miércoles, 19 de agosto de 2026

FRAGMENTOS DE LAS CARTAS DE LA LOCURA DE FRIEDRICH NIETZSCHE

  PRESENTACIÓN

    Estos fragmentos pertenecen a las cartas inéditas de

Nietzsche, escritas en lo profundo de la locura, durante

su último año de vida. Casi todas ellas las firmaba como

"El Crucificado". Otras como "Dioniseo". Se las ha deno-

minado 'cartas de la locura' (wahnbriefe), y, en realidad,

se las puede leer de muy diversas formas. No hay que ol-

vidar que antes que filósofo, Nietzsche fue poeta.

 Existe un testimonio de la visita que le hiciera Harry 

Kessler un par de años antes de que estos fragmentos 

fuesen escritos.

 "Weimar, Octubre 2, 1897. Sábado.

 ...A las diez se fue a la cama. No haría más de un cuar-

to de hora que yo había apagado las luces cuando fui 

despertado por el potente rugido del infortunado [Niet-

zsche]. Me erguí y quedé sentado en la cama y escuché 

dos, tres veces, los largos, crudos, sonidos, como si se

quejara con todas sus fuerzas en la noche. Después de

eso regresó el silencio."



   LOS FRAGMENTOS


  Hice encadenar a Caifas; yo también fui crucificado el

pasado año en una larga, prolongada manera por los mé-

dicos alemanes. ¡Wilhelm, Bismarck y todos los anti-Se-

mitas eliminados, suprimidos!

  Turín, Enero 6, 1889. Carta a Jacob Burckhardt.


 Al Ilustre Polaco

 Te pertenezco, soy más un polaco de lo que soy Dios,

he de otorgarte honores como sólo yo soy capaz de otor-

gar... Vivo entre ustedes como Matejko [Jan Matejko,

1838-1893; artista polaco]...

   El Crucificado

 -Turín, ca. enero 4, 1889: Carta al ilustre polaco.



  Mi amado hijo Mariani...

 ¡Mi paz sea contigo! El martes estaré en Roma, para

ofrecerle mis respectos a Su Santidad.

  El Crucificado

 -Turín, ca. enero 4, 1889. Carta al Cardenal Mariani,

Secretario de Estado del Vaticano.



 A mi amado hijo Umberto

 ¡Mi paz sea contigo! El martes estaré en Roma. Me gus-

taría verte, junto a Su Santidad el Papa.

 El Crucificado

 -Turín, ca. 4 de enero, 1889: carta a Umberto I, Rey de

Italia



  A mi Maestro Pietro,

 Cántame una nueva canción: el mundo está transfigurado

y todos los cielos están gozosos.

 El Crucificado

 - Turín, enero 4, 1889: carta a Peter Gast



 Dios está sobre la tierra. ¿No te das cuenta de lo gozo-

sos que están todos los cielos? Acabo de tomar posesión

de mi reino. He echado al Papa a la cárcel, y voy a hacer

que Wilhelm, Bismarck, y Stöcker sean fusilados.

  El Crucificado

 -Turín, enero 3, 1889: Carta a Meta von Salis-Marsschlint.


 

  Es un mero prejuicio que soy un ser humano. Sin embargo

he estado entre los seres humanos y sé qué cosas experimen-

tan los seres humanos, desde el más bajo hasta el más eleva-

do. Entre los hindúes yo era Buda, en Grecia Dioniso -Ale-

jandro y el César fueron encarnaciones mías, lo mismo que 

el poeta que había en Shakespeare y Lord Byron. Más re-

cientemente fui Voltaire y Napoleón, tal vez también Richard

Wagner... Sin embargo, ahora vengo como Dioniso victorioso,

que preparará un gran festival sobre la Tierra... No es que haya

tenido mucho tiempo... los cielos se regocijan de verme aquí...

También he colgado de la cruz...

 Turín, enero 3, 1889: carta a Cosima Wagner.


UNA CITA NECESARIA

¡Han oído acerca de ese loco que prendió una lámpara en

la brillante mañana, corrió a la plaza del mercado y gritó 

incesantemente: "¡Estoy buscando a Dios! ¡Estoy buscando

a Dios!".

Como muchos de ellos que no creían en Dios estaban para-

dos juntos, él produjo risas considerables. ¿Lo has perdido,

entonces? dijo uno. ¿Perdió su camino como un niño?, dijo

otro. ¿O se está escondiendo? ¿Nos tiene miedo? ¿Se ha ido

de viaje? ¿O ha emigrado?. Así gritaban y se reían. El loco

saltó al centro del grupo y los atravesó con sus miradas.

