sábado, 23 de febrero de 2013

CANTOS/POEMAS ESQUIMALES

Habría que denominarlos Esquimaleutas. Porque estos habi-
tantes del casquete Polar Artico y de los territorios de Sibe-
ria, Groenlandia, las Islas Aleutianas, Alaska y Canadá, per-
tenecen a estos dos grandes grupos, Esquimales y Aleutas,
descendientes de un origen común.

Podríamos decir que los antecesores comunes de ambos
pueblos han habitado estas zonas desde hace alrededor de
20 mil años, como fecha máxima, y 12 mil como fecha más
reciente.

Los Esquimales y los Aleutas son 'primos'. Linguísticamente,
por ejemplo, se los podría equiparar con el inglés y el ruso,
dos lenguas de origen indoeuropeo. Pero no se han encontra-
do -al menos hasta donde yo haya podido averiguar- relacio-
nes lingüísticas entre sus idiomas y el resto de los idiomas
conocidos.

Los primeros contactos con el hombre blanco datan del siglo
X, en el que los nórdicos ocuparon Groenlandia.
Su dura lucha por la existencia en esos parajes desolados, los
ha convertido en grandes inventores: el kayak, la lámpara de
petróleo, el harpón, el taladro, las ropas hechas con pieles co-
sidas y el trineo de perros, son algunas de sus proezas técni-
cas.
De la misma manera, son grandes artesanos y, según los he-
chos han demostrado, notables artistas. Hace algunas décadas,
se expuso en New York una gran colección de esculturas en
marfil, que sorprendieron por su finura y belleza.

La durísima vida de los esquimales (que no se llaman
a sí mismos de esa manera, sino como "Inuits"), asediados
por el frío y el hambre, alternativa o concurrentemente, se
convierte en una verdadera experiencia poética, casi cons-
tante. Uno de los rasgos más detacados de sus cantos es,
justamente la tendencia a la introspección, a la búsqueda
de sí mismos, a la duda, la desconfianza y la auto-ironía.

Así como los chinos dividen sus poemas de acuerdo con la
estación del año a la que pertenecen, la vida esquimal y por
ende sus cantos, están asociados en una forma aún más fuerte
y real con el invierno y el verano.

El cazador solitario espera durante horas su presa en medio
del invierno más cruento. Las expediciones de caza, por
otra parte, están relacionadas con una verdadera cuestión
de vida o muerte.

Los esquimales, como el resto de los indios de América del
Norte, carecen de especialización y jerarquías sociales. El
único liderazgo lo ejercen los chamanes. Éstos se ubican co-
mo intermediarios entre las fuerzas naturales, el misterio in-
sondable de la vida y sus compañeros humanos. La poesía
está presente de una manera muy vívida entre los esquima-
les: hombres y mujeres cantan constantemente mientras via-
jan y mientras trabajan; los niños crean canciones en sus
juegos; los cazadores se sienten acompañados por el canto,
las mujeres componen uno pequeño hasta para recibir a sus
visitantes...


Uno de los grandes exploradores del Artico es Knud Rasmu-
ssen (1879-1933), quien nació entre los esquimales en Groen-
landia, fue educado en Dinamarca y regresó para realizar va-
rias notables expediciones a los territorios polares esquimales.
Los archivos y publicaciones de esos viajes forman una parte
escencial de los conocimientos que se tienen de la cultura de
ese pueblo, disperso en más de la mitad del casquete polar
Artico.
Rasmussen informó que, habiendo recorrido una buena parte
de los pueblos esquimales, sólo halló pequeñas diferencias idiomáticas entre ellos, entendiéndose con los esquimales de Siberia de igual forma que con los de Canadá o Groenlandia.
Uno de esos viajes, publicado en el Informe de
la Quinta Expedición de Thule, 1921-1924, editado en Co-
penhagen poco después, refiere estas palabras esclarecedoras
del pensamiento esquimal, provenientes de un chamán de los
Esquimales Netsilik, llamado Orpingalic:
 "Mi aliento- así llamo yo a este canto, ya que es tan necesa-
rio para mí cantar como lo es respirar. Cantaré esta canción,
una canción que es fuerte..."
 "Los cantos son pensamientos, cantados al mundo con el
aliento cuando las personas son movidas por grandes fuer-
zas y el habla común ya no es suficiente. El hombre es movi-
do igual que el témpano que boga aquí y allí en la corriente.
Sus pensamientos son arrastrados por una fuerza fluyente
cuando siente dicha, cuando siente dolor. Los pensamientos
pueden pasar por encima suyo como una inundación, hacien-
do que su sangre venga a bocanadas, y su corazón palpite.
A veces, como un abatimiento del clima, lo mantendrá des-
helado, y entonces sucederá que nosotros, que siempre pen-
samos que somos pequeños, nos sentiremos aún más peque-
ños. Y temeremos usar palabras. Pero ocurrirá que las pala-
bras que necesitamos vendrán de sí mismas. Cuando las pa-
labras que queremos usar se disparan a sí mismas... enton-
ces tenemos un nuevo canto."

A su vez, un esquimal de Alaska, referido por Freunchen,
decía: "[Las palabras, los cantos]toman forma en las mentes
de los hombres y emergen como burbujas de las profundida-
des del mar, burbujas que buscan el aire para estallar en la
luz."

Agrega Rasmussen: "Grandes esfuerzos son realizados para
unir bella y diestramente las palabras para que haya melodía
en ellas, mientras que al mismo tiempo sean pertinentes en
su expresión. Un hombre que quiere componer una canción
puede caminar largamente ida y vuelta de algún lugar solita-
rio, combinando las palabras mientras murmura una melodía
que también tiene que producir él mismo."

Una leyenda de los Esquimales Iglulik ilustra asimismo el
valor mágico de las palabras:
CUANDO LAS CASAS ESTABAN VIVAS
 Una noche una casa súbitamente se alzó del suelo y se fue
flotando a través del aire. Estaba oscuro y un sonido resta-
llante se escuchó mientras atravesaba el aire. La casa no
había alcanzado aún el final de su recorrido cuando la gen-
te que estaba adentro le rogó que parara. Asi que la casa
paró.
Cuando se detuvieron no tenían grasa de ballena. Asi que
tomaron nieve blanda recién acumulada y la colocaron en
sus lámparas, y ardió.
Habían descendido en un poblado. Un hombre vino a su
casa y dijo: -Miren, están quemando nieve en sus lámparas.
La nieve arde.
Pero en el momento en que esas palabras fueron pronuncia-
das, la lámpara se apagó.



ESQUIMALES DE GROENLANDIA

CANTO MÁGICO PARA AQUEL QUE DESEA VIVIR

El día se alza
De su sueño,
El día se despierta
Con la luz del alba.
Tú también debes alzarte,
Tú también debes despertar
Junto al día que viene.



