sábado, 22 de abril de 2023

CUATRO POETAS JAPONESES DEL SIGLO XX

 TAKAYUKI KIYO'OKA (1922-2006)


 A TRAVÉS DEL OÍDO


 Cuando tu corazón está empobrecido, no escuches música.

, ¡Andá y comé en silencio

 Donde sólo hay aire y agua y rocas!

 Desde muy lejos te llegará un eco de 

 Las palabras que necesitás para vivir.




 TOYOICHIRO MIYOSHI (1920-1992)


 PRISIONERO


 Despertando a medianoche, no hay nadie ahí -

 El perro, sobresaltado, de pronto comienza a aullar

 Tratando de saltar hasta la altura de cualquier sueño ligero

 Todos los oídos están en la cama

 La cama está en las nubes


 Aterrado de soledad, el perro entrechoca sus dientes

 Saltando, después resbalando y cayendo, la voz de la 

                                                    [desolación

 Cada vez me deslizo un poco de la cama


 Mis ojos, dos agujeros cavados en una pared

 Los sueños permanecen congelados sobre el escritorio

                                              [como fosforescencia

 En los cielos una estrella rojiza en llamas

 En la tierra un triste perro aullador

      (Desde algún lado regresa un suave eco)

 Conozco el secreto:

 Encerrado en la prisión de mi corazón un perro aúlla

 El insomne perro pálido de "Vie"



[No hay aclaración alguna acerca del significado de este 

"Vie". Me da la impresión de que se trata de un título, y

como es francés, pensé que podía tener relación con un

film de Godard con ese título. Pero el film es de 1962 y

este poema pertenece al libro "Prisionero" de Miyoshi, pu-

blicado en 1949. Habrá que darle a esta referencia la signi-

ficación que se nos ocurra, adivinatoria o perpleja.]




 NOBUO AYUKAWA (1920- 1986)


 SI AHORA SUFRÍS


 El trabajo del día terminado

 Próximo a dormir

 Debés perdonar a todos

    Podés perdonar 

    Aun a aquellos que te matan

 Perdonar

 Es el privilegio de todos

 Aquellos q los que no perdonás

 No son perdonados

 Este el el modo de este mundo

 Pero nadie puede juzgarse a sí mismo así que

 No podés perdonarte a vos mismo

 Esa es la regla

 Sólo vivir

 Y vivir mucho, a lo sumo

 Provee de un ilimitado almacén de razones

 Para no perdonarte a vos mismo

      Si por buena fortuna

      Alguien viene a matarte

      Recibilo con alegría

 Permitirse a sí mismo perdonar

 Es lo único que nos queda

 Para alivianar nuestra pesada carga




 RIE YOSHIYUKI (1939-2008)


 EL CUARTO AZUL


 Estoy dentro del cuarto azul

 Lo que golpea contra las persianas no es es el sonido de

                                                    [la lluvia

 Sino los alaridos de una anciana loca

 "Devuelvan a mi hijo    devuelvan a mi hijo"

 Golpean mis paredes así que

 Cierro bien las persianas y

 Estoy adentro del cuarto azul


 ¿Regresará su hijo?

 Yo no fui la mujer     que se lo escondió

 Ya que sólo una persona puede entrar al cuarto azul

 Es interminablemente azul

 No hay ningún féretro acá   ningún empleado del crematorio

                                                       [para consultar


 Mi hijo amaba el color azul

 Amaba mirar a la luna azul

 En cierto punto la luna azul y mi hijo

 Se enamoraron el uno del otro

 Pero una noche cuando su garganta se secó más allá de 

                                                         [lo soportable

 Mi hijo mordió la luna azul

 Por eso es que la luna azul de mi hijo ya no asciende


 Me han contado que los dientes de león han florecido

                                                  [   y el viento...

 Así que abrí las persianas     sólo un poco

 La anciana loca estaba parada afuera

 Se quedó ahí   sólo para mirarme


 Estoy dentro del cuarto azul

 Aquella mujer cuyos blancos dedos tocaban el piano

                                                     [   hace mucho tiempo

 Ahora golpea contra mis persianas

 "Devuelvan a mi hijo     devuelvan a mi hijo"




 [Cada vez que dice "persianas" se trata de los puertas-paneles 

corredizos que en Japón se cierran cuando hay tormenta y por

las noches]





 FUENTE





Makoto Oka (Comp.) 101 Modern Japanese Poems.

Anthem Press, 2012.


Las versiones del japonés al inglés son de Paul McCarthy.

Del inglés al castellano: Robert R. Rivas (c)

 

 

 

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