Friedrich Nietzsche: La Gaya Ciencia.


FUENTE

Jerome Rothenberg and John Bloomberg-Rissman, Editores

y comentadores. Poems for the Millennium. Volume Five.

Barbaric & Wild. A Gathering of Outside and Subterranean

Poetry from Origins to Present. Black Widow Press, 2015.


 Traducción del alemán al inglés: Kurt F. Leidecker

 Traducción del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c).


 

lunes, 17 de agosto de 2026

ROBERT R RIVAS: EN EL MERCADO

  

 "Ah, veo que el señor es un entendido. ¡Es una cachemira 

preciosa, oh, sí señor! Ah, claro, ¿el nombre? Se la llama ca

chemira dormida. Como esa fiera -elija usted en su deseo- 

que siempre hemos deseado tocar..."

  "Veo que posee manos muy hábiles ¡sí señor! Rócela

muy, muy apenas, sí, señor! Es necesario para conservar

las manos. Las dos manos, sí señor..."

 Se rio con una risa tan pequeña, que cabía en un grano

de mijo. Pero esa risita no se dispersaba, como parecía

estar siempre a punto de hacerlo.

 "¡Ah, muselinas, señor, sí! ¡Muselinas muy antiguas, se-

ñor! ¡Claro que están respirando, señor! Son seres dormidos 

desde hace incontables años, señor...¿Quién puede saber qué

se despertaría?"

 "Llévese una cachemira de ésas, o una muselina de éstas,

 señor..."

  "No las conseguirá en otro lado, señor..."

  "No se arrepentirá nunca, se lo puedo asegurar, señor..."

 

ROBERT R RIVAS: A CIELO ABIERTO

   


  el antiguo y nuevo destello de la luz

           (a través del deshielo,

                   el amanecer)


  se despojó de la primera capa de consciencia

      como si se la arrancara


  luego la segunda, la tercera y la cuarta y última


  permaneció en esa intactez

       que no se parecía a nada

            cognoscible


   y mucho menos al vacío


   en el cuerpo suelto se inició la agitación

        de haberse librado de él

              

   ya no había algo ni de una orilla

        ni de la otra,

               ni de la siguiente tampoco


   tiempo desnudo


   cada instante cayendo 

         dentro de su propio agujero


    era, había sido, habría podido ser


    todo ser, era


    los sueños brotaban de la caja abierta

         y se disolvían en el fuego helado

              del 'aire'


    hasta que se terminaron


    la pura verdad: la ausencia total de la verdad


  

sábado, 15 de agosto de 2026

DOS POEMAS DEL NEERLANDÉS HANS FAVEREY

        


       'LA TIERRA; QUE CONSISTE DE LOZA DE BARRO'


   La tierra; que consiste de loza de barro.

   Que estoy sobre la tierra, comoquiera que sea eso,

   para respirar bajo el firma-

   mento que está encima, de extremo a extremo.


   La tierra y sus ríos;

   sus ríos. Un solitario


   rio se sumerge y se demora

   un rato en las cavernas.

   Algunos ríos terminan en arena.

   La tierra como un artículo que vale la pena mencionar.

   El mundo como arena movediza.




    'DEL JARRÓN'


   Del jarrón 

   que sostengo en mis manos

   y llevo a la cocina

   para llenarlo de agua


   no carece ni del jarrón

   como es y continúa siendo, ni


   el jarrón que un poco antes

   una última vez con toda intensidad

   se incendió, y después se hizo

   añicos contra el suelo.



   Hans Faverey nació en Paramaribo (Surinam) en 1933.

Se mudó a Países Bajos en 1939. Estudió en la Universidad

de Amsterdam y se recibió de psicólogo. Se dice que su poe-

sía es hermética, y él solía reírse de este comentario. J.M.

Coetzee, afirma que la poesía temprana de Favarey era com-

pleja y rigurosa, utilizando un lenguaje cuidadosamente pla-

neado, con una mínima referencia a sí mismo. Sus últimos

libros de poemas (murió en Amsterdam en 1990), en cambio,

son más accesibles y también más geniales. Y que se nota en 

ellos la influencia de los filósofos pre-socráticos, particular-

mente de Heráclito.