ESQUIMALES IGLULIK (N.O. DE CANADÁ)

ORACIÓN MÁGICA

Me levanto del descanso con raudos movimientos
Al batir de las alas del cuervo
Me levanto
Para encontrarme con el día
Wa-wa.
Mi cara está vuelta de la oscuridad de la noche
Para mirar hacia el alba del día,
Que ahora emblanquece en el cielo.



ESQUIMALES CARIBÚ (TERRITORIOS de BARREN)

CANTO DE AKJARTOQ ACERCA DE LOS VIEJOS
DÍAS

Llamo para que venga la canción...
Inhalo profundamente...
Mi pecho respira pesadamente
Mientras llamo para que venga la canción.

Oigo acerca de distantes poblados
Y de su miserable pesca
Y aspiro hondo...
Mientras llamo a la canción
-De arriba-
Aya- jaye
Ayia.
Olvido por completo
La pesada respiración de mi pecho
Cuando atraigo a mi mente los viejos tiempos
Cuando tenía suficientes fuerzas
Para trozar poderosos toros caribú.
Sigo llamando a la canción
Ayaya- aya
Sigo llamando a la canción.
Tres grandes toros caribúes podía yo trozar
-Y tener toda la carne limpia puesta a secar-
Mientras el sol todavía ascendía
A través del cielo.
Sigo llamando a la canción
Mientras inhalo hondo
Aya aye.


ESQUIMALES AMMASSALIK

EL SUEÑO

Anoche soñé con vos.
Soñé que caminabas sobre los guijarros de la orilla
y que yo caminaba con vos.
Anoche soñé con vos.
Y como si estuviese despierto,
soñé que te seguía,
que te deseaba como a una foca jovencita,
que eras deseada por mí
del modo que el cazador
desea a una foca jovencita
que se sumerge cuando se siente acechada.
Así eras deseada
por mí,
que soñé con vos.


ESQUIMALES CARIBÚ

CANTO DE ULIVFAK

Eye-aya
Llamo a la mente
y pienso acerca de la temprana llegada de la primavera
tal como yo la conocí
en mis días jóvenes.
¿Fui alguna vez ése cazador?
¿Era yo realmente?
Pues veo
al volver en la memoria
a un hombre en un kayak;
lentamente se mueve
acercándose a las orillas del lago,
remolcando a un caribú muerto a lanzazos.
Soy muy feliz
en mis recuerdos de cazador en kayak.
En tierra nunca tuve gran renombre,
entre las manadas de caribú
y como un anciano que busca fuerzas en su juventud,
amo más que nada pensar en las hazañas
mediante las cuales gané renombre.

[Ulivfak refiere cantar esta canción en lugar de llorar.]


ESQUIMALES DE ALASKA

CANTO DE LA MADRE

Todo está tan quieto en la casa.
Hay una calma en la casa;
la tormenta gime allí afuera,
y los perros están enrollados con sus hocicos bajo la cola.
Mi pequeño niño está durmiendo sobre la repisa,
yace sobre su espalda, respirando por la boca abierta.
Su pequeña pancita está redonda y repleta-
¿sería extraño que me pusiera a llorar de felicidad?


ESQUIMALES DE THULE

HAMBRE

Tú, extranjero, que sólo nos ves felices y libres de preocupa-
                                                                                    [ciones
Si supieras los horrores que a menudo debemos atravesar
Entenderías nuestro amor por la comida, el canto y el baile
No hay uno solo entre nosotros
Que no haya atravesado un invierno de mala cacería
Cuando muchas personas perecieron de hambre.
Nunca nos sorprende enterarnos
De que alguien ha muerto de hambre- estamos acostumbrados
                                                                                        [a eso.
Y no se debe culparlos: la enfermedad viene,
O el mal tiempo arruina la cacería,
Como cuando una tormenta de nieve tapa los respiraderos.

Una vez vi colgarse a un anciano sabio
Porque se estaba muriendo de hambre
Y prefería morir a su propia manera.
Pero antes de morir se llenó la boca con huesos de foca,
Porque así se aseguraba obtener suficiente carne
En la tierra de los muertos.

Una vez durante una hambruna de invierno
Una mujer dio a luz a una criatura
Mientras los otros yacían a su alrededor muriendo de hambre.
¿Qué podía esperar ese bebé de la vida en este mundo?
¿Y cómo podía vivir cuando su propia madre
Estaba ya resecándose de hambre?
Así que lo estranguló y lo dejó congelarse.
Y luego se lo comió para seguir viva-
Después se cazó una foca y la hambruna pasó,
De modo que la madre sobrevivió.
Pero desde entonces quedó paralizada
Porque se había comido una parte de sí misma.

Esto es lo que puede pasarle a la gente.
Nos ha pasado a nosotros mismos
Y sabemos a qué podemos llegar, así que no los juzgamos.

¿Y cómo podría cualquiera que esté saciado y se sienta bien
entender la locura del hambre?
¡Sólo sabemos que todos ansiamos tanto vivir!


ESQUIMALES IGLULIK

PALABRAS PARA CONVOCAR LA CAZA

¡Bestia del mar,
Ven y ofrécete en la hermosa mañana temprana!
¡Bestia de la llanura,
Ven y ofrécete en la hermosa mañana temprana!


ESQUIMALES IGLULIK

INTRODUCCION A LAVIDA

(Mientras la madre sostiene al bebé en sus brazos, el cha-
mán, con sus labios próximos a la cara de la criatura, mu-
sita estas palabras:)

Me alzo del descanso con movimientos suaves
Como el batir de las alas del cuervo
Me alzo
Para encontrarme con el día
Wa-wa.
Mi rostro está vuelto de la oscuridad de la noche
Para mirar el alba del día
Que ahora emblanquece en el cielo.


ESQUIMALES IGLULIK

PALABRAS A UN NIÑO ENFERMO

¡Pequeño niño! Los pechos de tu madre están llenos de leche.
¡Ve y aliméntate,
ve y bebe!
¡Sube a la montaña!
 Desde lo alto de la montaña buscarás salud,
extraerás vida.


ESQUIMALES NETSILIK

PALABRAS MAGICAS A LA GAVIOTA

La gaviota, según se dice,
La que hiende el aire con sus alas,
La que habitualmente está por encima tuyo.
Hó-he, aya.
Hó-he, aya.
Gaviota, tú ahí arriba,
Dirígete, timonea hacia mí,
Ven a mí.
Tus alas son rojas,
Allí arriba en el frescor.
Aya-ya.
Aya-ya.


ESQUIMALES COPPER (COBRE)

PARA AQUIETAR UNA TORMENTA FURIOSA

Hombre de ahí afuera,
por favor entra,
por favor entra en mí.


ESQUIMALES IGLULIK

SORTILEGIO DEL CLIMA

Frío, Frío,
Escarcha, Escarcha,
¡No me arrojes a un costado!
Me has doblado lo suficiente.
¡Fuera! ¡Fuera!


