En realidad fui yo quien lo "perdió". Copié, en el idioma en el
que estaban impresos (el inglés) cuatro breves poemas de este
autor de quién no anoté el nombre.
Los traduzco porque me parecen muy buenos.
Para que no se pierdan.
Ahora están perdidos en esta página.
En el siglo XVIII, Antoine Lavoisier sentó el principio hasta
ahora inamovible de que "nada se pierde, todo se transforma".
Aunque en realidad él escribió algo 'ligeramente' distinto:
"La materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma."
Un poema, por ejemplo, ¿pertenecería a la materia?
La física de la poesía parece bordear un principio opuesto:
"Todo se pierde, de una forma u otra."
Los poemas:
AQUEL QUE SIEMPRE SABE
Aquel que siempre sabe
a qué Dios le reza
jamás será escuchado
BUDA, CRISTO
Buda, Cristo,
en vano se están escondiendo
en tantas encarnaciones.
LA CULPA DE JOB
Todo se ha cumplido
No se me escatimó nada
¿Quién me perdonará?
QUE NO EXISTE
Teme a Dios
que no existe-
en tu corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario