lunes, 17 de agosto de 2026

ROBERT R RIVAS: EN EL MERCADO

  "¡Es una cachemira preciosa, oh, sí señor! Ah, sí, ¿el

nombre? Se la llama cachemira dormida. Como esa fie-

ra -elija usted en su deseo- que siempre hemos querido

tocar..."

  "Veo que posee manos muy hábiles ¡sí señor! Rócela

muy, muy apenas, sí, señor! Es necesario para conservar

las manos. Las dos manos, sí señor..."

 Se rio con una risa tan pequeña, que cabía en un grano

de mijo. Pero esa risita no se dispersaba, como parecía

estar siempre a punto de hacerlo.

 "¡Ah, muselinas, señor, sí! ¡Muselinas muy antiguas, se-

ñor! ¡Claro que están respirando, señor! Son unas bestias 

dormidas desde hace miles de años, señor..."

 "Llévese una cachemira de ésas, o una muselina de éstas,

 señor..."

  "No las conseguirá en otro lado, señor..."

  "No se arrepentirá nunca, se lo puedo asegurar, señor..."

 

ROBERT R RIVAS: A CIELO ABIERTO

   el antiguo y nuevo destello de la luz

           (a través del deshielo

                   el amanecer)


  se despojó de la primera capa de consciencia

      como si se la arrancara


  luego la segunda, la tercera y la cuarta


  permaneció en esa intactez

       que no se parecía a nada

            cognoscible


   y mucho menos al vacío


   en el cuerpo suelto se inició la pequeña agitación

        de haberse librado de él

              y luego desapareció


  ya no había algo ni de una orilla

        ni de la otra,

               ni de la siguiente tampoco


   tiempo desnudo


   cada instante cayendo 

         dentro de su instante


    era, había sido, habría podido ser


    todo ser, era


    los sueños brotaban de la caja abierta

         y se disolvían en el fuego helado

              del 'aire'


    hasta que se terminaron


    la pura verdad: la ausencia total de la verdad


  

sábado, 15 de agosto de 2026

DOS POEMAS DEL NEERLANDÉS HANS FAVEREY

        


       'LA TIERRA; QUE CONSISTE DE LOZA DE BARRO'


   La tierra; que consiste de loza de barro.

   Que estoy sobre la tierra, comoquiera que sea eso,

   para respirar bajo el firma-

   mento que está encima, de extremo a extremo.


   La tierra y sus ríos;

   sus ríos. Un solitario


   rio se sumerge y se demora

   un rato en las cavernas.

   Algunos ríos terminan en arena.

   La tierra como un artículo que vale la pena mencionar.

   El mundo como arena movediza.




    'DEL JARRÓN'


   Del jarrón 

   que sostengo en mis manos

   y llevo a la cocina

   para llenarlo de agua


   no carece ni del jarrón

   como es y continúa siendo, ni


   el jarrón que un poco antes

   una última vez con toda intensidad

   se incendió, y después se hizo

   añicos contra el suelo.



   Hans Faverey nació en Paramaribo (Surinam) en 1933.

Se mudó a Países Bajos en 1939. Estudió en la Universidad

de Amsterdam y se recibió de psicólogo. Se dice que su poe-

sía es hermética, y él solía reírse de este comentario. J.M.

Coetzee, afirma que la poesía temprana de Favarey era com-

pleja y rigurosa, utilizando un lenguaje cuidadosamente pla-

neado, con una mínima referencia a sí mismo. Sus últimos

libros de poemas (murió en Amsterdam en 1990), en cambio,

son más accesibles y también más geniales. Y que se nota en 

ellos la influencia de los filósofos pre-socráticos, particular-

mente de Heráclito.



FUENTE


 J.M. Coetzee. Landscape with Rowers. Poetry from the Ne-

derlands. Princeton Univ. Press, 2004.

 (Hay que recordar que siendo Coetzee sudafricano, vivió 

en el idioma afrikaner, a raiz de que en 1652, colonos neer-

landeses desembarcaron en el Cabo de Buena Esperanza y

su lengua, mezclada con el portugués, el malayo y lenguas

africanas, que hoy tiene unos 7 millones de hablantes, es 

una lengua muy difundida tanto en Sudáfrica como en Na-

mibia.)


Versión del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)



   

viernes, 24 de julio de 2026

DOS POEMAS DE JACQUES RÉDA

        

COMO EN UN SUEÑO


Tú me escribes. Con un sueño tú me escribes.

Sin embargo no eres realmente tú quien me escribe,

                           ni yo

Quien recibe tu carta como en un sueño.

La noticia se va,  se extravía, y arriba

Después de tanto tiempo que uno ya no sabe a qué

Se refieren esas palabras cuya violenta tinta se fatiga

                           en el sobre;

Y quién, en la foto que se ha desgastado en el sobre,

Aún sonríe como soles desaparecidos.



    MUCHACHA FUGITIVA


Nunca más volví a ver a la irreal ciclista

Que un bello día apareció entre nuestros juegos

Y permaneció a distancia, una sonrisa astuta y tímida

En sus labios, como un duendecillo cabalista.

Pero cuando nuestro incansable ardor quedó agotado,

Ella desapareció tal como se había originado,

Y yo la perseguí con mi bicicleta en vano.

He pensado desde entonces, en todos esos caminos azules,

Hija de lo espontáneo, madre de lo arcano,

Que es aún y siempre a ella a quien persigo.


Jacques Réda (1929-2024). Sus poemas contienen un fuerte

elemento visual. Solía escribir mucha poesía en prosa. Reco-

rrió buena parte del mundo. Dirigió durante años la prestigio-

sa Nouvelle revue francaise. Ha publicado más de 50 libros de

poemas y obtenido numerosos premios literarios. 


Versiones del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)


Aprovecho esta publicación para anunciar que esta página

ha recibido más de un millón y medio de visitas desde su

creación, a fines de 2010. ¡Gracias a los lectores! Aún soy

un poeta invisible para el mundo. Pero es posible que mu-

chos de esos visitantes, hayan leído, entremezclados con

mis traducciones, mis propios poemas. Creo que salvo por

razones muy particulares, o por el narcisismo del autor, no

tiene sentido publicar una edición de 300 ejemplares en es-

tos tiempos, siendo uno un autor desconocido. Aún los poe-

tas más grandes venden muy pocos ejemplares. La poesía

se ha convertido en el último reducto de algo.

Para mí ese algo ha sido, por un lado, intentar enriquecer el

lenguaje, explorar sus límites, en lo posible, ensancharlos.

Por el otro, escribir poesía es algo que me pasa desde muy

joven. Creo que tiene que ver con la intimidad más profun-

da, con lo desconocido de uno mismo. (Jacques Alain Mi-

ller lo ha llamado "extimidad"). 

Coincido en que escribir es "un verbo intransitivo" 
(María Negroni). Ahora bien, ¿es inergativo o es ina-

cusativo? El sujeto, ¿realiza activamente la acción o su-

fre el proceso, experimenta la acción?

Abrir esclusas.

Me gustaría tener ese encanto.







         

miércoles, 10 de junio de 2026

TRES BREVES POEMAS DE STEVIE SMITH

  

   EN MIS SUEÑOS


 En mis sueños estoy siempre diciendo adiós

              y yéndome.

  A dónde y por qué no lo sé ni me importa.

  Y la partida es dulce y la sobre

              partida es aún más dulce.

  Y lo más dulce de todo es la noche y el

               apresurado aire.


  En mis sueños ellos siempre están saludando

               con las manos y diciendo adiós.

  Y me dan la copa de despedida y yo sonrío

                mientras bebo.

  Me alegra que el viaje ya esté listo. Y me alegra

                irme,

  Estoy contenta, estoy contenta, de que mis amigos

                 no saben lo que pienso.



    AQUÍ YACE...


  Aquí yace un poeta que no escribió

  Su alma corre gritando a través de la noche,

  ¡Ah, denme papel, denme lapicera,

  Y pronto empezaré!


  Pobre Alma, quédate durmiendo.  En la región

                                                  [de la Muerte

  No hay lapicera, papel, noción - y no hay Tiempo.



  TENER QUE IRSE


  Se levantó y se fue

  ¿No debió hacerlo? ¿Hacer qué?

  Levantada e ida.


  Sí, creo que debió hacerlo

  Porque estaba oscureciendo.

