, como era frecuente en esa civilización, es nombrado
en varios puestos oficiales, lo cual significa constantes tras-
lados. Po vivió durante la Dinastía Tang, sin duda la gran
era de la literatura (y poesía) china. Tu Fu, Li Po, Wang
Wei, fueron sus contemporáneos. Lo que caracteriza su
poesía es la simplicidad del lenguaje, su humor, su conoci-
miento de los placeres cotidianos, su confrontación con el
mundo, y, en la vejez, su aceptación filosófica de lo humano
y de la muerte.
 Ha sido un autor muy prolífico y se conservan muchos poe-
mas suyos. En su juventud abrazó el Confucionismo, que
tenía un ideal poético como vehículo para exponer y ende-
rezar los males de la época. Durante ese tiempo, Po escribió
en una vena satírico-política.
 Pero no mucho más tarde se asomó al Budismo y al Tao-
ismo, en especial al primero, y es en ese tiempo que sufre
grandes penas por la muerte de varios de sus pequeños hi-
jos. Sólo una de sus hijas, llamada A-lo, llegó a la edad
adulta.
 La obra de Po Chü-I* (llamado también Po Lo-ti'en) ha
sido muy admirada en Japón, donde se lo conoce como
Haku Rakuten.
(* En el sistema pinyin actual en China su nombre se pro-
nuncia Bai Juyi o Bai Letian.)
 La madre de Po muere en 811, y siguiendo las tradiciones
confucianas, Po se retira de la actividad oficial durante 3
años. Como tantos funcionarios, al ir cambiando las autori-
dades, sufre traslados y exilios. Se retira finalmente de la
oficialidad en 833.
 Como muchos otros poetas de la tradición clásica china,
Po usaba la poesía así como los escritores de otras culturas
utilizan los diarios o los escritos autobiográficos: como un
medio de anotar las actividades cotidianas, los contactos con
familiares y amigos, escenas de viajes, o pequeñas reflexio-
nes acerca de las metas de la vida. Po parece haberse volcado
a la poesía especialmente en sus momentos de sufrimiento,
como una suerte de desahogo o sublimación.
 Se registras alrededor de 2800 poemas suyos.
 Murió en 846, está enterrado en el Templo de Hsiang-shan,
en Lung-men.


LEYENDO A CHUANG TZU (Escrito en 815)

 Partiendo de la tierra natal, alejado de los parientes, deste-
                                                     [rrado a un lugar extraño,
me asombro de que mi corazón sienta tan poca angustia y dolor.
Consultando a Chuang Tzú, encuentro dónde pertenezco,
seguramente mi hogar está ahí en la tierra del Ni-Siquiera-Algo.


FORZÁNDOME A BEBER

 Si no hago meditación Zen para barrer los pensamientos enga-
                                                                                          [ñados
entonces andar de un lado a otro como un borracho, escupiendo
                                                                           [canciones locas.
De otro modo en la luna de otoño, tardes de brisa primaveral,
¿cómo seguir adelante con estos vagos anhelos del pasado?


RETENIDO POR UNA NOCHE EN UNA CALETA (815)
(Viajando en barco a Chiang-chou)

 En la oscuridad me trepo a la margen del río, me paro acá,
                                                                                      [solo:
viento sobre el agua, aire helado -una fresca tarde.
Me vuelvo, miro el bote atracado en la caleta -
entre brotes de cañas y ráfagas, un rayo de luz.



A BORDO DE UNA BARCA, LEYENDO LOS POEMAS
DE YÜAN NINTH (815)

Levanto tu rollo de poemas, los leo frente a la lámpara;
los poemas terminaron, la lámpara se va consumiendo,
el cielo aun no iluminado.
Me duelen los ojos, apago la lámpara, me quedo sentado
                                                                   [en la oscuridad:
el sonido de olas sopladas por vientos frontales, chapoteando
                                                                         [contra la barca.


EMPEZANDO TEMPRANO

Lavados por la lluvia, el polvo y la mugre se extienden;
bordeando el río, el curso del camino es llano.
La luna se ha alzado sobre los últimos restos de la noche;
la velocidad de los viajeros se aprovecha del temprano frío.
En el gran silencio susurro una débil canción;
en la negra oscuridad se crían pensamientos sombríos.
Sobre la orilla de lotos se cierne una húmeda brisa;
a través de los surcos de los arrozales gotea un sonoro arroyo.
Ante el sonido de nuestras campanillas un perro dormido se
                                                                                  [revuelve;
ante la aparición de nuestras antorchas un pájaro posado se
                                                                                 [despierta.
El amanecer destella a través de las formas de neblinosos ár-
                                                                                 [boles...
Durante diez kilómetros, hasta que el día al fin rompe.


