sábado, 15 de agosto de 2026

DOS POEMAS DEL NEERLANDÉS HANS FAVEREY

        


       'LA TIERRA; QUE CONSISTE DE LOZA DE BARRO'


   La tierra; que consiste de loza de barro.

   Que estoy sobre la tierra, comoquiera que sea eso,

   para respirar bajo el firma-

   mento que está encima, de extremo a extremo.


   La tierra y sus ríos;

   sus ríos. Un solitario


   rio se sumerge y se demora

   un rato en las cavernas.

   Algunos ríos terminan en arena.

   La tierra como un artículo que vale la pena mencionar.

   El mundo como arena movediza.




    'DEL JARRÓN'


   Del jarrón 

   que sostengo en mis manos

   y llevo a la cocina

   para llenarlo de agua


   no carece ni del jarrón

   como es y continúa siendo, ni


   el jarrón que un poco antes

   una última vez con toda intensidad

   se incendió, y después se hizo

   añicos contra el suelo.



   Hans Faverey nació en Paramaribo (Surinam) en 1933.

Se mudó a Países Bajos en 1939. Estudió en la Universidad

de Amsterdam y se recibió de psicólogo. Se dice que su poe-

sía es hermética, y él solía reírse de este comentario. J.M.

Coetzee, afirma que la poesía temprana de Favarey era com-

pleja y rigurosa, utilizando un lenguaje cuidadosamente pla-

neado, con una mínima referencia a sí mismo. Sus últimos

libros de poemas (murió en Amsterdam en 1990), en cambio,

son más accesibles y también más geniales. Y que se nota en 

ellos la influencia de los filósofos pre-socráticos, particular-

mente de Heráclito.



FUENTE


 J.M. Coetzee. Landscape with Rowers. Poetry from the Ne-

derlands. Princeton Univ. Press, 2004.

 (Hay que recordar que siendo Coetzee sudafricano, vivió 

en el idioma afrikaner, a raiz de que en 1652, colonos neer-

landeses desembarcaron en el Cabo de Buena Esperanza y

su lengua, mezclada con el portugués, el malayo y lenguas

africanas, que hoy tiene unos 7 millones de hablantes, es 

una lengua muy difundida tanto en Sudáfrica como en Na-

mibia.)


Versión del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)



   

viernes, 24 de julio de 2026

DOS POEMAS DE JACQUES RÉDA

        

COMO EN UN SUEÑO


Tú me escribes. Con un sueño tú me escribes.

Sin embargo no eres realmente tú quien me escribe,

                           ni yo

Quien recibe tu carta como en un sueño.

La noticia se va,  se extravía, y arriba

Después de tanto tiempo que uno ya no sabe a qué

Se refieren esas palabras cuya violenta tinta se fatiga

                           en el sobre;

Y quién, en la foto que se ha desgastado en el sobre,

Aún sonríe como soles desaparecidos.



    MUCHACHA FUGITIVA


Nunca más volví a ver a la irreal ciclista

Que un bello día apareció entre nuestros juegos

Y permaneció a distancia, una sonrisa astuta y tímida

En sus labios, como un duendecillo cabalista.

Pero cuando nuestro incansable ardor quedó agotado,

Ella desapareció tal como se había originado,

Y yo la perseguí con mi bicicleta en vano.

He pensado desde entonces, en todos esos caminos azules,

Hija de lo espontáneo, madre de lo arcano,

Que es aún y siempre a ella a quien persigo.


Jacques Réda (1929-2024). Sus poemas contienen un fuerte

elemento visual. Solía escribir mucha poesía en prosa. Reco-

rrió buena parte del mundo. Dirigió durante años la prestigio-

sa Nouvelle revue francaise. Ha publicado más de 50 libros de

poemas y obtenido numerosos premios literarios. 


Versiones del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)


Aprovecho esta publicación para anunciar que esta página

ha recibido más de un millón y medio de visitas desde su

creación, a fines de 2010. ¡Gracias a los lectores! Aún soy

un poeta invisible para el mundo. Pero es posible que mu-

chos de esos visitantes, hayan leído, entremezclados con

mis traducciones, mis propios poemas. Creo que salvo por

razones muy particulares, o por el narcisismo del autor, no

tiene sentido publicar una edición de 300 ejemplares en es-

tos tiempos, siendo uno un autor desconocido. Aún los poe-

tas más grandes venden muy pocos ejemplares. La poesía

se ha convertido en el último reducto de algo.