ESQUIMAL AMMASSALIK

PARA SOJUZGAR A UNA MORSA

La morsa, la arponeo,
Golpeando su mejilla.
Te volviste callada y dócil.
La morsa, la arponeo,
Palmeo sus colmillos.
Te volviste callada y dócil.


ESQUIMALES NETSILIK

CIELO E INFIERNO

Y cuando finalmente morimos,
en realidad sabemos muy poco acerca de lo que ocurre en-
                                                                                  [tonces.
Pero la gente que sueña
a menudo ha visto a los muertos aparecer
tal cual eran en vida.
Por lo tanto, nosotros creemos que la vida no se termina
                                                                [aquí en la tierra.

Hemos oído acerca de tres lugares donde van los hombres
                                                                 [después de morir:
hay la Tierra del Cielo, un buen lugar
donde no hay ni penar ni temor.
Ha habido hombres sabios que han ido ahí
y regresaron para contarnos de aquello:
vieron gente jugando a la pelota, gente feliz.
Que no hacían otra cosa que reir y divertirse.
Lo que vemos desde aquí abajo en forma de estrellas
son las ventanas iluminadas de los poblados de los muertos
en la Tierra del Cielo.
Después hay otros mundos de los muertos bajo tierra:
muy hondo hacia abajo hay un lugar idéntico a éste
excepto que sobre la tierra se padece hambre
y allí abajo hay suficiente comida.
El caribú pasta en grandes manadas
y existen interminables praderas
con fresas jugosas agradables para comer.
Allí abajo, también, todo
es felicidad y diversión para los muertos.

Pero hay otro lugar, la Tierra de los Desdichados,
justo debajo de la superficie de la tierra que hollamos.
Ahí van todos los hombres perezosos que eran malos caza-
                                                                                  [dores,
y todas las mujeres que rehusaron ser tatuadas,
que no quisieron sufrir un poquito para embellecerse.
No tenían vida dentro de sí mientras vivían
de modo que ahora después de la muerte deben permanecer
                                                                            [en cuclillas
con las cabezas colgantes, de mal humor y en silencio,
y vivir con hambre y estar ociosos
porque malgastaron sus vidas.
Sólo cuando una mariposa entra volando
alzan sus cabezas
(como pájaros pichones que abren rosadas bocas inútilmente
en pos de un mosquito)
y cuando lo atrapan, una bocanada de polvo
surge de sus secas gargantas.


ESQUIMALES DE LA ISLA VICTORIA

CANCION

Y pensé una vez más
en mis pequeñas aventuras
como cuando con un viento playero navegué
con mi kayak
y pensé que estaba en peligro.

Mis temores,
los pequeños
que yo sentía tan grandes
por todas las cosas de la vida
que yo debía obtener y alcanzar.

Y sin embargo, hay sólo
una cosa grande,
la única cosa:
vivir para ver desde cabañas y en los viajes
el gran día que amanece
y la luz que inunda el mundo.


ESQUIMALES DE LA ISLA NUNIVAK (ALASKA)

CANTO COMPUESTO AL INICIO DEL OTOÑO

El otoño viene soplando;
Ah, yo tiemblo, tiemblo ante el severo viento del norte
que me golpea inmisericorde con su fuerza imponente
mientras las olas amenazan volcar mi kayak.
El otoño viene soplando;
ah, yo tiemblo, tiemblo no sea que la tormenta y el mar
me envíen a las húmedas quietudes de las profundidades.
Raramente veo el agua calma,
las olas me arrojan de un lado a otro;
y yo tiemblo, tiemblo pensando en la hora
en que las gaviotas picoteen mi cadáver.



ESQUIMALES CARIBÚ

LA TIERRA DEL CIELO

 El cielo es una gran tierra. En esa tierra hay muchos aguje-
ros. A estos agujeros los llamamos estrellas. En la tierra del
cielo vive Pana [La Mujer-de-allá-arriba]. Hay un espíritu
poderoso, y los angatkut sostienen que es una mujer. A ella
pasan los espíritus de los muertos. Y a veces, cuando mueren
muchos, hay mucha gente allá arriba. Cuando se derrama algo
allá arriba, se derrama a través de las estrellas y se convierte
en lluvia o nieve. Las almas de los muertos renacen en las
moradas de Pana y son traídos de vuelta a la tierra por la luna.
Cuando la luna está ausente, y no se la puede ver en el cielo,
es porque está ocupada ayudando a Pana trayendo almas a la
tierra. Algunos se convierten otra vez en seres humanos, otros
se convierten en animales, toda clase de bestias. Y así la vida
continúa sin fin.


ESQUIMALES NETSILIK

MI ALIENTO

Éste es mi canto: un canto poderoso.
Unaija-unaija.
Desde el otoño he estado yaciendo aquí,
desvalido y enfermo,
como si fuese mi propio niño.

Y le deseo a mi mujer
un protector más afortunado,
ahora que carezco de la fuerza
para levantarme de la cama.

¿Te conoces a tí mismo?
¡Qué poco de tí comprendes!
Estirado, enfermo sobre mi banco,
mi única fuerza reside en los recuerdos.

¡Presas de caza! ¡Grandes presas de caza
por delante!
¡Déjame revivir eso!
¡Déjame olvidar mi fragilidad,
invocando el pasado!

Traigo a la mente al gigante blanco,
el oso polar,
que acerca, con el cuarto trasero elevado,
su nariz a la nieve.
¡Convencido, mientras se avalanzaba sobre mí
de ser el único macho!

Una y otra vez me derribó;
pero desgastado al fin,
se acomodó sobre un montículo de nieve,
para descansar,
ignorando que yo iba a terminarlo.
¡Pensó que era el único macho!
¡Pero yo también era un hombre!

Tampoco he de olvidar a la gran berreante,
la foca del fiordo que degollé,
desde una masa flotante de hielo
antes del amanecer, mientras mis compañeros en casa
estaban acostados como los muertos,
enfermos de hambre,
famélicos de mala suerte.
Me apuré en volver a casa,
cargado de carne y de grasa,
como si sólo estuviese corriendo a través del hielo
para espiar en un agujero-en-el-hielo.
Sin embargo éste había sido un viejo toro ladino,
que me olfateó enseguida-
pero antes de que hubiera tomado aliento,
mi lanza estaba hundiéndose en su cuello.

Así es cómo ocurrió.
Ahora yazgo en mi banco,
demasiado enfermo como para alcanzar
un poco de aceite de foca para la lámpara de mi mujer.
El tiempo, el tiempo apenas parece pasar,
aunque el amanecer siga al amanecer,
y la primavera se acerque al poblado.

¿Cuánto tiempo deberé yacer aquí?
¿Cuánto tiempo? ¿Por cuánto tiempo
deberá ella andar rogando
aceite para la lámpara,
pieles de reno para sus ropas,
y carne para su comida?
Yo, un desventurado enfermo;
ella, una indefensa mujer.