DETENIENDO LAS MEDICINAS (815)

Desde que comencé la meditación Zen, he dejado de tomar
                                                                             [medicinas,
no las tomo ni aunque la enfermedad empeore.
No hay necesidad de conservar este cuerpo entero en salud;
esfuérzate por estar sano y pensarás demasiado en el ego.


DESPUÉS DE COMER (817-8)

Terminada la comida, una breve siesta,
entonces me levanto para tomar dos cuencos de té.
Alzo la cabeza, miro al sol,
ya declinando en el sudoeste.
El hombre alegre lamenta la velocidad de los días,
el hombre triste odia el año que se arrastra.
Pero ni el hombre alegre ni el triste
aceptan la vida que se les da, larga o corta.


NIEVE NOCTURNA (816)

Me preguntaba por qué las frazadas estaban tan frías,
entonces noté cómo brillaba mi ventana.
La noche ida hace rato, sé que la nieve debe ser profunda-
de cuando en cuando oigo los bambúes quebrándose.


TERCER MES, TRIGÉSIMO DÍA: ESCRITO EN EL TEM-
PLO TZ'U-EN (805)

Los colores de la primavera de Tz'u-en terminan esta mañana;
todo el día ando por ahí, reclinándome sobre el portón del
                                                                                   [Templo.
Tristemente, la primavera nos deja -no hay modo de detenerla.
Bajo la glicina púrpura, el crepúsculo se acerca pedacito a pe-
                                                                                       [dacito.


LLUVIA

Desde que vivo como un extraño en la Ciudad de Hsün-yang
hora tras hora la lluvia ha caído a raudales.
En pocas ocasiones ha aclarado el oscuro cielo;
en lánguido sueño he pasado mucho tiempo.
El lago se ha ensanchado hasta que casi se une con el cielo;
las nubes se sumergen hasta casi tocar el rostro del agua.
Detrás de mi cerco escucho la charla del barquero;
al final de la calle oigo la canción del pescador.
Pájaros neblinosos se pierden en un aire amarillo;
las ventosas velas patean las olas blancas.
Delante de mi portón el camino de los caballos y los carros
en una sola noche se ha convertido en el lecho de un río.


COMIENZO DEL OTOÑO, SOLO POR LA NOCHE (807)

El árbol parasol junto al aljibe, tiemblan frías hojas;
cercanos palos de planchar* que pronuncian un sonido otoñal;
duermo solo de cara a los aleros,
me despierto para encontrar luz de luna sobre la mitad de la
   [cama.

*Los palos de planchar: se refiere a un antiguo sistema chino de planchado con esos
palos.


RECLINADO SOBRE EL APOYABRAZOS* (810)

El cuerpo cómodo, te olvidas de tus cuatro miembros;
la mente cómoda, te olvidas del bien y el mal.
Una vez cómodo, te olvidas de la comodidad,
ya no sabes quién eres.
Cien partes del cuerpo como un árbol marchito-
estólido, en blanco, consciente de nada;
un pedacito de mente tanta ceniza muerta-
callado y quieto, libre de todo pensamiento,
hoy y lo mismo mañana,
cuerpo y mente, desprendido de ambos.
He vivido 39 años
y ahora el año está terminando, el sol desciende.
Si a los 40 mi mente permanece inmóvil
¡creeré que casi ya lo tengo!**


* El título proviene de la primera oración de Chuang Tzu, capítulo 2.
** "Mencio dijo: "Desde la edad de 40 mi mente ha permanecido inmóvil".


LA CASA DEL OFICIAL (818)*

Hierbas verdes han cubierto el lluviosos sendero,
en el jardín cubierto de helada abundan las hojas rojas.
Solitaria y silenciosa, la casa del Oficial.
Nadie concurre a este portón y paseo.
Simplemente permanece mirando las aguas del gran río,
los vientos de otoño y las olas de la mañana y la tarde

* La Casa del Oficial es la que se le asignara por su puesto de Oficial de Chiang-chou.