Para mí ese algo ha sido, por un lado, intentar enriquecer el

lenguaje, explorar sus límites, en lo posible, ensancharlos.

Por el otro, escribir poesía es algo que me pasa desde muy

joven. Creo que tiene que ver con la intimidad más profun-

da, con lo desconocido de uno mismo. (Jacques Alain Mi-

ller lo ha llamado "extimidad"). 

Coincido en que escribir es "un verbo intransitivo" 
(María Negroni). Ahora bien, ¿es inergativo o es ina-

cusativo? El sujeto, ¿realiza activamente la acción o su-

fre el proceso, experimenta la acción?

Abrir esclusas.

Me gustaría tener ese encanto.







         

miércoles, 10 de junio de 2026

TRES BREVES POEMAS DE STEVIE SMITH

  

   EN MIS SUEÑOS


 En mis sueños estoy siempre diciendo adiós

              y yéndome.

  A dónde y por qué no lo sé ni me importa.

  Y la partida es dulce y la sobre

              partida es aún más dulce.

  Y lo más dulce de todo es la noche y el

               apresurado aire.


  En mis sueños ellos siempre están saludando

               con las manos y diciendo adiós.

  Y me dan la copa de despedida y yo sonrío

                mientras bebo.

  Me alegra que el viaje ya esté listo. Y me alegra

                irme,

  Estoy contenta, estoy contenta, de que mis amigos

                 no saben lo que pienso.



    AQUÍ YACE...


  Aquí yace un poeta que no escribió

  Su alma corre gritando a través de la noche,

  ¡Ah, denme papel, denme lapicera,

  Y pronto empezaré!


  Pobre Alma, quédate durmiendo.  En la región

                                                  [de la Muerte

  No hay lapicera, papel, noción - y no hay Tiempo.



  TENER QUE IRSE


  Se levantó y se fue

  ¿No debió hacerlo? ¿Hacer qué?

  Levantada e ida.


  Sí, creo que debió hacerlo

  Porque estaba oscureciendo.

  ¿Estaba qué? Más oscuro. Bueno,

    todavía quedaba algo

   De día cuando se fue, bueno,

   Suficiente como para ver su camino.

   Y fue la última vez que hubiese podido...


   Stevie Smith, cuyo nombre de nacimiento era Florence

Margaret Smith, nació en Hall, Yorkshire, Gran Bretaña,

en 1902.

    Cuando tenía tres años su familia se mudó a los subur-

 bios del norte de Londres, y vivió en esa misma casa has-

 ta su muerte, que se produjo en 1971.

     Escribió varios libros de poesía, a veces en un estilo

 clásico (rimado) y otras en una forma libre. Se la ha rela-

 cionado con Dorothy Parker, Ogden Nash, Emily Dickin-

 son y los hermanos Grimm. Alguien dijo: "Una William

 Blake femenina". Amy Clampitt, una de las poetisas más

 reconocidas de los Estados Unidos -de quien próximamen-

 te publicaré algunos poemas- dijo que Stevie escribió acer-

 ca de "la desolación de lo ordinario". Una obra de teatro de

 Hugh Whitemore, que se estrenó con el título "Stevie" en

 1977, se convirtió un año más tarde en un film de Robert

 Enders, con Glenda Jackson en el papel de la poetisa.

   Recibió algunos premios, siendo el más destacado, el

  Queens Golden Medal for Poetry, en 1969.

    El genial escritor inglés Geoff Dyer comenta en su libro

 "La Zona" (acerca de la película de culto de Tarkovski), 

  lo siguiente: "En la película La psicina de Francois Ozon, 

  Charlotte Rampling dice que los premios literarios son co-

  mo las hemorroides: antes o después todo el mundo tiene."

   Bueno, digo yo, no todo el mundo



  FUENTE

  Stevie Smith. New Selected Poems. New Directions, 1972.