  ¿Estaba qué? Más oscuro. Bueno,

    todavía quedaba algo

   De día cuando se fue, bueno,

   Suficiente como para ver su camino.

   Y fue la última vez que hubiese podido...


   Stevie Smith, cuyo nombre de nacimiento era Florence

Margaret Smith, nació en Hall, Yorkshire, Gran Bretaña,

en 1902.

    Cuando tenía tres años su familia se mudó a los subur-

 bios del norte de Londres, y vivió en esa misma casa has-

 ta su muerte, que se produjo en 1971.

     Escribió varios libros de poesía, a veces en un estilo

 clásico (rimado) y otras en una forma libre. Se la ha rela-

 cionado con Dorothy Parker, Ogden Nash, Emily Dickin-

 son y los hermanos Grimm. Alguien dijo: "Una William

 Blake femenina". Amy Clampitt, una de las poetisas más

 reconocidas de los Estados Unidos -de quien próximamen-

 te publicaré algunos poemas- dijo que Stevie escribió acer-

 ca de "la desolación de lo ordinario". Una obra de teatro de

 Hugh Whitemore, que se estrenó con el título "Stevie" en

 1977, se convirtió un año más tarde en un film de Robert

 Enders, con Glenda Jackson en el papel de la poetisa.

   Recibió algunos premios, siendo el más destacado, el

  Queens Golden Medal for Poetry, en 1969.

    El genial escritor inglés Geoff Dyer comenta en su libro

 "La Zona" (acerca de la película de culto de Tarkovski), 

  lo siguiente: "En la película La psicina de Francois Ozon, 

  Charlotte Rampling dice que los premios literarios son co-

  mo las hemorroides: antes o después todo el mundo tiene."

   Bueno, digo yo, no todo el mundo



  FUENTE

  Stevie Smith. New Selected Poems. New Directions, 1972.


  Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c).


miércoles, 3 de junio de 2026

UN POEMA DE MIROSLAV HOLUB

   BREVE REFLEXIÓN ACERCA DE LA EXACTITUD


   Los peces

      siempre saben exactamente adónde moverse

      y cuándo,

      asimismo

      los pájaros tienen incorporado un preciso sentido

      del tiempo 

      y de la orientación.


  La humanidad, por otra parte,

 careciendo de tales instintos recurre a la investigación

 científica. La naturaleza de esto queda ilustrada  por el

 siguiente

 evento.


 Cierto soldado 

   debía disparar un cañón exactamente a las seis

   cada tarde.

 Siendo un soldado, así lo hacía. Cuando se

   investigó su precisión,

   explicó lo siguiente.


 Yo me guío por el cronómetro preciso que está

    en la vidriera 

    del relojero, aquí abajo en la ciudad. Cada

    día a las diecisiete

    cuarenta y cinco ajusto mi reloj con él y

    subo a la colina donde mi cañón aguarda

    preparado.

    A las cinco y cincuenta y siete en punto me acerco

    al cañón

    y exactamente a las dieciocho horas disparo.


 Y quedaba claro 

     que este método para disparar era absolutamente

     exacto.

     Lo único que faltaba era verificar ese

     cronómetro. De manera

     que se le preguntó al relojero ahí en la ciudad

     acerca de la precisión de su instrumento.


 Ah, dijo el relojero,

     este es uno de los más precisos

     instrumentos que ha habido. Fíjense,

     durante ya hace varios años un cañón

     es disparado a las seis en punto.

     Y cada día yo miro este cronómetro

     y siempre son exactamente las seis.

 

      Los relojes hacen tictac y los cañones truenan.




Miroslav HOLUB nació en Plzeñ, Checoslovaquia, (hoy

República Checa) en 1923, es un poeta y científico (inmu-

nólogo), que ha sido traducido a múltiples idiomas, ade-

más de haber sido candidato al Nobel. 

Murió a los 74 años (en 1998), en Praga.

Espero traducir más poemas suyos próximamente.




 

 FUENTE

 Miroslav Holub. Poems Before and After. Bloodaxe Books,

2006.