EL CH'IN (824)

Deposito el ch'in sobre el soporte curvo,
me siento ido, reflexionando sobre mis pensamientos.
¿Para qué molestarse tañendo las cuerdas?
El viento que sopla sobre ellas hará su propio sonido.


OFICINA TRASERA DE LA BIBLIOTECA IMPERIAL*
(827)

Los árboles florales de la pagoda brillan de lluvia,
     [nuevo otoño en la tierra;
las hojas de paulonia empujadas por el viento, el cielo
     [asomando en la tarde;
todo el día en la oficina trasera, sin nada que hacer,
el bibliotecario mayor, de pelo blanco, duerme con la cabeza
     [apoyada en un libro.

* Po Chü-I era entonces Bibliotecario Mayor de la Biblioteca Imperial de Ch'ang-an.



TEMPLO DE HSIANG-SHAN (833)

Amando la brisa en la cima de las colinas, trepo a un refugio
           [de pinos,
en trance por la luz de la luna, junto al estanque me siento
           [en una saliente de piedra,
y con estas nubes y fuentes formo lazos de karma-
en otra vida, ¡seguro de ser un monje de esta montaña!


LOS FILÓSOFOS: LAO TSÉ


"Aquellos que hablan nada saben:
Aquellos que saben permanecen en silencio."
Esas palabras, me dicen,
fueron pronunciadas por Lao Tsé,
    Si era él uno de los que saben,
¿cómo es que escribió un libro
    de cinco mil palabras?


TREPANDO A LA TERRAZA DE LING-YING Y MI-
RANDO HACIA EL NORTE

Escalando muy alto comienzo a darme cuenta de la peque-
      [ñez del Dominio Humano;
Mirando a la distancia comienzo a conocer la vanidad del
      [Mundo Carnal.
Vuelvo la cabeza y me apuro a casa- de vuelta a la Corte y
      [al Mercado,
Un único grano de arroz cayendo- en el Inmenso Granero.


FUENTES

Burton Watson. Po Chü-I. Selected Poems. Columbia Univ.
   Press, 2000.
Czeslaw Milosz. A Book of Luminous Things. Harvest
   Books, 1996.


Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)


miércoles, 22 de abril de 2015

CINCO POETISAS ARMENIAS




Los armenios descienden de los Hititas y de los Urartianos.
Se denominan a sí mismos Hai, y a su país Haiastán, por
Haik, el legendario tataranieto de Noé. La lengua que ha-
blan es de origen indoeuropeo, y es muy posible que la an-
tigua Armenia haya sido la cuna de los pueblos indoeuro-
peos. Es tan larga la tradición poética entre los armenios,
que recorre todo el espectro desde los tiempos de la escritu-
ra cuneiforme hasta nuestros días.
 Armenia se convirtió, en 301 d.C., en la primera nación cris-
tiana. La poesía pagana fue entonces destruída y sólo se pre-
servan unos cuantos poemas que siguieron la vía de la trans-
misión oral para sobrevivir. Entre ellos la épica de David de
Sassoun, que es la épica más antigua que se conoce luego de
la de Gilgamesh, de los babilonios.
 El trovador medieval Nahabed Koutchag escribió cientos
de hyrens, unos cuartetos que rescatan la tradición folclórica.
 En el siglo V  apareció un alfabeto armenio escrito, que se
produjo para mantener separada la iglesia cristiana armenia
de los bizantinos, y que produjo una poesía fuertemente ecle-
siástica.
 Los primeros poemas de amor romántico aparecen con Gos-
dantin Erzengatzi (1250-1336) y con Howhannes Erzengatzi
Blouse (1230-1293).
 El Renacimiento encuentra a los armenios sojuzgados en
su propia tierra (caída de Constantinopla en 1453 a manos
de los turcos) y eso retrasa notablemente el desarrollo de su
literatura.
 El mayor poeta rumano, llamado "poeta de los armenios", es
Howannes Toumanian (1869-1923). A partir del genocidio ar-
menio causado por los turcos, la poesía armenia desaparece
literalmente con el asesinato de numerosos poestas.
 La tradición de la poesía amorosa continuó, sin embargo, en
el exilio y en jóvenes poetas que en la mayoría de los casos
se encontraba fuera de Armenia durante las masacres.