  Versiones del inglés: Robert R. Rivas (c).


miércoles, 3 de junio de 2026

UN POEMA DE MIROSLAV HOLUB

   BREVE REFLEXIÓN ACERCA DE LA EXACTITUD


   Los peces

      siempre saben exactamente adónde moverse

      y cuándo,

      asimismo

      los pájaros tienen incorporado un preciso sentido

      del tiempo 

      y de la orientación.


  La humanidad, por otra parte,

 careciendo de tales instintos recurre a la investigación

 científica. La naturaleza de esto queda ilustrada  por el

 siguiente

 evento.


 Cierto soldado 

   debía disparar un cañón exactamente a las seis

   cada tarde.

 Siendo un soldado, así lo hacía. Cuando se

   investigó su precisión,

   explicó lo siguiente.


 Yo me guío por el cronómetro preciso que está

    en la vidriera 

    del relojero, aquí abajo en la ciudad. Cada

    día a las diecisiete

    cuarenta y cinco ajusto mi reloj con él y

    subo a la colina donde mi cañón aguarda

    preparado.

    A las cinco y cincuenta y siete en punto me acerco

    al cañón

    y exactamente a las dieciocho horas disparo.


 Y quedaba claro 

     que este método para disparar era absolutamente

     exacto.

     Lo único que faltaba era verificar ese

     cronómetro. De manera

     que se le preguntó al relojero ahí en la ciudad

     acerca de la precisión de su instrumento.


 Ah, dijo el relojero,

     este es uno de los más precisos

     instrumentos que ha habido. Fíjense,

     durante ya hace varios años un cañón

     es disparado a las seis en punto.

     Y cada día yo miro este cronómetro

     y siempre son exactamente las seis.

 

      Los relojes hacen tictac y los cañones truenan.




Miroslav HOLUB nació en Plzeñ, Checoslovaquia, (hoy

República Checa) en 1923, es un poeta y científico (inmu-

nólogo), que ha sido traducido a múltiples idiomas, ade-

más de haber sido candidato al Nobel. 

Murió a los 74 años (en 1998), en Praga.

Espero traducir más poemas suyos próximamente.




 

 FUENTE

 Miroslav Holub. Poems Before and After. Bloodaxe Books,

2006.


 Versión del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)

lunes, 18 de mayo de 2026

ROBERT R. RIVAS PISTAS Y FRAGMENTOS

   


   la mañana esperando

   para desplegarse


   *

   la mirada en sus ojos

   como la pluma en el arroyo


   *

   Y en ciertas circunstancias he oído

   esta súplica: "Dame, desesperación,

   tu abrazo, cuando ya nadie me abraza".


   *

   (exangües como látigos)


   *

   varias veces, al ponerse a leer,

   se queda contemplando las palabras,

   el aura ligerísima de las palabras,

   que se transforman tornasoladamente

   en pequeñas sabrosas revelaciones


   *

   con frecuencia

   se les volcaba el vaso del decir


   *

   escribían para ser leídos por las nubes


   *

   sabiamente ajena,

   salvajemente desprovista


   *

   el armadillo, olfateando

   sabe encontrar su agujero:

   recién en sus túneles se afloja

   la asfixia del miedo.

   necesita sentir el latido del corazón

   de la tierra


   *

   con un pincel de flores

   pintaba de perfumes

   su soledad


  *

   hay que tener cuidado 

   cuando, distraídamente,

   uno se para en la calle a conversar

   con un kenuga:

   aún de sus palabras más mundanas

   vuelan esquirlas


   *

   buscan

   buscan ver dentro

   de su propia mirada.

   ningún ser tan misterioso

   como el que realmente fuiste

   como ése que recuerdas no recordar


   *

   hay breves y contados momentos

   en que tus palabras viven con las mías


   *

   no teníamos hambre:

   éramos hambri- entes


   *

   la entremezclada e imparable aparición 

   de todos los que fueron y fuimos 

   en nuestra vida


   *

   en Avindala hasta los mares

   envejecen


   *

   aunque retorcido 

   por la boa de la angustia

   sigue siendo el vehículo

   de lo que debe escribirse


   *

   por la tundra de su cuerpo,

   simplemente vagando


   *

   se llama Tzará el creador

   de esas "mariposas de 5 metros de largo

   que se quiebran como los espejos".

   con razón había varios pájaros

   volando alrededor,

   tratando de verse volar


   *

   necesita necesitar

   esquiva es la pregunta

   ¿qué puede salvarnos de no tener salvación?