 Versión del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)

lunes, 18 de mayo de 2026

ROBERT R. RIVAS PISTAS Y FRAGMENTOS

   


   la mañana esperando

   para desplegarse


   *

   la mirada en sus ojos

   como la pluma en el arroyo


   *

   Y en ciertas circunstancias he oído

   esta súplica: "Dame, desesperación,

   tu abrazo, cuando ya nadie me abraza".


   *

   (exangües como látigos)


   *

   varias veces, al ponerse a leer,

   se queda contemplando las palabras,

   el aura ligerísima de las palabras,

   que se transforman tornasoladamente

   en pequeñas sabrosas revelaciones


   *

   con frecuencia

   se les volcaba el vaso del decir


   *

   escribían para ser leídos por las nubes


   *

   sabiamente ajena,

   salvajemente desprovista


   *

   el armadillo, olfateando

   sabe encontrar su agujero:

   recién en sus túneles se afloja

   la asfixia del miedo.

   necesita sentir el latido del corazón

   de la tierra


   *

   con un pincel de flores

   pintaba de perfumes

   su soledad


  *

   hay que tener cuidado 

   cuando, distraídamente,

   uno se para en la calle a conversar

   con un kenuga:

   aún de sus palabras más mundanas

   vuelan esquirlas


   *

   buscan

   buscan ver dentro

   de su propia mirada.

   ningún ser tan misterioso

   como el que realmente fuiste

   como ése que recuerdas no recordar


   *

   hay breves y contados momentos

   en que tus palabras viven con las mías


   *

   no teníamos hambre:

   éramos hambri- entes


   *

   la entremezclada e imparable aparición 

   de todos los que fueron y fuimos 

   en nuestra vida


   *

   en Avindala hasta los mares

   envejecen


   *

   aunque retorcido 

   por la boa de la angustia

   sigue siendo el vehículo

   de lo que debe escribirse


   *

   por la tundra de su cuerpo,

   simplemente vagando


   *

   se llama Tzará el creador

   de esas "mariposas de 5 metros de largo

   que se quiebran como los espejos".

   con razón había varios pájaros

   volando alrededor,

   tratando de verse volar


   *

   necesita necesitar

   esquiva es la pregunta

   ¿qué puede salvarnos de no tener salvación?


   *

   no se ha escrito aún

   -tal vez por aburrido-

   el catálogo de los ensueños


   *

   no debería extrañarnos

   que los poemas

   no deseen tener trato

   con sus presuntos "autores"


   *

   en pecado concebido


   *

   pensar pensamientos

   pensamientos que nos piensan

   pensamientos autónomos

   pensamientos efímeros o garrapatas

   concentrados o distraídos;

   tentaciones, advertencias, ideas,

   la cola de un delirio.

   la mente siente llegar un pensamiento

   el pensamiento último debería ser:

   ¿qué es un pensamiento?


   *

   tu desnudez aparece

   poniendo a vibrar la orquesta completa

   de mis desconocidos instrumentos


   *

   con la fuerza de la mirada,

   alzar el velo de algo


   *

   el monje loco, en vez de armonizarla,

   desparrama a palazos la gravilla.

   los demás monjes miran

   tal vez pensando

   que siempre hay algo que aprender


   *

   Los Dioses están en plena fiesta:

   cada cien mil millones de años

   (que se conoce como "un punín")

   se reúnen

   para intercambiar universos.

   Opulencia-

   al instante se trastocan todas las leyes

   que gobiernan a cada uno de ellos,

   y los Dioses gozan

   enormemente (¿de qué otra manera?)

   de sus efectos.


   *


   La agresividad y la violencia

   son parte del mundo animal.

   La crueldad ilimitada

   es el monstruoso privilegio humano.


   *

   a esta hora se vacían los espejos,

   la soledad se envuelve en sí misma.

   también ensimismadas, las nubes

   prosiguen su camino.

   el bote amarrado,

   se hamaca

   tal vez

   soñando con navegar


   *

   ellos trabajan solamente

   con el chasis del idioma,

   no con la carrocería


   *

   no, no entiende:

   ¿qué era lo que tenía que entregarle

   a la muerte?


   *

   fiesta salvaje

   de lo ignorado


   *

   criatura etiernísima


   *

   cómo me habrás visto

   y cómo nunca podría mostrarte cómo te vi


   *

   no pesa nada toda esa inmensa

   oscuridad