 Al anochecer del 24 de abril de 1915, los Jóvenes Turcos,
que estaban en el poder, arrestaron simultáneamente a 235
insignes intelectuales armenios. En los siguientes días, esa
lista funesta trepó hasta los 800 detenidos-asesinados.
 La decisión del Estado Turco fue de naturaleza política:
vaciar el territorio armenio y ocuparlo con turcos.
 Entre 1915 y 1923, Turquía anexó 9/10 partes del territo-
rio armenio, para lo cual debió llevar a cabo un genocidio
de enormes proporciones, exterminando en forma directa
o 'indirecta' -a través de interminables marchas por el de-
sierto sirio, por ejemplo- a una gran proporción de la po-
blación armenia. Se calcula que murieron de esa manera
entre 600 mil y un millón y medio de personas. La enorme
brecha entre ambas cifras es producto del ocultamiento con
el que se llevó a cabo el exterminio, además de la complici-
dad de las potencias. El inicio de la masacre fue durante la
Primera Guerra Mundial, en la cual Turquía fue aliada de
Alemania. No cabía la posibilidad de que observadores ex-
ternos pudiesen constatar las masacres. Se exterminó a los
hombres y se obligó a muchas de las mujeres a casarse con
turcos, en el mejor de los casos. Hubo violaciones masivas,
de niñas frente a sus madres y de madres frente a sus hijos.
Se vendieron mujeres y niños. Muchos niños fueron elimi-
nados en cámaras de gas, anticipaciones experimentales
que fueron de gran utilidad para los nazis. Muchos militares
alemanes presenciaron los hechos y los avalaron. Joachim
von Ribbentrop, por ejemplo,que luego sería Ministro de Relaciones Exteriores del Tercer Reich, sirvió como oficial
del ejército turco durante la Primera Guerra.
 La única responsabilidad que puede atribuirse a los mismos
armenios en este genocidio fue que la Federación Revolucio-
naria Armenia, que era el partido político gobernante hasta
el inicio de la masacre, desoyó varias voces de armenios lú-
cidos que vieron venir el cataclismo, y no tomó previsiones
para salvaguardar a sus ciudadanos.

 En otra parte ("Dos poetas del genocidio armenio", publicado
el 21/5/2013), hemos presentado a algunos poetas armenios escribiendo acerca del desastre, y en "Antigua poesía arme-
nia", del 13/7/2013, publicamos algunos poemas antiguos.
 En este caso, en cambio, presentamos a cinco poetisas arme-
nias (casi todas ellas, aunque en un caso se trata de una escrito-
ra estadounidense de origen armenio, que ha dedicado buena
parte de su obra a rescatar y traducir a otros poetas de esa na-
cionalidad), hablando de amor.
 El amor con sus diversos cauces, con su 'salvación' y con su
'perdición'. La vida no tiene solución, ni soluciones. Sin em-
bargo, cada cual encuentra algo parecido a eso, algo que le
da sentido al trabajo de vivir.



KHOSROVIDOUGHT KOGHTNATSI
(s. VIII, era la hija del príncipe gobernante de Koghten.
Este poema fue escrito para su hermano Vahan, quien
murió como un mártir defendiendo al cristianismo.)

MÁS INCREÍBLE

Más increíble para mí
que los versos hechos para ti,
más asombroso que la música
compuesta para tu muerte,
es el sonido de los sollozos
duelándote, Lord Vahan,
elegido de Dios.
Déjame ser inspirada por esa parte clara
de mi alma para componer cantos para ti también,
pero no cantos que sollozan;
sino gozosos, exhortando elogios para tu trabajo.
bendiciéndote, sirviente de Dios.

Aunque tú encontraste tu trabajo
y tu ascética auto negación
que es tan aterrorizante para la naturaleza de mi cuerpo,
más gratificante que los elogios,
déjame elogiar, Oh bendito Vahan, amante de Cristo.

Deja que esos forasteros que construyen sobre la vanidad
caigan en derrota.

Deja que tu alma descanse en luz divina, Oh bienaventurado
Vahan, elegido del árbol.

Bravo mártir, fue mientras actuabas desinteresadamente
contra las naciones del sur
que fuiste fijado para siempre
como un inmortal y bienaventurado gobernante de Koght.



MEDAKSÉ
(1933-     ) Vive en Yerevan. Es considerada "la poetisa de
las mujeres trabajadoras".