   *

   no se ha escrito aún

   -tal vez por aburrido-

   el catálogo de los ensueños


   *

   no debería extrañarnos

   que los poemas

   no deseen tener trato

   con sus presuntos "autores"


   *

   en pecado concebido


   *

   pensar pensamientos

   pensamientos que nos piensan

   pensamientos autónomos

   pensamientos efímeros o garrapatas

   concentrados o distraídos;

   tentaciones, advertencias, ideas,

   la cola de un delirio.

   la mente siente llegar un pensamiento

   el pensamiento último debería ser:

   ¿qué es un pensamiento?


   *

   tu desnudez aparece

   poniendo a vibrar la orquesta completa

   de mis desconocidos instrumentos


   *

   con la fuerza de la mirada,

   alzar el velo de algo


   *

   el monje loco, en vez de armonizarla,

   desparrama a palazos la gravilla.

   los demás monjes miran

   tal vez pensando

   que siempre hay algo que aprender


   *

   Los Dioses están en plena fiesta:

   cada cien mil millones de años

   (que se conoce como "un punín")

   se reúnen

   para intercambiar universos.

   Opulencia-

   al instante se trastocan todas las leyes

   que gobiernan a cada uno de ellos,

   y los Dioses gozan

   enormemente (¿de qué otra manera?)

   de sus efectos.


   *


   La agresividad y la violencia

   son parte del mundo animal.

   La crueldad ilimitada

   es el monstruoso privilegio humano.


   *

   a esta hora se vacían los espejos,

   la soledad se envuelve en sí misma.

   también ensimismadas, las nubes

   prosiguen su camino.

   el bote amarrado,

   se hamaca

   tal vez

   soñando con navegar


   *

   ellos trabajan solamente

   con el chasis del idioma,

   no con la carrocería


   *

   no, no entiende:

   ¿qué era lo que tenía que entregarle

   a la muerte?


   *

   fiesta salvaje

   de lo ignorado


   *

   criatura etiernísima


   *

   cómo me habrás visto

   y cómo nunca podría mostrarte cómo te vi


   *

   no pesa nada toda esa inmensa

   oscuridad

   

   


   

domingo, 17 de mayo de 2026

CUATRO POEMAS DE RUSSELL EDSON

  

Russell Edson nació en los Estados Unidos en 1928 y mu-

rió en ese mismo país en 2014, a los 84 años. Ha publicado

obras de diversos géneros (teatro, novelas, fábulas, cuen-

tos y poemas), además de ser ilustrador.. Es considerado el 

"padrino" de la poesía en prosa en su país natal. Supongo

que porque, naturalmente, se considera a Walt Whitman el

padre de esa forma poética. Recibió diversos premios por su 

escritura. Ha dicho acerca de su obra en una entrevista que 

"mi trabajo como escritor es más que nada corregir lo que 

produce la fiebre creadora. Me siento a escribir con una pá-

gina en blanco y con una mente en blanco. Dondequiera que 

el órgano de la realidad (el cerebro) quiere ir yo lo sigo con 

el lápiz azul de la consciencia."

Para mí, leer su poesía ha sido un descubrimiento. Nacido 

de la casualidad, como suele ocurrir. Estaba leyendo "El

monstruo ama su laberinto" de Charles Simic, habiendo

pensado mucho en la poesía y los poetas (y en mí mismo en-

tre ellos), cuando en uno de sus fragmentos, Simic menciona

a Edson emparentándolo con Michaux. Por si los lectores de

esta página no lo recuerdan, he dicho en muchas ocasiones

que Henri Michaux es, para mí, el mayor poeta del siglo XX.

Cuando escribo esta frase que suena demasiado contundente,

advierto que hay cierta lucha imaginaria en mi expresión. Por-

que seguramente cada uno de nosotros tiene su propio "mayor

poeta", y por ende se trata de un tema que se caracteriza por

ser totalmente discutible. Por ese motivo mi aserción es sin

duda provocativa. Diría que "provocativa" debería acompa-

ñarse de "en un sentido amplio". Por ejemplo, ya que estamos

privados de la gozosa (y por tanto inútil) tentación de subir al

ring a nuestros poetas máximos, lograr que cada cual piense

en cuáles son sus grandes poetas. Puedo agregar que elijo a

Michaux sin olvidarme de Pessoa (con sus tres heterónimos 

poéticos: Caeiro, Da Campos y Reis), del Pound de "Personae"

(él mismo ha dicho que sus Cantos, a los que dedicó décadas

de trabajo, son "a botch", un término que en inglés se define

como "a clumsy mess", y en castellano como una "chapuce-

ría"); y de libros -más que de la obra- de otros poetas (Larbaud,

Ondaatje, Tranströmer, Pizarnik, etc.).