FUENTE


 J.M. Coetzee. Landscape with Rowers. Poetry from the Ne-

derlands. Princeton Univ. Press, 2004.

 (Hay que recordar que siendo Coetzee sudafricano, vivió 

en el idioma afrikaner, a raiz de que en 1652, colonos neer-

landeses desembarcaron en el Cabo de Buena Esperanza y

su lengua, mezclada con el portugués, el malayo y lenguas

africanas, que hoy tiene unos 7 millones de hablantes, es 

una lengua muy difundida tanto en Sudáfrica como en Na-

mibia.)


Versión del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)



   

viernes, 24 de julio de 2026

DOS POEMAS DE JACQUES RÉDA

        

COMO EN UN SUEÑO


Tú me escribes. Con un sueño tú me escribes.

Sin embargo no eres realmente tú quien me escribe,

                           ni yo

Quien recibe tu carta como en un sueño.

La noticia se va,  se extravía, y arriba

Después de tanto tiempo que uno ya no sabe a qué

Se refieren esas palabras cuya violenta tinta se fatiga

                           en el sobre;

Y quién, en la foto que se ha desgastado en el sobre,

Aún sonríe como soles desaparecidos.



    MUCHACHA FUGITIVA


Nunca más volví a ver a la irreal ciclista

Que un bello día apareció entre nuestros juegos

Y permaneció a distancia, una sonrisa astuta y tímida

En sus labios, como un duendecillo cabalista.

Pero cuando nuestro incansable ardor quedó agotado,

Ella desapareció tal como se había originado,

Y yo la perseguí con mi bicicleta en vano.

He pensado desde entonces, en todos esos caminos azules,

Hija de lo espontáneo, madre de lo arcano,

Que es aún y siempre a ella a quien persigo.


Jacques Réda (1929-2024). Sus poemas contienen un fuerte

elemento visual. Solía escribir mucha poesía en prosa. Reco-

rrió buena parte del mundo. Dirigió durante años la prestigio-

sa Nouvelle revue francaise. Ha publicado más de 50 libros de

poemas y obtenido numerosos premios literarios. 


Versiones del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)


Aprovecho esta publicación para anunciar que esta página

ha recibido más de un millón y medio de visitas desde su

creación, a fines de 2010. ¡Gracias a los lectores! Aún soy

un poeta invisible para el mundo. Pero es posible que mu-

chos de esos visitantes, hayan leído, entremezclados con

mis traducciones, mis propios poemas. Creo que salvo por

razones muy particulares, o por el narcisismo del autor, no

tiene sentido publicar una edición de 300 ejemplares en es-

tos tiempos, siendo uno un autor desconocido. Aún los poe-

tas más grandes venden muy pocos ejemplares. La poesía

se ha convertido en el último reducto de algo.

Para mí ese algo ha sido, por un lado, intentar enriquecer el

lenguaje, explorar sus límites, en lo posible, ensancharlos.

Por el otro, escribir poesía es algo que me pasa desde muy

joven. Creo que tiene que ver con la intimidad más profun-

da, con lo desconocido de uno mismo. (Jacques Alain Mi-

ller lo ha llamado "extimidad"). 

Coincido en que escribir es "un verbo intransitivo" 
(María Negroni). Ahora bien, ¿es inergativo o es ina-

cusativo? El sujeto, ¿realiza activamente la acción o su-

fre el proceso, experimenta la acción?

Abrir esclusas.

Me gustaría tener ese encanto.







         

miércoles, 10 de junio de 2026

TRES BREVES POEMAS DE STEVIE SMITH

  

   EN MIS SUEÑOS


 En mis sueños estoy siempre diciendo adiós

              y yéndome.

  A dónde y por qué no lo sé ni me importa.

  Y la partida es dulce y la sobre

              partida es aún más dulce.

  Y lo más dulce de todo es la noche y el

               apresurado aire.


  En mis sueños ellos siempre están saludando

               con las manos y diciendo adiós.

  Y me dan la copa de despedida y yo sonrío

                mientras bebo.

  Me alegra que el viaje ya esté listo. Y me alegra

                irme,

  Estoy contenta, estoy contenta, de que mis amigos

                 no saben lo que pienso.



    AQUÍ YACE...


  Aquí yace un poeta que no escribió

  Su alma corre gritando a través de la noche,

  ¡Ah, denme papel, denme lapicera,

  Y pronto empezaré!