NO ES NINGÚN SECRETO

Tu ropa sucia, como tu vida, se ha encogido
a un pequeño bulto en una diminuta palangana.
¿Y qué hay de tu corazón? Lo escondes
pero, créeme, todo el mundo puede leerlo
y ver que ningún hombre vive dentro de esta casa
mirando de refilón las ondeantes ropas blancas de la soga.
Cada lavado tiene su propia biografía y revela
a la gente de la casa, su tamaño,
sus gustos, aun aquello que aman.

y en tu balcón la historia
bate y rebate en el viento,
una historia sin camisa, pijama ni jeans
de hombre junto a la ropa de mujer.
Un lavado de viuda chasquea en el viento y telegrafía:
Nadie es cuidada aquí.

Te pinchan los nervios los broches de madera
retorciendo, y enfatizando la pérdida.
El viento sopla los virginales bienes
blancos y los cachetea hacia las vías.
Tu camisón colgando sin fuerzas vuelve a la vida
como si fuese su única oportunidad
como si las flores de su dobladillo
quisieran ser otra vez mojados en luz.
Y tu vestido, trastornado por el ventarrón,
ha enroscado su brazo, vuelta tras vuelta
a la soga como para aferrarse a algo
que el destino robaría,
estrellándolo una y otra vez
contra la pared.



SYLVA GABOUDIKÁN
(1919-2006) Aparte de ser la poetisa más importante de
Yereván, ha sido una gran activista en la lucha de los arme-
nios por las tierras retenidas por los turcos azeríes.


REGRESA A SALVO

Aun para decir adiós
aun si es la última vez
aun a regañadientes

aun para herirme de nuevo
aun con el severo ácido
del sarcasmo que punza

aun con una nueva clase de dolor
aun fresco por el abrazo
de otra. Regresa, sólo ven.



SHUSHANIG GOURGHENIAN (1876-1927)


DESEO

Quería darte la bienvenida
dentro de mi alma como a un dios,
perdido y agotado por el camino
para oírte llamar a esta tu
  casa.

Quería restringir
al ruiseñor a un solo
jardín. Y guardar sus cantos
de libertad para mí
   sola.

Te quería aprisionado
en mi pecho como parte
del flujo de mi sangre,
el mecer de mis
    huesos.

Quería cuando yo muriera
mi nombre fuese tallado
en el más duro de los monumentos
tu corazón de
     piedra.


DIANA DER HOVANESSIAN

Estadounidense de ancestros armenios, es la mayor traducto-
ra de poesía armenia al inglés. Suyas son las otras cuatro ver-
siones traducidas aquí. Ha editado An Anthology of Armenian
Poetry junto a Marzbed Margossian. Su poesía ha sido publi-
cada en varios idiomas.

LLUVIA

La lluvia deshace la piedra
desata al pasto.
Nada está permanentemente
ligado al hueso.
Ni el epoxi
ni las promesas duran.

Pero yo guardo esas entonaciones
de tus llamados telefónicos para usarlas
con tu ceño fruncido en los días lluviosos.
Hay otro vos
que he inventado a partir de tu nombre
y cementado a mis huesos para siempre.

dejá que la lluvia diga que nada permanece.


Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)



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domingo, 19 de abril de 2015

EL MISTICISMO DE ANNA KAMIENSKA

 UNA ORACIÓN QUE SERÁ CONTESTADA

Señor déjame sufrir mucho
y luego morir

Déjame caminar a través del silencio
y no dejar nada detrás mío ni siquiera el miedo

Haz que el mundo continúe
deja que el océano bese la arena igual que antes

Deja que el pasto permanezca verde
así los sapos pueden esconderse en él

para que alguien pueda enterrar su cara en él
y sacar en llanto su amor

Haz que el día se alce brillante
como si ya no hubiese más dolor

Y permite que mi poema se alce claro como el vidrio de una
                                                                                   [ventana
topetada por la cabeza de un abejorro



DE LOS CUADERNOS DE ANNA KAMIENSKA


"EN EL GRAN RÍO"

Describir el hogar, un cuarto. Sus fosos y abismos.

*

Los ojos de un insecto. Percibiendo detalles a través de la
incapacidad de asir el todo.

*

Ya que la muerte de los peces toma la forma de la hermosa
gaviota blanca desplegando sus alas seguimos su vuelo con
embeleso.