¿Te conoces a tí mismo?
¡Qué poco de tí comprendes!
El amanecer sigue al amanecer,
y la primavera se acerca al poblado.


ESQUIMALES DE CUMBERLAND

EL CANTO DE UTITIAQ

¡Aja, soy dichoso; esto es bueno!
¡Aja, no hay otra cosa que hielo a mi alrededor, eso es bueno!
¡Aja, soy dichoso; esto es bueno!
¡Mi país no es otra cosa que fango, eso es bueno!
¡Aja, soy dichoso; esto es bueno!
Aja, ¿cuándo, por cierto, terminará esto? ¡Esto es bueno!
¡Estoy cansado de mirar y despertar, esto es bueno!

[Canción referida por Franz Boas, compuesta por un hombre
joven, llamado Utitiáq, que anduvo a la deriva mientras caza-
ba focas, y no alcanzó la orilla sino después de una semana de
esfuerzos y privaciones.]


ESQUIMALES IGLULIK

CANTO DE PRIMAVERA (Fragmento)

Qué gloria es ver
A las jóvenes mujeres
Reunidas en pequeños grupos
Y visitando las casas-
Entonces de pronto los hombres
Desean ser viriles...

...Qué gloria es
Ver a los caribúes de pelo largo del invierno
Regresando de los bosques...
... Mientras el rebaño sigue la marca de la marea baja
Con una tempestad de cascos batientes.
Qué gloria es
Cuando ha llegado el tiempo de recorrer los campos.


ESQUIMALES NETSILIK

CANTO DURANTE LA PESCA

Remando oímos un sonido;
Un pez ha saltado sobre la superficie del agua;
¡Un siliuro! ¡Un pez sierra! ¡Es para nosotros que saltan
                                                                          [los peces!
Un pez volador, haciendo ruido mientras salta, salpicando
                                                                           [el agua...
Un pez sierra al lado nuestro; porque escucha el sonido de
                       [nuestra canoa, la canoa de los Djangguwal.
¡Peces saltando! Peces sierra, salpicando el agua con ruido.

[Djangguwal : el nombre de los antiguos ancestros de los
esquimales:]


ESQUIMALES NETSILIK

LA ALEGRIA DE UN CANTANTE

¡Una magnífica ocupación
la de hacer canciones!
Pero demasiado a menudo
resultan fracasos.

¡Un maravilloso destino
que tus deseos se cumplan!
Pero demasiado seguido
pasan de largo.

¡Una maravillosa ocupación
cazar caribúes!
Pero raramente nos destacamos
en ella
así que quedamos parados
como una llama brillante
sobre la planicie.


ESQUIMALES DE KEEWATIN

CANTO PERSONAL

Es tiempo de hambruna,
Pero no tengo ganas de cazar,
No me interesan los consejos de los mayores,
Sólo me interesa soñar, desear, nada más.
Me gusta el caribú joven, la edad en la que comienzan
                                                      [a despuntar sus astas;
Nadie es como yo,
Soy demasiado perezoso, simplemente demasiado perezoso,
No puedo levantarme e ir a conseguir algo de carne.


ESQUIMAL AMMASSALIK

CANCION DEL REMERO EN UN MAL DIA DE CAZA

Tengo mi poema en perfecto orden.
Sobre el umbral de mi lengua
Se hizo su composición.
Pero fracasé, por cierto, en mi cacería.


ESQUIMALES DEL NORTE DE GROENLANDIA

UNA TRUCHA SALMON (HEMBRA) A SUS HIJOS

Allí cerca del promontorio está saliendo el kayak,
yayee...
Los remos del hombre del kayak están rojos de sangre,
yayee...
Los bordes blancos de hueso están rojos de sangre,
yayee...
Oh, han matado a vuestro padre,
yayee...


ESQUIMALES DE THULE

CANTO

¡Oh calor del verano barriendo la tierra
Ni un soplo de viento,
Ni una nube,
Y sobre las montañas
Los caribúes pastando,
El querido caribú
En la distancia azul!
¡Ah, qué extasiante,
Ah cuánta dicha!
Me acuesto en el suelo, llorando...


ESQUIMALES NETSILIK

PALABRAS MAGICAS

En los tiempos primeros,
cuando tanto las personas como los animales vivían sobre la
                                                                                      [tierra,
una persona podía convertirse en animal si quería
y un animal podía convertirse en ser humano.
A veces eran personas
y a veces animales
y no había diferencia alguna.
Todos hablaban la misma lengua.
Ese era el tiempo en el que las palabras eran como magia.
La mente humana tiene misteriosos poderes.
Una palabra dicha casualmente
puede tener extrañas consecuencias.
Puede de pronto cobrar vida
y lo que las personas quisieran que pase pasaría-
lo único que tenías que hacer era decirlo.
Nadie podía explicar esto:
Era de la manera que era.


ESQUIMALES NETSILIK

LA CANCION DEL ANCIANO, ACERCA DE SU MUJER

marido y mujer nos hemos amado entonces
lo seguimos haciendo ahora
hubo un tiempo
en el que cada uno hallaba al otro
hermoso

pero hace unos pocos días tal vez ayer
ella vio en el agua negra del lago
un rostro enfermizo
un rostro de mujer ajado
arrugado lleno de manchas

yo lo vi dijo ella
esa forma en el agua
el espíritu del agua
arrugado y manchado

¿y quién había visto ese rostro antes
arrugado lleno de manchas?
no era yo acaso
y no soy yo ahora
cuando te miro?


ESQUIMALES NETSILIK

CANTO DE UNA MUJER, ACERCA DE LOS HOMBRES

primero agaché la cabeza
e inicialmente miraba hacia el suelo
por un segundo no pude decir nada
pero ahora que se han ido
alzo mi cabeza miro recto hacia el frente puedo responder
Dicen que yo robé un hombre
el marido de una de mis tías
dicen que lo tomé como marido propio
mentiras
cuentos de hadas
difamaciones
Fue él, él
se acostó al lado mío
Pero ellos son hombres
por eso es que mienten
esa es la razón
y es mi mala suerte.


ESQUIMALES NETSILIK

CANTO DE UVLUNUAQ

[Uvlunuaq es la esposa de Orpingalik, el chamán que hemos
mencionado en la introducción. El hijo de ambos había mata-
do a un hombre y a resultas de eso tuvo que huir de la justicia
y vivir como un bandido en las colinas remotas. Cuando su
madre escuchó la noticia, permaneció varios días en silencio
en medio de una profunda tristeza sin lágrimas. Fue entonces
que surgió este canto]

Eyaya-eya.
Reconozco
un pedacito de una canción,
y lo tomo 
como a un prójimo.
Eyaya-eya.

