jueves, 31 de diciembre de 2020

UNA SERIE

 la liebre se detiene

  es cualquier lugar del campo

 el campo también es cualquier lugar

 muchos yuyos

   arbustos pozos inciertas alambradas

 el terreno no es desparejo 

 para el olfato de la liebre

 cuyos largos hilos recorren bien abiertos

 la ausencia de paisaje


 unos hilos huelen olores conocidos

 otros no: se detiene justamente a descifrarlos



  ***


  ¿te gustan las liebres, Calveyra?

  bueno, en París no habrá muchas liebres

  no es Mansilla

  pero Francia también tendrá campiña

  ¿hay viajes organizados de liebres

  de esa campiña 

  para Entre Ríos?

  se están preparando tours

  de esos desde hace 300 años

  y todavía no salió el primero

  es que los pasaportes de las liebres

  requieren de un tiempo inefable




   ***


   en las Aduanas del pensamiento

   y todas esas voces y caras

   y todos esos personajes

     de papeles únicos bien breves

         de los sueños

        ¿adónde se fueron?

   

   estábamos sentados sobre las hojas

   en el único bosque que encontramos

   cada sonido de los árboles

   y de los pájaros, idos,

   igual que los personajes de los sueños


   nosotros

   que caminábamos por el sendero del bosque

    de regreso a la estación de tren

    idos también, jóvenes, radiantes




   ***



  escondiste la pregunta

  porque venía alguien-

  se escurrió entre la hierba alta del bosque

  o se asfixió como un pájaro




  ***


 a veces escribía cosas en la oscuridad

    pero resultaban cosas

         (además de muy desordenadas)

                indescifrables


 si prendía la luz, en cambio,

     se despertaba del todo

  y lo que iba a escribir

      enceguecía

         al instante




 ***


 había que quedarse

 que ir quedándose

 en lo no escrito

    entre todos esos hilos sueltos

 la parte más lejana

    y dispersa de la memoria

 los días en los que entraba

    el mínimo de luz

    de la consciencia

    en la casita del ser




  ***


   no quedar soldado a sí mismo

   ahí ubico primero al amigo

   porque los padres son todavía más 'sí mismo'

        que uno

  después van llegando

    de a una las mujeres

    ¡cómo saben despegarte!

  después vendría el hijo

    son los lugares más lejanos

     que lograste visitar


     y en unos pocos de esos lugares

     te quedaste a vivir


   no poder ser

   ni dejar de ser

   ni querer ser

   ni querer dejar de ser

   'vos mismo'


  (voz misma)


  una parte de la voz (¿se dice así?)

      sos vos

  hay otras voces en la voz

   (¿no es una buena manera de decirlo?)

  fueron incorporándose otros tallos 


  hay flores desconocidas

  en esos yuyales


  también se reencuentra la voz perdida

  la que viene de antes de la verdad

  o de la mentira




 ***


  el tiempo venía 

       apagando fuegos


  el río (continuidad de la existencia)

  se distrae en las orillas


  en las dos: la del sol

                    la de la sombra

  descubre que había muchas más


  se iría (el viaje, el viaje ese) perdiendo




 *** 


 una especie de continuidad de la existencia

 'propia'

 de lo más inapropiada-

 y contigüidades

 un puñadito de estas

 se han mezclado

 de tal manera

 con la 'existencia propia'

 que la han transformado

 en lo que seguís llamando

 correctamente ahora

 'la propia existencia'

 


2 comentarios:

Carmen Troncoso Baeza dijo...

Querido Roberto me han encantado estos versos, tienen algo circular que me atraen poderosamente. Te mando un abrazo feliz por estas fiestas y espero que el 2021, venga con su marraqueta (pan batido decimos en Valparaiso) debajo del brazo!

Robert Rivas dijo...

Muchas gracias por tu acompañamiento, Carmen. También yo te envío un abrazo por estas 'fiestas' que esperan el milagro de que un cambio de fech le dé un giro benéfico a la realidad que vivimos.