*

El problema del exilio

Anaximandro

Exilio de la tierra natal, de la fe, del derecho a la crítica, la-
mentos, revuelta, amargura

*

Exilio del mismo ser
Lo 'sin techo' del corazón

*

El profesor W. me explicó que hay cosas sin peso. La grave-
dad, por caso. No es material, y sin embargo existe, sentimos
su tironeo. Así los muertos pueden del mismo modo aun exis-
tir. A través de lo que dejaron atrás, a través de la memoria, su
influencia, y eso.

Esto no reconforta, sin embargo, cuando aúllas, anhelando sus
manos familiares, el pecho, el único cuerpo querido.

*

La maldición del hombre: todo lo que hace le sobrevive.

*

¡El hombre está abierto!

Toso lo demás está cerrado, impenetrable. No puedo penetrar
la lluvia, el granizo, el viento, la madera, la roca, la tormenta.
Todas las cosas están selladas prietamente como la tapa de
un ataúd. Sólo el hombre está abierto como una gran casa en
la que todas las cosas, los fenómenos, los eventos pueden to-
mar residencia, convertirse en su cuerpo.

*

¿Es la tierra impregnada de las cenizas de los hombres sabios
más sabia?

*

Todas las palabras acerca de la muerte son una mentira, dado
que todas las esperanzas son una mentira. Las palabras son
fútiles esperanzas.

Un grumo de tierra, una piedra, una glotona tira de verde,
ésos no mienten.

*

Mudos pequeños dioses de madera parados en nuestra casa.

*

Él siempre pregunta: ¿estoy realmente muerto?

*

Un suspiro
Hablar en un suspiro
Suspirar- como el mar.

*

La tumba de Chejov, encontrada inesperadamente en un ce-
menterio de Moscú. La escarcha brilla como el resplandor de
sus húmedos quevedos.

*

El infierno de los poemas no escritos.

*

Ajmátova. Un grueso volumen de sus poemas reunidos, co-
mo si fueran escritos por una sola persona. Pero después de
todo son tantas -desde la juventud hasta la vejez. La elegante,
refinada dama y la vieja campesina que ruge de dolor y se
golpea la frente contra el suelo de la iglesia: "¡Dios!" El poe-
ta apretado por la multitud de admiradores y de snobs, y la
anciana mujer: sabia, comprendiendo, como la tierra, como
una campesina acunando en sus brazos a su hijo muerto.

*

"La alegría generaliza, el dolor individualiza" (Hebel)

*

No escribo poesía cuando quiero, la escribo cuando no pue-
do, cuando mi laringe está inundada y mi garganta cerrada.

*

Mejor si sólo los jóvenes y bellos pudieran amar.

Pero el amor con aquellas gelatinas envejecidas, esos mons-
truosos cuerpos blandengues, el deseo alojado en el cuerpo
de lisiados, los sin piernas, los ciegos -eso es humanidad.

*

Él escribió: es un gran arte -caer y volver a levantarse.
¿Cómo habrá de levantarse ahora?

*

El poeta es un gran mudo. Él jadea su debilidad, murmura,
tartamudea, va a tientas; su gran error es humano.

*

Mis sueños como velas para los muertos.

*

El amanecer observado en un charco -una gran metáfora.

*

Santa Teresa del Niño Jesús: "Lo elegí todo".

*

La cama de hospital. Cama para morir. ¿Quién yace ahí aho-
ra? ¿Quién está parada junto a la cabecera?
Yo, de nuevo. Otra yo.

*

Mi tarea es reconstruir el mundo -después del fin del mundo.

*

En algún lado esperan por los poemas inescritos como lagos
solitarios que nadie ve.

*

Es un gran arte: amar y permanecer quieto.

*

La proximidad de la distancia.

*

Quiero ser tierra. Ser tierra. Para tenerte muy cerca en mi
abrazo. Siempre.

*

Valéry: "construyendo mi trabajo, me construí a mí mismo."

*

Un estado de disposición entonces y esperando.
Estoy abierta a las anunciaciones.

*

El sentimiento de soledad es un error. Estamos y nos move-
mos en una gran multitud de aquellos que están ahora, estu-
vieron, estarán.

En ese gran río.