Debería sentirme avergonzada
del hijo
que una vez porté orgullosamente
en el amaut,
cuando supe de su huída
de las moradas de los hombres.
Eyaya-eya.

Aquellos que piensan así
tienen razón.
Eyaya-eya.
Tienen razón
Me siento avergonzada,
pero sólo porque
él no tuvo una madre
que fuera inocente como el cielo azul,
sabia y sin locura.
Ahora, las lenguas de la gente lo instruirán,
y los chismes completarán su educación.
Eyaya-eya.

Esto tengo yo
-su madre- merecido,
yo que crié un hijo
que no se convertiría en el refugio de mi vejez.
Eyaya-eya.

¡Debería avergonzarme!
En vez, envidio a aquellos
que tienen multitudes de amigos,
saludando en el hielo,
cuando después de una jornada de fiesta deben partir.

Recuerdo una primavera
hicimos campamento en "Ojo bizco".
El clima era templado.
Nuestras pisadas
se hundían crujiendo
en la nieve ablandada por el sol.
Yo era entonces como un animal manso,
feliz en compañía de la gente.

Pero cuando ese mensaje llegó
del asesinato y de la huida,
la tierra se convirtió en una montaña de pico agudo,
y yo estaba parada sobre el punzón de la cima
y vacilaba
¡y caí!

No soy más que una pequña mujer...


BIBLIOGRAFIA

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Willard TRASK. The Unwritten Song. Vol. I. The MacMillan
Co., 1966.






sábado, 2 de febrero de 2013

VEINTE POETAS RUSOS



La poesía rusa (y la 'rusoviética') es una de las más fecundas
de la modernidad. Alejandro Pushkin es considerado el maes-
tro de las sucesivas generaciones de grandes poetas, a
partir de las dos décadas -1817-1837- llamadas la "Edad de
Oro" de la poesía rusa, por ser las de la más plena produc-
ción pushkiana. Lérmontov, Tyútchev, Baratinsky, Derwig,
Iazíkov, Wiázemsky, Bátiushkov, Davidov, Merzliakov...
la lista es casi interminable.
Presento aquí poemas que creo que no habían sido traducidos
al castellano, citando en la gran mayoría de los casos las
fuentes del inglés.

FYODOR IVANOVICH TYUTCHEV (1803-1873)

PACIFICACIÓN

La tormenta se retiró, pero Thor ya había encontrado su roble,
y ahí yace magníficamente abatido,
y de sus miembros un resto de humo azul
se propaga a los brillosos árboles repintados por la lluvia-

-mientras que el zorzal y la oropéndola se apuran a remendar
sus rotas melodías a lo ancho del bosquecillo,
sobre la cresta del cual apunta el extremo
de un torciente arcoiris bordeado de malva.

[Versión en inglés de Vladimir Nabokov]


ALEKSANDR ALEKSANDROVICH BLOK (1880-1921)

                                                                      En 1921

Todo es desastre y pérdida.
¿Qué guarda oculto el futuro?
Alza tu áspera vieja vela
marca con el signo de la Cruz
tu coraza de acero.

[Versión en ingles de V.N.]
[Según el mismo Nabokov, "Entre los mayores poetas Rusos,
los más grandes maestros de la forma (tetrametro iámbico)
fueron, en el siglo XIX, Pushkin y Tyutchev y, en el XX,
Blok y Hodasevich]


ANDREI BELY (1880-1934)

SOLO
             A S.L. Kobilinsky

Las ventanas empañadas.
En el patio cuelga la luna.
Y vos estás parado al tuntún
frente a la ventana.

El viento se muere discutiendo
con la hilera de abedules grises.
Ha habido mucho dolor...
Ha habido muchas lágrimas...

Ante vos se alza involuntariamente
la hilera de años abandonados.
El corazón está dolido; duele
Y yo estoy totalmente solo.


DICIEMBRE

Diciembre... montones de nieve fuera...
Y yo recuerdo a usted y su voz.
Recuerdo, mirando la plateada nieve,
Sus hombros, estremeciéndose.

Toda en el encaje blanco de Marsella,
Quedó en la ventana, absorta,
Y alrededor, sentados en sofás bajos,
Los respetuosos caballeros.

Su criado servía el té caliente,
Y alguien tocaba el piano mientras
Usted me dirigió, silenciosamente,
Una mirada plena de tristeza.

Y, suavemente, estirándose
Como la inspiración, como un ángel,
Despertó así, entre mis ilusiones,
Una languidez inexpresable.

Al son de esa música antigua,
Se tejió una unión pura entre nosotros...
Aunque de reojo su marido
Miraba acariciando sus patillas.

Yo estoy solo en el torrente nevado,
Aunque vuele en la fragilidad de mi alma
El dulce recuerdo de todo aquello,
Que se esfumó, irrevocable.


VIDA (Tanka)

Sobre el pasto pequeña polilla-
Una flor, una flor autopropulsada-
Asimismo yo: hacia el viento -muerte-
sobre mí -un tallo-
paso volando como una polilla.

[De la versión en inglés de Babette Deutsche]

[Andrei Bely (Blanco) es el seudónimo literario de Boris
Nikolaevich Bugaev, nacido en Moscú, autor de grandes
novelas como "La paloma de plata" y "Petersburgo", que,
para Nabokov -que junto a Brodsky parecen ser los gran-
des formadores de Canon de la literatura rusa- es una de las
cuatro novelas más importantes del siglo XX]



OSIP MANDELSTAM (1891-1937)

(ULTIMOS POEMAS)

Si nuestros antagonistas me llevan
Y la gente deja de hablar conmigo;
Si confiscan el mundo entero-
El derecho de respirar y abrir puertas
Y afirman que la existencia existirá
Y que la gente, como un juez, juzgará;
Si se atreven a conservarme como a un animal
Y arrojan mi comida sobre el piso-
No caeré en el silencio ni mitigaré la agonía,
Sino que escribiré lo que soy libre de escribir,
Y unciendo diez bueyes a mi voz
Moveré mi mano en la oscuridad como un arado
Y caeré con todo el peso de la cosecha...
(1937)


Ah cuánto me gustaría-
Sin ser visto por nadie-
Remontarme detrás de la luz,
Para desaparecer por completo.

Pero tú, circúndate de luz-
no hay otro rapto, ningún otro trance.
Y aprende de las estrellas
De qué se trata lo de la luz.

Tú, a quien deseo deleitar-
Esto es un susurro:
En un arrullo,
Pequeña, te entrego a la luz.