 Me ha generado mucha simpatía Russell Edson. Y ha sido un

verdadero placer traducirlo.


 UNA PIEDRA NO ES DE NADIE


Un hombre emboscó a una piedra. La atrapó. 

La convirtió en prisionera. La ubicó en un cuarto oscuro

y se convirtió en su guardián de por vida.


 Su madre le preguntó porqué 

 Él dijo porque está cautiva, porque ha sido

capturada.


 Mirá, la piedra está dormida, le dijo ella, no sabe

si está en un jardín o no. La eternidad y la piedra

son madre e hija, sos vos el que está envejeciendo.

La piedra sólo está durmiendo.


 Pero la atrapé, madre, la piedra es mía por conquista,

dijo él.


  Una piedra no es de nadie, ni siquiera de sí misma,

vos sos el conquistado, te estás ocupando del prisionero,

que sos vos mismo, porque tenés miedo de salir.


  Sí, sí, tengo miedo, porque vos nunca me amaste,

dijo él.


  Eso es cierto, porque vos siempre fuiste para mí

como la piedra es para vos, dijo ella.



 CONTANDO OVEJAS


 Un científico tiene un tubo de ensayo lleno de ovejas. Se

pregunta si debería tratar de reducir un pastizal para ellas.

Son como granos de arroz.

Se pregunta si es posible reducir algo hasta sacarlo de la

existencia.

Se pregunta si las ovejas se darán cuenta de su pequeñez,

si tienen alguna noción de la escala. 

Tal vez piensan que el tubo de ensayo en una granja de

cristal...

Se pregunta qué debería hacer con ellas, que por cierto

tienen menos carne y menos lana que las ovejas comunes.

¿Es que él habrá reducido su valor comercial?

Se pregunta si podrían usarse como una variante del arroz,

una especie de arroz lanoso.

Se pregunta si debería amasarlas en una pasta roja entre

sus dedos.

Se pregunta si se estarán reproduciendo o si algunas de 

ellas se habrán muerto.

Las pone bajo un microscopio y se queda dormido contán-

dolas.



 ÁNGELES


 Tienen poco uso. Son lo mejor como objetos

de tormento.

 A ningún gobierno le importa lo que hacés con ellos.

 Como pájaros, y sin embargo tan humanos...

 Se aparean mirándose brevemente el uno al otro.

 Sus huevos son como gominolas.


 A veces se dice que inspiran a un hombre

a hacer con su vida más de lo que podrían

haber hecho.

 ¿Pero qué es lo que puede hacer un hombre

con su vida?


  ...Arden hermosamente con una llama azul.


 Cuando gritan es como el chirrido de una 

bisagra; el grito de un murciélago. Nadie

lo escucha...



 LAMENTÁNDOLO SINCERAMENTE

                                    para Charles Simic


 Como un monstruoso caracol, un inodoro se desliza

dentro de una sala de estar sobre una huella mojada,

pidiendo ser amado.

  Es imposible, y expresamos nuestro sincero lamento.

En el libro del corazón no se hace mención de la plomería.

  Y aunque hemos compartido con vos nuestra intimidad

en muchas ocasiones, pertenecés a una desafortunada

referencia, que preferiríamos no abrazar...

   El inodoro se retira deslizándose...




 NOTA


 En realidad, el párrafo entero de Simic, que agrego a conti-

nuación, me hizo pasar del agradecimiento -por darme a co-

nocer a Edson, vinculado nada menos que a Michaux- a la

irritación -por cómo termina describiéndolos, en un tono

que yo tomo como despectivo.