LOS LUGARES VACÍOS

                          Apurémonos a amar a la gente

                                                  Jan Twardowski

No conseguí amar a nadie
aunque me apuré tanto
era como si tuviese que amar sólo lugares vacíos
las mangas colgantes sin el abrazo
la gorra abandonada junto a la cabeza
el brazo de la silla que también debería levantarse y salir
                                                                          [del cuarto
los libros ya nunca más tocados
el peine al cual le quedó un cabello de plata

Las cunas que le quedaron chicas a los bebés
Los cajones llenos de cosas innecesarias
La pipa con la boquilla mordisqueada
Los zapatos moldeados a la forma de un pie
que partió descalzo
el contestador telefónico cuyas voces se acallaron
me apuré tanto a amar
y naturalmente no lo conseguí

                                       De la versión en inglés de
                                      Grazyna Drabik y David Curzon


DEL CUADERNO "UN NIDO PARA LA TRANQUILI-
DAD"


San Agustín - Mozart. Me gusta ver estos dos nombres jun-
tos. La misma expansión espiritual.

*

Llamo a mi sombra como a un perro. Y voy.

*

Cartas de los condenados. Las últimas palabras raspadas en
la pared de una celda. Escribir así.

*

Niobe. Niobe -esa soy yo. Esa es toda madre abandonada

*

Recordé los reflectores que los bombarderos solían usar pa-
ra iluminar la tierra y los corazones de las personas- como
blancos. No era luz. Era oscuridad luminosa. Oscuridad lumi-
nosa -en mí. Oscuridad luminosa de la muerte. Oscuridad lu-
minosa de la soledad.

*

"Existo, por lo tanto no seré" (Slobodnik)

*

No deberías tomar a una persona en posesión. Debería estar
entre los primeros mandamientos.

*

La desgracia, el desastre personal detiene nuestro tiempo in-
terior. El tiempo objetivo sigue su marcha -pero nosotros gi-
ramos en el lugar como hierbas secas en el agua.

*

Esta mañana de pronto me atrapo a mí misma: No estoy ahí,
estoy tan perdida en el pensamiento, que no sé lo que está
pasando a mi alrededor. ¿Puedes pensarte hasta la muerte?

*

Donde está tu dolor, ahí yace también tu corazón.

*

Título para mis cuadernos: "Jeroglíficos".

*

Enebros en los bosques fuera de Varsovia. No sabía que a
los enebros les gusta la arena. Se paran, apiñados, como figu-
ras secretas, silentes con capuchas. Caminan detrás nuestro.
Me doy vuelta para mirar. Se detienen en sus huellas, como
monjes.

*

El Cantar de los Cantares es un glorioso poemas de amor: la
indecencia proviene de reducirlo a una alegoría. La fuerza de
las Escrituras reside en su literalidad. E inscripto adentro de
su sentido literal hay un misterio. Pero nuestras mugrientas
manos no pueden tocarlo.

*

Regresé
para confirmar
que no puede haber regreso.

*

Musil (acerca de Rilke): "Estar ligado por las más pequeñas
cosas a las más grandes."

*

¿Se alza igual tu cuerpo de entre los muertos aunque no quie-
ras?

*

Un sueño acerca de un mar azur y elefantes. Una amable ele-
fante hembra me devuelve los anteojos que perdí en el agua.

*

Caesar Vespasiano, antes de morir: "Horrible. Siento que es-
toy por convertirme en un dios."

*

La pena es la cosa más noble que nos liga a los animales. La
pena de la existencia.

*

Me han gustado las cajas desde chica. Conservé mis desdi-
chados tesoros en ella, fragmentos, pedacitos de vidrio. Lue-
go cartas, recuerdos familiares. Pero ahora no hay ninguna
lo suficientemente buena. ¿Puedes poner el amor en una ca-
ja? Aun la caja final no puede contener a una persona.

*

El pequeño Jakub, un niño tecnológico, ve el mundo como
una gran máquina, una computadora sobre la que él presiona
botones.

Pregunta: "¿Quién apagó la tormenta?"

                                  [En otra parte del diario nos dice A.K.
                                  que Jakub tiene 4 años]RR

*

Aprendo a mirar mis fracasos literarios a través de los ojos
de San Juan: "Entrar en el sendero significa dejar tu propio
camino:"

*

Las frutillas silvestres son lo mejor para el shock mental.
Las frutillas silvestres son lo mejor para el fin del mundo.

*

Sueño que quiero darme un baño. Me meto en la bañera, pe-
ro está llena de libros. No puedes fregarte con libros.

*

"Grandes cosas suceden cuando la gente se encuentra con
montañas." (Un viejo proverbio budista en Stanislaw Vin-
cenz.) Quiero agregar enseguida: también aplica al mar.