Deberá ser una flecha de luz,
Cuando los murmullos-
El balbuceo de los enamorados-
La encienda, ardiendo iluminada.
(1937)

[Lo que los Trovadores significaron para Pound, Villon
lo significó para Mandelstam. Su poética va en la dirección
opuesta a la de Baudelaire y su noción de "correspondencia",
en favor de una base lógico-científica de la poesía. "La lógi-
ca", escribió, "es el reino de lo inesperado. Pensar lógicamen-
te significa asombrarse permanentemente. Sólo necesitamos
amar la música de las pruebas... No volamos: ascendemos so-
lamente por las torres que nosotros mismos podemos cons-
truir."
Se ha descripto a Mandelstam, sin embargo, "como un cha-
mán poseído por una visión". Él mismo escribió: "Intercam-
biando señales con el planeta Marte (no fantaseando, por su-
puesto) es una tarea digna de un poeta lírico."]


EDUARD BAGRITZKY (1885-1934)

                                                      Autorretrato, 1933.

DULCEMENTE ME DESMAYO

Dulcemente me desmayo
            del aire quieto y los sueños,
Del prolongado tedio penetrante
                    y el vacilante canto:
Me gustan los gallitos
              bordados en lino blanco,
Y los íconos austeros
             el hollín multisecular.
Con devota humildad
               el día sigue al día
Bajo el sofocante zumbido de las moscas.
Una codorniz masculla
              bajo el abatido cieloraso,
Y el dulce de frambuesa perfuma las festividades.

Por la noche el tierno ganso relleno nos deja afectados,
Y la agobiante lámpara-ícono parpadea en tormento.
Y, cuello estirado, el gallito bordado

Sobre el lino inicia su interminable cacareo.

Me concediste acá, Oh Señor, un humilde refugio
Debajo de un generoso techo,
           exento de las preocupaciones cotidianas
Donde días pesados,
         como cucharadas de dulce,
Fluyen espesamente gota a gota.


[De la versión inglesa de George Reavey]
[Eduard Bagritzky es el seudónimo literario de Eduard
Dzyubin. Luchó en el frente persa durante la 1° Guerra Mun-
dial. Se enroló luego en el Ejército Rojo. Como muchos, fue
entusiastamente revolucionario hasta que comenzaron los
procesos soviéticos. Murió, probablemente de cáncer, a los
49 años.]



VLADISLAV FELITSIANOVICH HODASEVICH (1886-
1939)

LA MONA

El calor era feroz. Grandes bosques estaban incendiándose.
El tiempo arrastraba los pies en el polvo. Un gallo cacareaba
en un terreno cercano.
         Mientras abría
el portón de mi jardín vi a un costado del camino
un vagabundo Serbio dormido sobre un banco
su espalda apoyada contra las empalizadas. Era magro
y muy negro, y a lo largo de su semidesnudo torso
colgaba una pesada cruz de plata, que jugueteaba
con el goteante sudor.
       Encima del cerco que estaba sobre él,
ataviado con una enagua carmesí, su mona
estaba sentada mordisqueando ávidamente las polvorosas
                                                                                    [hojas
de un arbusto; un collar de cuero
estirado hacia atrás por la pesada cadena se hundía
profundo en su cuello.
        Oyéndome pasar, el hombre
se revolvió, se limpió la cara, y me pidió algo de agua.Tomó
un sorbo para ver si la bebida no estaba
demasiado fría, y colocó un platillo
sobre el banco, e, instantánemente, el mono
se deslizó hacia abajo y tomó el platillo con ambas manos
hundiendo los pulgares; entonces, sobre las cuatro patas,
                                                                                       [bebió,
sus hombres presionando sobre el banco, su mentón
tocando las tablas, su espinazo arqueado más alto
que su pelada cabeza. Así, seguramente, hizo Darío
agachándose sobre un charco del camino mientras huía
de las estruendosas falanges de Alejandro.

Cuando la última gota fue sorbida la mona barrió
el platillo del banco, y alzó su cabeza,
y me ofreció su pequeña mano negra y mojada.
Ah, he estrechado los dedos de grandes poetas,
líderes de hombres, mujeres claras, pero ninguna mano
había sido tan exquisitamente moldeada
ni había tocado la mía con tal emoción de familiaridad,
y los ojos de persona alguna habían mirado dentro de mí
con tan profunda sabiduría... Leyendas de eras perdidas
se despertaron en mí gracias a esa deslucida bestia
y de repente vi la vida en su plenitud
y con un tropel de viento y olas y mundos
la música de órgano del universo
detonó en mis oídos, como había hecho antes
en bosques inmemoriales.
        Y el Serbio
entonces siguió su camino golpeando su tamborín:
sobre su hombro izquierdo, como un príncipe Indio
sobre un elefante, se balanceaba su mona.
Un inmenso sol carmesí pero sin sol
colgaba en la lechosa niebla. El sofocante verano
fluía interminablemente sobre el trigo marchito.

Ese día se desató la guerra, ese mismo día.

[De la versión en inglés de V. Nabokov]
[Nabokov publicó un artículo titulado "Sobre Hodasevich",
firmado con el seudónimo "V. Sirin", que es el nombre que
usaba en los 20's y los 30's, en Berlín y en París, -menciona-
do en "El orientalista", el excepcional estudio de Tom Reiss,
que publicara Anagrama. En él dice Sirin/Navokob: "Este
poeta, el mayor poeta Ruso de nuestro tiempo, el descencien-
te de Pushkin en la línea sucesoria de Tyutchev..."]


ANNA AKHMATOVA (1889-1966)

                                                         En 1964

¿Cómo puedes mirar al Neva,
cómo puedes pararte sobre los puentes?
Con razón la gente piensa que sufro:
su imagen no me suelta.
Las alas de los ángeles negros pueden abatirte,
cuento los días hasta el Juicio Final.
Las calles están manchadas de espeluznantes fuegos,
hogueras de rosas en la nieve.
(1914)

[Los versos finales de su notable poema Réquiem, hablan
también del río:
"Y dejando que la nieve derretida fluya
como lágrimas de mis inmóviles, broncíneas pestañas,

deja que la paloma de la prisión llame a la distancia
y los barcos anden calladamente sobre el Neva."
1940.]


BORIS PASTERNAK (1890-1960)

                                                                 En 1925
           
PRIMAVERA

He aquí la primavera. Vengo de la calle en donde se asombra
                                                                                   [el álamo,
donde la lejanía se inquieta y la casa teme ser derribada,
donde el aire es azul como la ropa
del que sale del hospital.

Donde la noche es vacía como una narración interrumpida,
que la estrella deja sin continuación
ante el estupor de mil y mil miradas azules,
insondables, inexpresivas.


[De la versión inglesa de Stanley Kunitz]

[Pasternak es uno de los cuatro grandes poetas rusos de la
primera mitad del siglo XX (con Akhmatova, Tsvietáieva y
Mandelstam). Premio Nobel de Literatura en 1958. El régi-
men lo persiguió, pero sin encarcelarlo, desde 1930 hasta su
muerte]


VLADIMIR MAIACOVSKY (1893-1930)

                                                           En 1928

PASADA LA UNA DE LA MAÑANA...