  Pobre Alma, quédate durmiendo.  En la región

                                                  [de la Muerte

  No hay lapicera, papel, noción - y no hay Tiempo.



  TENER QUE IRSE


  Se levantó y se fue

  ¿No debió hacerlo? ¿Hacer qué?

  Levantada e ida.


  Sí, creo que debió hacerlo

  Porque estaba oscureciendo.

  ¿Estaba qué? Más oscuro. Bueno,

    todavía quedaba algo

   De día cuando se fue, bueno,

   Suficiente como para ver su camino.

   Y fue la última vez que hubiese podido...


   Stevie Smith, cuyo nombre de nacimiento era Florence

Margaret Smith, nació en Hall, Yorkshire, Gran Bretaña,

en 1902.

    Cuando tenía tres años su familia se mudó a los subur-

 bios del norte de Londres, y vivió en esa misma casa has-

 ta su muerte, que se produjo en 1971.

     Escribió varios libros de poesía, a veces en un estilo

 clásico (rimado) y otras en una forma libre. Se la ha rela-

 cionado con Dorothy Parker, Ogden Nash, Emily Dickin-

 son y los hermanos Grimm. Alguien dijo: "Una William

 Blake femenina". Amy Clampitt, una de las poetisas más

 reconocidas de los Estados Unidos -de quien próximamen-

 te publicaré algunos poemas- dijo que Stevie escribió acer-

 ca de "la desolación de lo ordinario". Una obra de teatro de

 Hugh Whitemore, que se estrenó con el título "Stevie" en

 1977, se convirtió un año más tarde en un film de Robert

 Enders, con Glenda Jackson en el papel de la poetisa.

   Recibió algunos premios, siendo el más destacado, el

  Queens Golden Medal for Poetry, en 1969.

    El genial escritor inglés Geoff Dyer comenta en su libro

 "La Zona" (acerca de la película de culto de Tarkovski), 

  lo siguiente: "En la película La psicina de Francois Ozon, 

  Charlotte Rampling dice que los premios literarios son co-

  mo las hemorroides: antes o después todo el mundo tiene."

   Bueno, digo yo, no todo el mundo



  FUENTE

  Stevie Smith. New Selected Poems. New Directions, 1972.


  Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c).


miércoles, 3 de junio de 2026

UN POEMA DE MIROSLAV HOLUB

   BREVE REFLEXIÓN ACERCA DE LA EXACTITUD


   Los peces

      siempre saben exactamente adónde moverse

      y cuándo,

      asimismo

      los pájaros tienen incorporado un preciso sentido

      del tiempo 

      y de la orientación.


  La humanidad, por otra parte,

 careciendo de tales instintos recurre a la investigación

 científica. La naturaleza de esto queda ilustrada  por el

 siguiente

 evento.


 Cierto soldado 

   debía disparar un cañón exactamente a las seis

   cada tarde.

 Siendo un soldado, así lo hacía. Cuando se

   investigó su precisión,

   explicó lo siguiente.


 Yo me guío por el cronómetro preciso que está

    en la vidriera 

    del relojero, aquí abajo en la ciudad. Cada

    día a las diecisiete

    cuarenta y cinco ajusto mi reloj con él y

    subo a la colina donde mi cañón aguarda

    preparado.

    A las cinco y cincuenta y siete en punto me acerco

    al cañón

    y exactamente a las dieciocho horas disparo.


 Y quedaba claro 

     que este método para disparar era absolutamente

     exacto.

     Lo único que faltaba era verificar ese

     cronómetro. De manera

     que se le preguntó al relojero ahí en la ciudad

     acerca de la precisión de su instrumento.


 Ah, dijo el relojero,

     este es uno de los más precisos

     instrumentos que ha habido. Fíjense,

     durante ya hace varios años un cañón

     es disparado a las seis en punto.

     Y cada día yo miro este cronómetro

     y siempre son exactamente las seis.

 

      Los relojes hacen tictac y los cañones truenan.




Miroslav HOLUB nació en Plzeñ, Checoslovaquia, (hoy

República Checa) en 1923, es un poeta y científico (inmu-

nólogo), que ha sido traducido a múltiples idiomas, ade-

más de haber sido candidato al Nobel. 

Murió a los 74 años (en 1998), en Praga.

Espero traducir más poemas suyos próximamente.




 

 FUENTE

 Miroslav Holub. Poems Before and After. Bloodaxe Books,

2006.


 Versión del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)