*

Me escapo al interior del dormir. El dormir es lo que más
voy a extrañar cuando me muera.

*

He aprendido a valorar las conversaciones fallidas, las co-
nexiones perdidas, las confusiones. Lo que queda es lo no
dicho, lo que está debajo. Entender en otro nivel del ser.

*

No tengo talento. No hablo del mercado literario: me refiero
a cómo me veo a mí misma. Escribo poesía para mí, como
estos cuadernos, para ir pensando cosas, eso es todo.

*

Recibí la gracia de las sombras. La gracia de permanecer en
la oscuridad.

*

Abuelo dice que sólo ahora, a la edad de 86, ha perdido su
fe. Tal vez eso sea gracia, arrojar todos los apoyos y aprender
a caminar, para seguir aun sin el don de la fe, en la oscuridad.
Ya que así es como habremos de entrar en la muerte.

*

¿Cómo escribir de tal manera que el poema esté tan cerca co-
mo sea posible del silencio? Zen -tocar el laúd sin cuerdas.

Simplicidad -por supuesto. ¿Pero cómo? ¿De qué clase?

*

Séneca: "tratar todos los días como vidas separadas."

*

Tristitia vestra vertetur in gaudium. La alquimia de la vida
interior. 

                           [La frase latina se encuentra en ciertas
                            homilías. Significa algo así -mis cono-
                            cimientos de latín andan a tientas o a
                            tontas- como 'transformar vuestra tris-
                            teza en alegría'] RR

*

La perversa memoria de nuestra era reside en los archiveros
y archivos de la policía secreta. A veces las naciones debe-
rían rezar por la amnesia.

*

Por primera vez en mucho tiempo estoy sola en casa con mi
hijo mayor. Él es distante y extraño. Como si yo fuese aire.
"No sé qué quieres de mí", dice.

*

En una de sus charlas radiales, Janusz Korczak dijo: "Esca-
pé de la juventud de la manera que huyes de un asilo de lo-
cos."

*

Hablar mucho de ti misma es como ponerse la ropa al revés.

*

No queremos la inmortalidad para nosotros mismos: dema-
siado escalofriante. Sólo la necesitamos para nuestra familia,
nuestros seres amados.

*

El último día del año. El buen tiempo se extiende a través
de un vasto espejo subterráneo de dolor y lágrimas.



Anna Kamienska nació en Krasnystaw, un pueblo de 20 mil
habitantes de Polonia Oriental, en abril de 1920. No hace
falta sacar muchas cuentas para saber cómo puede haberla
atravesado la historia durante su existencia. El poeta hebreo
Avoth Yeshurun (nombre literario de Yehiel Perimutter) na-
ció en el mismo lugar. Su amiga de la infancia fue la también
importante poetisa Julia Hartwig.
 Es autora de numerosos libros de poemas, de ensayos acerca
de textos bíblicos, así como de traducciones del latín, el he-
breo, el francés y algunas lenguas eslavas.
 Un hecho trascendente partió el eje de la vida de Anna,
la muerte por cáncer de su marido, Jan Spiewak, el 22 de
diciembre de 1967.
 Si bien sus Cuadernos se habían iniciado en 1965, a partir
de la muerte de su marido, Kamienska centra su escritura en
la desventura de su pérdida, y en el abrazo a una relación
mística con Dios.
 Ella lo dice así: "Buscaba a un hombre muerto y encontré a
Dios."


FUENTES

El poema inicial -que es como llegué a Anna- forma parte de
un libro muy bello de Ceszlaw Milosz: A Book of Luminous
Things: An International Anthology of Poetry. Mariner Books,
1998.

El poema "Los lugares vacíos", proviene del libro Astonish-
ments. Selected Poems of Anna Kamienska. Sus autores son
Grazyna Drabik y David Curzon. Editado por Paraclete Press
en 2007.

Los textos extraídos de los Cuadernos se hallan publicados en
Poetry Magazine, en www.poetryfoundation.org


Y un pequeño agregado, esta vez de Pascal Quignard:

"Es lo que los místicos griegos denominaban éxtasis.
 En griego, el término místico significa, simplemente, silen-
cioso.
 En griego, el término éxtasis significa, simplemente, salida
de sí."

(El La barca silenciosa, uno de los bellos -y eruditos- libros
de Quignard. Eruditos significa... ¡y ahí vamos de nuevo!,
a la cinta sin fin de los significantes y de los significados.)


Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c)