Pasada la una de la mañana. Debés haberte ido a la cama.
La Vía Láctea derrama un río de plata a través de la noche.
No tengo apuro; con relampagueantes telegramas
No tengo motivos para despertarte o preocuparte.
Y, como dicen, el incidente está cerrado.
El bote del amor se ha estrellado contra la amoladora diaria.
Ahora vos y yo somos renunciantes. Para qué molestarse
en saldar penas mutuas, dolores y heridas.
Mirá qué quietud se establece sobre el mundo.
La noche envuelve el cielo en tributo de las estrellas.
En horas como éstas, uno se alza para arengar
Las épocas, la historia, y la creación toda.


[Encontrado en el bolsillo de Maiacovsky después de pegar-
se un tiro. Parece haber sido parte de un poema más extenso
sobre el que estaba trabajando en ese tiempo.]
[Del inglés, George Reavey]



SERGUEI YESENIN (1895-1925)

                                                            En 1924

ADIOS, AMIGO MIO

Adiós, amigo mío, hasta que nos volvamos
A encontrar, te retengo en mi corazón.
Nuestra largamente anunciada separación
Predice reencuentro allá.

Ninguna palabra, ningún apretón de manos, hasta el encuentro;
No sufras, amigo mío, ni te veas muy triste-
En la vida no es ninguna novedad morirse,
Y vivir no es, por supuesto, algo más nuevo.

[El poema de despedida de Yesenin, escrito con su propia
sangre poco antes de colgarse en el Hotel d'Anglaterre, en
Leningrado. Suicidio provocado en buena medida por el di-
lema que siempre representó para él su "vieja Rusia de la ma-
dera" enfrentada al nuevo mundo mecánico de la Unión So-
viética. Maiacovski criticó ácidamente, en 1926, la decisión
de Yesenin, pero no mucho después seguiría sus pasos.]



OLGA BERGGOLTS (1910- 1975)

                                                          En 1946

AL CANTO

Despierta como quieras, pero despierta en mí,
en el frío, en mis silenciosas profundidades.

No te imploraré palabras, pero dame
una señal de que aún estás vivo.

No por mucho tiempo... sólo un momento de tu tiempo.
Si no un verso, sólo un suspiro, sólo un grito.

Sólo un susurro o sólo una queja.
Sólo el sordo sonar de tus cadenas.

[De la versión en inglés de Daniel Weissbort]
[Nacida en Leningrado, atravesó las purgas estalinianas de
los treinta, fue encarcelada dos veces, su marido fue ejecu-
tado. Su segundo marido murió de hambre durante el blo-
queo alemán a Leningrado en 1942.]
[Encarcelada porque su apellido sonaba alemán. Tuvo a su
hijo en las celdas de los servicios secretos soviéticos. Amiga
de Akhmatova, durante el sitio de Leningrado realizó trans-
misiones radiales para reconfortar a los defensores de la ciu-
dad, en la que murieron tal vez dos millones de personas. A
la entrada del Mausoleo en Memoria de las tumbas masivas,
grabada en granito, una frase suya (Nikto ne zabyt i nichto ne
zabyto): "Nadie es olvidado y nada es olvidado".]


ANDREI VOZNESENSKY (1933- 2010)

YO SOY GOYA

Yo soy Goya
sobre el campo desnudo, excavado por el pico del enemigo
hasta que los cráteres de mis ojos boquearon
Yo soy el dolor

Yo soy la lengua
de la guerra, las brasas de las ciudades
en las nieves del año 1941
Yo soy el hambre

Yo soy la garganta
de una mujer colgada cuyo cuerpo como una campana
pendulaba sobre una plaza vacía
Yo soy Goya

¡Ah, viñas de ira!
He arrojado hacia el oeste
                     las cenizas de un invitado indeseable!
y martillado estrellas en un cielo sin olvido- como clavos
Yo soy Goya

[De la versión en inglés de Stanley Kunitz]


DOS POEMAS

I

Sobre un oscuro y callado imperio
vuelo solitario -y te envidio,
águila de dos cabezas quien al menos
siempre te tienes a tí mismo para hablar.

II

Colgar desnudas bombitas de luz de un cielorraso
simple cuerda siempre servirá;
es sólo el poeta quien debe colgar
de su resplandeciente blanco nervio espinal.

[Versión en inglés de William Jay Smith y Patricia Blake]


BELLA AKHMADULINA (1937-2010)

OTOÑO

Sin trabajar, sin respirar,
la colmena se endulza y muere.
El otoño se ahonda, el alma
madura y se vuelve redonda;

arrastrado al cambiante color de los frutos,
arrojado fuera de las ociosas flores.
El trabajo es largo y aburrido en otoño,
la palabra es pesada.

Más y más pesadamente, día a día,
la naturaleza aplasta la mente.
Una lasitud como sabiduría
ensombrece la boca con silencio.

Aún un chico, en su bicicleta,
pedaleando hacia blancas saetas de luz,
de pronto mira hacia arriba
con una pálida, clara tristeza.

[Del inglés, Aliki Barnstone]
[Si bien se mantuvo apolítica en términos generales, siempre
apoyó a los escritores críticos del sistema soviético. En su
momento, Joseph Brodsky dijo de ella "es la mejor poeta vi-
va en lengua rusa".]


JOSEPH BRODSKY (1940-1996)

CARTAS DE LA DINASTIA MING

I

Pronto habrán sido trece años desde que el ruiseñor
revoloteó fuera de su jaula y desapareció. Y, al caer la noche,
el Emperador lava su medicina con la sangre
de otro sastre, entonces, apoyado en almohadas de seda,
                                                   [enciende un pájaro enjoyado
que lo arrulla con su nivelado, idéntico canto.
En esta suerte de aniversario, de números primos, errado,
que celebramos en estos días en nuestra "Tierra-bajo-Cielo".
El espejo especial que alisa las arrugas aún
cuesta más caro cada año. Nuestro pequeño jardín está atra-
                                                                    [gantado de yuyos.
El cielo, también, está punzado de chapiteles como alfileres
                                                                    [en las escápulas
de alguien tan enfermo que su espalda es todo lo que nos es-
                                                                      [tá permitido ver
y cuandoquiera que hablo de astronomía
al hijo del Emperador, empieza a bromear...
Esta carta a vos, Amada, de tu Pato Salvaje
es pincelada en perfumado papel de arroz que me ha dado la
                                                                              [Emperatriz.
Ultimamente no hay arroz pero el flujo de papel de arroz es
                                                                            [interminable.

II

"Los caminos de mil li de largo comienzan con el primer
                                                                           [paso", según
reza el proverbio. Lástima que el camino a casa no
depende de ese mismo paso. Excede diez veces
los mil li, especialmente contando de ceros.
Mil li, dos mil li-
mil significa "Tú nunca has de ver
tu lugar natal." Y la carencia de significación, como una plaga,
salta de las palabras a los números, especialmente a los ceros.