 "En literatura hay una tradición de magníficos inadapta-

dos, poetas y escritores inclasificables, como Michaux y

Edson, que recelan de la literatura y al mismo tiempo son

sus mayores adictos. Sólo un estilo que sea un carnaval de

estilos parece agradarles. Una poesía, en resumen, que ten-

ga aires de circo, de barraca de feria y vodevil, llena de he-

chos reales más extraños que la ficción, falsos milagros y

supersticiones, libros de horóscopos y calendarios astrales

como loa que se venden en la caja de los supermercados,

etc."


 No creo que Michaux y Edson estén realmente emparentados,

salvo por el hecho de que escriben poesía en prosa.

 Michaux ha viajado por el mundo, ha experimentado escribir

lo que sentía y percibía bajo en efecto de drogas alucinógenas,

ha viajado de un límite a otro de la literatura y la poesía.

 Su poema "Nosotros dos aún", escrito tras la muerte por 

quemaduras de su mujer, es lo más bello y profundo que he 

leído. Atribuirle superficialidad a Henri Michaux me parece

que sólo puede deberse a no conocer mínimamente su obra.



 

 

martes, 12 de mayo de 2026

YANNIS RITSOS: MONOCORDIOS

   Escritos durante su exilio en la isla de Samos durante la

dictadura militar de Papadopoulos, en el lapso de un mes,

entre el 1° de agosto y el 1° de septiembre de 1979, son

336 los Monocordios, que constan de un solo verso cada

uno. Reproducimos aquí unos cuantos de ellos. Aprove-

chamos para ello las instrucciones que dejó Ritsos acerca

de cómo debía traducirse su poesía: " Mi poesía no adop-

ta poses; no busco efectos a través de la ironía o el sarcas-

mo, sino que busco siempre un tono neutral. Si estás tra-

duciendo mi poesía vas a necesitar el léxico más actualiza-

do, el más demótico. Traducí las palabras exactamente co-

mo las ves."

Esta es una muestra, apenas, de esos versos. que fueron pu-

blicados en inglés recién en 2008. Siguen la numeración

original, por supuesto, lo cual implica saltos aritméticos,

que, tomados como si siguiesen un código, pueden volverse

también muy poéticos.


5

Entendí al trompetista cuando cerré los ojos.


16

Te vi, y los poemas regresaron a mí.


35

Con tu pequeño dedo agitás un mundo.


60

Sangre en los cimientos de cada puente.


71

Luna sibarita, no retires lo dicho.


77

Dejá que los muertos duerman por fin así podemos dormir

nosotros.


81

Una montaña, dos manzanas, tres soldados.


89

Entré a la casa de madera con una espada y un espejo.


90

El hermoso cadáver en su pira, carrera de caballos, y 

la gran tristeza de los hombres.


104

Le temen a su casco pero no a su espada. No tiene espada.


105

Lo apedrearon a muerte. Con las piedras construí este mo-

numento.


118

Tan formal era el uniforme con que lo vistieron, que casi

pierde la voz.


169

Con sus ojos azules ella le da color al mundo.


184

Arriaron sus banderas. Se volvieron a sus casas. Están

contando su plata.


193

El apuesto barquero depositó una rosa sobre el delantal

de Polydora.


197

Aire de juventud: el pecho de la joven mojado por el

océano.


201

En manos de personas jóvenes las banderas están cantando.


205

Aretusa, sosteniendo la lira sobre su falda cretense.


209

Un pálido sonámbulo, llevando un crisantemo rojo.


219

Destrozados mármoles, restaurados con cemento y yeso.


221

Hermosa bailarina, no digas una palabra, baila.


241

Amanecer. Yo y el centinela sobre el largo puente.


246

Tu ropa, arrojada sobre la silla, todavía huele a mar.


248.

Todavía otra medalla en tu pecho, todavía otra arruga

en tu frente.


260

La linterna en la barraca donde soldados cansados duermen.


261

Casa cerrada. Afuera, la luna, y un centinela orinando en

el pórtico.


266

Los largos avances de las banderas, bien arriba, sobre

los hombros de hombres jóvenes.




YANNIS RITSOS (1909-1990) es uno de los más grandes 

poetas griegos del siglo XX. Ha sido traducido al español,

pero entiendo que estos versos permanecían inéditos en nues-

tra lengua.


FUENTE

Modern Poetry in Translation. Third Series, Number Seven_

Love and War.



Versión del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)