El viento nos sopla hacia el oeste como las amarillas cizañas
de vaina seca, allí donde el Muro se hace torre.
Contra él la figura del hombre es fea y rígida como un jero-
                                                               [glífico atemorizante,
como cualquier escritura ilegible que uno observa.
Este tironeo en una sola dirección me ha hecho
algo elongado, como la cabeza de un caballo,
y todo lo que el cuerpo debería ser es gastado por su sombra
susurrando a través de las marchitas briznas del centeno sil-
                                                                                     [vestre.

[Del inglés, versión de Derek Walcott]
[Joseph Brodsky estuvo detenido en campos de concentración
de Siberia. En 1972 pudo irse a los Estados Unidos, adquirien-
do esa nacionalidad cinco años después. Debió cambiar de
lengua, un proceso aún más traumático para un poeta. Premio
Nobel de Literatura en 1987. Autor de importantes ensayos,
estrechamente vinculado en el campo literario a Derek Wal-
cott y a W.H. Auden.]
                                                                        

MIKHAIL AIZENBERG (1948-    )

(Dentro de una persona vive el agua...)

Dentro de una persona vive el agua. Remoja, empapa.
En su meticulosa e insistente manera
sigue hablando, el agua.
Con el chorrear de los días
es aún más difícil entenderse con ella.
Nunca duerme,
nunca permanece en silencio.

Y ni siquiera intentes vivir en su estilo de vida,
en el curso de su vida de larga, dura labor.
Fijate si la podés convertir en hielo caliente,
en flúida roca si podés, agua.

[De la versión en inglés de J. Kates]

[Nacido en Moscú. Ensayista y editor, además de poeta.
Premiado con el Andrei Bély.]


IRINA ERMAKOVA (1951-    )

(Dios ve la ausencia de metáfora)

Dios ve la ausencia de metáfora.
Él nota el vacío fondo-del-mar.
Su interés mengua entre las líneas,
Las líneas corren juntas, Él pierde el hilo.

Pero si una línea crudamente hecha
es accidentalmente transparente y profunda
Dios se sumerge en ella con gratitud.
Como Lector él tiene siglos almacenados
Como Pez él entiende al autor.

****

(Y entonces, qué queda)

Y entonces, ¿qué queda? Bueno, poemas, ¿qué otra cosa?
El mundo está lleno de algo más que puros tontos.
El azafrán de las praderas florece grueso todo el tiempo,
con su falsa fragancia de inmortales.

Todas las caras, todas las palabras, todas las hierbas comunes
están unidas por este olor de flores cortadas,
la abeja filtrando la miel de ayer,
se empantana en el presente también.

Encajada ahí, y por todo tu zumbar
sólo lograrás arrancarte un ala,
decime que esto, también, pasará...
decime... seguramente podés decirlo....

Gris, impermeable pasto,
No mientas -el tiempo gotea de los peines.
Entonces ¿qué queda de vos
para mí? Bueno, por supuesto. Por supuesto.

[De la versión en inglés de Eugeny Bunimovich y J. Ka-
tes]

[Irina Ermakova tiene una homónima científica, famosa
investigadora del Instituto de Neurociencias de Moscú, que
la ha alejado del Google. Sin embargo, es una poeta reco-
nocida, ganadora del valorado premio Arion, y la creadora
de varios personajes ficticios, como la poeta japonesa del
siglo XII, Yoko Irinati.]


SVETLANA KEKOVA (1951-    )


(EL APENAS VIBRÁTIL AIRE ALEGRE)

El apenas vibrátil aire alegre
es un juguete dorado para las avispas,
y la arena debajo del tembloroso sauce
está empapado en agua de primavera.

El polen brilla en el sendero
de los rayos luminosos
y los abejorros se zambullen eficientemente
en los lagos de las florecientes arvejas dulces.

¡Qué fiesta de vista y sonido!
Todo el mundo está renaciendo
en mí, más liviano que las plumas del cisne,
más pesado que una piedra hundida.

[De la versión en inglés de Galina Detinko y Judith
Hemschemeyer]

[Filóloga, nacida en la ciudad de Aleksandrovsk, en la re-
gión Sakhalin. Ganadora del Premio Apollon Grigor en el
'99]


EUGENY BUNIMOVICH (1954-     )


HAIKU UNO

haiku uno
sólo tres líneas en total
de las cuales dos ya están gastadas
así pasará la vida

haiku dos
diecisiete sílabas
de las cuales quedan cinco
sólo queda una

haiku tres
así ha pasado la vida
y es todo tan Hokusai
en el jardín de rocas

[Profesor de matemáticas, ganador del Premio Moscú en
Artes y Letras, receptor de la Orden de Palmas Académi-
cas de Francia.]


VERA PAVLOVA (1963-    )

(Ojos míos)

Ojos míos
porqué están tristes
cuando yo estoy tan contenta
palabras mías
porqué son tan rudas
cuando yo soy tan amable
actos míos
porqué son estúpidos
cuando yo soy tan lista
amigos míos
porqué están todos muertos
cuando yo soy tan poderosa


(la chica duerme como si)

la chica duerme como si
alguien especial estuviera soñando
la mujer duerme como si
la guerra comenzara mañana
la mujer anciana duerme
como si fuese suficiente fingir
la muerte para que ésta pase de largo
por el otro lado del dormir


DMITRI POLISHCHUK (1965-    )

UN BREVE RECITATIVO MELANCÓLICO

Sólo lo perecedero es precioso.
Sólo lo que está sobre papel es importante.
En cuanto a lo que no tiene finalidad, es realmente práctico.
Lo efímero es escencial.

Lo que no tiene esperanza todavía puede hacerse,
pero lo que es concebible es corrupto.
Todo lo que es dócil es también aburrido;
lo que no tiene esperanza no tiene obstáculos.

Lo que es fútil es fantástico,
lo que es inquietante es digno de confianza.
Todo lo que es involuntario, ¡tan injurioso!
Pero todo lo que es ebulliciente es eterno.

Et cétera...


[De la Versión en inglés de Olga Livshin y Andrew Janco]
[Moscovita, autor de varios libros de poesía]




BIBLIOGRAFIA

-Jeffery Paine et. al: The Poetry of Our World. An Inter-
national Anthology of Contemporary Poetry. Perennial, 2000.
-J.D. McClatchy. The Vintage Book of Contemporary World
Poetry. Vintage, 1996.
- Willis Barnstone et.al. Modern European Poetry. Bantam,
1966.
-Aliki & Willis Barnstone. Women Poets. From Antiquity
to Now. Schoken, 1992.
-Vladimir Nabokov. Verses and Versions. Three Centuries
of Russian Poetry. Harcourt, 2008.
- Eugeny Bunimovich, Ed. Contemporary Russian Poetry.
An Anthology. Dalkey Archive Press, 2008.


Las fotos provienen de "Medio siglo de poesía rusa soviética"